martes, 2 de octubre de 2012

DULCAMARA - "Anatómicamente Imperfecto": Calidad de la casa


Hace ya bastante tiempo escuchando a los asturianos SOUND OF SILENCE me preguntaba por qué en España el Death Metal melódico contemporáneo y el Metalcore, que tantas masas mueve en Europa y EE.UU, es una música minoritaria (hablando en términos generales), tanto en grupos que lo practiquen con un mínimo de repercusión, como en seguidores. Ahora, tras escuchar a los toledanos DULCAMARA, mis dudas se mantienen.

“Anatomicamente Imperfecto” es el segundo trabajo de DULCAMARA y, aunque no digan nada nuevo, es sorprendente la calidad y el nivel atesorado en el disco: una base melódica que bebe de grupos actuales como SCAR SYMMETRY o MERCENARY (las atmósferas recreadas por el grupo me recuerdan a los citados), con unos teclados interesantes y nada encorsetados, mucho halo épico que los emparenta en algunos momentos con los últimos AMON AMARTH, o más contemporáneamente con MISERY SPEAKS y una voz predominantemente gutural y profunda, que es lo más llamativo del grupo, (además del mérito que tiene el cantar en castellano). Todo esto hace que DULCAMARA tenga elementos suficientes para gustar a los amantes de estas tendencias en cuanto tengan el apoyo promocional necesario para darse a conocer.

Sorprendente es también el magnífico sonido que ha conseguido la banda, a medio camino entre los madrileños estudios Sadman y la excepcional labor de masterización en los archiconocidos Finnvox: una producción orgánica, con unas guitarras que suenan compactas y contundentes, pero sin perder su toque de epicidad, los teclados siempre presentes, una rítmica pétrea y bien entrenada y la excepcional labor de Cesar Arroyo en las voces (que ha contado en algunos temas con la ayuda, entre otros, de Dave Rotten como invitado). Sin duda alguna, estos buenos envoltorios, unidos a la oscuridad intrínseca de la música de DULCAMARA, convierten a “Anatómicamente Imperfecto” en un disco que sobresale por méritos propios, a pesar de que no innoven en demasía.

Uno puede hacer dos tipos de escuchas de “Anatómicamente Imperfecto”. En una audición ligera, temas como “Pedazos”, de los más contundentes del disco, donde la epicidad a lo AMON AMARTH más sale a relucir, y “Mesías” o “Descenso”, otros dos cortes directos y sin grandes pretensiones, pero donde la efectividad está asegurada, unido al resto de temas algo más reflexivos, convierten al disco en una pieza ideal para dejarse llevar. Pero si se llega un poco más lejos y se hace una escucha más detallada, uno se da cuenta de que DULCAMARA tiene mucho que decir: “Engranaje De Carne”, con un protagonismo especial para los teclados, es un ejemplo de capacidad compositiva y estructural, siendo uno de mis temas favoritos del disco. La oscura y en cierto modo “ochentera” (nuevamente por el uso de los teclados) “Amor Enfermo”, que puede recordar a lo último que venían haciendo los también españoles GOLGOTHA, es otro momento a destacar.

Y es precisamente este último aspecto el más “distintivo” de DULCAMARA, la oscuridad que rodea todas y cada una de sus composiciones, gracias a las atmósferas recreadas tanto por los teclados, como por las guitarras. Temas como el ya citado “Amor Enfermo”, o el siguiente corte, “Nuevo Amanecer”, rozan por momentos el sentimiento y la profundidad del Doom, sin dejar a un lado la agresividad intrínseca de la música del grupo. Esta oscuridad unida a la melodía acaba por eclosionar en el último tema del trabajo, que le da título, “Anatómicamente Imperfecto”, convirtiéndose en uno de los más variados del plástico, y probablemente, de los más representativos para definir la música del grupo.

Sorprendentes y con mucha calidad en su propuesta, DULCAMARA busca su sitio en el mundo del Death Metal melódico, en su caso cargado de oscuridad y contundencia. “Anatómicamente Imperfecto” muestra a una banda interesante que con el apoyo suficiente podría estar a la altura de otras bandas de fuera. Muy recomendables.

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BOB MARLEY & VV.AA - "Chant Down Babylon": BOB MARLEY a través de una máquina del tiempo


En el mundo del Reggae los tributos “overdub” son algo aceptado y común. Coges un puñado de temas originales y los remezclas y añades toques propios del DJ de turno, dando lugar a nuevos temas que tienen pocos elementos en común con los originales y dan nueva vida artística al autor que en su momento los compuso. El siguiente paso sería adaptar el sonido a otros géneros y con un menú de artistas que por sí mismos ya dicen mucho. Esa es la idea latente en “Chant Down Babylon”, disco homenaje a BOB MARLEY que utiliza alguno de sus temas más conocidos y la propia voz de MARLEY para “fabricar” duetos que atraviesan el espacio tiempo y se adaptan al R & B y al Hip-Hop con gran facilidad y notables resultados en general, dando la sensación de disco de conjunto, respeto generacional y recreación artística suficiente, como para no estar ante un proyecto pasajero o que no venga mucho a cuento.

Si se suelta la retahíla de nombres implicados en “Chant Down Babylon” uno se asusta: ERYKAH BADU, GURU, RAKIM, THE LOST BOYZ, LAURYN HILL, JOE PERRY, CHUCK D... en definitiva, algunos de los más laureados artistas de la música afroamericana de las dos últimas décadas. Si también nos fijamos en el repertorio, sin sorpresas, obtenemos un buen “greatest hits” de BOB MARLEY: “No More Trouble” (con la BADU como protagonista), “Johnny Was” (donde GURU aporta su eclecticismo particular), “Concrete Jungle” (siendo aquí RAKIM el que coge la batuta de acompañante de MARLEY), “Turn Your Lights Down Low” (genialmente adaptado por LAURYN HILL con su inconfundible voz) o “Survival” (con CHUCK D en los créditos), son algunos ejemplos de temas necesarios de escucha en el universo MARLEY con la novedad de su traslado a los confines del género hacia terrenos mucho más urbanos y terrenales, aunque igual de reivindicativos. 

Cabe preguntarse si el “invento” funciona. No es la idea “Overdub”, la más novedosa, pues todo un género se construye entorno a ello, sino el trasladar el universo MARLEY a los samplers y ritmos Hip-Hop, a los entornos R & B e incluso el aire Trip-Hop, oscuro y envolvente tan típico de los noventa. A lo anterior además hay que añadir que BOB MARLEY está siempre presente: sus voces han sido reutilizadas para marcar los estribillos y las melodías y para duetos en tiempo real con los artistas que llenan “Chant Down Babylon”. Si te acercas al disco desde la perspectiva MARLEY saldrás mal parado. Si te acercas desde la perspectiva urbana y afroamericana, donde la voz de MARLEY es una anécdota añadida, obtendrás algo interesante de escuchar y con buenos momentos como los citados, el acercamiento “Rock” de “Roots, Rock, Reggae” donde JOE PERRY une fuerzas a STEVE TYLER de AEROSMITH para la ocasión o ese apoteósico final en donde THE ROOTS cogen las riendas y se marcan un “Burnin' And Lootin'” genial. 

Si la idea era demostrar que BOB MARLEY y sus composiciones pueden sonar actuales en otros contextos, “Chant Down Babylon” triunfa. La labor de descomposición y diseccionado es grande y puede ser un obstáculo para el fan medio de MARLEY, pero el resultado final, con momentos mejores y otros más de relleno, no puede ser más acertado. Más allá de ser un mero tributo, “Chant Down Babylon” sorprende y refresca un cancionero que está entre lo mejor del último medio siglo de historia musical. ¿Rareza? Tal vez, pero muy disfrutable.

domingo, 30 de septiembre de 2012

CANDLEMASS - "The Curse Of Candlemass: Live In Stockholm 2003 DVD": La maldición del Doom


¿Doom Metal?, antes de que esta etiqueta existiera como tal CANDLEMASS ya hacían Doom. Cogiendo su inspiración de bandas pretéritas de Heavy Metal, y en especial de la segunda etapa de BLACK SABBATH (la de "Heaven And Hell"), CANDLEMASS supieron ofrecer un Heavy oscuro, lento, pesado, poderoso... y todos los calificativos que le quieras poner. Cuatro discos gloriosos, y un puñado de discos olvidables ya sin su frontman Messiah Marcolin, hicieron de la vuelta de los suecos con su cantante más carismático en 2002 todo un hito para los fans del Metal en su denominación más amplia. Sin embargo, y sin que tuviéramos tiempo para recuperarnos, CANDLEMASS volvían a decir adiós en 2004.

Atrás nos habían dejado un legado increíble. "Epicus, Doomicus, Metallicus", su debut de 1986, todavía sin Messiah en las voces, marcó su punto de partida. Nunca un título reflejaba tan bien el estilo de una banda: épico, Doom y Metal. Todo en el mismo paquete y con himnos de la talla de "Solitude" o "Demons Gate". A éste le seguiría su obra maestra, "Nightfall", el primer disco con Marcolin y que es una joya de principio a fin. Las mejores canciones de la banda ("Samarithan", "Gothic Stone", "At The Gallows End"...) desde mi humilde opinión, están recogidas en este clásico de todos los tiempos. Y para completar el cuarteto de discos imprescindibles, "Ancient Dreams" y "Tales Of Creation". No habían pasado ni cuatro años desde el primer disco de la banda y CANDLEMASS ya tenían el cetro de oro de la época con cuatro discazos únicos. Desafortunadamente Messiah dejó la banda a principios de los noventa y entró en su lugar un Thomas Vikström, que sin ser un mal cantante, tenía la difícil tarea (misión imposible, diría yo) de sustituir al monje, al más grande, Messiah Marcolin. Poco a poco la banda fue muriendo, a pesar de los intentos de Leif Edling, el bajista, de mantener el barco a flote.

Afortunadamente, y después de la retirada momentánea en 2004, este año volvieron CANDLEMASS con un nuevo disco homónimo bajo el brazo, que se ha convertido para mi gusto en uno de los mejores discos de su carrera. Mientras tanto, y dado que será difícil volver a verlos por España (y mucho menos en una gira propia como cabezas de cartel), Escapi Music nos ofrece la oportunidad de recrearnos con un doble DVD que hará las delicias de todos los fans de la banda. Ya en 2003 nos regalaron otro lanzamiento en este mismo formato, "Documents Of Doom" que recogía uno de los últimos conciertos de CANDLEMASS con Messiah antes de su marcha. Ahora nos dan una muestra de lo que fue su gira de reunión en 2003, en este "The Curse Of Candlemass", y nada mejor que su tierra, Suecia, para filmar un documento de estas características. 

El primer DVD contiene un concierto de una hora y media grabado en Estocolmo en 2003. El sonido es fenómeno, y la grabación del concierto una maravilla, captando los mejores momentos de cada componente en el escenario. Los temas, todos ellos clásicos (salvo la inclusión de "Witches", tema que luego aparecería en el último disco de la banda en 2005), se van sucediendo ofreciéndonos una oportunidad única de recoger el sentimiento de CANDLEMASS en directo. La danza del Doom como la llama Messiah, se repite en los temas más pesados y cadenciosos. Y es que un concierto sin el señor Marcolin, vestido de monje, y haciendo la danza del Doom, no es un concierto de CANDLEMASS. El público permanece muy activo, en perfecta comunión con la banda, celebrando cada uno de sus temas, y coreando muchos de ellos cuando Messiah se lo pedía. Viendo las tomas del público, uno se da cuenta de las dos generaciones que han vivido a CANDLEMASS: la de sus seguidores más antiguos y la de un grupo de jóvenes que no hace mucho descubrimos su música, pero que desde entonces nos hemos convertido en fans del grupo.

Es imposible no reaccionar ante temazos de la calidad de "Demons Gate", con la que abren el DVD, "The Well Of Souls", con ese riff central que tanto ha sido repetido una y otra vez, la instrumental "In To The Unfathomed Tower", donde uno se da cuenta de lo buen guitarrista que es Lasse Johansson, "Mirror, Mirror" coreada por el público como si se le fuera la vida en ella, y ya en los bises, la inmortal "Solitude" (donde Messiah vuelve a brillar una vez más) y mi canción favorita de CANDLEMASS: "At The Gallows End", con ese riff que es imposible quitarse de la cabeza. Así hasta doce himnos de todos los tiempos que conforman lo mejor de CANDLEMASS. La escenografía es sencilla, pero muy efectiva, con el logo de la banda y unos candelabros muy tétricos al lado de la batería. De todas formas teniendo a Messiah como cantante, ¿quién necesita más historias? Él solito llena todo el escenario, tanto en presencia como con su potente voz.

El segundo DVD se puede considerar como un regalo para coleccionistas. En él se nos ofrece, además de una interesante entrevista con los miembros de la banda (está en sueco, pero afortunadamente hay subtítulos, eso sí, no en castellano), que da un buen repaso a la historia de CANDLEMASS, sus influencias, sus inquietudes cuando empezaron y ahora, etc... Pero también hay espacio para una hora más de conciertos, partes de shows grabadas entre 1987 y 2003. Los conciertos más antiguos (Uppsala en 1987 y Fagersta en 1989) son piratas 100%, es decir pésimo sonido y pésima imagen, pero merecen la pena solo por ver lo que han cambiado los miembros de la banda desde entonces hasta ahora (salvo Messiah, que está igual de enorme). También nos ofrecen dos documentos de 1992 y 1993 (uno en directo y otro, una aparición en televisión), cuando ya no estaba Messiah en la banda. Es lo menos interesante del DVD, pero sirve para hacerse una idea de lo mucho que perdió, desde mi punto de vista, la banda con la llegada de Thomas Vikström. Finalmente nos ofrecen un pedacito de un concierto en la misma gira que el de Estocolmo del DVD principal. No tiene tan buen sonido, pero tampoco está nada mal.

En cualquier caso estamos ante una oportunidad única de disfrutar de un concierto de CANDLEMASS, con todos sus clásicos, en nuestro salón. Ya sé que no es lo mismo que vivirlo, pero dado que va a ser difícil que los volvamos a ver (si algún promotor lee esto: ¡por favor!, ¡traigan a CANDLEMASS cuánto antes!),este DVD es un documento excelente para llenar el vacío que deja el no poder verles en directo de verdad. Así que ya lo sabes, hazte con este DVD, y que "La Maldición de CANDLEMASS" caiga sobre tí.

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CASSANDRA WILSON - "Traveling Miles": Un tributo diferente


Desde ABBEY LINCOLN, nunca hubo una cantante más atípica que CASSANDRA WILSON. Después de unos inicios catapultados desde el subsuelo, como vocalista “underground” y Avant-Garde, bajo la batuta de HENRY THREADGILL y AIR, y formar parte del movimiento M-Base dirigido por STEVE COLEMAN y compañía, navegando en sellos independientes como el mítico JMT en donde combinaba composiciones arriesgadas y alejadas de los focos, con standards más convencionales, la todopoderosa Blue Note llamó a la puerta de CASSANDRA y le abrió los brazos, dándole más medios para dar rienda suelta a su inquietud creativa, pero también aconsejándole sendas por dónde empezar. Lo que para algunas como su coetánea DIANNE REEVES fue el principio del fin, en CASSANDRA no fue tan evidente, si bien la WILSON empezó a alternar obras maestras con experimentos ante los que uno no sabía muy bien qué posición tomar, generando que la irregularidad entrara en la trayectoria de la cantante.

El comienzo con Blue Note no pudo ser más prometedor. Con “Blue Light 'Til Dawn” y “New Moon Daughter”, la WILSON facturó sus dos mejores discos tanto en éxito de crítica como de público, mezclando sabiamente standards reinterpretados de manera personal, con otros cortes ajenos a estilos que navegaban entre el Pop, el Country, los espirituales y el Folk, dejando clara la personalidad ecléctica de la cantante. Fue entonces cuando salió “Traveling Miles” en honor al genial trompetista y también el primer disco en Blue Note que suscitó cierta controversia y enfrentamiento de opiniones. Acompañada de una gran cantidad de amigos entre los que destaca REGINA CARTER, PAT METHENY, STEVE COLEMAN o DAVE HOLLAND, y con KEVIN BREIT y MARVIN SEWELL como cabezas pensantes junto a la propia CASSANDRA a la hora de arreglar los temas, la vocalista decidió rendir tributo a su manera: es decir, descomponiendo las partituras originales, cambiándoles los tempos y desfigurando gran parte de las melodías, para adaptarlas a distintos estilos y a su voz grave y profunda.

La idea era buena, pero muchos vieron una cierta desidia en el resultado final. Yo creo que el problema está en afrontar “Traveling Miles” como un tributo en sentido clásico. Si uno se acerca a él como un disco de CASSANDRA WILSON, aunque algunas melodías nos resulten familiares y los títulos de los temas más (“Tutu”, “Seven Steps To Heaven” o el tema de CINDY LAUPER que tanto popularizara MILES en los ochenta en el mundo del Jazz, a la par que MICHAEL JACKSON lo hacía en el Pop, “Time After Time”), mientras en otras ocasiones la pluma de WILSON se entremezcla con la idea original de MILES (“Run The Voodoo Down” o “Never Broken”) y en otras es la propia CASSANDRA la autora de los temas (“Traveling Miles”, “When The Sun Goes Down” y “Piper”), obtendremos un resultado variado y arriesgado en muchas ocasiones, una versión casi de “cantautor” de composiciones que residen en la memoria de cualquier jazzista, con predominio de guitarras acústicas y parcas instrumentaciones, y la voz arrastrada y grave de CASSANDRA. Si por el contrario buscamos algo más ortodoxo, saldremos defraudados, porque la WILSON no quiso alcanzar el clímax original de los temas, sino su reubicación desde nuevos puntos de vista.

En mi opinión la idea de CASSANDRA WILSON fue buena, aunque quizás su resultado pudo haber sido más completo. “Traveling Miles” es un tributo diferente, con personalidad propia, no un simple plagio de las ideas originales del trompetista que fue historia del Jazz en su propia biografía. Acercarse a MILES es siempre difícil y CASSANDRA no tuvo miedo en hacerlo desde su propia alma. Asumir riesgos así es digno de elogio.

sábado, 29 de septiembre de 2012

DIABLO SWING ORCHESTRA - "The Butcher's Ballroom": Un grupo único


Impresionante y único. No puedo más que quitarme el sombrero ante este grupo al que tenía ganas de escuchar desde hacía bastante tiempo, los suecos DIABLO SWING ORCHESTRA, que presentan su primer disco completo “The Butcher´s Ballroom”. Un nombre tan atractivo como lo sorprendente, original y excitante de su música, cruce de mil caminos, que sin ser tan arriesgados ni tan imprevisibles como los dioses CARNIVAL IN COAL, también buscan el mestizaje del Metal con un gran número de géneros ajenos, convirtiendo la escucha de este disco en una aventura.

DIABLO SWING ORCHESTRA parte de una base más común y más cercana al oído, pudiendo abrir camino entre los aficionados a formaciones con voz de soprano al frente, con las que, en su faceta metálica, más paralelismos tiene: AFTER FOREVER (la voz de Ann-Louice Lögdlund tiene bastante parecido a la de Floor Jansen), EDENBRIDGE o EPICA, es decir, parten de un Metal sinfónico y grandilocuente, en donde la magia reside en las inflexiones vocales de su front-woman, envueltas en un contexto poderoso y hasta cierto punto contundente. Pero el verdadero genio de la DIABLO SWING ORCHESTRA reside en sus complementos: aquí encuentras Jazz, mariachi, Música Clásica, Cabaret, retazos electrónicos... todo un conjunto de influencias no metálicas que lejos de ser encajadas con calzador y simplemente para diferenciarse sin más, están perfectamente mimetizadas con la música de la orquesta. Un sonido excepcional, una imagen atrayente (vestidos con trajes de época), una base musical bastante mainstream... la DIABLO SWING ORCHESTRA posé inicialmente todos los elementos para ganarse adeptos sin necesitar de más innovación, pero en vez de coger el camino fácil, los suecos ofrecen algo imaginativo y teatral a lo que es difícil encontrar equivalente en la escena actual.

El trabajo se divide en dos actos, siendo el primero de ellos el que más sorpresas y mejores momentos tiene, dejando para el segundo acto las composiciones más convencionales que no por ello carentes de interés. Empezaré por este primer acto: abrir un disco con un Swing en toda regla es por sí sólo sorprendente, si además se hace con un feeling único e indescriptible, no puedo más que rendirme ante la DIABLO SWING ORCHESTRA desde este primer corte, “Balrog Boogie”. Por su parte “Heroines” experimenta con la oscuridad, la teatralidad y en cierta manera la música de banda sonora. Un tema donde las síncopas del cello y el gran trabajo de Ann-Louice, a la vez que una estructura cambiante y muy pegadiza, nos terminarán de convencer de la grandeza de este grupo. Pero aún hay más sorpresas, “Poetic Pitbull Revelations”, además de un extraño y humorístico título, encierra un compendio de influencias latinas que pasan por la fanfarria mariachi y el Flamenco más sentido, haciendo que ya no podamos borrar la sonrisa de satisfacción dibujada en nuestros rostros. Otro gran tema viene de la mano de “Rag Doll Physics”, con cierto aire cabaretero y cambios inverosímiles a lo largo de todo el corte. Finalmente, para cerrar el acto, “D´Angelo” y su continuación “Velvet Embracer” nos introducen en una nueva faceta, la puramente operística, nuevamente con un trabajo excepcional de Ann-Louice.

El segundo acto comienza con “Gunpowder Chant”, rindiendo homenaje a la música oriental (sitar incluido), y como ya adelanté, las canciones que conforman esta segunda parte son más convencionales, más centradas en el Metal sinfónico, pero sin perder los destellos de calidad ni de variedad que han caracterizado a los suecos en los otros temas. Así el disco continúa con “Infralove”, con anecdóticos elementos electrónicos y manteniendo el sonido arabesco del tema precedente, recordándome enormemente a los holandeses ARABESQUE. “Wedding March For A Bullet” es el tema que menos me atrae de todo el trabajo, aunque las guitarras que conducen el corte sean notables, afortunadamente la breve sonata de “Qualms Of Conscience”, donde Pontus Mantefors muestra su buen hacer en el piano y “Zodiac Virtues”, con influencias recogidas del Jazz y el Rock Progresivo, devuelven la magia al disco. “Porcelain Judas” vuelve a investigar en la música oriental, aunque con un desarrollo más metálico y previsible que en “Infralove” y finalmente “Pink Noise Waltz” cierra el disco a ritmo de vals, con un trabajo sobresaliente del cello de  Johannes Bergion y una estructura circular, volviendo al final del tema al Swing del inicio del trabajo.

Como se puede ver cada composición de la DIABLO SWING ORCHESTRA es diferente a la anterior, mostrando una nueva faceta en cada una de ellas y siempre con una calidad innegable. Como si de un camaleón se tratase la banda sueca no tiene ningún reparo en mezclar todo lo imaginable, aunque manteniendo la línea de Metal sinfónico coherente que sirve de hilo conductor a los temas. “The Butcher´s Ballroom” es un ejercicio magnífico de originalidad e imaginación, no centrada en la innovación sino en el mestizaje, y la maestría de su ejecución y lo sobresaliente de su resultado, convierten a este disco en un lanzamiento altamente recomendable.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

GEORGE ADAMS - DON PULLEN - "Live At Montmartre": Fuerza y honestidad en directo


Como anteriormente ocurriera con otros músicos de Jazz, GEORGE ADAMS se fogueó en el mundo del Soul y el Funk primero, para así dominar su instrumento y pagar las facturas. En el caso del saxofonista y flautista, su paso por la banda de SAM COOKE en los sesenta, le sirvió para darse a conocer y obtener el espaldarazo definitivo junto a CHARLES MINGUS en los setenta, demostrando que su estilo post-coltraneano, efusivo y cargado de energía, casaba muy bien en los sonidos cuasi Free Jazz del bajista. Sin embargo no sería hasta que el camino del saxofonista se cruzase con el del pianista monkiano por excelencia DON PULLEN, que GEORGE ADAMS sacaría a relucir toda su creatividad. Junto a PULLEN ambos conformarían un grupo que con interrupciones, sacaría grandes trabajos al mercado, aunque quizás se fueran olvidando un poco con el tiempo y sólo quedaran para el conocimiento del público más especializado. Ese sería el caso del directo “Live At Montmartre”, del cual se pueden encontrar hasta tres portadas distintas, tantas como ediciones ha recibido el disco, la más reciente en la colección Timeless Jazz Legacy.

El grupo que firma la ejecución de los cinco temas de “Live At Montmartre” está plagado de estrellas. A los dos líderes, GEORGE ADAMS y DON PULLEN, se une un JOHN SCOFIELD en sus primeros coletazos como músico muy demandado en distintas producciones, CAMERON BROWN en el bajo y el también heredero y acompañante de MINGUS durante tantos años, DANNIE RICHMOND con su peculiar forma de aporrear los platos. El único pero es el sonido: estamos ante un directo de los ochenta, lo cual permite una buena toma de sonido, sin embargo la ecualización está lejos de ser perfecta, en gran parte por culpa de CAMERON BROWN, que utiliza pastillas en su contrabajo y tiene un volumen tan alto, que para compensar, SCOFIELD casi suena distorsionado y PULLEN desaparecido en ciertas ocasiones. El único que sale siempre beneficiado de la mezcla es ADAMS, cuya fogosidad parece aún mayor gracias a su omnipresencia. En cualquier caso, una vez acostumbrados a la mezcla, el disco es altamente disfrutable, por la energía de todos los componentes y el repertorio repartido entre PULLEN y ADAMS y la presencia del corte de apertura firmado por SCOFIELD.

Poco espacio hay para la relajación en “Live At Montmartre”. Desde “I.J.”, el tema firmado por SCOFIELD y que comienza de manera abrupta y sin florituras, y hasta “Song Everlasting”, tenemos cinco cortes que en la mayoría de los casos superan los diez minutos y en donde la intensidad no decae, ni siquiera en los dos últimos cortes, la ya citada “Song Everlasting” (donde ADAMS suena aún más coltraneano si cabe) y sobre todo la cuasi balada “Forever Lovers”, con un bonito intercambio entre ADAMS y SCOFIELD. PULLEN siempre llena todos los temas con sus ataques crudos a los acordes más graves, y también hace gala de su buen hacer solista, pese al flaco favor que le hace la mezcla sonora, en “Well, I Guess We'll Never Know”, y por lo demás ADAMS no cesa en su empeño de escupir fuego por su saxo, en especial en la apertura “I.J.”, donde la banda aún no está muy compenetrada y trata de acoplarse y entrar en calor y sobre todo “Flame Games”, que tiene ligeras reminiscencias al “Salt Peanuts” de DIZZY GILLESPIE. 

No estamos ante un disco para la historia, pero viene bien que Timeless haya decidido reeditar en su colección “Live At Montmartre”. Para un tándem como el de ADAMS y PULLEN, los directos son esenciales, y a pesar de las deficiencias de éste, uno experimenta toda la energía que eran capaces de desplegar sobre las tablas. Un diamante en bruto y nunca mejor dicho.

viernes, 28 de septiembre de 2012

TRAP THEM - "Seizures In Barren Praise": Intensidad sin descanso


¡Intensidad en estado puro señores! Cuando traté de desentrañar la recargada portada de TRAP THEM nunca podría haber adivinado que este grupo se dedicaba a desencajar mandíbulas como lo hace con “Seizures In Barren Praise”, segundo trabajo de estos americanos y editado justo después de sacar un Split con los dioses EXTREME NOISE TERROR. Entre eso, el hecho de que han estado taloneando a DISFEAR (la banda Crust de Tompa Lindberg) y que en su MySpace tienen a ENTOMBED como dioses, algunos ya os habréis hecho una idea de por dónde van los tiros con esta banda ¿no? Os echaré una mano: junta el Death And Roll que popularizó ENTOMBED en la era posterior al “Wolverine Blues”, los ritmos a lo DISCHARGE de Crust con la melodía básica del Grind y el Crust escandinavos (NASUM en la cara más Grind y DISFEAR, DRILLER KILLER, DISKONTO… en la más Crust), mete también alguna parte más pesada y propia del Hardcore americano y tienes a TRAP THEM.

¿Resultados? Veinticinco minutos sublimes, sin desperdicio, absolutamente geniales, no aptos para cardíacos, ideales para amantes del Crust, del Death, del Grind… de la música extrema más simple y directa que puedas imaginar. Y lo mejor de todo, que uno se cree lo que hace TRAP THEM. No van de advenedizos, tampoco de originales, pero se dejan la piel en cada tema, redondeándolos de manera maquiavélica, dejando sin aire a cualquiera, haciendo que el oyente entre en una espiral de violencia sónica que sólo acaba con el largísimo (en comparación, claro) “Day Thirty One: Mission Convincers”, siete minutos de destrucción armónica a golpe de pedradas guitarreras y exclamaciones agónicas. Por cierto, que el resultado, ya de por sí bueno musicalmente hablando, se complementa con un interesante concepto lírico que se estructura en forma de un diario de la destrucción del pueblo de Barren Praise, lugar inventado por los componentes de TRAP THEM y que les sirve como particular metáfora del mundo actual.

Me parece difícil encontrar algún punto débil, técnicamente hablando, en “Seizures In Barren Praise”. La tensión musical está muy bien construida, no vaciando todos los cartuchos en los primeros temas y combinando bien la rabia absoluta, con la decadencia y la destrucción sonoras. La producción es clara, nítida, pero da un peso a la voz (puramente Lars Goran Petrov en muchos momentos, aunque con un punto algo más agresivo y Hardcore en ocasiones) y a los riffs gruesos de guitarra que me parecen fundamentales para incrementar la sensación de muro sónico. Los temas están compuestos sin posible resquicio, sin relleno aparente, sin más pretensión que soltar toda la rabia contenida a golpe de ritmos herederos de DISCHARGE, riffs de ascendencia Death y voces cabreadas con el mundo, pura adicción para el oyente. En definitiva me parece un disco perfecto, al que no le pongo más nota por dos razones: su duración tan corta que deja con la miel en los labios, y su excesivo parecido en ciertos momentos a discos como el “Uprising” de ENTOMBED (de hecho “Day Twenty Five: Guignol Serene” tiene una estructura y un riff central que son calcos absolutos de “Seeing Red” de ENTOMBED). Pero incluso a pesar de eso, “Seizures In Barren Praise” es una bomba de relojería indispensable para amantes de todos estos sonidos.

Hasta el citado “Guignol Serene”, todos los temas me parecen sublimes: el inicio de “Day Nineteen: Fucking Viva”, extraño, difícil y pesado, puede despistar a más de uno, pero en la parte final del tema, al enlazar con “Day Twenty Eight: Targets” TRAP THEM se mete en el mundo del blast beast y ya no hay vuelta atrás. Corte tras corte, la densidad se concentra en unos riffs correosos y de ascendencia Death, bases rítimicas aceleradas y con mucho ramalazo Punk / Crust y la voz Petroviana de Ryan McKenney. De vez en cuando la marcha se ralentiza y las guitarras se tornan herederas de la alargada sombra de Iommi, pero no deja de formar parte de un sentido del ritmo y el dinamismo por parte de TRAP THEM que raya lo inhumano. Momentos más extremos y propios incluso del Death de Estocolmo de principios de los noventa, antes de que la parte Rockera entrara en liza, también están presentes en esta primera parte, siendo la cortísima “Day Twenty Nine: Reincarnation Of Lost Lones” el mayor exponente pero, en cualquier caso se puede decir que el comienzo de este disco alcanza tal nivel que parece difícil de superar en su segunda mitad.

Pues es un error pensar así, “Day Twenty: Flesh And Below”, que es puro Death And Roll nos vuelve a levantar de la silla, “Day Twenty Four: Gutterbomb Heaven On The Gris” nos introduce en el mundo de la agonía, la atmósfera y la oscuridad, y antes del final mortuorio anunciado de “Day Thirty One: Mission Convincers”, la destrucción sonora aún nos golpea con dos cortes más que no cesan en su empeño por extasiar a golpe de extremismo. Portada genial, música altamente adictiva (aunque no descubran nada), producción ideal, alta calidad compositiva… No es el disco del año, pero me han dado una alegría los miembros de TRAP THEM con este disco. Impresionante.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)