Morgane Matteuzzi puede que sea desconocida para una mayoría. A medio camino entre Suiza, Berlin y Londres, nos encontramos ante lo que podemos llamar una artista multidisciplinar. Su educación como cantante se asienta en la Ópera, en concreto en el Royal College of Music de Londres, pero su gusto personal no entiende de géneros y eso se ve en el desarrollo que ha hecho de su propias dotes artísticas. El primer contacto con ella me vino a través de Etienne Pelosoff, otro artista multidisciplinar con el que ha colaborado en sus proyectos de mezcla de jazz, música industrial, black metal... Y precisamente Etienne ha tenido mucho que ver en el desarrollo personal de Morgane en el que es su debut, "Inner Voices", un EP que de momento se hace público sólo a través de medios digitales, pero que esperemos que en un futuro no muy lejano también tenga un reflejo físico.
¿Qué nos muestra Morgane en su debut? Pues empezamos con un dominio de los estilos vocales amplísimo. La base operística está, de hecho es el leit motiv de la mayoría de las composiciones, pero quedarse en eso es sólo rascar la superficie. Morgane chilla como si fuese cantante de noise core, utiliza tonos asépticos y fríos de oscuridad trip hopera y se envuelve en multiplicidad de efectos y sonidos para dar vida a todo tipo de registros que van desde el susurro, hasta el grito más visceral. Todo ello rodeado de un trasfondo musical producido por Etienne Pelosoff en donde la electrónica, el dark ambient y el darkwave es la nota dominante, añadiendo multiplicidad de elementos clasicistas en forma de pianos y teclados varios.
Es difícil sacar a relucir todo lo que rodea a Morgane en una sóla escucha. De hecho la primera vez que escuché estos seis temas con introducción incluida, lo primero que pensé es: "madre mía, si aquí hay de todo". Tan pronto me venía a la cabeza Björk, Lykken Li o Soko, como de repente Elend, sin tan espeluznante contraste como con la banda francesa, los experimentos vocales de Mike Patton con John Zorn, o Morcheeba o Massive Attack. Incluso se podía entrever cierta aura de contraste a lo Zeal & Ardor, en "Saving You", para mi gusto el tema más completo por la conjunción del registro operístico y trip hopero al mismo tiempo, con notable maestría y un aire coral muy afroamericano.
Como digo, el punto de conexión de todo es precisamente la ópera, algo que es evidente en el último tema y el que da título al EP, "Inner Voices", donde Morgane ya se termina de desdoblar en todos los registros como si fuese una obra coral de Ligeti, pero lo cierto es que a lo largo del trabajo, de muy corta duración, uno se ve golpeado por sonidos tan diferentes y antagónicos que parece que estuviésemos ante un recopilatorio de varias artistas, y no sólo de una. De hecho hay hasta temas que podrían ser perfectamente radiofónicos como "Chokin And Dying", en contraste con brutalidades como la colaboración con NETTI, "Bleeding Out" que es áspera y discordante como pocas, a pesar de su enigmático y tranquilo inicio o la casi "trap" "I Gave You Everything I Had" que podía ser firmada por Mora Prokaza, porque el desgarro es tal que roza el black metal.
Lo único malo que le veo a "Inner Voices" es su concisión. Puede que sea una virtud como punto de partida para tanta amalgama de influencias, sonidos y técnicas vocales, pero al mismo tiempo uno tiene la sensación de trabajo inconcluso en donde ciertas ideas podían haber sido un poco más elaboradas y extendidas, o donde se podía haber profundizado más sin por ello caer en el relleno o en la reiteración. Nos quedaremos con lo bueno, que son las buenas vibraciones de este aperitivo.
Una vez más, Morgane Matteuzzi es una artista multidisciplinar y eso es lo que ha querido expresar en este primer esfuerzo a su nombre. Ahora hace falta focalizar y madurar más las ideas y estaremos ante una alternativa muy interesante a cualquier música con etiquetas. Cuando es dificil describir algo es un punto a su favor, y eso que parece que todo está ya inventado.
Lucha, reconocimiento, empoderamiento y sobre todo alegría, positivismo y ganas de seguir adelante. Todo eso es lo que quiere transmitir ROBA ESTESA. Este grupo català íntegramente femenino parte del folk y lo trufa de otras muchas influencias con un único objetivo, visibilizar la lucha de las mujeres por vivir cada día en un mundo machista desde los pies hasta la cabeza. Pero lo hace con energía y frescura, sin perder la solemnidad de su lírica, pero buscando con la alegría y el buen rollo que transmite su música, que todo el mundo se posicione en una situación que necesita más cambios de los que muchos pensamos. "Desglaç" es el segundo disco de este joven octeto integrador (incluyen entre ellas a una intérprete del lenguaje de signos para el directo) y es un disco energético que será difícil, si lo escuchas del tirón, que no acabes tarareando alguna de sus canciones y sobre todo, que no se te encienda un poquito más la conciencia.
Partiendo de las raíces de la tierra, y como ya en su momento hizo el GRUP DE FOLK, en Catalunya la música folk tiene muchas caras y muchas reencarnaciones. Te puedes quedar con el aire festivo, pero siempre se puede ir más allá y grupos como ROBA ESTESA es un buen ejemplo, una nueva vuelta de tuerca a la ya lejana nova cançó catalana, que sin dictador en vida, sigue de actualidad por desgracia, pues las sombras son demasiado alargadas. Las componentes de ROBA ESTESA parten de su propia realidad y del entorno de acogida que es, ha sido y siempre será Catalunya, por su particular situación geográfica y por su propia tradición humanitaria, y ponen voz con fuerza al feminismo y a la integración cultural. Rock, reggae, ska, swing... y por supuesto tradición folk, se dan la mano para hacer música de compromiso y el resultado es un adictivo "Desglaç" en el que no hay canción floja, ni relleno que valga.
Trazan un círculo empezando y acabando con "Diuen". El primero es una adpatación musicada, sobria y llena de solemnidad de un poema de Maria-Mercè Marçal, que además da título al disco. El último, parte del mismo intimismo pero como canto de esperanza. La fuerza que se necesita para seguir, caer, levantarse y volver a coger el camino hacia la cumbre de la montaña por muy alta que esta sea: "No, no desesperis. No, no tinguis por. Si és que es repeteix la història, potser l'hem d'escriure de nou". Entre medias, ROBA ESTESA empujan a las mujeres a la valentía y al autoreconocimiento. Se contagia la energía ya con "La nit és nostra", con la colaboración del grupo MAFALDA llamando a las mujeres a la guerra contra el sistema, pero esta no decae, ni en los momentos más profundos.
Así ocurre en "Governar-nos", donde los aires jamaicanos y latinos buscan hacer un llamamiento a las calles y a la revolución, o sobre todo en "L'alegria" que es una de las canciones más alegres, valga la redundancia, con aire de verbena al más puro estilo ORQUESTRA PLATERÍA: "L'alegria que t'omple la vida, l'alegria de viure el demà, l'alegria d'una tonteria, l'alegria de seguir avançant.". Pero también se contagia en un tema tan sentido y tradicional como "La presó de LLeida", donde colaboran un montón de artistas relacionados con el folk català más joven como Germà Negre o EL DILUVI. Tema tradicional que ya en su momento adaptó Marina Rosell y que ROBA ESTESA reinventa como metáfora de la lucha feminista, cambiando a los presos por presas.
Musicalmente ROBA ESTESA cuidan todo mucho, para que las voces de Gema, Anna, Clàudia, Clara y Neus brillen más. El punto macarra y rockero lo pone Helena, ya sea con riffs distorsionados o punteos reggae, mientras que el aire folk festivo y bailón lo incorpora Clàudia y Clara con su violín y su acordeón respectivamente. Pero no se quedan sólo en eso, pues se atreven con los aires electro swing como los de "Sense Por", o la influencia austral de la preciosa "Dona Bonica", cuya letra es una oda a la sororidad en contra de la violencia machista.
Si hay algo que achacar a "Desglaç" es que se hace muy corto. Todo lo demás y ya si lo comparamos con el debut de ROBA ESTESA, "Descalces", es madurez compositiva y un ir más allá en lo que a influencias y sonidos se refiere. El disco cuenta además con un trasfondo técnico estelar, al haber sido grabado en Bucbonera Studios y masterizado en Londres, en los Abbey Road Studios bajo la batuta de Alex Wharton. Todo buenos ropajes para un alma musical con mucho contenido y que coge de las manos a todas las mujeres para que sepan que no están solas en la lucha contra una sombra muy alargada y difícil de traspasar: la de una sociedad machista por educación y espíritu. Poc a poc esperem que sigui part del passat.
Pocos conocerán a TEKTON MOTOR CORPORATION. Es un combo de Eslovenia. Se compuso en su momento por dos miembros, Branko Mirt, Goran Majcen, ambos provenientes de la banda industrial ABBILDUNGEN VARIETÉ que pretendía hacerle sombra a sus compatriotas LAIBACH. Estos dos músicos decidieron montar un dúo de techno jungle en donde, de forma similar a PROPELLERHEADS, llenaban sus bases rítmicas y ambientales de efectos y samplers de todo tipo. Como toque de personalidad, el dúo esloveno lanza ráfagas sonoras cogidas del mundo del motor, conformando así un viaje cargado de octanaje, gasolina y velocidad a través del tiempo y del espacio. También tenían guitarras, de hecho bastante distorsionadas y agresivas, lo que supongo que hizo que un sello como Peaceville se fijara en ellos para editar sus dos únicos trabajos, el primero de los cuales ha cumplido 25 años de existencia hace poco y es el que vengo a comentar: "Human Race Ignition".
Mi primer contacto con este disco vino por un tema (o más bien "parte" de un tema) incorporado en un sampler que regalaban con la revista Tipo hace casi veinte años. Cosas como estas, cuando internet no se usaba de manera tan extendida, nos permitía a los freakis de la música conocer grupos que de otra manera no escucharíamos nunca. Ese sampler en concreto era de lanzamientos y relanzamientos de Peaceville y junto a THE BLOOD DIVINE, KATATONIA, THINE, LID o BEYOND DAWN, se recogía un tema de este dúo. Era obviamente lo más "raro" de todo el sampler y por eso mismo llamó mi atención. Lejos de ser el típico techno machacón, TEKTON MOTOR CORPORATION se centraba mucho en recrear texturas en torno a ritmos más bien sencillos pero no predominantes. Además el escuchar de tanto en cuanto el sonido de motores de bólidos le daba un toque adicional de rareza.
Entrando en materia, el disco es largo. Se extiende durante 70 minutos y se divide en cuatro partes. Por eso decía que en aquel sampler de Peaceville realmente lo que se recogía era una pequeña muestra de una de las composiciones, una muestra titulada "The Horizon" y que en pocos minutos llamó mi atención. Ese movimiento se incluye en la primera de las composiciones, el Act 1, que a su vez tiene cuatro partes, "Cognitive Magnitude", "Ignition", "Dreams" y la citada "The Horizon". Un continuo vaivén de sonidos de coches sobre los cuales se construyen temas oscuros que a veces rozan el trip hop o al menos la electrónica siniestra a lo FAITHLESS, mezclando voces colaborativas, samplres hablados y sobre todo un sabio uso de teclados y sintetizadores, entre los que también se encuentran guitarras muy metálicas que lejos de desentonar encajan a la perfección.
Mucho más agresivo es el Act 2. Iniciándose como acabó y empezó el primer acto, con los sonidos de coches, se recogen cinco partes: "Interactive Turbulence", "Champion 1st Part", "Spiral Emotions", "Champion 2nd Part" y "Turning Wheel". Son más de veinte minutos de acto y aquí los teclados y sintetizadores son más ásperos, aunque también más emotivos. Son muy expresivos los títulos de hecho, porque reflejan perfectamente el transcurso del viaje que nos hace recorrer TEKTON MOTOR CORPORATION. Las guitarras vuelven a aparecer tímidamente, pero sobre todo se consigue la agresividad a golpe de break y aumento de intensidad rítmica rozando por momentos el breakbeat más hardcore.
El Act 3 es el más corto de todos y durante diez minutos y cuatro partes, "Cyber Transducing", "Mechanical Spirit", "Alert on the Victory Ahead" y "Dromologic Mind", es también el tema más minimalista, con más ruidos y samplers bizarros incluidos para crear ambiente y unos teclados y sintetizadores más futuristas que tienen un aire psicodélico muy retro. Según avanza, el jungle es mucho más protagonista, de nuevo con unas guitarras certeras que aportan el toque rockero al asunto, para acabar de una forma totalmente techno.
Originalmente el disco acababa así, pero en Peaceville al relanzar el trabajo mundialmente decidieron incluir un cuarto acto que a su vez es el más ambicioso y extenso de todos rozando los 25 minutos. Se compone de cinco partes y el interludio que le da comienzo, "Love Me", "Where Do You Love", "We Turn the Wheel", "Love The Sky" y "Heartbeat Of The Spirit" y como se puede anticipar en los títulos, es el acto que recoge más variedad melódica y ambiental de todo el disco (con alguna excepción más hardcore), volviendo a la oscuridad triphopera del primer acto y rozando en su estructura por momentos el trance más elevado. Si llegas a este Act 4 convencido ante la propuesta de TEKTON MOTOR CORPORATION, probablemente acabes extasiado del viaje, pero te propongas repetirlo.
Descubrir cosas como TEKTON MOTOR CORPORATION cuando este que suscribe tenía recién cumplida la mayoría de edad, es difícil de expresar con palabras. Máxime cuando por aquel entonces mi cabeza era mucho más cerrada musicalmente. Es la magia de las publicaciones musicales y los catálogos de discos, que muchos pensarán que hablo chino. En cualquier caso "Human Race Ignition" es un viaje a través de las carreras. Las carreras del propio ser humano y de sus idas y venidas emocionales. Lástima que no dieran para mucho más y casi nadie se acuerde de este grupo.
Conozco a LIZZO gracias a youtube. Estaba viendo vídeos de funk y soul cuando de repente el reproductor on line me sugirió un vídeo de esta mujer. Por curiosidad empecé a escucharlo. La sorpresa fue mayúscula. Mezcla de Hip hop, R & B, Soul y Funk de primer orden todo ello, con el desparpajo de los mejores raperos de los noventa y una imagen sin prejuicios que se ríe de todos los estereotipos en sus vídeos y en su propia forma de actuar ante la vida. Rompiendo cánones en todos los sentidos, musicales y extramusicales.
Empecé a investigar alrededor de la carrera de Melissa Viviane Jefferson, que es como en realidad se llama: proviene de Detroit. Esto es sinónimo de que ha crecido con muy, muy buena música. Desde pequeña ha estudiado canto y en su casa ha bebido de los grandes, James Brown, Chaka Khan, Donna Summer, Diana Ross... además tiene la juventud suficiente para que le importe un carajo todo y añada a esta pléyade de referencias una insolencia por las modas y los gustos "mainstream" que ya quisieran muchas. El caso es que "Cuz I Love You" no es su primer trabajo, pero sí su debut con una gran compañía como es Atlantic, otrora la casa de Aretha Franklin y tantos y tantos artistas de la música negra. Y desde luego que los laureles entorno a LIZZO están más que merecidos.
"Cuz I Love You" es un disco que le da un repaso descomunal a la música afroamericana de los últimos cincuenta años y lo adapta a una producción actual y a un desparpajo inusual. LIZZO convence no por novedad, sino por como afronta ella misma la forma musical que escoge para expresarse. Sus dotes vocales son altísimas. Es buena en el hip hop, muy buena en el R & B y gloriosa en el Soul, y lo combina todo con naturalidad y con la ayuda de buenos productores, entre los que destaca Ricky Reed, que le ha sabido dar un toque moderno y actual al trasfondo musical para que no suene como mero revisionismo de los setenta. Por encima de todo la propia LIZZO ha manejado los hilos para que todo saliese según su gusto. No en vano es su tercer disco y la experiencia de esta artista es más que contrastada. El cambio de sello hacia Atlantic lo único que le ha hecho ha sido abrirle las puertas a mejores medios y ella, lejos de dilapidarlos, ha sabido ofrecer la mejor versión de sí misma.
Todos los temas de "Cuz I Love You", tanto en su edición normal, como la de lujo que incluye tres temas más, son singles en potencia. Los más llamativos, también por los videos con los que han sido promocionados, son "Juice", "Tempo" y "Truth Hurts", pero todos ellos ofrecen algo. Incluso estos tres temas son cada uno más diferente al anterior. "Juice" es puro setenterismo. Las guitarras, el aire disco funk, es altamente adictivo y LIZZO se mueve a la perfección por unas tonalidades adictivas que muestran que esta mujer es capaz de utilizar falsetes, spoken words e histrionismos varios, sin que la música pierda protagonismo. "Truth Hurts", que viene como extra y ya fue grabado antes de este disco, es un tema neo soul, mezclado sabiamente con hip hop con mucha energía y buen hacer. Finalmente "Tempo" es un tema de puro rap callejero y actual, con la colaboración de Missy Elliott y donde LIZZO además aporta su toque de musicalidad con una omnipresente flauta, que lejos de ser un elemento bizarro, encaja a la perfección. Probablemente sea el tema más crudo de todo el trabajo y el que le conecta con el público más joven.
De lo demás tenemos el propio tema título que es una auténtica gozada a medio camino entre el hip hop y el soul, "Soulmate", que es un tema muy noventero, "Crybaby" que es un corte muy sensual y ochentero que puede recordar hasta a Tina Turner, "Lingerie" que es pura naturalidad e intimismo neosoulero al más puro estilo ERYKAH BADU, la fuerza desbordante de "Better in Color" que tiene tanto de divertido como de reivindicativo, la discotequera "Boys" con la que es imposible no reaccionar o el final de "Water Me" que recupera la energía y el dinamismo del primer tema y que te deja con una sonrisa. Si hay que poner un punto negativo al trabajo es que se queda corto, rozando los cuarenta minutos en su versión "extendida". Mejor dejarte con ganas de más supongo, pero LIZZO transmite tanto positivismo que quieres que no acabe el disco nunca.
Desde luego a mi LIZZO me ha conquistado: por su actitud, por su energía, por su reinterpretación del pasado y actualización hacia el presente... y porque sabe lo que se hace. En 2020 está nominada a los Grammy como mejor artista novel junto a Rosalía y Billie Eilish. Con la segunda también pugna por el mejor disco y a la mejor grabación con el tema "Truth Hurts". Yo lo tengo cristalino. LIZZO le da mil vueltas a ambas, a la primera cualquiera le da mil vueltas, la segunda es sólo un futuro juguete roto de la industria que sigue empeñada en recuperar el canon de adolescente antitodo, muy denostado por mucho que se empeñen y que se caen por su propio peso cuando sale de la misma industria que pretende destruir. LIZZO tiene lo que no tienen las otras: profundo respeto por la tradición musical, aprendizaje amplio y actitud. Se lo cree y lo demuestra. Fan absoluto desde ya.
En el mundo de la música electrónica, entendida en su más amplia acepción, ha habido, hay y habrá entes individuales y sinergias conjuntas igual o más exitosas. El segundo caso es el de la SWEDISH HOUSE MAFIA. Se formaron alrededor de 2009. Eran tres dj's y productores reputados de la escena sueca que acabaron por conocerse y decidieron formar grupo para poner sobre el tapete sus propias mezclas, temas nuevos y collages varios. Hasta tal punto era la unión, que algunos les empezaron a considerar como una mafia y de ahí surgió el nombre del trío. La mafia sueca del house.
Su existencia no fue larga, como en la mayoría de los casos en que suceden estas cosas en la música electrónica, salvo los dúos de toda la vida. Sólo dieron para dos discos y extensísimas giras que agotaron sus propias creatividades y les lanzaron en solitario a posteriori. Sin embargo esos dos discos, "Until One" y "Until Now" y sus cuatro años de existencia primigenia son considerados clásicos hoy en día... sí diez años después de su formación... Hasta tal punto que su reunión en el Ultra Music Festival de 2018 (el mismo festival que les vio despedirse), fue uno de los hitos más celebrados del reputado evento de música electrónica.
¿Qué aporta "Until One" y "Until Now" al mundo del house? Realmente nada nuevo. Es más la conjunción de momentos creativos altos, buenas colaboraciones y una sabia elección de temas propios, remezclas y variedades, lo que hizo que SWEDISH HOUSE MAFIA triunfara. Detrás de ello había tres nombres con luz propia: Axwell, Sebastian Ingrosso y Steve Angello. Tres reputados iconos por separado que tras el paso por este trío comercial desarrollaron carreras en dúo y solitario aún más fructíferas. El talento de estos tres dj's hizo que los temas propios estrictamente estuviesen en lo alto de las listas de éxito durante bastante tiempo, así como algunas de las remezclas y reconstrucciones ajenas que terminan de redondear ambos largos.
En ambos y especialmente en "Until Now" para mi gusto, SWEDISH HOUSE MAFIA aporta un grado de frescura y excitación que les desmarca de otros productores del momento. Es difícil no reaccionar ante un tema tan progresivo e intenso como "Greyhound", cuyo futurista vídeo contó con medios de estrellato. O en el apartado de las colaboraciones "pop", el single por excelencia "Don't you Worry Child" con John Martin detrás del micrófono. Quizás el tema por el que más gente conocerá a SWEDISH HOUSE MAFIA y que de forma constante y cíclica sigue radiándose de tanto en cuanto. Esto quedándome en "Until Now", si nos vamos al debut, pocos olvidarán esa colaboración con Pharrel Williams en "One" (con el agregado de (Your Name) para diferenciarlo del tema instrumental también incluído en el plástico) o la explícita y juguetona "Miami 2 Ibiza".
En ambos discos el trío también muestra una especial habilidad para remezclar y combinar temas ajenos hasta convertirlos en propios. Es el caso de COLDPLAY, del que llegan a reutilizar tres temas diferentes, remezclando "Every Teardrop Is a Waterfall" y "Paradise" o combinando a la banda de Chris Martin con MGMT en el mix entre "Kids" y "Clocks". También es el caso de FLORENCE AND THE MACHINE y su tema "You've Got the Love" que el trío sueco mezclan con su propio "One". Es aquí donde la faceta de dj's en sentido clásico de los tres artistas sale a relucir y hasta llega a perdurar en la memoria más que los temas originales. Además, su faceta como productores les hizo incluir colaboraciones como las ya citadas, así como Deborah Cox en el éxito "Leave The World Behind" o THIRD PARTY formando grupeto con Steve Angello en "Lights".
El complemento de estos discos lo encontramos precisamente en el primero de ellos, "Until One" que se concibió como una especie de banda sonoro del exceso de las giras musicales para el documental "Take One", donde se recoge la experiencia de Axwell, Angello e Ingrosso durante un par de años de giras conjuntas, mostrando tanto el lado fraternal, como el personal, como el de masas de todo ese tiempo, con el consabido tiovivo de emociones y florituras de estrella musical varias.
Dentro de mi incultura musical en este género, SWEDISH HOUSE MAFIA y sus dos productos discográficos conforman de lo mejorcito del house en su sentido más clásico y radiofónico (y me duele utilizar la palabra "clásico" para algo que ha cumplido diez años...). Variedad, ritmos bailables, destreza en la producción y mucha creatividad para componer himnos de los que perduran. Los ingredientes necesarios para que este trío de ases y sus dos retoños se mantengan en la memoria y se consideren como indispensables.
JOHN ZORN son las dos palabras que aparecen al lado de la definición de creatividad en el diccionario. Desde 1973 componiendo y grabando, su nivel de prolificidad ha ido creciendo de manera exponencial desde que en los noventa fundara su sello Tzadik hasta el punto de que, ya sean composiciones, ya sean discos a su nombre, ya sean proyectos dirigidos por él, es fácil que contemos por centenares sus creaciones anuales. Los que somos coleccionistas incorregibles, lo tenemos difícil con él, de hecho hace tiempo que desistí en tratar de hacerme con todas sus obras, por mucho que me gusten sus resultados, y aún así por casa andan cerca de 150 discos a su nombre. Para Zorn la música es su propia terapia y su forma de expresión, y con 66 años que tiene, aún tiene cuerda para rato.
Entre todos estos proyectos uno de los fundamentales en su carrera, por los orígenes judíos del músico y compositor, y por su propia labor investigadora al respecto, son los libros de Masada. Este macro-proyecto comenzó en 1993, donde usando como vehículo de expresión una formación heredera de Ornette Coleman, compuso 205 temas que primero se registraron en estudio en diez discos (y un bonus con extras) y con posterioridad en directo (en siete discos más), por el grupo más prolífico de John Zorn, conformado por él mismo, Dave Douglas a la trompeta, Greg Cohen en el bajo y Joey Baron en la batería. Este es el primer libro de Masada.
Posteriormente llegaría el Book Of Angels o lo que es lo mismo, el segundo volumen de Masada. Aquí, salvo puntualmente, Zorn deja a un lado su labor de intérprete y se queda como compositor, arreglista, productor y director de cada uno de los volúmenes del libro, hasta un total de 32 discos editados entre 2005 y 2018, que contenían 316 nuevas composiciones, interpretadas por diversas formaciones, a cada cual más ecléctica y que nos ha tenido a muchos, entre los que me incluyo, 12 años pendientes de cada nueva edición que se agregaba al proyecto.
Para cerrar este reto personal de John Zorn, entre 2018 y 2019 edita el tercer y último volumen de Masada, "The Book Beri'ah". Se añade a lo compuesto hasta ahora, 92 nuevas composiciones recogidas en diez nuevos volúmenes y un "bonus", que recoge otros 13 temas reinterpretados a dúo por Craig Taborn y Vadim Neselovski y que es el broche final de tan magno proyecto. El resultado final entre los tres volúmenes, en números, son 61 discos y 613 composiciones registradas en 25 años de existencia del proyecto. ¡Casi nada! No es un número al azar, estos 613 temas coinciden con el número de mandamientos que se contienen en la Torah judía.
En lo que nos concierne ahora, el cierre de tan magna obra lo ponen diez nuevos discos y un extra que, para suerte de los coleccionistas, John Zorn ha editado inicialmente en una caja todo a la vez (incluyendo como extra ese undécimo disco que no se venderá por separado con Craig Taborn y Vadim Neselovski como protagonistas y que no aporta nuevas composiciones, pero sí reinterpretaciones). Cada volumen está dedicado a una formación distinta (algunas ya registradas previamente en el seno de Tzadik, otras novedosas) y entre los once discos tenemos una de las muestras musicales más eclécticas y variadas que se pueden encontrar en la extensísima carrera de John Zorn. Cada volumen representa una "sefirá" del árbol de la vida o Cábala, constituido por las diez emanaciones de dios que dieron lugar a todo lo existente. Se añade el undécimo volumen que se podría decir que abarca todos los anteriores.
El primer volumen, Keter, significa "Corona" y está protagonizado por la vocalista Sofía Rei, conocida entre otros proyectos por su participación a cappella en el cuarteto vocal Mycale. En esta ocasión la vocalista argentina se ve acompañada de un trío eminentemente percusivo y aportará la calidez latina a este conjunto de nuevas composiciones de Masada. Un trabajo suave y fácil de escuchar, que gracias a la melosa voz de Sofía se diluye fácilmente y deja una sensación de paz inigualable.
El segundo volumen, Chokhma, significa "sabiduría" y es de todo menos tranquilo y pacífico. Aquí hace su aparición el conjunto CLERIC con Matt Hollengerg como protagonista en las guitarras. Estamos ante un fiero grupo de metal avantgarde que por momentos roza lo más salvaje de NAKED CITY, navegando por las aguas del noise, del drone, del metal progresivo, del death metal y hasta del grind. Para los que conocemos a John Zorn sabemos que es muy de estas mezclas y en grupos como este sus composiciones adquieren tintes apocalípticos absolutamente gloriosos. Para mi gusto uno de los mejores volúmenes del libro.
Todo lo contrario es el tercer volumen, Binah, que significa "comprensión, entendimiento, inteligencia" y que protagoniza THE SPIKE ORCHESTRA, dirigida por el saxofonista Mike Wilkins y que tiene cierto aire a Electric Masada en sus formas. Una big band con unos arreglos muy excitantes y mucho regusto klezmer que es un despiporre de principio a fin. Lejos de oscuridades previas, este disco es probablemente el que más agrade a los más puristas jazzistas, si es que de eso hay entre los seguidores de John Zorn.
En el mundo de John Zorn no sólo hay espacio para la efusividad ya sea natural o eléctrica, también hay espacio y mucho para la música camerística y el avance armónico. En este rango entra el cuarto volumen de este libro, Chesed, "misericordia, amabilidad", que protagoniza el dúo de guitarristas Julian Lage y Gyan Riley. Siendo el primero uno de los colaboradores habituales de Zorn y para muchos heredero de Pat Metheny en cuanto a crecimiento y creatividad, este volumen es uno de los más interesantes interpretativamente hablando.
El quinto volumen, Gevurah o lo que es lo mismo "severidad, justicia, fuerza", tiene como intérpretes a otros viejos conocidos para Zorn, el cuarteto eléctrico ABRAXAS con Eyal Maoz y Shanir Ezra Blumenkranz al frente. Es el grupo que más se parece a MOONCHILD, sólo que sin voz y vuelve a la excitación de CLERIC, pero aquí un poco más condescendiente con el oyente. Para mi gusto otros de los momentos a destacar de los once volúmenes en lo que a agresividad y contundencia se refiere.
No nos vamos de los conocidos y tenemos el quinto volumen, Tiferet, "belleza", que tiene como protagonista al conjunto KLEZMERSON dirigido por Benjamin Schwartz y que es una mezcla entre la tradición judía y caribeña, sin dejar a un lado elementos ajenos del rock y el jazz. Junto a THE SPIKE ORCHESTRA, este volumen será uno de los preferidos por los más puristas, siendo además junto a aquél los mejores para apreciar la labor compositiva pero también la arreglista adaptando las tonadas de Masada a grandes formaciones.
Otro de los proyectos habituales de John Zorn lo tenemos en el volumen séptimo, Netzach, "eternidad, victoria de la vida sobre la muerte", protagonizado por el trío GNOSTIC conformado por Bill Frisell en la guitarra, Kenny Wollesen en el vibráfono y Carol Emanuel en el arpa. Saca a relucir nuevamente la cara más camerística de John Zorn, sin llegar a ser tan easy listening como otros proyectos similares, pero siendo uno de los discos más accesibles de esta tercera parte de Masada, destacando los momentos de improvisación colectiva que son avanzadísimos musicalmente hablando, pero no pierden su virtud de agradar al oyente.
Para no relajarnos mucho, el octavo disco del libro se llama Hod, "majestad, esplendor, gloria" y nos presenta a la formación ZION 80 de John Madof. Esta formación que ya ha grabado en el Book of Angels de Zorn, supone una mezcla entre el klezmer judío, el rock, el funk y la música africana, todo conformado por otra gran formación en donde además, tenemos la oportunidad de escuchar al propio John Zorn con el saxo, inconfundible e incendiario en la pieza que podía ser catalogada como la mejor del trabajo, "Tahor", que durante diez minutos es una orgía de musicalidad y fogosidad solista.
Acercándonos al final llegamos al noveno volumen, Yesod, "fundación, cimientos, generación", que está llevado por la formación BANQUET OF THE SPIRITS de Cyro Baptista. Es una de las formaciones más antiguas de las presentes en este volumen de Masada y consigue aúnar la atmósfera a música de cámara de otras formaciones, el avance interpretativo en las improvisaciones y cierto aire latino en el uso de los ritmos.
El último volumen de temas originales y nuevos de Masada lo constituye el décimo de los aquí contenidos, Malkhut "realeza, monarquía" y lo protagoniza SECRET CHIEFS 3 que es una de las formaciones más avanzadas del universo de John Zorn conducida por el guitarrista Trey Spruance, que para quien no lo conozca es buen amigo de Mike Patton grabando con éste en MR. BUNGLE y FAITH NO MORE por poner dos ejemplos. Concebido desde sus orígenes en los noventa como un grupo instrumental, ya estuvo presente en el Book of Angels y aquí profundiza en la tradición judía pasada por la electricidad del jazz rock progresivo.
Como bonus para los que adquieran esta colección de una vez en su caja inicial, tenemos un volumen undécimo, Da'at, "conocimiento", que no aporta nuevas composiciones, pero sí una visión diferente de algunas ya grabadas, siendo protagonistas al respecto los pianistas Craig Taborn y Vadim Neselovskyi (salvo en tres temas en donde se acompañan de sección rítimica). Precisamente Taborn ha registrado este año otro disco similar con Vijay Iyer a dúo, pero no tiene mucho que ver con este volumen de Masada, mucho menos atmosférico y más intenso en la ejecución.
Como todas las obras de JOHN ZORN, "The Book Beri'ah" es inabarcable. En total son casi diez horas de nueva música que no deja de sorprender y de confirmar que el músico estadounidense es una fuente inagotable de imaginación y creatividad musical. Son casi 50 años creando y los que le quedan, porque parece que nunca tenga fin.
Una de las canciones más famosas del gran disco de MASSIVE ATTACK, "Mezzanine" que ya cumple más de 20 años. "Angel" muestra la forma en que las personas nos enfrentamos a nuestros miedos. Tratamos de escapar de ellos, de evitarlos. Cuanto más corremos para salir de ellos, nuevos miedos aparecen. Sólo cuando somos conscientes de que la única forma que tenemos de escapar es confiar en nosotros mismos y enfrentarnos a ellos, nos daremos cuenta de que esos miedos que parecían superarnos, escapan de nosotros como nosotros escapábamos de ellos.
Conociendo el trasfondo del último disco de LEPROUS y los demonios por los que ha pasado Einar Solberg para superar su depresión y ansiedad, entendemos por qué la banda noruega escogió este tema de MASSIVE ATTACK para hacer una versión propia que ha acabado por trufar toda la atmósfera de "Pitfalls". Porque sólo cuando confiamos en nuestro propio ángel y nos queremos, somos personas, hasta ese momento somos meras víctimas de la complacencia y de la ignorancia.
Veinte años han pasado. Dos décadas desde que "El Concierto de Sevilla" se editó, pero son muchos más años los que JORGE PARDO, CARLES BENAVENT y TINO DI GERALDO se conocen y llevan juntos, pero no revueltos. Su conexión común fue el flamenco y el jazz, Paco de Lucía, Camarón, Dolores, el Whisky Jazz de Madrid... todo este contexto recién enterrado el franquismo en este país, fue el que dio origen al encuentro de tres músicos de tres entornos geográficos tan diferentes, pero con un mismo objetivo: dejarse llevar por la música que vivían. La libertad del jazz, las raíces del flamenco y la excitación de la fusión.
No fue hasta ese año 1999 que este trío se lanzó a registrar un momento suyo en directo. Y tenía que ser en un sitio tan nuclear para todas estas músicas como Sevilla. Grabado en dos fechas de diciembre de ese año, y con frío en el ambiente (y también en el saxo de JORGE PARDO en algunos cortes), el concierto quedará para los anales de la música no sólo española, como fusión de CAMARÓN, SONNY ROLLINS y WEATHER REPORT a partes iguales.
Digo bien estos tres nombres, porque son las tres influencias por las que se pasea el trío con carácter primordial. Y no lo digo sólo porque Sonny Rollins fuera uno de los máximos exponentes del trío con saxo, sino porque JORGE PARDO tiene un lenguaje improvisatorio heredero del músico estadounidense. Las otras dos referencias son fáciles de ver, por el lado del flamenco y el lado de la fusión. Pero dejando etiquetas a un lado, los tres músicos venían con tal bagaje a sus espaldas que el nivel estaba asegurado. Y ellos sabían que tenían delante una fecha importante para marcar un antes y un después. De hecho, "El Concierto de Sevilla" sigue siendo un referente en la música contemporánea y el nerviosismo con el que a veces Pardo y Benavent atacan sus instrumentos, es reflejo de que para ellos eran dos fechas importantes. Di Geraldo está mucho más relajado y natural, pero entre los tres todo fluye como si fueran uno sólo.
El programa escogido para ambas noches tiene de todo: jazz, fusión, flamenco... pero todo cruzado y mezclado como un cóctel único. No podía faltar el fetiche particular de JORGE PARDO que es su particular versión del "Donna Lee" de Charlie Parker. Utilizado para abrir boca, es un momento de desfogue inicial que calienta motores y también desentumece los dedos de los miembros del trío. El sonido es limpio y pulcro, quizás demasiado porque se oye todo ("dale Carlos"... se oirá en más de una ocasión de boca de Pardo). Pero permite que "El Concierto de Sevilla" sea una perfecta instantánea de un momento y que no haya trampas. Simplemente tres músicos con sobrada inspiración, experiencia y amplias miras, que quieren dar lo mejor de sí mismos.
La composición propia "San Juan" es un homenaje evidente y necesario al templo de la música ajena a modas y pastiches gubernamentales que fue el, tristemente desaparecido, Johnny. Ese Colegio Mayor San Juan Evangelista que tan pronto se llenaba viendo a Lluís Llach mientras "los grises" esperaban a la salida para que la velada se convirtiera en un festival de música y de deporte también, y que fue punto de encuentro de músicos, músicas y géneros de todo tipo, con el referente de la calidad y el compromiso. Por su parte "Postcolombiana" saca a relucir aires latinos con formas de fusión a lo WEATHER REPORT para lucimiento de CARLES BENAVENT y con final apoteósico.
El núcleo central de la velada lo constituye una preciosista versión del "Michelle" de los BEATLES, donde Benavent se luce con el punteo, y dos composiciones unidas de Benavent ("¡Viva Cai!") y Pardo ("La Cigarra"). En ambos temas JORGE PARDO usa soprano y sopranino, mientras que Di Geraldo se mantiene en un segundo plano con las escobillas. Todo ello sirve como calentamiento para uno de los momentos culminantes de la noche que es "De Perdidos Al Río". La composición es original de Benavent y en ella Pardo coge la flauta para deleite de nuestros oídos durante once minutos de pura efusividad in crescendo que acaba con un estruendoso solo de batería de TINO DI GERALDO que recuerda a Billy Cobham.
De vuelta al tenor, "Jeta" de JORGE PARDO es el nuevo cruce entre flamenco y Sonny Rollins que se necesita. Para estas alturas el trío ya es uno sólo y ya nos hemos dejado llevar tanto que no hay vuelta atrás. Incluso con la mezcla de tres temas tan variados como "Eterno", "Mi Sueño" y "Mantequilla", nuevamente con la flauta en el aire y con una introducción por parte de Pardo en el que se nota que la relajación ya está en el ambiente y acabando al final con el soprano en medio de jaleos del público.
La fusión más excitante vendrá al final con "Manuel", donde TINO DI GERALDO se deja a un lado sus síncopas flamencas y se mete de lleno en un tema de índole rockera que te levanta del asiento, para acabar al final con "Los Tres Por Bulerías" que es justo lo que el nombre indica, una improvisación flamenca a ritmo de bulería que deja a todo el Teatro Central de Sevilla levantado de los asientos después de setenta minutos de música (que suponemos que dio para más fuera de los surcos del disco en sí mismo).
Cuando tres músicos como JORGE PARDO, CARLES BENAVENT o TINO DI GERALDO, que por separado han hecho historia y se han juntado con lo mejor de lo mejor, se unen en un sólo ente, algo pasa. Ese resultado es "El Concierto de Sevilla". Ya hace veinte años que me compré recién salido este disco por una magnífica crítica que le hacían en la revista Cuadernos de Jazz. Desde aquel momento se convirtió en uno de mis discos favoritos y lo sigue siendo. Y lo mejor de todo, sirve para que de vez en cuando los tres se vuelvan a juntar y demuestren su maestría en directo, como este mismo año ocurrirá en el Festival de Jazz de Madrid. Un trío de ases, un cruce de caminos para dejarse llevar.
Hay música que te hace viajar. Te
traslada a otro lugar, otra época, otro ambiente. Es el caso de CABO NORTE, que
desde Barcelona te trasladan al norte y no me refiero solo el de España, que
también, sino a tierras escocesas e irlandesas. Un grupo joven pero con solera
del que hasta ahora sólo se conocía un EP, “Supervivientes”, al que han tardado
un lustro en dar continuidad pero con unos resultados increíbles. “Cuando Cae
el Sol” es la nueva criatura de este Cabo particular, de este promontorio que
corta el mar en el extremo norte del mundo y que aguanta tempestades, lluvias,
noches, amaneceres y atardeceres. Eso es CABO NORTE, un viaje hacia donde el
ser humano se siente pequeñito en medio de la lucha de los elementos.
El sexteto barcelonés hace un
Rock Folk de aires celtas que, aunque en ocasiones nos recordarán a CELTAS
CORTOS por aquello de estar cantado en castellano (y ciertos temas que sí
tienen mucha influencia), en verdad lo suyo tiene un bagaje mucho más amplio.
Un bagaje en el que destacan sobremanera dos grupos clásicos del género como
THE WATERBOYS o WOLFSTONE, en donde la raíz Rock es más o menos predominante,
pero siempre está presente. Por otro lado la voz de JM Rivas me recuerda en
ocasiones a la teatralidad de Bunbury en sus mejores tiempos en HEROES DEL
SILENCIO (otras veces se le escapa un poco el deje urbano de LOS ENEMIGOS), lo
cual le da al conjunto un aire aún más variado y profundo en los textos.
Finalmente se cuelan influencias de otros géneros. Del Funk, del Jazz, del
Heavy… En definitiva. Imposible aburrirse.
El disco está muy bien grabado.
Todo es natural y envolvente. No te pierdes ningún detalle y tanto los
instrumentos acústicos como los eléctricos están perfectamente empastados. Las
voces, también, coros incluidos y todos los detalles solistas y rítmicos que
son muchos. Un ejemplo es el propio tema de partida y que da título al disco, “Cuando
Cae El Sol”, solo por el cual el disco merece la pena. El wah-wah de inicio es
puro Funky, de hecho el tema tiene un aire progresivo además de los
instrumentos celtas que parece que estemos ante una reencarnación de LA
ORQUESTA MIRASOL. Pero si avanzamos el corte y llegamos a la parte solista Juan
M. Valero se marca un solo de altísimo octanaje. Son muchos detalles y sonaría
descabellado si la producción no hubiese dado con la mezcla adecuada.
A lo largo del trabajo tenemos
cortes más festivos y otros más enrevesados. Entre los primeros, con una
clarísima influencia de CELTAS CORTOS, tenemos “Senderos”, con predominio de
instrumentos acústicos y buenos coros. “El Cuerno Llama”, con más Rock en su
trasfondo y algún que otro punteo Reggae y “Gordon”, donde aparece la gaita y
que es un homenaje a GORDON DUNCAN que te hará seguramente moverte como loco.
Entre los segundos tenemos los cortes más extensos y otros como “Ella”, que aunque
más corto se tiñe de Jazz y swing por todas partes, dando otro punto más de
variedad.
De los temas más elaborados,
además del ya citado tema título, no hay que dejar escapar “Flor de Asfalto”
donde se van a colar influencias clasicistas, pero que según se va
desarrollando aumenta su carga rockera y vuelve a tener un trabajo excepcional
de Valero en la guitarra y “Mentides”, el único cantado en catalán y que es uno
de los más pegadizos, con un inicio también muy Funk, aunque esta vez sin wah-wah
y un gran trabajo en la parte rítmica por parte de Edu Picatoste y José Alberto
Sánchez, siendo uno de los temas que más de lado deja la influencia celta en
favor del guitarreo, pero que no desentona para nada del resto además de ser
curioso por el uso del catalán.
CABO NORTE es mar, es frío, viento, temporal. Un lugar
donde sería difícil sobrevivir, pero ¿aún más que en una gran ciudad? Eso dicen
CABO NORTE en su página de Bandcamp, donde además podéis adquirir este
fantástico CD, “Cuando Cae El Sol”, cuando la intimidad del sonido del mar
inunda nuestro entorno y nos metemos de lleno en otros mundos. CABO NORTE es un
viaje para dejarse llevar.