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domingo, 15 de noviembre de 2020

MORGANE MATTEUZZI - "Inner Voices": dando rienda a las voces de nuestro interior



Morgane Matteuzzi puede que sea desconocida para una mayoría. A medio camino entre Suiza, Berlin y Londres, nos encontramos ante lo que podemos llamar una artista multidisciplinar. Su educación como cantante se asienta en la Ópera, en concreto en el Royal College of Music de Londres, pero su gusto personal no entiende de géneros y eso se ve en el desarrollo que ha hecho de su propias dotes artísticas. El primer contacto con ella me vino a través de Etienne Pelosoff, otro artista multidisciplinar con el que ha colaborado en sus proyectos de mezcla de jazz, música industrial, black metal... Y precisamente Etienne ha tenido mucho que ver en el desarrollo personal de Morgane en el que es su debut, "Inner Voices", un EP que de momento se hace público sólo a través de medios digitales, pero que esperemos que en un futuro no muy lejano también tenga un reflejo físico. 


¿Qué nos muestra Morgane en su debut? Pues empezamos con un dominio de los estilos vocales amplísimo. La base operística está, de hecho es el leit motiv de la mayoría de las composiciones, pero quedarse en eso es sólo rascar la superficie. Morgane chilla como si fuese cantante de noise core, utiliza tonos asépticos y fríos de oscuridad trip hopera y se envuelve en multiplicidad de efectos y sonidos para dar vida a todo tipo de registros que van desde el susurro, hasta el grito más visceral. Todo ello rodeado de un trasfondo musical producido por Etienne Pelosoff en donde la electrónica, el dark ambient y el darkwave es la nota dominante, añadiendo multiplicidad de elementos clasicistas en forma de pianos y teclados varios.

Es difícil sacar a relucir todo lo que rodea a Morgane en una sóla escucha. De hecho la primera vez que escuché estos seis temas con introducción incluida, lo primero que pensé es: "madre mía, si aquí hay de todo". Tan pronto me venía a la cabeza Björk, Lykken Li o Soko, como de repente Elend, sin tan espeluznante contraste como con la banda francesa, los experimentos vocales de Mike Patton con John Zorn, o Morcheeba o Massive Attack. Incluso se podía entrever cierta aura de contraste a lo Zeal & Ardor, en "Saving You", para mi gusto el tema más completo por la conjunción del registro operístico y trip hopero al mismo tiempo, con notable maestría y un aire coral muy afroamericano. 


Como digo, el punto de conexión de todo es precisamente la ópera, algo que es evidente en el último tema y el que da título al EP, "Inner Voices", donde Morgane ya se termina de desdoblar en todos los registros como si fuese una obra coral de Ligeti, pero lo cierto es que a lo largo del trabajo, de muy corta duración, uno se ve golpeado por sonidos tan diferentes y antagónicos que parece que estuviésemos ante un recopilatorio de varias artistas, y no sólo de una. De hecho hay hasta temas que podrían ser perfectamente radiofónicos como "Chokin And Dying", en contraste con brutalidades como la colaboración con NETTI, "Bleeding Out" que es áspera y discordante como pocas, a pesar de su enigmático y tranquilo inicio o la casi "trap" "I Gave You Everything I Had" que podía ser firmada por Mora Prokaza, porque el desgarro es tal que roza el black metal.

Lo único malo que le veo a "Inner Voices" es su concisión. Puede que sea una virtud como punto de partida para tanta amalgama de influencias, sonidos y técnicas vocales, pero al mismo tiempo uno tiene la sensación de trabajo inconcluso en donde ciertas ideas podían haber sido un poco más elaboradas y extendidas, o donde se podía haber profundizado más sin por ello caer en el relleno o en la reiteración. Nos quedaremos con lo bueno, que son las buenas vibraciones de este aperitivo.

Una vez más, Morgane Matteuzzi es una artista multidisciplinar y eso es lo que ha querido expresar en este primer esfuerzo a su nombre. Ahora hace falta focalizar y madurar más las ideas y estaremos ante una alternativa muy interesante a cualquier música con etiquetas. Cuando es dificil describir algo es un punto a su favor, y eso que parece que todo está ya inventado.

Si quieres saber más acerca de Morgane Matteuzzi: https://www.morganematteuzzi.com/epk


jueves, 12 de marzo de 2020

ROSY FICNH - "Scarlet": tiñéndolo todo de sangre y rabia electrificada.


El año 2019 fue un año de cambios en el seno de ROSY FINCH. La banda alicantina había cumplido seis años de existencia, pero en pleno proceso de producción de su nuevo trabajo, "Scarlet", el segundo en largo desde aquel tremendo "Witchboro", la formación veía como se quedaba sóla Mireia Porto al frente del proyecto. La guitarrista y vocalista se encontró con nuevo material, pero con un disco a medio acabar y en búsqueda de nuevos integrantes para completar el trío corrosivo. 

Estos nuevos integrantes que entraron en sustitución de Elena García y Lluís Mas no podían haber sido más acertados, sobre todo viendo de qué pie cojea "Scarlet", el nuevo retoño de la banda, ahora más que nunca, heredera de sus raíces y con la mirada puesta en el futuro. Oscar Soler al bajo y Juanjo Ufarte a la batería, ambos curtidos en densidades y electricidades varias, pasan a conformar junto a Mireia el núcleo de ROSY FINCH y a los tres se les abre por delante un futuro esperanzador con el material más directo y noventero que el trío ha grabado en su corta existencia.


Efectivamente, Mireia, todavía con Elena y Lluís en la grabación (aunque los bajos y segundas voces no se habían completado al cambiar la formación), ha sacado a relucir su cara más grunge, cruda y rabiosa. Todas las influencias MELVINS / SONIC YOUTH / L7 que tenían como raíz el desarrollo más pesado y sludge de grabaciones pretéritas, mezclada con la actitud más punk de PJ HARVEY, han eclosionado y pasado a primer plano en "Scarlet". Eso convierte a este disco en el más ácido y a la vez accesible de ROSY FINCH y con el que más se sentirán identificados los que hayan crecido con la música de los noventa. Y también convierte a "Scarlet" en el disco más personal de ROSY FICNH, en tanto en cuanto Mireia grita con rabia y rodeada de una electricidad contagiosa que desde el primer corte, el más largo y atrayente, "Oxblood", queda puesta sobre la mesa para deleite del personal.


Para conseguir esta sensación, el sonido es clave. Es un trabajo mucho más guitarrero, tanto en las partes más distorsionadas, como en las más limpias. También es un trabajo en donde la voz de Mireia y sus múltiples efectos sale mucho más a relucir. Por otro lado, los ritmos obsesivos a lo SMASHING PUMPKINS gozan de mayor protagonismo, sirviendo de impulso a los riffs y a unas estructuras que se desnudan más y se despojan de toda parafernalia que no sea acidez y rabia desmedida. Todo esto lo han conseguido con sus propios medios y han contado con una labor final de pulimiento y abrillantado de la mano de Billy Anderson que les ha colocado "Scarlet" justo donde debe estar, que es en el espacio de un cuarto de siglo atrás.

Todo en este disco goza de un efecto inmediato y tiene cualidades psicotrópicas. Un ejemplo es "Vermilion", precedida de un puñetazo como "Lava", las distorsiones y los gritos rabiosos de Mireia, harán que entres en plena locura de manicomio. La sencillez aparente de "Amaranto" también es un buen ejemplo de como atrapar desde el primer segundo con un riff simple y retorcido al mismo tiempo, además de un aire fantasmagórico que enlaza con la psicodelia setentera y el ocultismo conceptual. O "Ruby", que se arrastra de manera pedregosa y con sonoridad gruesa, para deleite de nuestras cervicales, sin dejar de desplegar la rabia que impregna todo el disco, tanto en las voces de Mireia como en las segundas voces (que no sé si serán debidas a Lluís o a Oscar, que también aparece en la grabación, en ese momento aún sin haber entrado oficialmente en la formación).


Otros temas tiran más de densidad y pesadez como uno de mis preferidos, "Gin Fizz", perfecto contraste entre un aire más doom y la voz rabiosa de Mireia, o el final apocalíptico de "Dark Cherry" y su continuación oculta de "Lady Bug", donde más me recuerdan a SONIC YOUTH por cierto. Mientras en la propia "Scarlet", ROSY FINCH se vuelve pegajosa y profundamente noventera, siendo uno de los cortes que más entraría en los gustos de aquella época si la extrajéramos del disco.

Para mi gusto no hay duda. ROSY FINCH ha cambiado, pero lo ha hecho para bien. No sabemos si este cambio terminará de eclosionar con la nueva formación y "Scarlet" quedará con la etiqueta incómoda de "disco de transición", pero lo cierto es que el trío alicantino ha facturado su trabajo más reconocible en cuanto a influencias, pero más personal, crudo y rabioso también. Un trabajo rojo sangre y pasión que te baña de arriba a abajo sin remisión.




https://spindarecords.bandcamp.com/


miércoles, 5 de febrero de 2020

NARWHALE - "Heart Of The Corpse-Whale": un primer paso firme y pulido


Tuve conocimiento de la banda asturiana NARWHALE cuando editaron su primera demo hace un par de años. Aquella carta de presentación contenía tres temas que ponían sobre el tapete una banda arriesgada con muchas influencias y sonoridades, que no se conformaba con tirar del manual de composición "fácil de escuchar" y por contra iba más allá. Los de Avilés decían mucho más en tres temas que otros en un disco entero. Sólo tenían que pulir un poco más el ropaje de su música para terminar de destacar. En particular el sonido era bastante artificial y plano y eso hacía que los interesantes cambios rítmicos y la variedad de voces sufriera bastante. El grupo se ha puesto las pilas y reconvertidos en el estudio en trío, han parido un debut ballenero en honor a su propio nombre, "Heart of The Corpse-Whale" que les coloca como una banda muy (y recalco lo de muy) interesante en el panorama "progresivo" musical (y recalco las comillas).


Iré por partes y es con el resultado de pulimiento y acicalado. Para ello es un acierto el que hayan regrabado los tres temas que ya aparecían en aquella demo, "Glaucus", "Primeval Rites" (que además de regrabar, la han arreglado y cambiado un poco) y "Sargasso Sea". Dos aspectos había en aquella demo que me parecían necesarios de mejoría: el sonido de la batería de Víctor Puente y la voz de Javi Fernández. Pues bien, ambos escollos están superados de manera muy notable en este debut. Para ello han grabado el trabajo en los Tutu Studios, bajo su propia producción y la batuta técnica de Sergio Rodríguez y Sergio Díaz. El uso de estos estudios y personas es un acierto, primero porque la mejora técnica es abismal y segundo porque ya se conocen, entre otras cosas porque en esos estudios el tercero en discordia de NARWHALE, Diego Aparicio, ya ha grabado con HUMO, interesantísima banda instrumental y cuyo sonido quedó claro estar bien registrado en dicha ubicación. Si a todo esto añadimos la masterización en Suecia por Magnus Lindberg, el resultado es realmente bueno, superando los escollos sonoros que me hicieron en su momento en la demo no disfrutar tanto de la música de NARWHALE.


Este pulido en la producción hace además que Javi Fernández tenga un mejor ropaje para su voz. Una de las características de NARWHALE es el uso de voces de todo tipo: limpias, habladas, rasgadas... de todas ellas se encarga Javi y con esta producción, equilibrada con la parte instrumental y masterizada con volumen adecuado, además de una mejoría en las inflexiones propias del músico, todas ellas se presentan adecuadas al momento y a la circunstancia narrativa de cada tema. Se hace evidente, una vez más por comparativa, en los tres temas regrabados, pero sobre todo en un tema nuevo y genial como es el tema título, "Heart of the Corpse-Whale" que es una historia muy Verniana que Javi teatraliza acompañado de un contexto musical realmente tétrico y envolvente que hace que te traslades a la angustia y oscuridad que quiere reflejar. Para mi gusto el mejor tema del disco, tanto por variedad, como por elementos y eso que no es precisamente el más accesible del disco, ni por longitud (superando los diez minutos) ni por mezcla de ingredientes.


Dicho todo esto, sólo me queda hablar del empuje que NARWHALE ha hecho de su propia propuesta en los temas nuevos. Las influencias originales del grupo, de las que ellos mismos hablaban, eran MASTODON, ANCIIENTS, IHSAHN y BARONESS. Bien, siguen estando, los primeros por el intrincado rítmico, los segundos por las estructuras, el tercero por la mezcla de estilos y la teatralidad vocal y los últimos por su toque progresivo retro. Sin embargo en este debut NARWHALE se tiñen de una pátina mucho más progresiva y compleja, con ambientes más trabajados. El uso de teclados y efectos varios (obra del propio Javi, que además enfunda la guitarra junto a Diego Aparicio) hace que cada tema sea una historia propia y que todos tengan un papel muy importante en su relato (y vuelvo al tema título del disco como ejemplo paradigmático de esto, porque después de una docena de escuchas, cada vez le saco un detalle nuevo).


Este paso adelante también se refleja en los otros cortes de los que no he hablado, como la brutal "Galerna", que es el tema más extremo del trabajo seguramente y sobre todo en la setentera "Watery Graves", con ciertos aires doomies retro y el uso constante de teclados y mellotron que hacen que pensemos en KING CRIMSON (y conociendo a Diego Aparicio sé que esta influencia no es en balde). Finalmente, y siguiendo esta tónica más natural y psicodélica, el último corte, "Path of the Whales" con un hammond omnipresente, muestra al propio Javi en un tono limpio a medio camino entre Nick Cave y Eddie Vedder (puede que me haya vuelto loco, pero es lo primero que pensé al escucharlo) y un tempo sincopado perfecto para acompañarlo, dejando espacio para alguno de los mejores pasajes de guitarra del trabajo y una estructura cíclica in crescendo en intensidad que te deja con muy buen sabor de boca.


Me gusta seguir a los grupos desde sus inicios porque cuando ves que van puliendo su propia propuesta y no se acomodan, te sientes espectador de un proceso creativo que en los tiempos que corren está bastante en declive. El caso de NARWHALE es una excepción a esta decadencia, (debería ser la regla general...) y este debut, "Heart of the Corpse-Whale" los coloca como una propuesta muy interesante, ecléctica y multidireccional que da para mucho. Esperemos que este primer paso firme, sea eso, el primer paso de otros tantos. 



viernes, 24 de enero de 2020

SATURNA - "Atlantis": retrospección rockera de alto octanaje


Cuando eres un melómano se nota y si eres músico más aún. La banda de Barcelona SATURNA acaba de cumplir una década de existencia y desde su formación, bajo las ideas de su bajista Rod, siempre se han mostrado devotos a las raíces del rock duro. Con premisas como estas hay muchas bandas, pero que funcionen realmente y no se queden en el mero pastiche, no hay tantas. SATURNA edita con "Atlantis" su cuarto álbum y aunque yo me desayuno con ellos con él, si navegas un poco por su pasado verás que es la confirmación de una devoción y que se creen mucho sus propios principios. 

"Atlantis" es un ejercicio de retrospección, sin escatimar en medios de producción y teniendo muy claro lo que se quiere ofrecer. El resultado es excitante y variado, porque las influencias son muchas y muy variadas, siempre con un punto de encuentro: el rock de los setenta que se movía hacia los terrenos más duros, pero sin obviar todo lo que pasó después, especialmente el retratamiento de estos sonidos a principios de los noventa.


Me explico: si ahondamos en los surcos de "Atlantis" (de momento editado en CD, y desde ya también en vinilo por Spinda Records y Discos Macarras), tenemos una base muy marcada que yo sintetizaría en el aire teatral y oscuro de THE DOORS, los riffs y puentes característicos de BLACK SABBATH, moviéndose entre el "Vol.4" y otras veces el "Never Say Die" (disco que suele pasar desapercibido entre los primeros con Ozzy...) y el aire setentero de bandas como IRON BUTTERFLY o sobre todo FREE (muchos riffs me los recuerdan). Pero a esta base tenemos que añadir una voz, la de Jimi Vieco, que se mueve entre Jim Morrison, Ozzy Osbourne, Eddie Vedder y Chris Cornell. Estos últimos son el punto de conexión con los noventa, pues en ocasiones tendremos reminiscencias al post-grunge, lo cual también se debe a la influencia del doom de Maryland a lo THE OBSESSED, REVELATION y SAINT VITUS, que estaban en la mente de muchos rockeros del grunge de los noventa. 


Por otro lado, el sonido es pulcro y retro también. Todo natural y sin forzar nada, dejando que cada instrumento encuentre su espacio, ya sean partes eminentemente instrumentales, incluso acústicas, y efectos añadidos de teclados varios. Este sonido lo han conseguido ellos mismos con la ayuda de Isaac Mordoh y de su batería, Enric Verdaguer, que es el que finalmente lo ha masterizado y mezclado. Es uno de los puntos fuertes del disco, porque al mismo tiempo que el disco suena creíble para las referencias de las que bebe, tiene una pátina actualizada que le da un toque personal y más completo, haciendo que SATURNA se desmarque de otros grupos del género revisionista. 


Todas las referencias citadas se entremezclan de forma particular de manera que uno identifica partes muy concretas, pero sin que "Atlantis" suene a un calco de nada. Es aquí donde SATURNA termina de sacar la cabeza, porque aunque sean unos melómanos devotos de un sonido y de una forma de componer, todo lo tienen asumido como propio, con lo que suenan diferentes. Incluso hay un toquecillo soul que también me gusta mucho que se hace muy evidente en "Atlantis In Bloom", que podría pasar por un tema repujado de BLACK SABBATH mezclado con el toque soul de Bill Withers y terminando de redondear el tema con una sección de vientos que potencia el poder de los riffs y los solos.

Aires más rockeros y elevados son con los que empiezan en "Black Purple", puro setenterismo excitante, seguido de otro corte más doomie, "Standing Still" y una de las joyas para mi gusto que es "Get over it", que al principio cuando la escuché me recordó al "Never Say Die" de BLACK SABBATH, aunque no es el tema en el que Jimi cante con más aire nasal a lo Ozzy. La influencia a Maryland y el post grunge aparece en "Way Too Long", con un puente intimista y sensual muy adecuado en el medio de la composición, mientras que los BLACK SABBATH del "Vol.4" con piano incluido se ciernen sobre la estela de "Dusk And Down", con algunos de los pasajes instrumentales más bellos del plástico.


La segunda mitad comienza de una forma muy cruda con "Ahead", nuevamente volviendo a la mente Maryland y los aires noventeros de voz más rasgada y mayor distorsión guitarrera, mientras que "Lost Forever" vuelve a la retrospección con uno de los estribillos más logrados del disco. Y ya para el final la citada "Atlantis In Bloom" y el blues con harmónica incluída de "Distant Shores", que deja todo lleno de humo y densidad sonora con uno de los puentes "up-tempo" puramente BLACK SABBATH más logrados del disco. Hasta aquí habrán han sido tres cuartos de hora que se han pasado en un momento. Por algo será.

Honestos en sonido y con desparpajo en su ejecución, el cuarteto catalán es devoto del pasado, pero no por ello abandona las ideas propias y personales. "Atlantis" es, como ya he dicho, un ejercicio de retrospección, pero también una excitante muestra de que bandas como SATURNA ponen de actualidad las bases que no se deben de olvidar. Altamente recomendables.






jueves, 23 de enero de 2020

HOLYCIDE - "Fist To Face": en trayectoria ascendente


Casi todo el mundo conoce a Dave Rotten tanto en su faceta "al otro lado" en el sello Xtreem Music (y antaño Repulse Records), como en su faceta como vocalista desde hace casi 30 años en AVULSED. Siempre ha sido su banda principal, pero las inquietudes de Rotten le han hecho moverse por todos los géneros dentro del metal extremo. El thrash metal no le ha sido nunca ajeno y se ha mostrado siempre devoto de bandas como INFERNÄL MÄJESTY, DETENTE o DARK ANGEL. Por eso cuando surgió HOLYCIDE no nos pilló por sorpresa. Además no fue un "producto" sobrevenido. Rotten lo venía fraguando junto a Vicente J. Payá de UNBOUNDED TERROR y GOLGOTHA, con el que ya ha compartido inquietudes variopintas como el proyecto drone UNWOM o el black primigenio de YSKELGROTH. 


Sin embargo, HOLYCIDE, aunque fue fraguado en 2004 no terminó de despuntar hasta que entró en la banda Miguel Bárez de INNTRANCE y Dani Fernández de DARK MOOR. Ambos revivieron la idea de Rotten y desde entonces en poco más de siete años han parido una demo, un EP y dos discos completos. Casi se puede decir que Rotten está más ocupado con HOLYCIDE que con AVULSED. El nuevo lanzamiento, "Fist To Face" viene precedido de otra exitosa campaña de mecenazgo y el resultado la verdad que merece la pena: HOLYCIDE está en su mejor momento de madurez. Recoge lo mejor de los discos que hasta el momento tienen a sus espaldas, y le dan un lavado de cara en lo que a producción se refiere y una vuelta de tuerca más en composición y variedad. Están en trayectoria ascendente y además con el entusiasmo de los primeros pasos de una banda, y eso que a ninguno de los tres citados (completados con Jorge Utrera en la batería y Salva Esteban en la segunda guitarra), se les puede considerar nóveles.

El thrash metal a la americana puramente ochentero sigue siendo la nota dominante de HOLYCIDE. Nuevamente con letras incisivas y una portada retro obra de Akirant Illustration, en donde Mutty, la mascota de la banda (ese engendro radiactivo y mutante que sale en sus portadas), se despacha a gusto con Donald Trump. "Fist to Face" vuelve a ser DARK ANGEL, los primerísimos EXODUS, EVIL DEAD, ATROPHY, NUCLEAR ASSAULT, AGENT STEEL... en vena, es decir, un thrash speedíco con mucho ritmo y solos minimalistas. Eso sí, en este lanzamiento todo lo han llevado más allá. La variedad viene dada por los distintos compositores, pero es un disco mucho más crudo y directo, con solos mejor trabajados, la presencia de Dani Fernández mucho más protagonista y con un Rotten que tiene su voz agresiva más trabajada y la combina muy bien con otros registros, incluso guturales, y los coros del resto del grupo.


Los estribillos potenciados por los coros de toda la banda se vuelven más adictivos, en especial en temas como "Mentality Packs" o uno de sus temas más polémicos, "Trapped by The Crappy Trap", donde se despachan a gusto con los adolescentes seguidores del trap y el reggaeton. También es así "Vultures", que ya tuvimos ocasión de escuchar en directo como un puñetazo en la cara de los políticos carroñeros y que es una de las más groovies y que mejor engancha con el debut de HOLYCIDE, junto a "Napalm Sweet Napalm", que es otra de mis preferidas, donde además Rotten utiliza su voz más gutural como complemento. 

No obstante, en general, se nota que la banda ha querido apretar el acelerador sin por ello dejarse en el camino variedad. Desde que pasa la intro de rigor, con "Fist to Face" uno se ve golpeado por riffs más afilados y acelerados y unos ritmos más cercanos al speed a lo WHIPLASH. Incluso en la versión que han elegido y que adaptan a la perfección, no dejan de pisarle. Si en el pasado fue DARK ANGEL y DETENTE los grupos homenajeados, esta vez es RECIPIENTS OF DEATH, mucho más desconocidos y agresivos que los citados, con un "The Aftermath" que roza el crossover más crudo a lo CRYPTIC SLAUGHTER.


Me dejo para el final dos detalles más a destacar de "Fist To Face" y es su producción y los individualismos. Aunque lo segundo resalta también por la mejora de la primera. "Annihilate... Then Ask!" estaba muy bien grabado, el sonido era latoso y ochentero, pero si lo ponemos al lado de "Fist To Face" la mejoría es más que notable. Sin dejar de sonar clásico, han dado una profundidad mayor al sonido. Y esto lo que genera es que los solos de guitarra luzcan mucho más y que las líneas de bajo de Dani Fernández estén siempre en primer plano, con justo protagonismo, haciendo que la sombra de Dan Lilker aparezca por ahí. Un tema muy bueno para apreciar todo esto es "Empty Cyber Life", con una parte solista muy melódica y sorpresiva que encaja muy bien con el tono agresivo general del corte.

En definitiva, HOLYCIDE sigue demostrando que no es un proyecto paralelo sino una banda en toda regla que ahonda sus raíces en el pasado de un estilo, pero lo actualiza y lo lleva a su terreno con buenas formas y mucha energía. "Fist To Face" es un disco que como suelen decir las hojas promocionales, es "más de todo". Pero en este caso es cierto. Un paso al frente para HOLYCIDE y un excelente lanzamiento para los aficionados al thrash cañero y ochentero.




martes, 21 de enero de 2020

DOG EAT DOG - "All Boro Kings": Un clásico crossover influyente para todo un género


Cuando uno piensa en la mezcla entre rap y metal, tendrá en la cabeza algún que otro conjunto de Nu Metal, seguramente con LIMP BIZKIT a la cabeza. Pero el origen de todo ello hay que buscarlo antes, en el crossover. Ahí tenemos a BEASTIE BOYS, FAITH NO MORE, LIVING COLOUR, BODY COUNT... y aunque no llegaron tan lejos ni tuvieron tanta repercusión también a DOG EAT DOG. Precisamente en Roadrunner, aún con el género Nu por explotar, debutaron estos últimos en 1994 con un disco que ya pasa del cuarto de siglo, "All Boro Kings" y que es mezcla de sonidos callejeros múltiples, rap, ska, funk... con la crudeza del metal y el hardcore. No fueron los primeros, pero de todos los citados más arriba probablemente fueran los que más enraizado tenían su sonido en el rap y el funk, siendo las guitarras un añadido de contundencia, pero no el motivo principal de sus temas.


Lo mejor de "All Boro Kings" es su sonido. DOG EAT DOG tenían una particularidad frente al resto: el uso de un saxofón en sus temas. Esto les hizo buscar una producción natural y fresca, en donde la caja de la batería retumba y suena a lata como sonaba en los ochenta y donde las guitarras no están en un primer plano. De hecho por esta línea intentarían ir muchos grupos de Nu Metal más apegados al rap, como los ya citados LIMP BIZKIT, si bien luego optarían por un sonido más envolvente y absorbente, en detrimento de ese sentimiento callejero que DOG EAT DOG sí tenían y no querían perder. Las guitarras y los ataques más acelerados beben más del hardcore a la BIOHAZARD que del metal, con lo que en verdad el grupo sólo era una rama más de la música que se podía escuchar en la calle a principios de los noventa. 


Con esta producción que da sensación de directo y en donde el saxo encaja a la perfección, DOG EAT DOG despliegan en su debut una música de raíz muy americana, una evolución de LIVING COLOUR hacia SUICIDAL TENDENCIES, por hacernos una idea. Todo con mucho sentido del ritmo y del groove. Aunque todo el mundo recordará el single por excelencia del disco, "Who's The King?", y no es para menos, pues logra fusionar a la perfección hardcore y rap, con transiciones perfectamente trabajadas, el disco recorre muchos cortes que sin duda forman los cimientos de un género. Es el caso de "No Fronts" y su línea de bajo adictiva, con un groove contenido al que es imposible no reaccionar, o de "In The Doghouse" que va por la misma línea y en donde el saxo lanza ráfagas totalmente pegadizas.


La fusión como punto de encuentro de culturas de la calle es la semilla de este clásico, así como la irreverencia y el sentimiento punk. No hay más que escuchar "Pull My Finger", que es uno de los cortes más despiadados del disco y donde más influencia ska podemos escuchar, tanto en el saxo como en la línea vocal. La escuela del asfalto era acicate para la cultura musical de la calle y DOG EAT DOG no fueron ajenos a ello y así lo despliegan en "All Boro Kings", donde también hay espacio para el pensamiento positivo y el empoderamiento ante el sistema establecido ("Think"). 

Toda esta mezcla fermentó en un disco que en su momento fue la fotografía de un contexto muy particular y que seguramente estuviese en la cabeza de muchos grupos de Nu Metal posteriormente cuando esta tendencia empezó a despuntar. Este clásico ha cumplido 25 años hace poco y de hecho DOG EAT DOG se han dejado caer en directo por la península alguna vez que otra. ¿Significa eso que "All Boro Kings" sigue de actualidad? Los clásicos nunca mueren y más si se fraguan en la calle como éste.


jueves, 16 de enero de 2020

IMPUREZA - "La Caída de Tonatiuh": cruce de culturas y de sonidos


Mucho revuelo había generado el segundo disco de la banda francesa IMPUREZA. Es de 2017 y yo no conocía a la banda de nada, pero de repente empezó a aparecer su nombre por las listas de los mejores discos del año de diversos medios. Esto me hizo investigar. A priori el invento era cuanto menos curioso: death metal con influencias flamencas, cantado en castellano y con temática de las culturas mexicanas previas y posteriores a la "conquista" hispana. 

Al rascar un poco más descubrí el origen español de alguno de sus miembros, especialmente su guitarrista y compositor principal Lionel Cano Muñoz, pero también el de su cantante Esteban Martín, que canta en castellano (y es perfectamente legible incluso en los tonos más guturales). Finalmente cuando le di una primera escucha a alguno de los temas pude establecer paralelismos con NILE, ADE, KRONOS, THE CHASM... y todas estas bandas que parten del death metal y lo enriquecen con sonidos de otras culturas. Además adoptan una línea conceptual propia, que en este disco se dedica a Tonatiuh, dios del Sol para los mexicas y nombre que recibió por parte de los indígenas el conquistador Pedro de Alvarado, cuyo episodio de la Matanza del Templo Mayor se recoge en el tema "Otumba, 1520". En definitiva, todo ello hizo que me picase la curiosidad y que "La Caída de Tonatiuh" acabase por caer en mis manos. ¿Era bien merecido tanto revuelo?


Pues sí, lo era. IMPUREZA es un proyecto musical transversal u horizontal. Tiene una base muy definida, pero su cruce con el flamenco y con la temática precolombina hace que adquiera personalidad y mucho más interés. No son los primeros en mezclar flamenco y metal extremo, se me ocurre RAZA DE ODIO o por estos lares USER NE. Tampoco son los primeros en utilizar una línea conceptual cultural tan particular. Los ejemplos antes citados son claros. Además la cara más death de IMPUREZA es bastante similar a la de NILE. Sin embargo hay algo que creo que los diferencia y es lo que más me llama la atención de "La Caída de Tonatiuh" y es la forma que tienen de fusionar todo, de manera que aunque los orígenes musicales del grupo están diferenciados e individualizados en varios temas, en muchos otros se entremezclan y es ahí donde más brillan. Porque muchos ritmos, muchas melodías... están sacadas directamente del flamenco, pero encajados en un contexto de brutal death. Además todo se enriquece con muchos detalles técnicos tanto rítmicos, donde el batería Guillermo se lleva la palma, como solistas, donde es Lionel el protagonista y entre ambos el fabuloso bajista Florian Saillard, que goza de mucho espacio con su bajo sin trastes.


Ya de inicio IMPUREZA deja bien marcada su raíz en "Lamentos de un Condenado": introducción de samplers que buscan recrear una hoguera humana. Hace su aparición Lionel con una acústica aflamencada muy rica en matices, así como los jaleos y las percusiones típicas del género y Florian actúa al más puro estilo Carles Benavent con sus arpegios flamencos de acompañamiento. Este inicio contrasta abruptamente con la entrada de "Sangre para los dioses" donde se desarrolla impunemente el trasfondo más brutal death de IMPUREZA. No obstante, los riffs y los cambios de ritmo sincopados mantienen esa inspiración flamenca, encajada perfectamente con las voces aspiradas a lo Glen Benton de Esteban y unos desarrollos de cabalgada feroz que me hace pensar en VITAL REMAINS (los de "Dechristianize"). Entre medias alguna que otra guitarra acústica y algún coro que le da mayor personalidad.


Durante esta primera mitad del trabajo IMPUREZA desarrolla así su propuesta. Temas brutales, de duración moderada tirando a extensa, en donde la parte más death es arquetípica, pero donde brillan los solos de Lionel, los detalles ajenos al metal y la evílica y despiadada voz de Esteban. Entre cortes se intercala algún pasaje diferente, como es el violín de la entonces miembro de ADAGIO, Mayline Gautié en "El Dorado", otro tema de puro flamenco, las voces habladas de "Abre-aguas (En la tormenta de Tlaloc)" o las percusiones intercaladas de tanto en cuanto en medio de los temas y que quedan perfectamente encajadas en el conjunto. El interés va en aumento hasta que llega "Leyenda Negra". Es aquí donde IMPUREZA consigue rozar la perfección en su propuesta con un tema que mezcla todo y en donde los riffs y los ritmos death son aflamencados y todo funciona. 


De ahí en adelante es donde podemos decir que IMPUREZA consigue la perfecta fusión de conceptos líricos y musicales y donde este disco adquiere para mi gusto los máximos laureles, incluyendo el instrumental homenaje a Paco de Lucía con "Corazón al Cielo" o uno de los temas que más se quedan grabados que es "El nuevo reino de los ahorcados", introducido en forma de soleá y que se desarrolla en medio de una vorágine death aflamencada. También la larga instrumental "La caída de Tonatiuh" que da nombre al disco y donde brillan todos incluyendo el mejor trabajo de Florian con su línea de bajo. Si IMPUREZA quería conseguir ser punto de encuentro culutural y sonoro lo consigue en esta segunda mitad del trabajo, para mi gusto más arriesgada que los primeros cortes y eso que aquéllos ya sorprenden.

Sólo hay un punto algo menos positivo y es que la producción se queda sólo en el notable. Pierde un poquito de fuerza en los pasajes más brutales, supongo que para intentar que todo, tanto las partes acústicas como las más bestias, suenen naturales y estén presentes sin ceder protagonismo. No obstante la producción no es peor que las de algunos discos de los citados THE CHASM y le da un halo de oscuridad también adecuada, aunque se pierda algo de detallismo. Por lo demás, incluyendo la sangrienta y mitológica portada, no puedo sacar más que loas a "La Caída de Tonatiuh".

De vez en cuando se producen fenómenos como los de IMPUREZA y es lograr un producto musical interesante, diferente y propio con el que se llame la atención de los que lo escuchan y no se pierda en el olvido. Ojalá no tarden siete años en darle continuidad como pasó entre su primer y segundo disco, porque IMPUREZA es uno de los grupos más interesantes de la última década.






martes, 14 de enero de 2020

HWÆDER - "Of Murk Skies and Withering Mountains": dejándose llevar por la naturaleza y el odio


Dagon V. Schatten es un tipo inquieto. Siendo músico eso significa que no quieres dejarte nada dentro y si tienes una banda con un estilo definido, pero el cuerpo te pide otras cosas, montas eso que se suele llamar "proyecto paralelo". Lo curioso es que a veces estos proyectos que nacen como meros ejercicios de relajo para la inspiración, acaban cogiendo tanta fuerza o más que los principales. No es el caso aún de los catalanes HWÆDER pero tiene pinta de que puede ocurrir. 

En principio esta banda nace de la cabeza de Dagon y con carácter paralelo a VIRIUM, otro excepcional combo pero mucho más centrado en la crudeza del black thrash más primigenio. Dagon quería dejarse llevar por estructuras más largas, atmósferas más envolventes y ciertos aires post-black y acompañándose del también vocalista de VIRIUM, Uruk, han montado un dúo donde ellos dos se encargan de todo, utilizando una batería programada, que sin embargo está muy bien grabada y masterizada. Este dúo es HWÆDER pero al final tendrá también formación completa y en directo con el añadido de Guv Chloroform en el bajo y XV como batería, manteniendo de momento a Uruk en las voces. Mientras tanto su debut es un fantástico "Of Murk Skies and Withering Mountains" que engancha y te deja atontado durante hora que casi dura.


¿Había razones para montar este proyecto paralelo? Más que sobradas. Aunque estamos ante una banda de black metal, no lo es al uso y poco tiene que ver con el primitivismo de VIRIUM. Desde que escuché la introducción de "R.I.P. (Leaden, Forgotten...)" me di cuenta de que en HWÆDER hay muchos detalles. Por un lado tenemos atmósferas recreadas con los riffs afilados más típicos del género. Por otro lado la voz es mucho más aspirada y envolvente, otro instrumento más, en donde Uruk cuenta también con la ayuda de Dagon en ciertos pasajes con voz limpia. Finalmente tenemos muchos detalles instrumentales que se salen del género y que lo acercan al thrash, al heavy más clásico, incluso a la música setentera y no, no me he vuelto loco. Todo esto en medio de composiciones largas, con la única excepción de los cuatro minutos de "Paràsits a la pell de la Mare Terra", con cuya letra no puedo estar más de acuerdo, y que es uno de los cortes más crudos. Estas estructuras se construyen con una base black despiadada, pero también muchos cambios de tempo y elementos, apareciendo toques folk aquí y allí, ambientes y atmósferas opresivas por allá... 


En la parte más black me han recordado a DAWN, lo cual es mucho para mi, porque es una de mis bandas favoritas. La sombra de BURZUM se deja notar (incluyendo un corte íntegramente hecho con teclados para acabar el disco, "Introspective Ways to the Enki's Temple"). Pero también me han recordado, por venirnos más aquí, a NUMEN y en lo que a densidad y rabia contenida se refiere, aunque el estilo sea otro, a VIDRES A LA SANG. El tener una batería programada no les resta naturalidad, porque el disco está muy bien grabado, centrándose en crear un aura épica y fría, perfectamente adaptada para los riffs de Dagon y las continuas melodías cíclicas que se quedan grabadas a la primera. 


La lírica también es muy destacable, a medio camino entre el inglés y el catalán, destacando por mi parte "Tardor Eterna", con una mayor presencia para el bajo interpretado por Crypt, bajista de CAULDRON, OLD BLOOD y MORKNATT, como invitado, y "Només l'odi em queda" que son mis dos temas favoritos del disco, sin desmerecer al resto. En especial el segundo citado es un buen resumen de lo que es HWÆDER, apareciendo unas voces limpias que aumentan el halo épico y ambiental del corte y sirviendo de introducción a una composición que va incrementando su tensión dramática hasta que estalla en un estilo pagan muy a lo KAMPFAR, WINDIR, sin dejar a un lado la cara ambiental.

Si la intención de HWÆDER era hacer algo diferente pero dentro de un género definido, en mi opinión lo han conseguido. Hipnótico, bien acabado y con muchos detalles que van saliendo en cada escucha, tiene toda la pinta que este dúo (ahora ya banda con todas las letras) no se quedará sólo en la anécdota. "Of Murk Skies and Withering Mountains" es un grito hacia la naturaleza y el nihilismo, desde la frialdad y la melancolía recreadas por una música que te atrapa y no te deja escapar fácilmente. Gran debut.


viernes, 10 de enero de 2020

SYBERIA - "Seeds Of Change": una huida hacia adelante.


Escaparse de la masa es difícil. Incluso aunque uno quiera y crea firmemente en otras cosas más allá de lo común, eso mismo es tratado como "común". Aunque sea simplemente un ruido en una ecuación econométrica que predice el comportamiento comercial del consumidor medio. Al final pocos pueden llegar a ser como el Salvaje de "Un Mundo Feliz" e incluso él acabó por sucumbir a lo común y no soportando su propia incoherencia acaba con su vida. Dejando a un lado la utopía apocalíptica de Huxley, el ser humano es un ser social y cuando esto es utilizado por el capital, lo dirige hacia la ausencia de individualismo. Escapar de la masa es ser coherente con uno mismo, y eso es lo que trata de reflejar el cuarteto catalán SYBERIA en su nuevo disco, "Seeds Of Change", que a la postre les supone el debut en una gran compañía como es Metal Blade. Curioso cuanto menos, esta aparente contradicción con su propio mensaje, aunque motivo de alegría porque calidad tienen y mucha. 


El post rock y post metal (y todo aquello que le añades post delante y queda muy "cool") tiene bastantes acólitos en este trozo de tierra debajo de los Pirineos, y no es para menos. Bandas como TOUNDRA, EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO, LE TEMPS DU LOUP, JARDIN DE LA CROIX, URSA, HUMO... son ejemplos muy buenos de lo que es esta tendencia musical que parte de MOGWAI, PELICAN, RUSSIAN CIRCLES y demás. En todos estos grupos la ausencia de letras da un mayor impresionismo a la epicidad de la música, a la densidad rítmica y a la estructura. Es la clave y ya tengas una raíz más metálica o más rockera, trufes tu música de efectos y detalles psicodélicos o de distorsión y te dejes llevar por estructuras más largas, o te centres en lo esencial, todos estos grupos tienen la capacidad de atrapar y contar historias sin necesidad de decir ni una sola palabra. La música habla por sí misma. Y eso hace, y lo hace de manera sobresaliente, SYBERIA en "Seeds Of Change".

La portada es claramente alusiva a lo que el disco quiere reflejar conceptual y musicalmente. Plantar la semilla del cambio y dejar atrás todo lo que te anula tu propia personalidad para avanzar hacia delante en busca de un camino propio. La masa persiguiéndote puede ser tomada como un acicate para avanzar más lejos, o como un signo evidente de que todos quieren diferenciarse pero la comodidad del anonimato supone un freno. Al mismo tiempo, esta huida lo es de los propios temores, de la propia apatía. No mirar atrás y seguir aunque caigas o te equivoques es lo que te garantizará llegar a la meta, sin importar el tiempo que inviertas en ello. Es una carrera de fondo. Y esto lo reflejan muy bien y muy claro SYBERIA en este disco a lo largo de todas las texturas y atmósferas recreadas en los más de cincuenta minutos que dura el trabajo (en su versión en CD, diez minutos menos si descontamos el epílogo de "Shigir", en su versión vinilo).


Salir de la opresión, enfrentarse a la ignorancia, caer y volver a levantarse, dejar atrás deidades e ídolos para creer en uno mismo... son conceptos que SYBERIA recorre y a los que pone banda sonora con una intensidad variable y creciente por momentos. De hecho "Seeds of Change" es un ejemplo de disco conformado como conjunto de canciones, pero sobre todo como obra totalística. Escucharlo de principio a fin sin pausas es un ejemplo de viaje musical y de historia conceptual al mismo tiempo. Desde la energía y rabiosa fuerza de "Empire of Oppression" hasta la delicadeza y el optimismo envolvente de la propia "Seeds Of Change", añadiendo la épica progresiva y ambiental de "Shigir" en la versión CD, el trabajo deriva por piezas de todo tipo que muestran altos y bajos de la búsqueda del camino propio.

En el camino, apoyados por un sonido natural y lejos de contundencias gratuitas, SYBERIA va tejiendo un trasfondo muy emotivo y rico en matices con aires psicodélicos unas veces, más fríos y elevados otras (muy SIGUR ROS algunos pasajes). Los punteos de "Rogue Hunt", que pueden recordar un poco a las partes instrumentales de TOOL, las síncopas y ambientes pinkfloydianos de "Beirut", la densidad y el poderío rítmico de "After The Uprising", los continuos contrastes (que permiten dejar al descubierto una línea de bajo fantástica) de "Daring Ignorance"... todo son detalles que puestos en orden y escuchados de seguido confluyen en un viaje que atrapa y del que no querrás salir.


Un faro en medio de la nada, una cabaña en el círculo polar, un rincón en una biblioteca... en el fondo todos son recovecos para encontrarse a uno mismo. SYBERIA muestra un camino para ello en "Seeds Of Change" y mientras lo relatan uno realmente consigue desconectar de todo. Aunque sea durante casi una hora, SYBERIA nos hace ver que el resto no importa, sólo dejarse llevar y no mirar atrás. 



jueves, 9 de enero de 2020

MANO DE PIEDRA - "Today's Ashes": puñetazo de piedra


Con un nombre como el de MANO DE PIEDRA, uno puede entrever lo que pretende esta banda. Y efectivamente, lo consiguen: un puñetazo de rock, trufado de stoner, sludge, hardcore y crust, que son los orígenes musicales de los miembros de la banda. Se formaron en Vigo hace poco más de un trienio y acaban de editar un lujoso vinilo (y su versión en CD también) que desde el primer momento, para todos aquellos que somos aficionados a la música agresiva con groove y buenos riffs, te hará cabecear y disfrutar. Ese vinilo lo han llamado "Today's Ashes" y se convierte en el debut en largo de un grupo enamorado de aquello del "hazlo tú mismo", y de hecho hasta las guitarras son fabricadas por ellos mismos, por Nano, el guitarrista y uno de los vocalistas del grupo. Y desde el primer momento en que lo escuché estaba llamado a gustarme, pues recoge un puñado de influencias que están entre lo favorito de mi gusto personal.


Desde el primer corte tendremos un nombre en la cabeza. Un nombre que un poco más adelante, en las partes más ralentizadas se duplicará y hasta triplicará. Ese nombre es MASTODON, pero los primigenios, cuando aún tenían la esquizofrenia de LETHARGY y TODAY IS THE DAY en la cabeza. Los otros dos nombres son DOWN y BLACK LABEL SOCIETY. Pero si nos quedamos sólo en esta mezcla entre stoner, sludge y desarrollos relativamente progresivos, estaríamos cortos. Tanto por el uso de las voces más agresivas, como de ciertos ritmos, no en pocas ocasiones me han venido a la mente EKKAIA e ICTUS, adorados del crust melódico por mi parte, mientras que también tendremos en la cabeza en las partes más atmosféricas a BURST o incluso los primerísimos CULT OF LUNA, ISIS y NEUROSIS. 


El primer corte es paradigmático y probablemente el que más engancha. Ese tema es "Ancient Gods" y entra directo en la cabeza con un inicio agresivo, que es perfecto para resumir el sonido de MANO DE PIEDRA, hasta que entran en juego las voces limpias dobladas y ese riff que está muy emparentado con "Iron Tusk" de MASTODON. Es uno de los cortes más dinámicos del plástico y su elección como single está más que justificada. Pero incluso el uso de estos clichés, les permite tener su propia personalidad en forma de un solo de guitarra muy clásico y los continuos cambios de voces a medio camino entre el sludge y el crust.

De aquí en adelante, no hay un tema igual que el anterior. "Storm Of Axes", por ejemplo, es mucho más stoner, más emparentado con la dupla de nombres que antes mencioné (DOWN y BLACK LABEL SOCIETY), si bien sin dejar a un lado la agresividad. Como también es más stoner "We Are The Sickness", con un riff inicial que se queda grabado a muerte y constantes cambios de ritmo. Sin embargo, MANO DE PIEDRA no pierde dinamismo y según avanza el tema aparece el crust perfectamente encajado en el resto. Mucho más atmosférico es "The Rapture", donde los retazos de post-metal o como lo queramos llamar hacen aparición con unas guitarras por momentos muy épicas. Algo que también pasa en "The Damned", uno de los temas más pesados y también el más largo de todo el disco, con un final in crescendo que a mi me parece apoteósico.


El final del redondo pasa por el sludge crudo de "Oroku", la agresividad y dinámica exacerbada de "Abyss Sleeper", y la propia "Today's Ashes" que es uno de los temas más "emotivos" en cuanto a atmósferas, efectos y guitarras, pero también de los más desgarradores, dejando bien claro la carga lírica de desesperación y pesimismo hacia la sociedad actual que tiene el disco en sus surcos, y al que este tema le pone una banda sonora perfecta: "this is the end of the world, this is the end of your time".

Como banda llevan muy poco tiempo, pero parece que tanto David en los parches y la voz, como los dos guitarristas, Mano y Nano (este además también con labor vocal), como el pulso constante de Fran en el bajo, estuviesen unidos desde hace décadas. El resultado de este debut es muy compacto y homogéneo, me refiero a composición y sonido (que por cierto es sobresaliente), no en sensación tras su escucha, pues el dinamismo y la variedad estructural es una de las claves de MANO DE PIEDRA. en cualquier caso, "Today's Ashes" es un disco que tirando de electricidad, dureza y agresividad, está llamado a asentar a MANO DE PIEDRA como una de las bandas a tener muy en cuenta en el futuro. 


viernes, 20 de diciembre de 2019

DAEMONIAC - "Dwellers of Apocalypse": un trocito del pasado del mejor death metal sueco


Cuando haces algo por devoción, lo que tienes que conseguir es transmitirlo. Es el caso de los italianos DAEMONIAC que editan su tercer trabajo con "Dwellers Of Apocalypse" y se mantienen fieles a sus principios. Devoción por el death metal sueco más añejo y crepitante. Muchas bandas parten de esta premisa, pero DAEMONIAC juega con una ventaja. Su experiencia. Y es que parte del grupo proviene de los también italianos HORRID, que de hecho he recuperado en este blog una crítica que hice sobre ellos hace 13 años. Aquellos llevaban toda su vida practicando este death metal cavernoso, y la costilla de HORRID, que es DAEMONIAC no iba a ser menos. Esto les hace ser más creíbles y que consigan no sólo emular, sino transmitir las mismas sensaciones que en su momento transmitían  CARNAGE, DISMEMBER, ENTOMBED, GRAVE, NIHILIST, DESULTORY... De hecho no se puede decir que sean unos jovencitos homenajeando un sonido, sino más bien coetáneos a los citados, pero que como ocurre con FLESHCRAWL, no nacieron en Suecia.


Para esta tercera entrega en su historia, DAEMONIAC vuelve a contar con la ayuda de los Sunlight Studios. Ya que haces las cosas, hazlas bien, y el mejor estudio para extraer ese sonido es el del señor Tomas Skogsberg. Esto garantiza que las guitarras suenen funerarias y cavernosas como debe ser y que la batería tenga el punto clásico necesario, al mismo tiempo que las voces de Max, muy profundas y brutales, al estilo de los primeros GRAVE, lo llenen todo. Sin embargo, la contrapartida es que, si ya compositivamente la originalidad es nula, tampoco haya identidad sonora. Hay muchas bandas con este sonido y destacar cuesta mucho más. Si todavía hicieras como KAAMOS cuyas fuentes son otras... pero con este sonido a lo NIHILIST y CARNAGE das una patada a una piedra y te salen cien grupos. Afortunadamente la ventaja de la que antes hablaba, aquí es fundamental. DAEMONIAC se mueve muy bien en estas tesituras, en estos riffs groovies y melódicos al mismo tiempo, con afinación grave, en estos ritmos thrashers, pegajosos como pocos... y eso se transmite de manera inmediata, sonando convincentes y emocionantes.


Si comparamos este tercer trabajo, con su debut en largo y su primer EP, estamos ante la maduración de DAEMONIAC. Es plenamente continuista en sonido, pero la composición es más compacta y variada al mismo tiempo. El hecho de que ahora Max se encargue de todo lo que no es la batería, hace que las guitarras rítmicas tengan mucho más peso y que la capacidad de transmitir cabeceo y arqueo de cejas favorable, sea mucho mayor. El tiempo es veloz, pero contenido, no se desmarcan mucho en la intensidad de las revoluciones. De hecho, la voz de Max cuya dicción es más pausada, hace que muchos pasajes adquieran hasta tintes doomies, lo que aumenta la sensación de ultratumba del trabajo. Pero al mismo tiempo esto sirve para que la capacidad melódica de los riffs aparezca en un plano más protagonista.

Ya el tema de apertura demuestra que DAEMONIAC no son meros pastiches. "Rebellion" es un constante ir y venir de cambios de ritmo y riffs pegadizos, en momentos más crusties en momentos más groovies, ante los que es difícil no mover la cabeza. Igual ocurre en cortes más extensos como "Disciples Of The Black Arts" o "The Last Call" introducido por los lobos y que es uno de los más épicos y extremos al mismo tiempo. También incluyen una versión, esta vez de GOREMENT, "Human Relic", muy buena elección para no tirar siempre de las mismas bandas y tampoco escaparse del sonido y los propios principios de la banda. 

Como broche, el disco se completa con una portada muy detallista en blanco y negro que parece también sacada de la época y que hace evolucionar la imagen de la banda hacia terrenos mucho más oscuros, que ya en "Spawn of the Fallen" se dejaban ver. DAEMONIAC no descubre al pólvora, y tampoco lo pretende, pero sus mimbres bien asentados y la devoción por sus propios principios, hacen que "Dwellers Of Apocalypse" sea un disco altamente disfrutable por todos aquellos que nos metimos en el death metal por esos lares, por Estocolmo y no por Gotemburgo. Un trocito del pasado, recreado con convicción y muy buenos resultados.