sábado, 23 de junio de 2012

REBIRTH BRASS BAND - "Rebirth Of New Orleans": Que no pare la fiesta

REBIRTH BRASS BAND, DIRTY DOZEN BRASS BAND... grupos nacidos al amparo de la fanfarria de New Orleans, que la llevan hasta las formas actuales, tanto en el mundo del Jazz, como en el Soul, el R&B o el Blues, siempre con el común denominador de la tradición musical de principios de siglo y la raíz afro-americana. Junto a ellos, Lester Bowie en el pasado, su hermano Joe Bowie y DEFUNKT, Arthur Blythe y más actualmente TROMBONE SHORTY llevaron al extremo aquello de partir de una raíz y fundirla con el presente.

En este nuevo trabajo de la REBIRTH nos encontramos con lo mismito que llevan haciendo dos décadas: diversión, estridencia, ritmos adictivos y mucho mucho sentimiento. Orgánicos como pocos, nada amigos de la pomposidad y el arreglo repujado, "Rebirth Of New Orleans" es al mismo tiempo un juego de palabras con su nombre, su música y la propia realidad del Estado americando después de la debacle natural del Katrina.

No esperes nada más allá de resoplidos y ritmos marciales: todo lo que puedas imaginar de las fanfarrias afro-americanas que tanto valían para un cumpleaños como para un funeral, siempre derrochando energía y vitalidad, lo tienes en este disco que de entusiasmante se hace cortísimo. Una oda a la diversión y la simpleza.

THE BLACK DAHLIA MURDER - "Deflorate" + Entrevista: Al fin algo de evolución

¡No me lo puedo creer! THE BLACK DAHLIA MURDER ha evolucionado por fin después de casi una década haciendo lo mismo... Lo mismo y ni tan siquiera propio, porque escuchar un disco suyo era americanizar un poco el “Slaughter Of The Soul” the AT THE GATES. Así, disco tras disco, mismas estructuras, misma duración, mismo sonido... y por supuesto, intensidad e inspiración en recorrido exponencial decreciente. Hasta el punto de que “Nocturnal” me pareció lo más insulso que había escuchado en mucho tiempo. Al principio dije “otro Miasma”, y de hecho hasta lo consideré un disco notable, como podréis ver en estas mismas páginas, pero nada de eso, el disco se me hacía aburrido y ahí sigue, muerto de risa. Eso sí, uno no aprende, y cómo no, no pude evitar el confirmar si THE BLACK DAHLIA MURDER seguiría “en su línea” en “Deflorate”, o por el contrario probaban algo nuevo, dentro de su inmovilismo estilístico. Pues bien, les han entrado las prisas por evolucionar de golpe, porque todo lo que hasta ahora repetían hasta la saciedad, lo han variado de un plumazo.

Empezaré por lo evidente: el sonido. THE BLACK DAHLIA MURDER era heredera, en lo que a guitarras se refiere, de Gotemburgo. Sonido Heavy, muy plano y algo insulso, pero perfecto para las melodías. Bien, bienvenido sea el sonido americano en “Deflorate”. Las guitarras han ganado profundidad, la batería ha cogido cuerpo y la voz no es tan estridente como antes en la mezcla final. Han perdido personalidad (menos de la que poca que tenían), pero por lo menos, su música ha ganado en fiereza. Pero no acaban los puntos de inflexión aquí. Agarraos que vienen curvas: porque aquí los temas tienen elementos suficientes como para distinguirse los unos de los otros sin repetir la fórmula. Parece que han tardado en darse cuenta, y ahora encontramos momentos afilados, medios tiempos groovies, atmósfera, momentos más Thrash y un trabajo solista muy digno que destapa a su pareja de guitarristas como algo más que máquinas de hacer riffs. Pero ahora viene lo bueno: Trevor Strnad se ha contagiado y por primera vez en tres discos, no me parece el vocalista más plano de la historia. Sigue abusando de su registro hiriente-agudo, pero su segunda voz más grave no desmerece y da una variedad que hasta ahora se echaba de menos, hasta el punto de ser el elemento más débil de la música de los americanos.

¿Es THE BLACK DAHLIA MURDER una banda nueva? No, su música sigue siendo Death Metal melódico de los noventa con ramalazo Thrash y algún toque moderno en la producción. Si te gustaban, ahora no lo dejarán de hacer. Simplemente creo que por fin, después de mucho tiempo autoexplotándose e imitándose a sí mismos, el quinteto del Lago Michigan se ha hecho mayor, ha madurado. Pero que no os ciegue el entusiasmo, siguen arrastrando dos lastres: por un lado su empeño en hacer temas de duración tan corta, muy útiles para ir al grano, pero ahora que tienen algo más que mostrar, a veces se quedan interrumpidos, o por el contrario, se aceleran tanto y dicen tantas cosas que uno se queda con la sensación de atropello. Si quitamos “I Will Return”, para mi gusto el mejor tema del disco gracias a las melodías y a la sensación épica que se han sacado de la manga, donde la duración la llevan hasta los cinco minutos, el repetir insistentemente temas de tres minutos puede llegar a saturar, y de hecho así ocurre. Por otro lado, en su empeño por sonar más contundentes, más fieros y al mismo tiempo, más melódicos, se han acercado sin querer a la media del Metalcore actual, eso sí, manteniendo inalterables sus referencias estilísticas, sólo en lo que a sensación sonora se refiere.

Ambos detalles acaban por hacer de un disco prometedor, un resultado algo más deslucido de lo que podría parecer, pero creo que la evolución positiva gana a la negativa, y si en su momento dije que “Nocturnal” era notable pero lo peor era la repetición de esquemas, lo que generaba que el resultado no fuera más que agradable de escuchar, pero terminara por no dejar poso suficiente, creo que “Deflorate” borra mis palabras. En cuanto se den cuenta de que pueden seguir sonando fieros, sin reducir tanto temas como “Death Panorama” o “A Selection Natural”, dejando más espacio a solos y pasajes a medio tiempo, ambos elementos demostrando que saben desarrollarlos en este trabajo, THE BLACK DAHLIA MURDER pasará a la primera división. Mientras tanto, mi enhorabuena al grupo, otros muchos no habrían hecho ni la más mínima intención de mirar hacia adelante, aunque fuera sólo un poco.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com/)

ENTREVISTA A THE BLACK DAHLIA MURDER CON MOTIVO DE "DEFLORATE"

Si hubiera que buscar la sombra de AT THE GATES y sus derivados, más allá de Gotemburgo, el otro lado del charco no estaría tan lejos como parece. Consciente o inconscientemente, el sonido “sueco” ha acabado por ser raíz de toda una pléyade de bandas, muchas de las cuales ni siquiera saben quiénes eran Tompa y compañía y se limitan a copiar a otras. No es el caso de THE BLACK DAHLIA MURDER. Veneradores durante muchos años del “Slaughter Of The Soul”, adaptado a un sonido algo más agresivo y propio, el grupo parecía estancarse hasta que su reciente “Deflorate” ha salido a la luz. Sorprendentemente, THE BLACK DAHLIA MURDER ha dado una vuelta de tuerca hacia el buen camino y por fin ha conseguido que un disco suyo no se califique como “más de lo mismo”. Motivado por ello y por su incorporación al festival BONECRUSHER que dentro de no mucho pasará por la Península, compartiendo escenario con bandas tan variopintas como 3 INCHES OF BLOOD, CARNIFEX, NECROPHOBIC, OBSCURA e INGESTED, me puse en contacto con Trevor Strnad, cantante del grupo, para que contestase algunas curiosidades sobre su nuevo disco y el citado y jugoso festival, y de paso diese su opinión sobre la influencia de AT THE GATES en USA, ¡este es el resultado!



Vuestro cuarto álbum, “Deflorate”, ya ha salido y en mi opinión, este trabajo es un paso hacia delante en vuestra carrera: el sonido, las melodías, la voz... todo ha sido elevado de nivel. ¿Era ahora o nunca? ¿Por qué crees que tengo esta sensación cuando escucho el disco?
Creo que has dado con el dedo en la yaga... todo el mundo ha intensificado su ejecución y su aportación en “Deflorate”. Hemos renovado la energía en la banda por nuestro nuevo guitarrista, Ryan Knight... ha sido una incorporación excelente y también ofreciendo alguna de mis canciones del disco, “Throne Of Lunacy” y “I Will Return”, respectivamente. Bart, también, contribuyó a la composición. Realmente es una declaración de principios para todos los miembros del grupo el decir que estamos aquí para permanecer y que siempre pondremos lo mejor de nosotros mismos en llevar las cosas al siguiente nivel y hacer la mejor grabación posible. Pienso que simplemente tuvimos muchos ojos puestos alrededor de nosotros después del éxito de “Nocturnal” y trabajamos bien bajo presión.

¿Piensas que alguien que escuchara vuestros antiguos discos, se sorprenderá con “Deflorate”, o es una mejora natural que puede ser entendida a partir de vuestras otras grabaciones?
Creo que es un poco de ambas cosas. Definitivamente intentamos algunas cosas nuevas en este álbum... siempre intentamos expandir nuestros horizontes y mantener a los fans entretenidos. Hemos estando intentando caminar en la frontera entre la expansión y el mantener el sonido característico de THE BLACK DAHLIA MURDER. Este álbum es sólo una mejor exposición de lo que podemos hacer como banda. Siempre progresando.

Digo esto porque desde “Miasma” mucha gente os clasificó en el sonido de Gotemburgo, aunque fuerais de USA. Sin embargo, “Deflorate”, debido a su producción, gira hacia un sonido más americano. Además, tú, Trevor, usas nuevos registros, mas variedad vocal y las guitarras tienen un papel más principal, con más trabajo solista. ¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Estás de acuerdo?
Sí, creo que en el fondo somos una banda de Death Metal melódico, pero llamarnos de esa manera puede infravalorar los atributos más feroces de Death Metal que tiene la banda. La producción es más poderosa y la música tiene mucha más técnica que el material que hemos estado desarrollando desde nuestros inicios como banda. En el pasado, era muy fácil ver nuestra influencias, pero con el tiempo, hemos sido mejores en combinarlas de una manera más original y refinada, y en conjunto, hemos obtenido mucha más agresividad. Para nosotros, es un objetivo el tratar de hacer música más complicada en cada álbum. ¡Tienes que engrandecerlo y llevarlo al siguiente nivel! Vocalmente, simplemente quería que sonase más cómo sería en directo... no como un corta y pega. Hasta dónde yo llego, la principal atracción de esta banda son las guitarras: estamos contentos de tener las magníficas habilidades solistas de Ryan y que nos dé esas cabalgadas que nos hace tener a la banda algo con lo que babear.



Ahora, la mejor oportunidad para los fans españoles de THE BLACK DAHLIA MURDER para ver esta mejora en el sonido, es el inminente BONECRUSHER FEST en Enero. Allí, compartiréis escenario con 3 INCHES OF BLOOD, CARNIFEX, NECROPHOBIC, OBSCURA e INGESTED. ¿Bandas muy diferentes no? ¿Qué opinas de este festival?
Creo que el festival es una gran idea. Tiene una buena variedad de sonidos y muchas bandas magníficas. Debería introducir a mucha gente en la música de algunas bandas que quizás no hayan escuchado antes también. Estas bandas fueron una idea combinada entre Marco de Avocado y nosotros mismos.

¿Habéis compartido escenario antes con alguna banda del BONECRUSHER FEST?¿Cuál de ellas sería tu favorita? Yo estoy muy impresionado con el último disco de THE FACELESS ¿Lo has escuchado?
Sí, tuvimos ya una experiencia tocando con 3 INCHES OF BLOOD y THE FACELESS son amigos nuestros, al igual que los chicos de OBSCURA, y personalmente soy un superfan de NECROPHOBIC: ¡es el mayor honor para mí el compartir el escenario con ellos!

Con un festival con un programa tan extenso, normalmente las bandas tienen que acortar su set. ¿Probaréis la oportunidad de tocar en directo “Deflorate” casi al completo en España, o tocaréis un set-list más representativo de vuestra carrera? ¿Qué pueden esperar los fans españoles de este evento?</b><br>
Tocaremos un bonito set-list... no te preocupes. De hecho estamos haciendo a los fans votar sobre qué canciones querrían escuchar de aquí a los próximos meses. Esto determinará lo que tocaremos en el BONECRUSHER y en nuestro próximo tour por USA. Tengo la impresión de que veremos más canciones de “Deflorate” que antes...

El último concierto que tocasteis en España fue durante el tour de “Nocturnal”. Entonces compartisteis escenario con una banda tan diferente como CEPHALIC CARNAGE. ¿Qué recuerdas de ese tour? ¿Están los miembros de CEPHALIC CARNAGE tan locos como la música que tocan?
Sí, están jodidamente locos. Les gusta mucho la fiesta como a nosotros, por lo que pasamos muy buenos ratos con ellos y con PSYCROPTIC. Fuman mucha hierba y también beben mucho. ¡No recuerdo mucho más!



Volviendo a “Deflorate”, estoy impresionado por el artwork de la portada: ¿hay algún tipo de concepto detrás que se relacione con las letras del disco? ¿Qué queríais reflejar?
No está muy relacionado con las letras, pero sí con cierta época en el Death Metal. Quería rememorar las brillantes portadas de los primeros noventa, incluso el logo en amarillo trata de ser un paso atrás hacia otro tiempo diferente. Realmente quería algo que pudiese sorprender en las estanterías, y que pudiera ser una sorpresa para nuestros fans, quiénes quizás pensaban que nos acomodaríamos después del éxito de “Nocturnal” y haríamos algo exactamente como eso. Le dije al artista, Tony Koehl, que debía ser una mezcla entre las ediciones de Death Metal de vieja escuela y las tonalidades del “Powerslave”. Y creo que ha quedado muy bien. Me recuerda a ese viejo juego de Sega que solía jugar, llamado “Phantasy Star”.

Tengo dos temas favoritos especialmente, el primero es “A Selection Unnatural”, una de las canciones más salvajes de “Deflorate”. ¿Tienen algún significado las letras? ¿Es una canción dedicada a toda persona que sea diferente o simplemente una historia que te inventaste?
“A Selection Unnatural” es una de las canciones de Bart. La primera vez que la escuché, me quedé paralizado ante la salvaje velocidad y técnica de la canción. El tema pretende inquietar al oyente por tener una voz de disgusto y de indeferencia sobre el niño deforme de la historia. Pretende hacer que el oyente se examine a sí mismo y la forma en que juzgan a la gente que es diferente o menos afortunada que nosotros y posiblemente estar agradecidos porque ningún cruel golpe del destino les haya sido dado. Sólo estaba intentando variar y hacer algo diferente.



El otro tema es el más personal de “Deflorate”, “I Will Return”. En esta canción evitáis el comprimir el tiempo a tres minutos o menos, y lo expandís hasta cinco minutos. De esta manera, el trabajo solista es más extenso y podéis experimentar con melodías épicas. ¿Cómo decidisteis incluir esta composición? ¿Piensas que es una canción representativa de vuestro sonido, algo para tocar en directo, o es sólo una canción de estudio?
Estamos bastante seguros de que será una de las canciones que los fans votarán... ha habido una gran respuesta por su parte acerca del tema. Pienso que va a sonar realmente grande en directo... podría ser probablemente una buena canción para cerrar. Creo que realmente es épica y es una muy buena representación de todo lo que es esta banda. La frialdad de los riffs encaja muy bien con la letra acerca de un congelamiento criónico... Estoy muy orgulloso de la canción. La idea de volver es siempre una buena forma de acabar el álbum.

Finalmente, quiero saber una simple curiosidad: ¿Dónde piensas que el sonido de “Slaughter Of The Soul” de AT THE GATES ha tenido más influencia: en Europa o en USA? Mucha gente piensa que este disco ha sido el origen de muchas bandas americanas, y está claro que estáis un poco influidos por él. ¿Qué piensas?
Realmente he viso muchas bandas por todas partes influidas por ellos. Creo que en el fondo, son nuestra mayor influencia, pero hemos construido muchas cosas sólo cogiendo un poco de ellos y llevándolo a nuestro terreno. Muchas bandas suenan calcadas a ese disco en USA sí, pero creo que más bandas están influidas indirectamente por él: muchos grupos de Metalcore que han estado siguiendo a otras bandas que han sido influidas a su vez por AT THE GATES... quizás no sepan de dónde viene todo. Todas las bandas de Metalcore de USA actuales tienen riffs suecos corrompidos.



Muchas gracias por tus respuestas Trevor. Ahora este espacio es todo tuyo. Si quieres decir cualquier cosa a nuestros lectores y a los fans españoles en general, ¡este es el momento! 
¡Hola a todos los fans españoles! ¡Sois brutales y esperamos veros en el BONECRUSHER!

ALCEST - "Souvenirs D´un Autre Monde": Belleza etérea

Grata sorpresa. Son cosas que a veces pasan en este mundo: recibes la copia promocional de un grupo del que no tenías referencias; investigas y descubres que en algunos círculos se habla bien de ellos; te pica la curiosidad y tratas de darle prioridad en la columna de lanzamientos a comentar para ver si el resto del mundo está en lo cierto o serás la nota discordante; te encuentras con un discazo. Más o menos, así se puede resumir la línea de acontecimientos que me ha llevado a escribir esta reseña. Y es que el proyecto del multiinstrumentista francés Neige, ALCEST es de una belleza absoluta, con un sonido muy particular que bebe de muchas fuentes y a la vez de ninguna, y con un resultado emocional: melancolía, nostalgia dicen algunos, en cualquier caso paisajes dignos de retener.

Con un EP a sus espaldas, donde al parecer la música estaba mucho más orientada al Black Metal, ALCEST nos ofrece una corriente de sonidos que tratan de evocar paisajes de tonalidades otoñales: partiendo de los típicos riffs agudos del Black, la música de la banda francesa va mucho más allá y se centra en recrear atmósferas, cogiendo detalles del Post-Rock, del Folk, del Doom... todo unido con buen gusto y un sonido propio y de gran belleza. Se oyen leves ecos a los primeros OPETH en ocasiones muy puntuales, otras veces a IN THE WOODS y GREEN CARNATION, hasta la agonía grisácea de AGALLOCH, pero son sólo detalles, pasajes que te recordarán a las bandas citadas porque todas ellas transmiten sensaciones como las de ALCEST, pero no porque sigan un mismo patrón estilístico. En cualquier caso “Souvenirs D´un Autre Monde”, disco debut en larga duración de la banda gala, es un trabajo para degustar poco a poco, saboreando cada pasaje, cada nota, cada paisaje evocado, cada recuerdo generado en nuestro interior... hay que tomárselo como un viaje y dejarnos llevar por la música, sólo así se logrará no sólo admirar lo musical, sino también lo espiritual de esta obra.

Sonido frío, pero esencial para terminar de redondear las sensaciones de ALCEST; portada enigmática, amable con el que la observa, haciendo que por unos instantes nuestra mente se sienta nostálgica ante el recuerdo de nuestra niñez, de aquellos tiempos en que la inocencia nos hacía descubrir el mundo como en una aventura constante, pero a la vez con la certeza de estar protegidos del abismo; estructuras largas para los temas, dejando que fluyan todos y cada uno de sus elementos sin agobios, sin prisas, permitiendo que se dibujen las líneas del paisaje que nos hace surcar poco a poco, para poder disfrutar de cada momento; pasajes acústicos, voces limpias que se mezclan con la música sin afán de protagonismo, convirtiéndose en un elemento más, otra forma de evocar... todo está pensado en “Souvenirs D´un Autre Monde” para que el oyente cierre los ojos y no despierte de su ensueño hasta cuarenta minutos después, duración que se me antoja cortísima para un disco de estas características, y que es el único punto negativo que le pongo al trabajo, que te deja con ganas de mucho más. En cualquier caso, dudo mucho que alguien capaz de dejar fluir sus emociones con la música, sea de género que sea, se sienta defraudado ante la música de ALCEST.

Majestuosamente se abre el trabajo con “Printemps Emeraude”, tema cargado de guitarras frías y afiladas, pero nunca agresivas, siempre dejando que las notas se puedan paladear en su justa medida, envuelto todo en una atmósfera de gran belleza, gracias a los siempre presentes teclados, a un excepcional bajo que lleva la melodía con pulso firme y la voz de Neige, triste, lejana, fantasmal, pero contribuyendo a la sensación de paz y nostalgia que desprende todo el disco. También majestuosos son los ecos Folk a lo IN THE WOODS que abren “Souvenirs D´un Autre Monde”, composición aún más íntima y emotiva, profundizando en el paisaje de bosques milenarios que “Printemps Emeraude” nos mostrara. “Les Iris” por su parte nos adentra en un pasaje más poderoso, donde la voz de Neige nos ilumina con susurros y las guitarras suenan más protagonistas y agresivas, aunque manteniendo sus cromatismos cíclicos tan hipnóticos como enigmáticos. El pasado reciente más Black de la banda resurge así en muchos pasajes de esta composición, pero siempre manteniendo los juegos con las texturas, incluyendo una parte acústica de enorme belleza que fluye ante nuestros oídos sin darnos cuenta, como un oasis en medio de la frialdad.

“Ciel Errant” recupera los paisajes iniciales, de contraste entre la oscuridad y la nostalgia, con unas guitarras que llegan al éxtasis en muchos momentos, haciendo que nuestro corazón bombee sangre de manera acelerada, emocionados y en plena comunión con la música de ALCEST. Por su parte, las guitarras de “Sur L´autre Rive Je T´attendrai”, con ligeras reminiscencias a OPETH, sirven para que Neige comparta protagonismo con Audrey Sylvain, vocalista femenina que aporta un toque de emotividad extra en una composición que es de las mejores del trabajo, de las más completas y no dejando que haya signos de flaqueza en la propuesta de la banda. Finalmente “Tir Nan Og” cierra el disco de manera optimista, con aires étnicos en las percusiones y unas guitarras acústicas que suenan cercanas, cálidas, dando cierto toque de luminosidad que complementa el resto del trabajo para terminar de elevar el alma del oyente y dejarle con una sensación íntima, apacible y con ganas de más. Todo un viaje que no desearás que acabe nunca.

Música hecha para evocar, para transmitir y para hacer que el oyente se deje llevar. Cuando un grupo (o más bien un músico en este caso), consigue que el oyente sea un elemento más de su obra y se sienta transportado por ella, debe ser laureado, lo que se ve confirmado por el hecho de que además ALCEST posea un sonido propio, aunque se puedan apreciar influencias notables. En cualquier caso, “Souvenirs D´un Autre Monde” es un disco para disfrutar y que recomiendo a cualquiera que le guste la música, sea del género que sea.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com/)

TESLA - "Mechanical Resonance": El clásico del auténtico pionero de la electricidad

El inicio del mes de noviembre de 2007 será una fecha que nunca olvidaré. TESLA siempre fue un grupo por el que sentí un apego especial. Aunque no eran muy prolíficos y sufrieron como TYKETTO las inclemencias del cambio de moda en el negocio musical, todos los discos del grupo de Sacramento son buenísimos, incluyendo el que hasta el momento es su última obra en estudio, “Into The Now”, con un sonido renovado y que a la postre, fue mi estreno con la banda hace ya cuatro años (me enganché tarde al grupo, pero desde entonces me he convertido en un fan acérrimo). Sin embargo hubo un antes y un después para mí en el mes y el año que acabo de citar. TESLA venían después de quince años a España, todavía estando presente en las retinas de algunos miembros de la vieja guardia, la mala experiencia para el grupo de Barcelona en los albores de los noventa. La expectación fue grande y la sala madrileña Macumba puso el cártel de no hay billetes, pero nadie podía sospechar el acontecimiento al que íbamos a asistir. Sinceramente, y siendo subjetivo pero también objetivo porque mi opinión fue ratificada por varios de los allí presentes, el concierto que vivimos ese día fue único. No exagero si digo que está entre los mejores de mi vida, sólo superado por mi estreno en el mundo de los directos cuando tenía doce años, y más por cariño particular de tal pérdida de la virginidad conciertil que por el hecho de que supere la calidad de lo vivido con TESLA.

¿A qué viene esto? Pues a que desde entonces mi necesidad por escribir estas líneas sobre TESLA, y rendir merecido tributo a este grupo demasiado “feo” para triunfar entre las bandas de Hair Metal o Hard Rock de los ochenta y demasiado “duro” para sobrevivir al envite del Grunge de los noventa, creció por momentos. Al hecho de tener una trayectoria impecable aunque no muy extensa, había que añadir la gran capacidad de este grupo para hacernos disfrutar sobre las tablas con la misma fuerza que en sus inicios, y en el caso particular del gran vocalista Jeff Keith, demostrando que sigue siendo un chaval. En resumen, el grupo perfecto y encima con éxito en su momento, pero siempre por debajo de la calidad que atesoraban. Dejando a un lado “Into The Now” y sus recientes discos de versiones, “Real To Reel”, TESLA creció disco a disco y sin ningún punto flaco: además de este prometedor debut, que resiste el paso del tiempo como ninguno, las mieles del éxito vinieron de la mano de “The Great Radio Controversy” y “Psychotic Supper”, dos discos con grandes temas como “Love Song” (su megahit por excelencia) o “Paradise”, y tuvieron su continuidad en lo que a calidad se refiere, pero ya sin el reflejo necesario de las ventas en “Bust A Nut”, otro disco para el recuerdo. A esto había que añadir directos de la talla de “Five Man Acoustical Jam”, para muchos el mejor disco “desenchufado” de la historia, y hasta su retorno, para muchos un disco menor, hay que considerarlo un trabajo a la altura de las circunstancias teniendo en cuenta la época que corre.

Así pues, la carrera discográfica del grupo de Sacramento no tiene desperdicio, y qué mejor manera que rendirle tributo con un disco de estreno para el grupo que resume todo lo que darían de sí: Hard Rock, momentos intimistas y mucho aire setentero en todas sus composiciones. “Mechanical Resonance” abría el camino y ya encumbraba a TESLA como un nombre propio que aunque nacía en la misma época, se separaba del sonido del momento que tenía en bandas como MÖTLEY CRÜE o POISON referentes fundamentales. Pero lo más curioso de todo el proceso de gestación de “Mechanical Resonance” fue que nació cuando TESLA como tal aún no existía. El nombre del grupo por aquel entonces era CITY KIDD y fue la discográfica la que aconsejó al quinteto que se cambiaran su denominación, y para ello les propusieron a estos jovenzuelos el nombre de TESLA, en honor al inventor Nikola Tesla, conocido entre otras cosas por sus experimentos con la corriente alterna, el cual tuvo más de un desencuentro con el señor Edison, y que sirvió a TESLA como temática de sus portadas y de unos cuantos temas de su trayectoria. Ya estaba el disco preparado y con el nombre adecuado ya sólo faltaba ver la reacción ante “Mechanical Resonance”: y el resultado no pudo ser más reconfortante, secundándose con buenas ventas y consiguiendo que temas como “Changes”, “Cumin´ Atcha Live”, “Little Suzi”, “Modern Day Cowboy” o “Getting´ Better” se convirtieran en clásicos para el grupo.

No había que preguntar las fuentes de las que bebían Keith, Skeoch, Hannon, Wheat y Luccketta: LED ZEPPELIN, un poquito del minimalismo y efectismo de AC/DC (algo que se ve claro en “Getting´ Better” y “Rock Me To The Top”) y grandes dosis de elementos setenteros. Todo ello pasado por la túrmix de buenos estribillos, con la voz macarrilla y casi rota de Keith (el cual un día de estos se va a partir de lo delgadito que está) y un juego de guitarras que ya quisieran otros, capaces de desarrollos largos y grandísimos solos que generan excitación en cualquiera con sangre en sus venas. Posteriormente se centraron un poco más en la accesibilidad, pero la raíz clásica del sonido del grupo les acompañaría en todos sus discos, menos en el caso de su retorno “Into The Now”, más adaptado a los tiempos que corren. Pero lo mejor de TESLA es que cada uno que los escuche puede sacar hits personales, porque todos los temas compuestos por el grupo tienen algo que los convierte en redondos, adictivos y pegadizos. Hasta el enigmático final con el que cierran “Mechanical Resonance”, un corte oscuro y que acaba abruptamente, “Before My Eyes”, tiene un gran poder de atracción e hipnotismo. Y es que además de grandísimos intérpretes, TESLA es un grupo que sabe componer muy bien, sin llegar a ser una sucesión de temas típicos y marcados por un patrón de accesibilidad constante, con estructuras y desarrollos bastante largos para este estilo de música, pero siempre con la frescura necesaria para gustar a un amplísimo público.

Concretando un poco más, partimos el viaje por las resonancias electromagnéticas con “Ez Come Ez Go”, cuya introducción rítmica se quedará grabada desde el primer momento gracias al poderío de Wheat y Luccketta. Un tema agresivo y con un estribillo difícil de olvidar, pero para ejemplificar lo que decía en el párrafo pretérito, con una estructura variada y atípica que es digna de alabanza. Todavía envueltos en la sensación de excitación inicial, llega uno de los “temazos” del trabajo, “Cumin´ Atcha Live”, un tema vibrante, totalmente setentero, tirando de ritmos veloces y rockeros y con uno de los mejores trabajos de Skeoch y Hannon en los solos (realmente orgásmicos). Brutal en disco y también en directo. Pero no todo se queda ahí, porque ya asoma la cabeza la rítmica y cargada de groove “Getting´ Better” uno de los hits del disco. Comenzando como un tema baladesco, pronto TESLA vuelve a adoptar su pose rockera y a lanzar guitarrazos simples y adictivos al aire. “2 Late 4 Love”, quizás sea de las más estándares en lo que a tema de Hard Rock americano se refiere, pero incluso así el grado de convencimiento de TESLA a la hora de ejecutarlo es tal, que nos vuelve a sorprender, al igual que en la sencillez grabada a fuego en nuestros cerebros de “Rock Me To The Top”, un tema que está destinado para el directo desde su nacimiento y que es de los más simples pero efectivos del redondo.

Le toca el turno a “We´re No Good Toguether”, un tema que pasa por todos los pasajes, siempre con la melancolía y la oscuridad como elemento principal hasta su explosivo final, y en donde Hannon aporta un punto de atmósfera extra. Para mi gusto el tema está un poco por debajo de “Changes”, al que se puede asemejar en estructura y elementos, pero aún así sigue manteniendo el nivel muy alto, teniendo en cuenta que para mí “Changes” (cuya introducción al piano lo hace inconfundible), es de lo mejorcito si no lo mejor del trabajo, progresivo, con tensión in crescendo y un trabajo de Keith impecable, de los momentos más intensos y personales del disco. Entre medias de ambos otro punto culminante en lo que a éxito se refiere, “Modern Day Cowboy”, nuevamente dentro de la lista de hits del trabajo, y eso que no es un tema corto precisamente. El aire macarra vuelve al grupo y también la variedad en las voces de Keith, ejecutando otro de sus mejores trabajos, al igual que la labor solista de Skeoch y Hannon. En su momento fue la canción usada para promocionar a la banda en la MTV, no sin bastante empeño por parte del grupo que veía que se le escapaban las mieles potenciales del éxito por no tener la estética adecuada. Afortunadamente TESLA es ante todo una banda de canciones, y para no cesar en el incremento de esta lista que acabo de mencionar, tras “Changes”, otra de las grandes, “Little Suzi”, vuelve a recordarnos que TESLA es tan versátil en los temas más extensos e intensos como en los sencillos y directos a nuestros cerebros, en este caso con predominancia de acústicas.

Para el final me dejo “Love Me” y “Cover Queen”, últimos temas de “Mechanical Resonance” antes del ya citado “Before My Eyes”. El primero de ellos, “Love Me”, vuelve a tirar de guitarras certeras y bastante simples, una rítmica estática pero pegadiza, y una estructura accesible con cierto apego por el Blues Rock, siendo Keith el auténtico protagonista gracias a las inflexiones que adopta, al feeling de su voz y al impecable acompañamiento en los coros, haciendo que se quede la línea vocal del tema a la primera. Por su parte, “Cover Queen” se desmarca con un sonido poderoso y unas guitarras endurecidas, para que no se diga que TESLA era otra banda de Hair Metal más, y cierto aire ácido en los efectos rítmicos que será difícil quitarnos de la cabeza, aunque lo mejor para mi gusto está en su gran final, demostrando una vez más el sobresaliente trabajo instrumental de las seis cuerdas con que cuenta el grupo. El hecho de que estos dos cortes rítmicos y accesibles, muy continuistas el uno del otro, se sucedan por la oscuridad y la melancolía de “Before My Eyes” es muestra de la gran personalidad del grupo, que lejos de estancarse en lo fácil, supo tener su propia voz, como bien demostró en “Mechanical Resonance”.

Aunque TESLA no nació en una época equivocada, su trayectoria particular les hizo estar en medio de los cambios. Aún pudieron recoger buenos frutos, pero al contrario que otros coetáneos no tuvieron un momento de explosión seguido de la nada. Quizás esto les hiciera sobrevivir en el cambio de década aunque fuera por poco tiempo. Desde su retorno, para nada mediático, pero sí muy celebrado por los fans, TESLA ha vuelto a recuperar su estatus gracias a la calidad intrínseca del grupo. Ya no estamos en la vorágine de los ochenta, ahora al público se le encandila de otras maneras y en esto TESLA también tiene un punto fuerte como he comentado por mi experiencia en noviembre del año pasado. “Mechanical Resonance” fue la primera piedra que elevó este edificio de sólidos cimientos, y viendo el pacto con el diablo que ha firmado la banda, parece que, poco a poco, se sigue elevando el número de plantas de la casa. Seguro que pronto alcanzarán la cota de rascacielos, porque materia prima tenían, tienen y tendrán de sobra. Hasta entonces habrá que seguir celebrando sus clásicos, esperando nuevos lanzamientos y, sobre todo, cruzando los dedos para que sigan viniendo a tocar todas las veces que quieran. ¡Qué grande es TESLA!

(Crítica también publicada en: http://www.rocktotal.com/)

miércoles, 20 de junio de 2012

JOE LOUIS WALKER - "Hellfire": Un Gruñido Reivindicativo

Pasando ya de los sesenta, el guitarrista y cantante de Blues JOE LOUIS WALKER tenía ganas de dar un puñetazo sobre la mesa y acompañado por el sello mítico en lo que a las seis cuerdas afroamericanas se refiere, Alligator, comenzar el año con un infierno apocalíptico de riffs, voces rasgadas y ritmos poderosos. Con tal pléyade de epítetos y tópicos al más puro estilo crítico de prensa especializada, se puede definir "Hellfire". Atrás queda aquel magnífico "Great Guitars", plagado de buenísimas composiciones y notorias colaboraciones, o su obra coral junto a James Cotton y Charlie Haden en busca de la raíz espiritual del asunto. Por delante se abre una autopista hacia los fuegos de su guitarra y este disco es la mejor forma de expresarlo.

Eso sí, una producción tan eléctrica, una reducción al mínimo de las formas hasta lo más primigenio y estomacal y una continuidad tan clara en las composiciones, con poco espacio para el aletargamiento o la elaboración excesiva, convierten a "Hellfire", quizás, en un disco "flor de un día", de esos que son un pepinazo cuandos se escuchan por primera vez pero que no resisten bien el paso del tiempo salvo que se dejen reposar una buena temporada.

En cualquier caso, los principios y los ingredientes activos están claros: Blues potente, casi rockero, con voz rasgada y carente de matices en favor de una fiereza y fuerza descomunales acompañadas de una producción cruda y directa. Un concierto de principio a fin en donde la electricidad se masca y hasta los acoples se vuelven parte de las composiciones. Directo y sin florituras. De vez en cuando uno necesita un trabajo como este.

BLACK DUB - "Black Dub": Jazz ¿alternativo?,

Con BRIAN BLADE en sus filas y el bagaje de sus componentes uno podría pensarse que estamos ante a un grupo de Jazz contemporáneo o de Rock progresivo... craso error. Blade ya ha demostrado en más de una ocasión ser un músico muy inquieto y valer tanto para un roto como para un descosido, desde MADONNA hasta BRAD MEHLDAU, con lo que la señal de alarma debe estar puesta desde el principio, siempre con la ventaja de encontrarnos ante un músico con mayúsuculas.

Pues bien, BLACK DUB y su homónimo debut es Jazz, Rock, Indie, Ambient, Dub, Reggae, Funk... todo ello removido y agitado para que el oyente no pueda encasillar nada en ningún momento. Más cercanos del Post-rock que del virtuosismo improvisatorio, lo cierto es que la fórmula funciona aunque tarda en calentarse. No esperes nada fácil de entrada. Es más, el trasfondo pseudo electrónico-eléctrico-dub-ambient o qué sé yo qué más cosas poner, hará que todos los que busquen algo inmediato o fácil de encajar salgan huyendo.

Tan raros como su portada, con las escuchas "Black Dub" gana, y no es un tópico. Se nota que los músicos detrás de este proyecto están muy curtidos y saben lo que quieren. Si eres de los que les gusta escuchar algo sin tener que recurrir a una sóla palabra para definirlo, este es tu grupo.

ERIC REED - "Something Beautiful": Pero Hermoso...

ERIC REED es un pianista que sin hacer ruido, encuentra su hueco en el panorama actual. Nacido en medio de la generación de los ochenta, a la estela de Marsalis, Blanchard, Roberts y demás, Reed se ha estancado en el clasicismo jazzista y no en el ilusionismo ni en el compendio histórico, lo que a priori le puede generar detractores.

Después de un buen revisionismo de Monk, Reed vuelve con "Something Beautiful" un disco que hace honor a su nombre. Este trabajo puede pecar de ser un poco "música de fondo", precisamente esa etiqueta "hilo musical" que tanto odio escuchar de boca de la gente poco introducida en el Jazz cuando quieren definirlo en pocas palabras. No obstante, no todos los discos tienen que ser riesgo desde la primera nota y "Something Beautiful" no lo pretende. Es un trabajo de exquisitez, de matices y de escucha reposada, pero no por ello pasajera. Las caricias se convierten en sonidos y estos en sentimientos. ERIC REED se limita a dejarse llevar.

Para riesgos, ya tengo a CECIL TAYLOR, a ANDREW HILL o a MAL WALDRON. El cuerpo me pide paz y ERIC REED me la da con maestría. Lo fácil es más difícil a veces de lo que uno piensa.

PAT METHENY & CHARLIE HADEN - "Beyond The Missouri Sky": En una sóla palabra: Belleza

Pocas veces una portada resulta tan elocuente: una fotografía intuida, fruto de ese fondo negro cuasi censuratorio, que en el interior del digipack se abre en formato panorámico, una vez que los responsables artísticos de este disco se han asegurado de que el CD está inmerso en su infinito mar de vueltas y somos presos de los acordes y punteos de HADEN y METHENY. Lo que sigue es probablemente el mejor viaje imaginario que uno pueda pensar, como dirían los habaneros: una auténtica teletransportación a los campos infinitos de Missouri, mientras la guitarra country de METHENY y el bajo con olor a madera de HADEN nos acompañan.

Recogiendo una colección de temas propios, ya editados en otras formaciones de Haden y Metheny por separado, y también algunos standards y temas de película, el dúo consigue la comunión entre sí y con el oyente. No hay hueco para el relleno, ni para el sentimentalismo mal entendido, ni para la confrontación de egos encantados de conocerse. Aquí uno escucha simplemente música, un viaje hacia otros mundos, capaz de crear imágenes insospechadas en nuestras cabezas mientras sentimos que las notas fluyan por nuestras venas habiendo cesado la sangre de su discurrir durante unos minutos.

Imágenes cálidas, camperas, envolventes... uno siente el heno, el viento suave en las mejillas, el avistamiento de un establo a lo lejos... Haden llora, Meteheny acaricia, Haden palpita, Metheny paraliza... un diálogo de bellleza y de sentimiento que va más allá de las cinco rayas frías y lejanas del pentagrama y atraviesa nuestras pieles hasta lo más profundo de nuestro ser. Obra maestra insuperable.

ROY HARGROVE - "Earfood": Poderoso disco de Post-Bop

El trompetista de origen cubano ROY HARGROVE tiene en su haber un amplio compendio de discos de todo tipo: big-band, sonido latino, fusión R & B / hip-hopera... pero como buen "Young Lion", el terreno Post Bop es su favorito. Sin llegar a la exasperación ombliguista de WYNTON MARSALIS, ni a las idas de olla de NICHOLAS PAYTON, Roy puede presumir de tener un buen bagaje y de saber comunicarlo de manera conveniente, algo que no siempre consiguen estos jóvenes aunque sobradamente preparados, por citar aquel slogan de los noventa tan conocido de Renault.

A punto de cambiar de década y ya en el nuevo milenio, Hargrove facturó el que probablemente sea el DISCO de su faceta post-bop. Una colección de originales y temas de toda la vida, en formato quinteto, muy bien engrasado y compenetrado, con pesadez rítmica y virtuosismo solista, y también momentos para la balada y la pausa, sonido natural y orgánico y mucha frescura en cada nota. Especialmente los primeros cuatro cortes del trabajo son sublimes. Después, la parte central del disco se vuelve algo más densa y pausada, concentrando medios tiempos y temas lentos. Pero a partir de "Mr. Clean", con sus ritmos Funk, todo se vuelve arriba, poniendo el broche el amago big-band o gran ensemble de "Bring It On Home To Me", anticipo de lo que sería su no menos glorioso "Emergence", editado un año después.

Si quieres tener una buena muestra del ROY HARGROVE más jazzístico, más técnicamente perfecto, más "puro", "Earfood" es su disco. Ese trabajo que otros se cansan de repetir y que Hargrove consigue combinar con su puntito de corazón latino en forma de frescura e inmediatez rítmica. Algunos deberían aprender que no todo son proclamas y sesudos trabajos a las raíces musicales pasadas. La clave está en partir de atrás, ser consciente del presente y tirar hacia adelante. Justo lo que ROY HARGROVE hace en "Earfood".

sábado, 9 de junio de 2012

TERENCE BLANCHARD - "A Tale of God's Will": Inspiración y magia frente a la tragedia

El huracán Katrina fue un antes y un después en la historia de New Orleans. De la noche a la mañana, y a pesar de ser una tragedia anunciada, miles de personas perdían todo lo que tenían y cientos la vida. El país que presume de ser el centro del universo no supo gestionar una catástrofe ni antes ni después, y el revuelo que levantó entorno al Estado americano contagió todos los sectores. Uno de esos sectores fue el musical, generando un renacimiento de la tradición musical americana a medio camino entre el testamento, la reivindicación y el lamento. Es en este contexto en el que se encuadra "Tale Of God's Will", quizás el disco más completo e inspirado de uno de los "jóvenes leones" de la estela Marsalis, TERENCE BLANCHARD.

Combinando su amor por la banda sonora, la inspiración jazzista de principios del siglo pasado, la frialdad armónica avanzada y el fuego solista, "Tale Of God's Will" es un disco largo, variado, extenso, inabarcable y sin embargo pasa en un suspiro. Blanchard consigue gracias a su maestría narrativa y a su acierto a la hora de combinar temas orquestales, a modo de requiem, con formas más clásicas en lo que a Jazz se refiere, que durante hora y cuarto contengamos la respiración y por un momento nos traslademos al día después, a la claustrofóbica sensación de darnos cuenta de que el ser humano no es nada en manos de la naturaleza.

Su trompeta suena más emotiva que nunca, de forma natural, sin necesidad de más recursos que su propio corazón escupido a través de sus labios. Solitaria, cálida, envolvente y evocadora, la trompeta de Blanchard se convierte en el narrador de una estampa de destrucción y al mismo tiempo de esperanza: una mirada hacia el futuro, recogiendo lo pasado. Decir que "Tale Of God's Will" es una obra maestra quizás sea pasarse, pero sí es uno de los mejores discos que ha parido este siglo XXI hasta la fecha.

OSVALDO GOLIJOV - "La Pasión Según San Marcos": La mezcla hecha virtud

OSVALDO GOLIJOV, argentino con raíces judías europeas, es un compositor de nuestro tiempo. Esta frase tópica significa que ha sido capaz de absorber cientos de años de tradición musical europea, americana, hindú, judía... y trasladarlos a su forma musical de ver el mundo. Pero quizás sea esta "Pasión Según San Marcos" SU OBRA, la que mejor refleja todo esto: la pasión de Jesucristo contada con ecos clásicos, vanguardistas, tangueros, flamencos, jazzistas y latinos, todo ello acompañado de un excelente montaje visual obra de María Guinand, directora del estreno de esta obra pensada para dejarse llevar sin perjuicios culturales, musicales o ideológicos.

Esta edición nos presenta, por un lado, en dos CD's la obra grabada entre 2007 y 2010 por los mismos músicos, solistas y coros que hicieron ver la luz a esta composición en 2000, dando lugar a la primera grabación que existía como documento de la misma. Sin embargo, después de casi una década de maduración y siendo grabada con todos los medios actuales en estudio, la obra gana en matices y profundidad, algo fundamental dada su variedad estilística y el gran peso que tiene la percusión aquí. Pero además, se nos ofrece un "regalo": un DVD que capta en directo la representación de La Pasión en un festival en Holanda en 2008, con tal juego de luces y cámaras que uno realmente se siente transportado.

El resultado es abrumador. Tanto en las arias más sentidas y clásicas, como en los momentos más rítmicos y salseros, uno literalmente se ve transportado por la historia, con el añadido de no tener que seguirla mediante un libreto, con lo que se quita el muro que habitualmente separa al oyente de obras corales y ópera y el espíritu inmediato de las mismas. Añade una bonita presentación, franqueada por la portada cuasi cubista y un extenso libreto y tendrás una de las obras fundamentales de nuestro siglo en lo que a composición e interpretación clásica (dicho aquí con alfileres) se refiere.

TAPIMAN - "Tapiman": Primera edición defectuosa

PICAP lleva unos cuantos años reeditando el catálogo de Zeleste y alrededores, historia viva de la música española de vanguardia en los setenta, cuando entre Andalucía y Cataluña el pescado musical era cortado con inspiración y buenísimos resultados. A pioneros como MÁQUINA! se unieron LA ORQUESTA MIRASOL, los proyectos de SABATÉS y TOTI SOLER, la COMPANYA ELÉCTRICA, etc... Adalides del progresivo que evolucionó en la música layetana y puso el germen a una escena que todavía dura, tanto en los recuerdos de los melómanos, como en los nuevos talentos.

Poco a poco, bajo el paraguas de dos recopilatorios de la época y la edición de un libro al respecto, PICAP ha ido rescatando los vinilos que había en el baúl en ediciones normalitas en cuanto a diseño y sonido (la ausencia de masters originales en muchos casos hacía que se tuviera que acudir directamente a los vinilos o las cintas), pero con una gran labor de buceo en el subsuelo de la historia de la música peninsular.

El último capítulo de esta historia era TAPIMAN: uno de los proyectos del inquieto Max Sunyer antes de iniciar su carrera en solitario o incluso su incursión con ICEBERG. Para la ocasión PICAP ofrece el único trabajo en largo de la banda, de Rock pseudosinfónico (pues estaba más anclado en la sencillez estructural del Rock y el Blues clásico) de entusiasmo contagioso, un EP y un par de singles. Pues bien, la compañía catalana ha metido la pata un poco con esta primera edición, pues precisamente en los bonus, el transfer entre las fuentes originales y el master digital les ha fallado, llenándose la música de clicks y saltos, que no son puntuales de un CD defectuoso en prensa sino que son defectos del master digital que usan para toda la tirada, como se puede escuchar en los samplers que el sello ha colgado en su web y en reproductores on-line.

Espero que PICAP tome nota y repita el transfer, pues sería una lástima perder este interesante capítulo musical, por culpa de un descuido. Mientras tanto habrá que esperar...

URI CAINE - GUSTAV MAHLER - "Urlicht/Primal Light": Fantástica recreación de Mahler

URI CAINE siempre ha tenido una gran conexión con el universo Mahler. Además de por orígenes étnicos, el pianista siempre fue un estudioso del compositor y de hecho todo fructificó de la mano de la Knitting Factory en un proyecto que mezclaba Jazz, Avant-Garde, Electrónica, Rock y todo lo que uno podía imaginarse. Aquello evolucionó y Winter & Winter instaron a Caine a seguir con la idea en disco. Así nació "Primal Light" el primero de muchos trabajos de Caine dedicados a Mahler y quizás el más completo y el más sorprendente. Tanto seas amante del universo mahleriano como si eres un neófito con su música, este disco no tiene desperdicio y sacará albanzas de puristas y aplausos de ajenos a la música clásica.

La canción de la Tierra, los mejores pasajes de algunas de sus sinfonías, el "tamborilero"... cobran una vida nueva y diferente por la que se pasea Don Byron, Dave Douglas, DJ Olive, Arto Lindsay... hasta un cantor de sinagoga que pone los pelos como escarpias. Todo ello desde el respeto y la auténtica fusión recreadora, nada de collage ni puzzles ni sentido. Todas y cada una de las piezas seleccionadas son puro Mahler. Caine se ha limitado a redondear su contexto, ampliar sus horizontes o conectarlos con otras raíces culturales.

"Primal Light" abrió la veda y se colocó como uno de los hitos de la historia de Caine. Con posterioridad el pianista volvería a Mahler desde otras perspectivas, algunas más clásicas y puras, otras más arriesgadas, pero es "Primal Light" el sorprendente, el fresco y el ingenuo al mismo tiempo. Aquel proyecto que podía parecer una locura en su gestación y que se convirtió en una obra maestra. Imprescindible.

MANUEL VALLEJO - JUAN MOJAMA - EL COJO DE MÁLAGA - "Antologías Flamencas Sonifolk": Grandiosas

SONIFOLK es una compañía española que durante un tiempo estuvo reeditando joyas atemporales de la historia del Flamenco español: ANTONIO CHACÓN, JUAN MOJAMA, LA NIÑA DE LOS PEINES, MANUEL ESCACENA, EL COJO DE MÁLAGA... y los dos volúmenes de la "Copa Pavón y la Llave de Oro del Cante" de MANUEL VALLEJO. El contenido musical de todas las citadas antologías, su documentación y la riqueza de las fuentes utilizadas los convertían en piezas de coleccionismo y aunque eran difíciles de encontrar, el esmero de la compañía merecía la pena buscarlas.

El problema vino cuando Sonifolk dejó de hacer nuevas copias de estas ediciones que sólo podían encontrarse en el fondo de escaparate de ciertas tiendas especializadas. En ese momento volvieron a aparecer algunas de las citadas ediciones como las de Escacena, Antonio Chacón o La Niña de los Peines, supuestamente editadas por compañías alemanas y licenciadas... Pues mucho cuidado: en cierta tienda vi estas ediciones y en dos ocasiones eran CD-Roms con la portada malamente fotocopiada, y por supuesto sin ningún tipo de licencia solicitada a Sonifolk. De hecho puse la situación en conocimiento de la compañía y tomaron medidas, pero por lo que veo fueron insuficientes porque los CD's pirata siguen circulando.

Afortunadamente aún quedan copias de las referencias de Juan Mojama, el Cojo de Málaga y Manuel Vallejo. En lo que se refiere a Manuel Vallejo, tenemos dos discos dobles fundamentales, "Copa Pavón y Llave de Oro del Cante, Vol.1 y Vol.2": Vallejo era uno de los grandes, de los esenciales, una referencia de obligada escucha para el oído de todo buen aficionado al Flamenco puro y las más de 4 horas de música aquí contenidas valen más que cualquier otra antología anárquica y de escaso rigor que se pueda encontrar. En lo que se refiere a El Cojo de Málaga y Juan Mojama, tenemos un disco doble por un lado y otro sencillo por otro de historia flamenca viva: quizás no sean nombres que suenen en las cabezas de flamencos poco adentrados en el corazón del estilo, pero el amplio bagaje de los cantes recogidos, la mezcla de estilos y la particular voz de ambos merecen la escucha de todos y cada uno de los cortes contenidos.

Al contrario de lo que decía en las ediciones piratas citadas, no puedo dejar de recomendar efusiva y fervientemente estas referencias. Esto es historia, herencia cultural, belleza, sentimiento... ORO PURO.

viernes, 8 de junio de 2012

BIRELI LAGRENE - "Standards": Lo sencillo se vuelve sublime

El "enfant terrible" BIRELI LAGRENE siempre ha tenido que convivir (y por qué no decirlo, se ha aprovechado de ello), con ser el "heredero" de DJANGO REINHARDT. De similares orígenes nacionales y étnicos, Lagrene se forjó un pasado por méritos propios que le permitió acompañar a grandes músicos y firmar con multinacionales, mezclando la herencia del pasado con la fusión más acorde a las ventas comerciales. Con el tiempo su sonido maduró, e incluso profundizó en su timbre a lo Django dedicándole discos al maestro y entrando en ese género francés tan particular que es el manouche.

Sin embargo, poco de todo lo citado hay en este disco grabado para la casa Blue Note y cuyo título "standards" dice mucho de su contenido. Aquí, Lagrene, se limita a revisionar temas manidos y conocidos del repertorio jazzista, cogiendo cosas de Django, por supuesto, pero también de Burrell, Kessell, Montgomery, Christian o Pat Martino, vamos, los grandes nombres de las seis cuerdas. Podría parecer que nos encontramos ante un trabajo "mainstream", de música de fondo, como algunos peyorativamente califican el jazz anclado en la tradición y de formas elegantes. Todo lo contrario.

Lagrene expresa en "Standards" todo su arsenal técnico, pero también sentimental. Cada corte es un culto al buen gusto, con un sonido cálido, envolvente y evocador, lejos de los fuegos de artificio de sus obras más producidas, o de la tradición copista de sus discos "tributo". Las composiciones son un mero vehículo para la paz y la inspiración, para ofrecernos a un guitarrista que toca con las manos movido por el corazón. Si alguna vez todo músico de Jazz "debe" grabar temas del repertorio clásico para exponer sus propios sentimientos e influencias, Lagrene lo consigue con matrícula de honor en este disco. Una gozada.

JOHN SCOFIELD - "A Go-Go": Fresco y divertido

De los guitarristas surgidos a finales de los setenta y principios de los ochenta, es curioso, pero tres de ellos tienen orígenes similares (todos ellos comenzaron recibiendo clases o siendo influidos por Mick Goodrick) y han acabado por tener sonidos diametralmente opuestos y totalmente personales: PAT METHENY, BILL FRISELL y el que aquí interesa, JOHN SCOFIELD. Este último fue lanzado a la fama tras su paso por la banda de Miles Davis, como tantos otros músicos que pasaron por su batuta de líder jazzista, y de los tres citados, probablemente sea el más "variado", no como Frisell, en un sentido aventurero, sino más bien como una mezcla entre la comercialidad de Metheny y el eclecticismo de Frisell.

En su discografía uno se encuentra grandes trabajos, pero este "A Go-Go" seguramente sea uno de los más inspirados, además de ser el disco que "descubrió" al mundo a un trío que ha acabado por hacerse con un hueco propio y tener una legión de fans a sus espaldas: MEDESKI, MARTIN & WOOD. Con un sonido Funk sucio y pegadizo, heredero de Booker T. & the M.G.'s, "A Go-Go" contagia su energía y frescura. Los temas son muy continuistas, basados en el groove del trío básico y los solos y efectos de Scofield, compartiendo protagonismo ocasional con la primera M del trío, John Medeski, pero el resultado global es adictivo y generador de muchas y repetidas escuchas.

El sonido también ayuda mucho: orgánico a más no poder, contagia el ritmo y las ganas de moverse con los fraseos sincopados de MM & W y la guitarra sucia y "negra" de Scofield, pero en general es la atmósfera conseguida la que mejor transmite esta sensación. Con posterioridad Scofield volvería a contar con Wood en sus filas e incluso este trío en la secuela "Out Louder" (de cuya gira en directo hace poco se editó un directo), pero esa frescura e inmediatez de "A Go-Go" no volvería a ser conseguida. Sin duda uno de los discos de posesión obligada del guitarrista.

CHRISTY DORAN - FREDY STRUDER - PHIL MINTON - DJANGO BATES - "Play The Music Of Jimi Hendrix": Interesante divertimento

JIMI HENDRIX fue una leyenda y probablemente la mayor influencia en todos los guitarristas nacidos en la década de los cincuenta y que eran unos adolescentes en la época en que Hendrix vivió y, demasiado rápido, murió. Entre ellos se encuentra CHRISTY DORAN y sus compañeros de viaje en este trabajo, FREDY STRUDER a la cabeza, PHIL MINTON por ahí pululando y el "raro, raro" DJANGO BATES haciendo de las suyas. El resultado es un compendio de deconstrucción (que no destrucción) de los temas más conocidos de Hendrix, que sorprende aunque puede llegar a saturar un poco con las escuchas.

El culpable de esta "saturación" es el citado Minton. Sus juegos vocales (ya que cantar, no canta como tal), al más puro estilo Mike Patton, al principio llaman la atención, pero con el tiempo empiezan a ser lo más "complejo" de escuchar de este trabajo. El resto de miembros se reparten entre las disonancias hendrixianas de Doran, los ritmos poderosos de Struder, las líneas de bajo muy funkys de Ali y los devaneos aberrantes de Bates con cualquier cosa.

Como recreación está francamente bien. Si buscas un calco de los temas de Hendrix, será mejor que huyas. Si tienes curiosidad por saber hasta dónde podrían llegar esas composiciones en manos de unos improvisadores natos, seguro que disfrutarás. Aunque un consejo: en pequeñas raciones mejor que todo de golpe. Así la frescura no se pierde.

ETTA JONES - "The Complete 1944-60": Genial cantante heredera de Bessie Smith

ETTA JONES tuvo el privilegio de partir de un Blues profundo y rasgado y evolucionar hacia un mainstream meloso y cargado de alma, sin por ello caer en la comercialidad y las flores de un día de la industria discográfica. Con esta recopilación que forma parte de la lujosa y muy comentada colección del sello francés Le chant du monde, Precious & Rare (cuyos otros volúmenes dedicados, por ejemplo, a ABBEY LINCOLN, NINA SIMONE o SARAH VAUGHAN son también muy interesantes), tendrá un ejemplo de sus primeros años.

Colocando sus dos discos de debut en el primer CD, primero, su obra culminante, "Don't Go To Strangers" de 1960 y después su debut en largo de 1956-57, "The Jones Girl... Etta Sings, Sings, Sings", y sus ep's y singles de los cuarenta (al completo la colección que salió en la serie Classics que va de 1944 a 1947) en el segundo CD, tenemos una visión global y muy jugosa de la evolución de esta cantante desde el Blues a lo Bessie Smith a la elegancia cargada de soul de finales de los cincuenta.

Sólo un pequeño comentario al respecto del primer CD: Le Chant Du Monde ha metido la pata y ha desordenado los cortes referidos a su debut, el citado "The Jones Girl...", de forma que el tracklist impreso no se corresponde con la realidad. Así, los cortes 11 a 21 del primer CD son en realidad:

11.- I Thouhgt About You
12.- Mountain Greenery
13.- You Call It Madness But I Call It Love
14.- Sweethearts On Parade
15.- S'posin'
16.- People Will Say We're In Love
17.- I'm Gonna Lock My Heart And Throw Away The Key
18.- White Cliffs Of Dover
19.- Don't Worry About Me
20.- When I Fall In Love
21.- Since I Fell For You

JOACHIM KÜHN - "Soundtime": Imposible de superar

Hay artistas que alcanzan pronto el cenit creativo. A otros les cuesta. Otros como JOACHIM KÜHN han mantenido siempre un gran nivel, pero de repente dan un "pelotazo" que marcará para siempre su carrera. Esa piedra angular a la que todo el mundo se dirigirá en el futuro para conocer al artista, para empaparse de su máxima inspiración. Es es el caso de "SoundTime", caja grabada entre 2006 y 2010 y que se edita en 2011 como una enciclopedia inabarcable para ir paladeando poco a poco y que es Kühn en estado puro.

Para un pianista de Jazz, si bien que paseándose por multiplicidad de otros géneros a lo largo de su historia, y siendo más conocido por sus inicios junto a su hermano Rolf y sus piezas contextualizadas en el Jazz Rock, llega un momento en el que, cual Keith Jarrett de la vida, hay que enfrentarse sólo al instrumento. Pero donde el citado hace un ejercicio de autocomplacencia con espectadores, Kühn destila sentimiento en cada nota. Cada uno de los volúmenes contenidos en esta caja, que puede ser disfrutada tanto por amantes del Jazz como de la Clásica, agrupados no tanto por fechas como por hilo conductor, refleja la cara tranquila, la tempestuosa, la rítmica, la evocadora... todas las caras del pianista alemán afincado en Ibiza.

Es cierto que Kühn es más golpeador que lirista. Sin llegar a ser CECIL TAYLOR y acercándose a veces a PAUL BLEY, Kühn tiene mucho de alemán en sus venas (más allá de su nacionalidad) y la tormenta nacionalista está más presente que el lirismo romántico. Cada acorde es seguido de un maremágnum de notas, cambiando tonalidades y bases rítmicas hasta un punto maquiavélico, sin por ello olvidarse de destilar imágenes y de envolver al oyente. Imágenes que bien podrían ser expuestas en las bonitas portadas de cada uno de los 6 digipacks blancos contenidos en la caja, dibujos creados por el propio pianista, o que son descritas por los distintos escritores y críticos musicales que confeccionan el libreto dando sus propias impresiones sobre el artista.

Es difícil, por no decir imposible, que Kühn trate de superar esta magna obra. Un compendio musical del que es difícil escapar y al que hay que acceder con paciencia, con la certeza de que tardaremos meses en asimilarlo convenientemente. Es el momento de KÜHN, es el momento de su "sonido".

TROMBONE SHORTY - "Backatown": Eclecticismo por todas partes

Hasta que me hice con "Backatown" no tenía ni idea de quién era TROMBONE SHORTY. Investigando descubrí que este joven con pinta de R.KELLY en versión instrumental era toda una institución en la música de Nueva Orleans, buen conocedor de la tradición afroamericana y defensor de las formas primigenias del Jazz. Sin embargo, al escuchar "Backatown" me quedé a cuadros. Cierto era que la tradición musical de principios del siglo pasado estaba presente en los fraseos de Shorty, tanto trompeta en mano como con el trombón, pero aquí había de todo menos pureza.

El trabajo (al igual que su continuación, el reciente "For True"), es corto, apenas tres cuartos de hora, con temas cortos y muy radiofónicos estructuralmente hablando. Pero el contenido musical es inabarcable. Ya podía haber creado un disco de dos horas que uno creerá estar ante cincuenta bandas distintas: Jazz, Funk, Soul... hasta ¡¡Heavy Metal!!, todo ello acompañado con la propia voz de Shorty cantando textos divertidos y pegadizos en formato R & B.

Se pueden trazar paralelismos, siempre con la variedad en la cabeza: Koby Israelite puede aparecer por la mente, porque ambos parten de una tradición y la convierten en algo distinto atravesando cualquier género sin miedo ni vergüenza (de hecho ambos tienen toques metálicos en sus propuestas). Y por supuesto, "Backatown" nos recordará a Defunkt, probablemente el combo con el que más similitudes pueden darse. En cualquier caso, esto es puro eclecticismo: simplemente música sin compromisos ni etiquetas. Puro "crossover".

AL KENT - VV.AA - "The Best Of Disco Demands": Las raíces del Disco

No cabe duda de que, más allá de su contenido musical, esta caja de 5 CD's que recopila lo mejor de "Disco Demands", proyecto elaborado por el DJ inglés AL KENT, llama la atención por su portada: ya provoque rechazo o atracción, es indudable que llama la atención. Pero si no nos quedamos en la superficie, descubriremos uno de los mejores compendios de la música disco de los setenta, vista desde el subsuelo, alejándose de nombres conocidos, y cuando la palabra "disco" significaba Funk, Soul, R & B, Jazz todo junto, y no experimentos tecnológicos y psicotrópicos.

Al Kent no sólo ejerce de maestro "seleccionador" sino que también introduce su propio toque creativo en forma de edición de temas, bien acortando su extensión, bien cambiando su masterización, bien alargando cierta base rítmica... Todo ello de forma sutil y dejando que la música hable por sí misma, tal y como se concibió hace 40 años. No obstante, también hay un gran número de cortes totalmente puros, expuestos de igual forma a como fueron grabados en su momento.

Desde el punto de vista musical, nadie que tenga sangre en las venas podrá verse defraudado. Los ritmos adictivos, predominantemente Funkys, las secciones de viento al más puro estilo James Brown, las repeticiones pegadizas de estribillos imposibles de olvidar... todos los ingredientes de la evolución de la música negra que se fraguó en los sesenta y culminó en los setenta, están aquí. Lejos estaba aún la auténtica explosión de los ochenta, pero la raíz se encuentra en "Disco Demands". Cierra los ojos, imagina una enorme bola de cristales brillantes girando y déjate llevar.

DAVE DOUGLAS & KEYSTONE - "Moonshine": Banda sonora muy particular

Como buen aprendiz de JOHN ZORN, DAVE DOUGLAS ha adquirido el gusto del saxofonista y compositor por el cine y el servicio de la música al séptimo arte. Previamente ya había tenido ciertos coqueteos con esta forma de expresión, pero no ha sido hasta fundar KEYSTONE, su proyecto "eléctrico" particular, que Douglas ha considerado necesario servir de banda sonora al cine, algo que ha culminado con "Spark Of Being" y que en esta versión en directo de Keystone traslada a las películas de Buster Keaton, como ya hiciera en su momento BILL FRISELL.

Durante algo menos de una hora, Douglas desata su arsenal ecléctico, teñido en todos sus poros por los samplers de DJ Olive y los ritmos crudos y adictivos de Lake en la batería, poniendo banda sonora al maestro del cine mudo junto a Chaplin. Este proyecto habría estado más completo si se completara visualmente, como de hecho así fue grabado, ejecutándose la música en directo mientras se proyectaban imágenes de las películas de Keaton. Además, mientras Frisell creó en su momento una auténtica banda sonora, cambiante según se movían las películas, Douglas opta más por extender su música como una banda tradicional, aunque basada en los motivos de Keaton como trasfondo.

Esto implica que "Moonshine" es un disco que, dejando su trasfondo conceptual a un lado, se puede escuchar como otro trabajo más de Douglas sin tener que trasladar la música a las imágenes en que se basa. Al ser un paso más trás el debut de este grupo, la madurez musical es mayor y todo suena más engrasado, especialmente rítmicamente y en el apartado solista. Sin duda, uno de los proyectos más accesibles y brutos de Douglas al mismo tiempo, lejos de las evocaciones pretéritas, pero igual de estimulantes.

domingo, 3 de junio de 2012

HARDLINE - "Leaving The End Open": Final y otras cosas abiertas

De los lanzamientos de abril de Frontiers, como siempre organizados por triadas de novedades cada mes, el de HARDLINE me provocaba indiferencia. El debut de este grupo formado a última hora con Neal Schon y Deen Castronovo como invitados de excepción y los hermanos Gioeli, “Double Eclipse”, sin ser una gema imprescindible, sí que me llamó mucho la atención cuando lo redescubrí muchos años de su edición en los oscuros noventa. Pero desde entonces HARDLINE ha tenido una actividad casi nula. Ya en el nuevo milenio sacaron un segundo trabajo, con el siempre eficiente Josh Ramos recogiendo el testigo de Schon, pero no tuve la oportunidad de escucharlo. Por eso, después de un disco notable, por muy calco de JOURNEY que fuera, a dúo con el vocalista Hugo Valenti, y un trabajo que acogí con ganas pero que se ha ido deshinchando según lo he ido escuchando más detenidamente, CHINA BLUE,  no sabía qué esperarme de “Leaving The End Open”. Ahora me doy cuenta de que si lo hubiera dejado pasar, me habría perdido un disco bastante bueno.

Sólo con uno de los hermanos Gioeli ya, Johnny, cuyas cuerdas vocales están fuera de toda duda, y más en las tonalidades melódicas, tal y como ha demostrado con el siempre difícil AXEL RUDI PELL, y nuevamente con Ramos, lo nuevo de HARDLINE puede calificarse de barco entre dos aguas, con resultados francamente buenos. Esas aguas son el sonido AOR de los ochenta, mezclado con el sonido y la modernidad de nuestros días. El resultado, por su parte, es una colección de temas donde predominan los medios tiempos, el sonido un poco a lo HAREM SCAREM, y resquicios de JOURNEY también, una tesitura íntima y personal que rodea a Gioeli en la mayoría de los casos, y lo que me parece más importante, una labor vocal excelsa, lo mejor del disco, con buenos estribillos, buenas armonías y cambios de tonalidad que consiguen llevar en volandas al vigoroso vocalista. Sin ser un disco brillantísimo, lo cierto es que la belleza de sus melodías, con un Ramos muy comedido y relajado, y el gran trabajo de Gioeli lo hacen merecer una buena nota.

Insisto e insistiré, que “Leaving The End Open” (no sé si tomarme este título como una metáfora del propio grupo) es un disco para Gioeli. Las mejores tonalidades, dulzonas y envolventes del vocalista, en un contexto relajado y pausado, brillan por méritos propios y sólo por eso merece darle una escucha al trabajo. Compositivamente hablando es un trabajo bastante estándar, aunque Ramos sorprenda en ocasiones con unos fraseos muy actuales, pero no es la sorpresa lo que busca “Leaving The End Open”, sino resultar agradabilísimo al oído y dejar con ganas de más al oyente. Y eso en un entorno en el que el dinamismo, a priori, está en un segundo plano en favor de la atmósfera y el ambiente envolvente. Eso sí, puede haber algún que otro toque en la producción que no guste a los fans más clásicos (un ejemplo sería “She Sleeps In Madness”, cuyo inicio me recuerda por momentos a SATRIANI en sus años más experimentales), pero lo compensa el buen gusto y la elegancia del resto.

Particularmente me parece fantástica la forma de iniciarse el trabajo, con un tema como “Voices”, contenido pero pesado al mismo tiempo, oscuro y melancólico, en donde una línea vocal excelente de Gioeli será difícil de sacar de tu cabeza. Pero si debo de reseñar dos momentos estelares serían, por un lado “Start Again”, donde Ramos usa unos rasgueos atmosféricos que casi parecen propios de la New Wave, nuevamente en un entorno actualizado y con un estribillo de gran fuerza y calado emocional. Y por el otro lado “Bittersweet”, que podría considerarse la sucesora de la anterior y donde el protagonismo de Gioeli es compartido con un Ramos cargado de sentimiento en su ejecución. La parte final del disco me parece un poco más estática y menos sorpresiva, pero también tiene espacio para algún momento interesante como la propia “Leaving The End Open”, enigmática y bella per se, final excepcional para apagar el reproductor y quedarse en paz con uno mismo y con el mundo. Lo que sí me sobra es “Give In To This Love”, un tema excesivamente macarra para este tipo de disco, aunque Gioeli vuelve a hacer un buen trabajo.

Discos como “Leaving The End Open” entrarían en una categoría especial en la que, sin saber uno muy bien por qué, se encuentra alabando un trabajo que tampoco viene a tener nada especialmente reseñable. Simplemente estamos ante un disco para dejarse llevar, para disfrutar de un Gioeli enorme y para echar a volar nuestra imaginación más emotiva. Elegancia, modernidad y sentimiento en un mismo trozo de plástico, que vuelven a traer a colación a HARDLINE, después de mucho tiempo de silencio.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)