viernes, 5 de octubre de 2012

MILES DAVIS - "Tutu": Único en su especie


En 1986 MILES DAVIS estaba ya plenamente inmerso en su última etapa musical. A lo largo de toda su trayectoria, marcada por periodos de transición y parones para la desintoxicación de múltiples sustancias y hábitos de vida, MILES siempre supo reinventarse y adaptarse a los tiempos manteniendo fiel su sonido y su personalidad. Para un hombre cuya historia es la de la propia música que interpretó, desde sus primeros pasos en el Be-Bop hasta su epílogo póstumo, “Doo-Wop” experimentando con el Hip-Hop, reinventarse era al mismo tiempo ser líder de una generación y escuela de muchos músicos. Por decenas se pueden contar sus discípulos y por centenas sus imitadores, pero con sus altos y bajos y su mayor o menor apego a la tradición, MILES DAVIS fue único, te gustara o no la línea artística que había tomado (y que con el tiempo siempre se acababa demostrando que iba más allá de lo que parecía, abriendo caminos allí donde otros veían una ventana a la comercialidad o una personalidad muy voluble en cuanto a los gustos musicales).

Después de un parón de un lustro a finales de los setenta, dejando tras de sí toda una pléyade de grupos de Jazz-Rock con músicos que en algún momento pasaron bajo su batuta, MILES DAVIS comenzó nueva década con aires renovados. Sin embargo, algo había cambiado en su casa de casi toda la vida: en CBS no sabían muy bien qué hacer con las nuevas intenciones de MILES. Así “The Man With The Horn” y “Decoy” pasaron sin pena ni gloria, aún con MILES a medio gas hasta que pudiese recuperar sus dotes interpretativas y con un sello que no sabía situar al trompetista en una nueva mezcla entre el Jazz y las tendencias R & B de los ochenta. “You’re Under Arrest” fue el paso final en CBS, ya con MILES en buena forma, y la mejor manera de recuperar los ecos del pasado era bajo el apoyo de un nuevo equipo de producción, en este caso Tommy LiPuma y Warner, que tanto estaban apostando por el Smooth y el Jazz-Pop en estos primeros pasos de los ochenta. El resultado fue “Tutu”, el primer disco de MILES mano a mano con MARCUS MILLER como cerebro absoluto, el primer disco bajo Warner y el primer disco en el que las nuevas tecnologías de grabación digital-analógica y preproducciones hacían su aparición.

Como ya ocurriera en el pasado, MILES DAVIS supo acoger en su seno a una mente pensante en ebullición: ese era MARCUS MILLER, principalmente bajista, pero otras muchas cosas también, el cual se encarga de casi todos los instrumentos en “Tutu”, además de firmar casi todo el disco. Los experimentos con el sonido más cálido de los ochenta y el Groove del R & B, eran el hilo conductor y MILES se limitaba a imprimir su personalidad a golpe de sordina y fraseo entrecortado. Muchos temas son memorables de la sesión, pero obviamente destacaría uno de sus “standards” en esta última etapa: “Tutu”, corte muy rítmico y oscuro que sirve como diálogo entre MILES y MILLER. Esta oscuridad general del disco, presente desde la propia portada, se repetirá en “Backyard Ritual”, firmado por GEORGE DUKE el cual también colabora en el corte y en “Don't Lose Your Mind”, donde aparece el violinista MICHAL URABNIAK, con un solo electrificado y cargado de disonancias. Por otro lado tenemos cortes más pegadizos y alegres como “Tomaas”, el único en el que MILES aportó algo compositivamente, “Splatch” o el cierre, “Full Nelson”, en donde en ocasiones colabora el percusionista PAULINHO DA COSTA, otro de los habituales en las producciones de los ochenta. 

Es probable que si te acercas a “Tutu” con la perspectiva del jazzista conocedor del pasado de MILES DAVIS salgas decepcionado. En este disco la  frialdad de la producción y el encorsetamiento solista, alejan a MILES incluso de su pasado más reciente de los primeros ochenta donde la tradición jazzista en la ejecución aún estaba presente. “Tutu” es otra cosa, es un disco de ritmos, de texturas, de tonalidades grises en donde MILES resulta el perfecto alter ego de MARCUS MILLER dando toques propios a cada tema. De hecho, aunque MILES volvería a colaborar con MILLER y en el futuro se mantendría parte del sonido de “Tutu”, este disco siempre permanecerá como una rareza en su discografía. Como curiosidad añadida, Warner lo reeditó hace poco en honor a su 25 aniversario con otro CD extra en directo, donde se puede comprobar como el “Tutu” en estudio no tiene nada que ver a lo que se trasladaba después al escenario, algo que incluso el propio MARCUS MILLER ha dejado claro también recientemente regrabando en directo todas las composiciones de “Tutu” con otro personal. Ese sonido, esa aura y ese conjunto siguen siendo únicos y, al margen de géneros, convierten a “Tutu” en una pieza tan original como necesaria. 

1 comentario:

  1. Leida la critica escuchando un recopilatorio de lo mejor de Miles en los años de Warner (1985-1991), me gusta bastante esta etapa tan groovie y funk. Me intentaré hacer con el disco.
    t0p0

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