lunes, 11 de mayo de 2015

TRIANA - "El Patio": Todo es de color en Triana.


Hay discos que marcan un antes y un después. Bien sea el inicio de un nuevo estilo, el nacimiento de un grupo trascendental... el caso es que tanto desde un punto de vista objetivo, como subjetivo para muchos, hay discos que no reciben más que alabanzas fruto de su significado. En este grupo de discos, siendo localista, pero también recordando la trascendencia internacional que tuvo, “El Patio” de TRIANA merece, desde mi punto de vista, estar dentro de ese selecto club de obras. Soy consciente de que algunos se verán sorprendidos de ver este disco reseñado en la sección de clásicos de esta web y más por un individuo tan “extremo” musicalmente hablando como el que suscribe, pero considero “El Patio” una obra maestra y personalmente, en mi top 5 de discos que me llevaría a una isla desierta. Y lo mejor de todo, más de 30 años después, el disco suena sin síntomas de vejez y me consta que mantiene su capacidad de impresión en aquéllos que no han escuchado a TRIANA nunca, todo un logro a mi modo de ver.

Hecha esta reivindicativa introducción, para encontrar los orígenes de TRIANA, tenemos que remontarnos a 1973, cuando se formó el grupo TABACA, donde estaban Jesús De La Rosa y Eduardo Rodríguez y que pretendía seguir la tradición de bandas como Crosby, Stills, Nash & Young, pero que chocaba con lo que la industria musical española del momento pretendía encontrar, con lo que el grupo no dio mucho de sí y acabó por disolverse. Para seguir viviendo, De la Rosa y Rodríguez tuvieron que compaginar la creación de sus propios proyectos musicales, con la participación en grupos de éxito y así pagar las facturas. Así se puede entender el hecho de que Eduardo Rodríguez estuviera en LOS PAYOS, grupo que tiene en su haber un hit veraniego como “María Isabel”. Pero las mentes inquietas de De La Rosa y Eduardo no se vinieron abajo y en 1974 nació TRIANA, en unión a Juan José Palacios “Tele” que Eduardo conoció en LOS PAYOS. En esa formación primigenia de TRIANA, estaba presente también Manuel Molina como guitarrista y Lole dando palmas y zapateando, pero el resultado no convenció del todo a De La Rosa y Eduardo por lo que pronto ambos fueron suplidos por Manolo Rosa tocando el bajo, el cual nunca se integró como miembro de pleno derecho en TRIANA, pero fue bajista de la formación sevillana en sucesivos discos.

La formación estaba completa y TRIANA era ya una máquina en movimiento, pero faltaba lo más importante, apoyo discográfico. Ya tenían temas para grabar un disco y en verano del 74 se cruzó en la trayectoria de TRIANA otra persona fundamental en su evolución, Teddy Bautista (persona de gran importancia en la historia de la música en España, aunque se haya visto ensombrecida por su papel en la SGAE). Él les llevó a los estudios Kirios, les prestó equipo técnico y tomó un papel activo en algunos elementos de producción de lo que iba a ser el primer disco de TRIANA. Así, “El Patio” fue grabado y su single, “Luminosa Mañana” enviado a las discográficas para que lo editaran y la banda fuera promocionada. Pero aquí los sevillanos se encontraron con un escollo: ninguno de los sellos punteros del país recibieron el tema con devoción y no se arriesgaron a sacarlo adelante. Esa mezcla de Flamenco y Rock sinfónico y psicodélico que convertía a TRIANA en unos KING CRIMSON a la española, no convenció y todo pudo irse al traste si no hubiera sido por Movieplay que decidió sacar “El Patio” a través de un sello filial, Gong. La promoción del disco fue mínima, pero el boca a boca funcionó, como muchas veces ha ocurrido en nuestro país, y aunque no fue hasta el tercer disco de la banda, “Sombra y Luz” que TRIANA se convirtieron en superventas, la popularidad del grupo crecía por momentos por meritos propios en los conciertos del grupo.

Musicalmente “El Patio” es estremecedor. Un disco cargado de color, de dinamismo y de momentos espeluznantes gracias a la voz de Jesús De La Rosa, considerado por un amigo mío como el Mikael Akerfeldt español con la voz más expresiva del panorama musical de nuestro país. PINK FLOYD, KING CRIMSON... se dan la mano con el Flamenco y sus ritmos sincopados en forma de bulerías y coplillas, uniéndose ambos estilos de una forma natural y fluida, sin fisuras y como si hubieran nacido para viajar juntas. Era el momento de mayor auge de lo que se llamó el Rock Andaluz, movimiento en el que pronto TRIANA se convirtió en su buque insignia. En este contexto surgió el disco debut del grupo sevillano y se formaba por siete composiciones que son parte de la historia musical española y no sólo por “En El Lago”, quizás la más popular de este disco, porque todos y cada uno de los temas de “El Patio” son tremendos, pequeñas joyas, pequeñas obras de arte compuestas con sentimiento y de una belleza inusual. Además siempre he considerado que las canciones están ordenadas de una manera muy acertada, porque la tensión y la capacidad hipnótica en el oyente es tal que pronto te sentirás atrapado por la música de TRIANA y no querrás salir de ella.

El disco se abre con un tema de casi diez minutos, “Abre La Puerta”, con un inicio realmente sinfónico y grandilocuente, donde la guitarra de Eduardo Rodríguez regala emociones en cada rasgado de cuerda, mientras los teclados de Jesús sirven de colchón y la precisa batería de “Tele” marca la pauta. La compleja estructura del tema recoge el gusto de De La Rosa (compositor del tema) por los genios del Rock sinfónico de finales de los sesenta, pero también por sus raíces musicales, por su amor al Flamenco, como demuestra el ritmo de bulería que es el hilo conductor de la composición. La voz de Jesús, con su acento y el deje aflamencado, transmite fuerza, luz y color, acorde con el tempo movido en que se basa “Abre La Puerta”. La parte central de la composición es vehículo de lucimiento para todos los miembros de TRIANA, incluso para Manolo Rosa, el cuarto en la sombra del grupo sevillano, pues mantiene el pulso con su bajo de una manera magistral. La estructura se rompe, pierde su dinamismo y deja paso a un momento mágico, totalmente “Crimsoniano” donde la guitarra eléctrica de Antonio Pérez hace su aparición brevemente, antes de que Juan José Palacios ejecute un pequeño solo con su batería, con el que creeremos estar ante una versión del “In-A-Gadda-Da-Vida” de IRON BUTTERFLY. Al final, el dinamismo inicial se recupera mientras Antonio Pérez y Jesús De La Rosa se erigen como maestros de sus instrumentos en una orgía musical que servirá de punto y final al tema.

“Sé De Un Lugar” mantiene el aire sinfónico y psicodélico de su predecesora, pero esta vez en medio de un tema que probablemente sea el más denso del trabajo. Jesús adquiere una tonalidad en su voz quejumbrosa, absolutamente estremecedora y por momentos llena de tensión acumulada. La estructura se rompe y se rehace una y otra vez, siendo conducida por los teclados de Jesús, llenos de efectos y experimentos variados, que sirven para que Antonio Pérez haga su aparición, para que Eduardo Rodríguez resurja con mayor protagonismo. El efecto hipnótico conseguido con este vaivén es indescriptible, consigue atrapar como pocas veces se podrá encontrar en un disco y eso que es el tema más complejo de escuchar de todo “El Patio”. No he hablado aún del apartado lírico, otro de los puntos fuertes de TRIANA lleno de metáforas y con letras que pueden dar lugar a un gran número de interpretaciones, siendo “Sé De Un Lugar” una de las más ambiguas en este sentido, pero llena de belleza igualmente.

Como ya dije en su momento, la forma en que los temas están ordenados en “El Patio” me parece acertadísima, y la mejor manera de que el oyente se recupere de tanta tensión musical concentrada en los dos primeros cortes del disco es con una coplilla pasajera y colorista como es “Todo Es De Color”, un oasis para que nos relajemos y retomemos fuerza para todo lo que queda por delante, que es mucho y muy bueno. Precisamente este contraste entre luz y sombra, que serviría de título para el tercer disco de TRIANA, me parece una definición precisa de las sensaciones que genera “El Patio”: mezcla de melancolía y optimismo, amor y odio... contrastes que llevan nuestras almas por un camino lleno de recovecos. “Luminosa Mañana” en este sentido es una mezcla entre ambas sensaciones, un tema de tempo controlado, donde los teclados de Jesús son los protagonistas encarnados en numerosos sonidos distintos que recorren múltiples paisajes y texturas, pero con una letra que podríamos considerar la descripción de un remordimiento matutino por lo realizado la noche anterior. Mezcla de luz y sombra, no cabe duda.

Emotiva como pocas es “Diálogo”, cuya letra acoge en su seno una historia de amor no correspondido, tema que podría ser tachado de recurrente en muchos grupos, pero que en boca de Jesús De La Rosa adquiere una dimensión nueva, lo que unido a los fraseos flamencos de Eduardo Rodríguez y el bajo de Manolo Rosa, que adquiere una función fundamental en un tema desnudo, donde la voz de Jesús es protagonista, hacen de “Diálogo” uno de los momentos más bellos del plástico, como este fragmento de su letra refleja: “y la luna me contestaba, para amar hay que sufrir”. Sin poder salir del ensimismamiento en que nos encontramos, recuperando el ritmo sincopado del Flamenco, “En El Lago” surge de los surcos de “El Patio”. Este tema siempre ha sido para mí un talismán, de esas canciones que de repente surgen en tu mente cuando menos te lo esperas y que asocias a momentos importantes de tu vida. Su letra, que podríamos considerar también objeto de múltiples interpretaciones, desde la descripción de una amistad, pasando por la descripción de un amor pasajero, hasta la narración de los efectos que en el cuerpo tiene la experimentación con las drogas (“creo recordar que por la noche, el pájaro blanco echó a volar, en nuestros corazones, en busca de una estrella fugaz”), se ve envuelta en una composición que es de las más accesibles del trabajo, de las que aporta luz y no sombras, pero siempre con la capacidad de TRIANA de emocionar ya sea con un tema intrincado o con una cancioncilla como “Todo Es De Color”. Al final, todo eclosiona en una explosión instrumental, donde Antonio Pérez distorsiona su guitarra hasta el límite, levantando de la silla al oyente y dejándole en bandeja para el cierre de “El Patio”, otro de los momentos culminantes del plástico.

Cierre que viene dado por otra bulería, nuevamente con un ritmo sincopado como conducción de “Recuerdos De Una Noche”, donde Antonio Pérez vuelve a aportar el toque duro y distorsionado de TRIANA y Eduardo Rodriguez se apoya en su estilo flamenco en contraposición, lo que en unión a las palmas de “Tele” y los estimulantes ritmos de su batería, convierten al tema en uno de los más movidos de “El Patio”. El intercambio de solos entre Antonio Pérez y Jesús dan un toque psicodélico que no desentona para nada en el Flamenco de base de la canción, donde por una vez la voz de Jesús no es la auténtica protagonista, siendo un elemento más de TRIANA. Se llega así al final, con la sensación de que nos hemos quedado con ganas de mucho más, de haber escuchado algo grande y haber pasado el tiempo en un suspiro. Afortunadamente TRIANA repetiría este grado de inspiración en “Hijos Del Agobio”, segundo disco de la formación que vio la luz en 1977 en plena transición española. Un disco más oscuro, más sentido si cabe y que siguió aumentando el buen nombre del grupo, que por fin vería recompensados sus esfuerzos en 1979 con la edición de “Sombra Y Luz”, primer superventas de TRIANA y todo un éxito en la música española.

Lo que vino a continuación fue la eclosión del éxito de la banda, pero también un estancamiento creativo. TRIANA había conseguido llegar a lo alto, y era de tontos no aprovecharlo, así sacaron tres discos más con temas muy notables y otros que eran más para cubrir el expediente. Canciones como “Tu Frialdad” o “Una Noche De Amor Desesperada” se mantienen en la memoria de los oyentes de la época como hits radiofónicos, pero en general por debajo de lo que en la sagrada trilogía de “El Patio”, “Hijos Del Agobio” y “Sombra y Luz” TRIANA había conseguido. En 1983, después de exprimir el éxito al máximo, el grupo regresó después de un año en silencio con “Llegó El Día”, pero no se pudo saber si los momentos de inspiración de sus primeros años se iban a recuperar pronto, porque ese mismo año, un trágico accidente de tráfico acababa con la vida de Jesús De la Rosa, abriendo la veda para que en los años venideros fueran las discográficas las que se lucraran a costa de TRIANA sacando ediciones de sus discos por todas partes, recopilatorios homenaje... hasta una gira de “reunión” de la banda en manos de Juan José Palacios a mediados de los noventa, que tuvo hasta un breve reflejo discográfico con “Un Jardín Eléctrico”. Pero TRIANA, tal y como fue conocida en su inicio, ya había muerto, eso sí, dejando un legado único e indispensable en la historia musical española.

“El Patio” y también sus dos secuelas, “Hijos Del Agobio” y “Sombra y Luz”, son obras maestras de música ajena a cualquier tipo de etiquetas. Joyas que hicieron de Andalucía una de las zonas más prolíficas de España en el mundo del Rock y cuya sombra de éxito es muy alargada, llegando incluso a aparecer sus temas en un famoso concurso de televisión de busca-talentos musicales, demostrando que las composiciones de TRIANA siguen siendo actuales y mantienen su poder hipnótico. Jesús De La Rosa, Eduardo Rodríguez y Juan José Palacios, TRIANA, tres maestros que tienen, por derecho propio, un hueco en el olimpo musical.

"Abre La Puerta": 



"En El Lago": 


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jueves, 7 de mayo de 2015

CARNAGE - "Dark Recollections": El paradigma del Death Sueco


Corría el año 1988 cuando un loco de la guitarra llamado Michael Amott, de padre inglés y residente en Suecia, amante de bandas como NAPALM DEATH, NOCTURNUS, MORBID ANGEL o CARCASS empezó a sopesar cada vez más en serio la idea de formar una banda de Death Metal. En una época en la que esta música era desconocida en Europa, nació CARNAGE, el grupo que estaba llamado a abrir la veda Death en Suecia y en el resto del viejo continente, junto a los no menos gloriosos NIHILIST y un pequeño grupo de jóvenes formaciones que crearían un sonido, una escuela única: GRAVE, TREBLINKA (ahora TIAMAT), ENTOMBED... auténtico Death sueco de la vieja escuela.

Si NIHILIST no llegaron a grabar nada oficial (aparte de sus tremendas demos), reconvirtiéndose pronto en otro de los grandes, ENTOMBED, las expectativas de Michael Amott y compañía pretendían llegar más lejos. Acompañado de unos adolescentes llamados Johan Liiva (más tarde en ARCH ENEMY de nuevo con Michael, y ahora en HEARSE), Johnny Dordevic (también en ENTOMBED) y un desconocido Jappe Larsson, grabaron una demo, "The Day Man Lost", en 1989, de tres cortos temas en un estilo puramente CARCASS pasado por la batidora sueca. Tras la entrada en el grupo del batería Fred Estby (más tarde en DISMEMBER) en lugar de Jappe grabaron una nueva demo, "Infestation Of Devil", que ya despuntaba con un estilo más personal y elaborado, más cercano al Death y con un sonido mucho mejor.

En estas circunstancias estaban cuando Jeff Walker (el de CARCASS sí) les propuso grabar un disco en su compañía Necrosis Records. El disco saldría compartido con los noruegos CADAVER, aunque también circulan versiones en vinilo dónde sólo aparecen los temas de CARNAGE.  En pocos días y con una formación renovada se pusieron manos a la obra y, recopilando temas de la demos y algunos nuevos, grabaron esta obra maestra que me dispongo a comentar. Los miembros definitivos estaban llamados a ser los padres del Death sueco más brutal: Matti Karki, el cantante eterno de DISMEMBER, David Blomquist que también estuviera presente en ENTOMBED, y los ya citados Fred Estby, Johnny Dordevic y el genio Michael Amott.

El disco se abre con "Dark Recollections" todo un mazazo potente cargado de riffs pesadísimos y con un sonido increíble para la época fruto del productor entre los productores de Suecia, Thomas Skosgberg en sus Sunlight Studios, de dónde también saldrían joyas como el "Left Hand Path" de ENTOMBED. Los típicos ritmos entre el Thrash y el Death de DISMEMBER, GRAVE... se combinan con unos puentes a medio tiempo cargados de melodía.

"Torn Apart" se convirtió en uno de los temas más famosos del underground de principios de los 90, posteriormente regrabado por DISMEMBER en su mini-cd "Pieces". Contiene un sólo de Amott que ya vaticinaba lo que este guitarrista daría de sí en el futuro en sus muchos proyectos, y con unos riffs, de nuevo, cargados de melodía pero a la vez de fuerza.

"Blasphemies Of The Flesh" se introduce por un medio tiempo dónde las voces de Matti nos estremecen, dando paso a un tema endiablado, cargado de buenos riffs mil veces imitados con posterioridad y unos solos al más puro estilo CARCASS (una de las mayores influencias en los comienzos de Amott).

100% Thrash pasado al terreno Death de CARNAGE es el argumento de "Infestation Of Evil". Si nos dijeran que esta canción fue firmada por DISMEMBER pensaríamos que es cierto, porque su estructura bien podía estar en el "Like An Ever Flowing Stream". El puente, con la malvada voz de Matti doblada y seguida de un pasaje de bajo y batería, es espeluznante.

Con "Gentle Exhuming" llegamos a uno de los cortes más brutales del disco y no por ello el más rápido, con unos pesados riffs y unos solos dónde de nuevo la sombra de CARCASS vuelve a nuestras mentes. La estructura del tema es cercana al Grindcore de la escuela de CARBONIZED, es decir, cargada de elementos sorprendentes más cercanos al Death.

"Deranged From Blood" con una introducción magnífica, se convierte en un tema mórbido lleno de cambios de ritmo y de sincopados fraseos que sirven para calentar motores para una de las mejores composiciones del álbum, "Malignant Epitaph", dónde unos riffs pegadizos que se van acelerando progresivamente nos ambientan para el momento en que Matti irrumpe con su voz cavernosa. Es un tema en el que todos los miembros de CARNAGE se salen, pero destacando una vez más la labor de Amott tanto en los solos, como en las complejas estructuras cargadas de cambios inesperados.

La labor de Fred Estby, el otro gran compositor de CARNAGE, se convierte en un trabajo de sobresaliente en "Self Dissection" combinando las cadencias Thrash más aptas para mover la cabeza como un poseso, con otras más furiosas, blast-beats, redobles y cambios de ritmo salvajes.

Finalmente, la sugerente entrada de "Death Evocation" nos abre un corte de nuevo muy mórbido, que junto a la decadente outro, constituyen un excelente broche final para esta obra maestra.

En 1990, tras la grabación del disco, Jeff Walker hizo un viaje a Suecia para volver a Inglaterra con dos de las piedras angulares del Death europeo: el comentado "Dark Recollections" y la joya de ENTOMBED "Left Hand Path". Llevaba en el bolsillo las cintas de dos de los grupos más influyentes del siglo pasado. Antes de su viaje de vuelta le hizo a Michael Amott una propuesta que supondría, por una parte el fin de CARNAGE, y por otra parte una de las etapas más creativas de CARCASS, la de su obra maestra "Necroticism". Jeff Walker le propuso ser parte de la maquinaria de las luminarias de Inglaterra y Amott, que era fan de CARCASS, no lo dudó ni un momento, aunque por esta razón CARNAGE muriera para el público. No obstante, casi todos sus miembros se reciclaron en DISMEMBER creando otro discazo como es "Like An Ever Flowing Stream", indispensable en cualquier discoteca metálica.

CARNAGE desapareció, pero no el genio de su alma Michael Amott. Primero en CARCASS, y luego en ARCH ENEMY y en SPIRITUAL BEGGARS, ha sabido llevar una coherente trayectoria dónde no parece que se hayan acabado sus ideas. En cualquier caso "Dark Recollections" fue su estreno en el mundo metálico, y siempre será considerado como una de las piezas más influyentes del Death Metal europeo, que ha sido reconocida a posteriori, cuando la gente empezó a preguntarse de dónde había salido ese pelirrojo que tan bien se defendía con las seis cuerdas.

Aunque la reedición de este disco es difícil de encontrar, merece la pena perseguirla por todos los rincones, porque en poco menos de una hora recoge todo lo que CARNAGE grabaron, los mejores minutos de Death Metal brutal que se hicieron en aquella época. Junto a los estrenos de ENTOMBED, GRAVE y DISMEMBER, "Dark Recollections" es una obra maestra única, que merece por derecho propio estar en la cumbre de la música europea.




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martes, 28 de abril de 2015

OBITUARY - "Cause Of Death": Banda sonora putrefacta


¡Magníficos aquellos momentos finales de los ochenta y primeros compases de los noventa! DEATH, MORBID ANGEL, CANNIBAL CORPSE, DEICIDE... el Death Metal salía de las catacumbas y se convertía en un género en boga, multiplicándose sus seguidores por todas partes y apareciendo bandas de debajo de las piedras. Con el sonido correoso y putrefacto, la producción en el subsuelo de la tonalidad y las voces a cada cual más inhumana, los creadores del Death Metal americano recogían los frutos de su trabajo. Y en medio de esta nube de bandas imprescindibles, no hay que dejarse a OBITUARY, a los gloriosos hermanos Tardy, Trevor Peres y compañía, que partiendo de un profundo amor a CELTIC FROST y POSSESSED en sus orígenes como XECUTIONER, supieron dar al Death Metal un sonido personal y propio: groovy, adictivo y con la voz inigualable del señor John Tardy como cabeza visible.

Poco tiempo antes ya habían dado un aviso con un debut, “Slowly We Rot” que también merece estar por derecho propio en la cumbre del Death Metal. Aún con su pasado más apegado al Thrash presente y sin llegar a explotar todo su potencial compositivo, OBITUARY nacía de la mano de un disco que no deja indiferente a nadie desde el momento en que los riffs podridos de Allen West y Trevor Peres y la voz cadavérica de Tardy hacen su aparición. Muchos dicen que ni siquiera tenían letras y que Tardy se limitaba a escupir gruñidos a cada cual más sepulcral. En cualquier caso, con letras o sin ellas, “Slowly We Rot” ponía a OBITUARY como uno de los nombres a seguir en medio de un conjunto de bandas originales e inimitables que dieron forma a un nuevo estilo. Tocaba el turno de darle continuidad y cambiando de bajista, la banda de Florida dio entrada en el seno del grupo al enorme Frank Watkins en sustitución de Daniel Tucker. Empezaron a componer deprisa y cuando ya lo tenían todo dispuesto para entrar otra vez en los míticos Morrisound Studios, que tanto hicieron para crear el sonido característico del Death Metal en estos años, a las órdenes de Scott Burns, el guitarrista Allen West se vio forzado a abandonar temporalmente la banda para atender a su familia. Su baja la cubrió un mercenario de los grandes, James Murphy, y gracias a él “Cause Of Death” es conocido como “el disco de los solos de Murphy”, pues su trabajo solista es esencial en este trabajo (una situación parecida a la de ahora con Santolla en el grupo en sustitución de Allen West nuevamente). 

De hecho muchos consideran la carrera de OBITUARY como constante y estática, pero en mi opinión cada disco del grupo destaca por algo propio: a lo que ya he comentado del debut y de “Cause Of Death”, “The End Complete” añade un sonido renovado convirtiéndose en uno de los discos más accesibles de OBITUARY, por su parte “World Demise” ralentiza sus revoluciones aún más y se puede considerar el disco más groovy de la banda, tratando de adaptarse al sonido que por aquel entonces predominaba en las corrientes metaleras. “Back From The Dead” supone el enlace entre este nuevo sonido y sus orígenes más crudos y directos, “Frozen In Time”, el esperadísimo regreso supone un nuevo punto de partida que resume todo el sonido hasta entonces contenido en la trayectoria de la banda, y con “Xecutioner´s Return”, para mi gusto un discazo con un Santolla pletórico, avanzan un poco más en busca de nuevos aires Thrash y una producción que les separa de su sonido clásico. Estoy de acuerdo en que son sólo matices, y que el sonido de OBITUARY no ha sido variado excesivamente a lo largo de su historia, al igual que ocurre con su alma gemela europea BOLT THROWER, pero de ahí a decir que se repiten disco tras disco, no estoy muy de acuerdo.

Dejando reivindicaciones a un lado, una vez que James Murphy fuera adoptado temporalmente para el puesto de guitarra solista, “Cause Of Death” estaba listo para ser registrado. OBITUARY mantenía los parámetros de “Slowly We Rot” pero había conseguido un sonido más personal y la labor compositiva era mucho más variada. A los constantes solos de Murphy, que dan un toque particular a cada tema, hay que añadir un trabajo en los riffs aún más corrosivo y heredero totalmente de sus dioses particulares CELTIC FROST (y la inclusión de la versión del “Circle Of The Tyrants” creo que les viene que ni pintada), y sobre todo un trabajo rítmico más variado y arriesgado. OBITUARY siempre fue conocido por su gran maestría a la hora de combinar tiempos ultra lentos con rápidos cambios hacia patrones más propios del Thrash, pero en “Cause Of Death” esto es llevado al extremo. Ninguna canción se acomoda en un ritmo constante y repetitivo, todas son una sabia conjugación de tiempos lentos y veloces, antagónicos, extremos entre sí, pero que encajan a la perfección gracias a la labor excepcional de Donald Tardy detrás de los parches. Increíble la gran labor rítmica del hermano de John en este trabajo, sin duda el triunfador del disco junto a James Murphy y el propio John, siempre personal e inimitable, que en “Cause Of Death” adopta una guturalidad igual de podrida que en “Slowly We Rot”, pero con una mejor producción para apreciar sus matices.

El sello de Scott Burns ya está presente desde la breve introducción que precede a “Infected”, donde la distorsión de las guitarras nos hará resquebrajarnos en nuestros asientos. Mientras los virus de esta particular infección nos recorren la sangre, James Murphy comienza su trabajo de la mano de un solo fantasmal y muy adecuado para ir incrementando la tensión de un tema que estalla de una forma excepcional, perdiéndose entre los vericuetos rítmicos que lo surcan. John combina dos pistas de voz que se superponen dando una sensación aún más moribunda, mientras los acelerones constantes nos contagiaran en un headbanging continuo. Más accesible y menos extrema en lo que a cambios de ritmo se refiere es “Body Bag”, donde John se vuelve a salir con su voz y los pegajosos y sencillísimos riffs se nos quedarán pegados a la primera. Compositivamente es un tema que mantiene unas bases muy sólidas, solo con una aceleración tan necesaria como efectiva en su estructura, y esto permite que James Murphy tenga espacio para lucimiento propio en su parte final, llevando a cabo un trabajo bastante melódico y clásico para lo que supone el estilo de OBITUARY pero encajando a la perfección en el groove del tema. Tras esta demostración de Murphy, llega el turno a uno de los temas más conocidos de OBITUARY, “Chopped In Half”, más corto que sus dos predecesores y que aunque parece seguir unos patrones similares a “Body Bag” pero más directos, consigue contagiar su poderío rítmico, haciendo que nos rindamos ante el enorme trabajo de Donald Tardy. Sin duda un tema tan adictivo y especial que no debería faltar (y de hecho no suele faltar) en ninguno de sus directos, todo un clásico.

Así se llega al homenaje particular que rinde OBITUARY a una banda a la que le debe mucho sobre todo por el sonido de sus guitarras y también por sus cambios de ritmo: CELTIC FROST. Aunque parece que todo aquél que quiera rendir homenaje a la banda suiza siempre usa este tema, “Circle Of The Tyrants”, en una versión un poco más acelerada a la original, casa a la perfección con el estilo de la banda de Florida y en medio de este disco parece una composición propia más, con los “ughs...” incluidos. Para volver al groove y a la pesadez en las guitarras, “Dying” nos devuelve a las composiciones propias del grupo con un tema a medio tiempo, cargado de maestría por parte de la sección rítmica en general, no sólo de Donald Tardy, pues Frank Watkins, tan grande como buen bajista es imprescindible para que el abismo no aparezca en el camino de OBITUARY. Murphy vuelve a tener su momento de protagonismo, aunque más comedido que en temas anteriores, dejando un papel más importante al peso rítmico del tema que es fundamental (de hecho hasta bien pasada la mitad del corte, John Tardy no hace su aparición de una manera arrastrada y casi susurrada). Después de una breve outro que sirve de enlace, llega sin darnos tiempo a coger aire “Find The Arise”, el tema más extremo en lo que a cambios de ritmo se refiere del trabajo, que en poco menos de tres minutos resume lo que es este disco: ritmo, sonido pesado y los solos de Murphy siempre presentes.

Ya encaminados hacia el final del trabajo, el tema que da título al disco, “Cause Of Death”, precedida de una intro similar a la del inicio del disco es un ejemplo de lo que es tomarse con calma las cosas. Todos aquellos que piensen que para hacer Death Metal sólo se puede hacer tocando a velocidades de infarto, deberían escuchar este tema, donde Murphy realiza uno de sus mejores trabajos, nuevamente con unos aires muy melódicos que contrastan con la música de OBITUARY. La estructura se deja fluir poco a poco, incrementando la intensidad y la densidad, dejando que el groove venga por sí mismo, para que se nos quede grabado a la primera. En resumen, un tema largo y pesado, pero efectivo como pocos. Como efectivo es el riff principal de “Memories Remain”, enfermo, heredero de CELTIC FROST (ese sonido de teclados en la parte central del tema también les delata) y con mucho feeling, haciendo que el tema sea uno de los que más fácilmente se quedan de todo el disco por su sencillez y la labor rítmica. Finalmente para acabar esta oda al Death Metal en su estado más primigenio, “Turned Inside Out” pone el broche final recuperando la adicción de las guitarras y los riffs cargados de groove. Los cambios de ritmo que hacen a Donald Tardy protagonista, vuelven a ser los encargados de conducir el tema, consiguiendo que el Thrash y el Death se den la mano y dejando hueco para que Murphy siga a lo suyo, dando muestras de ser un guitarrista muy dotado técnicamente pero que también sabe lo que requiere cada canción en cada momento. Un final excepcional para un disco que desde su oscura portada, pasando por lo fantasmagórico de su música y acabando por sus letras, desprende muerte por todos sus poros.

Aunque hubo que esperar más de ocho años desde “Back From The Dead” para que OBITUARY volviera a coger los instrumentos (aunque salvo Watkins y John Tardy, el resto siguieron vinculados a la música, en el caso particular de Donald Tardy perdiendo el tiempo con ANDREW WK...), el resultado de “Frozen In Time” y “Xecutioner´s Return” merecieron la espera. En directo siguen arrasando cada vez que vienen a España, llenando hasta la bandera los recintos que contratan, si bien deberían de elaborar sus set-lists de tal manera que no den tanto protagonismo a sus últimas obras dejando huérfanos muchos de sus temas clásicos. En cualquier caso, OBITUARY es una leyenda viva que, con suerte, lo seguirá siendo por muchos años. Es todo un regalo seguir disfrutando de uno de los grupos creadores de la música más enfermiza del planeta y “Cause Of Death” es ejemplo de ello. Si hubiera que hacer un top-5 de discos imprescindibles en el sonido del Death Metal, “Cause Of Death” estaría entre ellos sin ninguna duda. OBITUARY pone banda sonora a la lenta putrefacción de nuestros cuerpos.


Infected / Cause Of Death: https://www.youtube.com/watch?v=GxMmbR3x61c

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jueves, 16 de abril de 2015

JOHN COLTRANE – “Interstellar Space”: viajando a través del tiempo y del espacio


Desde que JOHN COLTRANE empezó a volar solo siempre estuvo en un viaje constante. Un viaje hacia otra dimensión, una ascensión hacia el amor supremo, hacia el más allá, hacia el sol y hacia el espacio. La espiritualidad hecha música a través de una libertad narrativa cada vez más acusada y un mundo interior cada vez más atormentado. Pero en este viaje COLTRANE adoleció de una tripulación que estuviese a su mismo nivel creativo y espiritual. El cuarteto clásico de McCoy Tyner, Elvin Jones y Jimmy Garrison hace tiempo que no funcionaba y las nuevas incorporaciones de su mujer Alice Coltrane y el alumno aventajado Pharoah Sanders, aún estaban muy verdes. Sin embargo COLTRANE sí encontró a alguien a su mismo nivel tras los parches: Rashied Ali. El baterista conseguía no solo “seguir” a COLTRANE sino potenciarlo y construir un lenguaje propio mientras Trane divagaba. Por eso no es de extrañar que Trane eligiera 1967, ya en sus últimos momentos, como el momento para crear “Interstellar Space”, un viaje a través del tiempo y del espacio en el que se encuentran solos Trane y Ali.

La ausencia de otros instrumentos que con acordes y armonías tejieran una red para evitar el abismo, hace de la escucha de “Interstellar Space” toda una heroicidad, convirtiéndolo en un disco pionero y arriesgado, difícil y austero, punzante y corrsivo. Trane crea, Ali crea, ambos confluyen y tenemos el mejor diálogo entre dos músicos. Una melodía, un momento de relax, la absorción en la improvisación, la excitación, la intensidad… “Interstellar Space” es un continuo contraste. Un solo extendido para Trane y Ali, sin grandes ideas preconcebidas, solo dejarse llevar por la inspiración y el sentimiento. Cuatro composiciones concebidas originalmente, “Mars”, “Venus”, “Jupiter” y “Saturn”, a las que se les añadió, puesto que el disco no fue publicado hasta 1974, otras dos tomas más, “Leo” y “Jupiter Variation”. Todas ellas comienzan con el sonido de los cascabeles de COLTRANE anticipando el ascenso al espacio, con una melodía más o menos profunda y envolvente, en donde Ali empieza a construir los cimientos rítmicos y finalmente COLTRANE se deja llevar y construye una historia a través de la improvisación que mezcla el exceso con la benevolencia, acabando nuevamente con los cascabeles que decretan el final del viaje.

“Mars” y “Venus” son contrapuntos. La primera es excesiva, fulgurante e intensa, con un COLTRANE desatado de una forma creciente, preparando el terreno para el éxtasis improvisatorio mientras Ali crea su propia historia de polirritmos y cambios. La segunda es más sentida, reposada y contemplativa, con un Ali excepcional con las escobillas. Construyendo la melodía principal a partir de un himno muy en la onda “A Love Supreme”. En la segunda cara “Jupiter” y “Saturn” son también las dos caras de la misma moneda. “Jupiter” roza la violencia sonora, COLTRANE llega al máximo del rango cromático de su instrumento y no hay ni un momento de relajación en su lenguaje, y Ali lejos de sentirse abrumado sabe interactuar a la perfección, ofreciendo a Trane la pegada justa en cada momento. “Saturn” comienza con Ali en solitario, demostrando su maestría en el uso de su instrumento y dejando espacio para que Trane entre de una forma muy clásica, muy Blues, con unas armonías que se basan levemente en “MR P.C.”. El propio Ali está muy despierto y ofrece un acompañamiento acorde. Pero el exceso improvisatorio también llega, como a lo largo de todo el disco. Los extras nos ofrecen “Leo”, cuyo inicio modal nos introduce en otro momento de furia descontrolada y “Jupiter Variation”, que como su nombre indica es otra versión de “Jupiter”, quizás más controlada.

JOHN COLTRANE volvió a demostrar muchas cosas en “Interstellar Space”. Demostró que la ausencia de un colchón armónico no tiene que ser impedimento para lanzarse al vacío e improvisar. Demostró que podía haber otros músicos a su altura espiritual y técnica capaces de crear y no solo acompañar. Demostró que el dúo saxo-percusión podía tener algo que decir. Demostró que se puede ser profundo, melódico, sentido… y exuberante, excesivo, intenso a la vez… Demostró tantas cosas que Impulse no se creyó preparado para mostrar esto al mundo y guardó estas sesiones durante casi 7 años. Una vez más COLTRANE fue un visionario y se adelantó a su época.

"Mars"



“Venus”



“Saturn”



“Jupiter”


martes, 14 de abril de 2015

CHARLIE HADEN LIBERATION MUSIC ORCHESTRA – Viva la Libertad


En los años sesenta la música se estaba contagiando de la libertad y el sentimiento revolucionario y el Jazz era un buen vehículo para ello. Desde que el género americano por antonomasia se despegara de su pomposidad de pre Guerra, volvió a servir como forma de expresar las ganas de libertad de la comunidad negra y ese espíritu libre que tuvo en Albert Ayler, Eric Dolphy, John Coltrane, Ornette Coleman… a sus adalides, se tenía tarde o temprano que extender hacia otras reivindicaciones. Y así fue, precisamente bajo la batuta de uno de los acompañantes de Ornette Coleman, Charlie Haden, como surgió la Liberation Music Orchestra, que aunque bajo la firma de Haden, era un colectivo anarquista en su concepción y en su desarrollo, reivindicativo y combativo. La idea surgió cuando Haden se interesó por la historia de la Guerra Civil española y escuchó temas como “El Vito” (que ya John Coltrane había adaptado en su álbum “Olé”), “Los Cuatro Muleros” o “Ay Carmela”. Si a eso le unimos la efervescencia de las revoluciones sudamericanas y el espíritu latente del Ché Guevara que no hacía ni dos años había sido asesinado, tenemos esta obra de arte musical e ideológica.

Hay que tomarse el disco como una sinfonía histórica, donde el Flamenco, el crisol sudamericano y la libertad del lenguaje jazzista se dan la mano para rendir tributo a la República Española, al ansia de libertad frente a la tiranía consentida de Sudamérica y a la paz, pues el crispamiento por la Guerra de Vietnam también está presente en “We Shall Overcome” que cierra el disco. Para ello Haden se acompañó de buenos amigos y libertarios: Carla Bley por delante, autora de tres de los temas y arreglista del trabajo (no en vano es la otra persona que sujeta la pancarta en la portada junto a Haden) y una convención de músicos libres de todas partes: Gato Barbieri, con su furia coltraneana, Dewey Redman, el gran Don Cherry, Roswell Rudd, Howard Johnson o Sam Brown, junto a la dupla de baterías, Paul Motian y Andrew Cyrille, lo más granjeado del Free Jazz del momento y de la libertad de formas y de espíritu. Los músicos son tan anarquistas en sus concepciones musicales, como en sus ideas, y también la forma de unir a todos ellos de Carla Bley y Charlie Haden hace que estemos ante una comuna musical.

Como si fuera un documental, el disco se divide en dos caras, la primera dedicada a la Guerra Civil española, la segunda a las revoluciones sudamericanas y el final al sentimiento anti-bélico hacia la política exterior de EE.UU. Entre medias interludios e introducciones ayudan a crear aura de panfleto, como si fuéramos a presenciar un mitin o un discurso al más puro estilo Fidel Castro. El resto es dejarse llevar. Obviamente la trilogía "El Quinto Regimiento", "Los Cuatro Generales" y "Viva la Quince Brigada", plagadas de melodías y cantos del bando republicano durante la Guerra Civil, todo bien arreglado y conducido por Bley y Haden, es el culmen de todo el disco, donde las improvisaciones colectivas (destacando una muy fogosa de Gato Barbieri), se mezclan con samplers de los años treinta, con rosas y puños en alto contra el fascismo y en favor de la libertad. Acabar de escuchar esta cara y no tener ganas de salir a la calle a montar una barricada es no haber recibido ni la décima parte del sentimiento que la Orquesta pone en su interpretación. No obstante no sólo nos podemos quedar en esta pieza. “Song For Ché” es el tributo de Haden a Ernesto Guevara (que ya grabara con Coleman), sentido y profundo, lleno de admiración y de entusiasmo por el legado dejado. “War Orphans” es un guiño a su jefe Ornette Coleman y “Circus 68-69” y “We Shall Overcome” el cierre anti guerra de Vietnam en donde la banda simula el enfrentamiento en la Convención Nacional de los demócratas de 1968…

El resultado es un disco entusiasmante. Arte transgresor, lleno de sentimiento y rabia bien dirigida hacia la libertad, hacia la rebelión, hacia la lucha por la identidad y por la justicia. La LIBERATION MUSIC ORCHESTRA tuvo que esperar casi 15 años para resurgir, y en su momento crispó bastante a la población norteamericana, no por la referencia a la República española, que lejos les quedaba, sino por el espíritu libertario y de izquierdas de toda la obra. Más de 45 años después este disco sigue siendo una obra maestra, y sigue emocionando. ¡Viva la Revolución!¡Viva la Libertad!

Medley: "El Quinto Regimiento", "Los Cuatro Generales" y "Viva la Quince Brigada": https://www.youtube.com/watch?v=tvLnOTTA83c



viernes, 10 de abril de 2015

ATROX - "Binocular": Una rareza escondida


Debo confesar que si me hubiera fiado de la primera impresión que me proporcionó este disco mi opinión sobre él habría sido distinta, generando que al menos la nota fuese reducida en un par de puntos. Me parecía un disco sintético destinado sólo para amantes del Avantgarde de tintes electrónicos, pero sin mucho orden ni concierto. Error por mi parte, pues según se iban sucediendo las escuchas iba descubriendo nuevos detalles, atisbos de genialidad y hasta cierta originalidad que hasta ahora no había visto en otro grupo. El resultado final es que, en mi opinión, aunque hay algunas partes de “Binocular” que me superan, ATROX se ha sacado de la manga un disco con un sonido propio y mucha variedad que lo convierte en un “rara avis” del negocio musical.

“Rara avis” relativa, porque uno puede escuchar en este quinto disco del grupo noruego leves influencias del eclecticismo de los ARCTURUS del “La Masquerade Infernale”, los muchos guiños industriales y electrónicos de los THE KOVENANT más sintéticos, e incluso la atmósfera y especialidad de los ULVER más actuales. En resumen, un compendio de sonidos de eso que siempre se denomina Avantgarde cuando no se sabe muy bien en qué género encasillarlo. Pero a pesar de todo ello, no deja de ser “rara avis” en el sentido de que la instrumentación usada por ATROX, especialmente en la enorme cantidad de teclados y efectos que se escuchan, es cuanto menos llamativa: acordeones, fanfarrias, un Hammond muy bluesero… uno se ve bombardeado por sonidos que beben de multitud de estilos, y lejos de crear un producto inconexo y sin un hilo conductor (que es lo que me pareció al principio), muestran un gran dominio de la estructura manteniendo al oyente expectante para no perderse ninguno de los detalles del combo.

Las guitarras y la sección rítmica en general tienen una labor de mero acompañamiento, pero la cumplen con creces, en especial en la ascendencia étnica de mucho de los ritmos usados por ATROX, pero la magia, el punto que realmente marca la diferencia en este grupo, reside en la ambientación de efectos electrónicos y teclados, así como en la multiplicidad de voces que unas veces procesadas y otras veces naturales, van construyendo una ópera de sonidos, teatral y fantasmagórica. Es más, aunque no he sido nunca muy amante de los sonidos sintéticos, salvo excepciones como mis dioses particulares SAMAEL, ATROX consigue con ello ambientar y ser conductor al mismo tiempo de las composiciones, sin que todo suene forzado y repetitivo. El problema es que a veces cuesta rascar en medio de tanto efecto, pero en general, los resultados son altamente satisfactorios.

El gran número de samples con que “Retroglazed” nos da la bienvenida, y el aire comercial general de la composición, fue una de las causas de que en la primera escucha del trabajo el que suscribe tuviera una opinión bastante inferior a la que ahora tengo sobre ATROX. Sin embargo, analizando el trasfondo musical uno se da cuenta de que las texturas cuasi progresivas que adquiere el grupo en este tema no buscan precisamente la accesibilidad. Posteriormente, otros temas vuelven a enganchar por su variedad de elementos, como ocurre en “Traces”, un tema de formas hipnóticas y casi arabescas, repleto de ritmos étnicos y donde la música se rodea de un cierto halo Trip Hopero. Pero donde la capacidad de sorpresa de este grupo se ve más desarrollada es en “Headrush Helmet”, tema que debido al interesante uso de una acordeón y a la teatralidad general de las voces, se erige como uno de los más orquestales del trabajo. Finalmente otro momento que me ha llamado mucho la atención es “Orgone”, donde las voces suenan muy poderosas y casi épicas en ocasiones, pero la música adquiere formas que van más allá de lo industrial y se introduce de lleno en géneros ajenos al Metal como es el Trip Hop, como ya ocurría en “Traces”.

Como se puede ver el eclecticismo y la variedad son las notas generales de “Binocular”, sin embargo hay que reconocer que ATROX pasan con éxito en la mayoría de las ocasiones por estos sonidos, llegando a tener una personalidad propia y dando un paso al frente en lo que a originalidad y capacidad de sorpresa se refiere. Aunque sea un producto que haya que afrontar con bastante predisposición para no prejuzgarlo, estamos ante un buen disco.

"Retroglazed": https://www.youtube.com/watch?v=tuZyeJNFWe8

"Traces": https://www.youtube.com/watch?v=X-7WG-kdzPA

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)


KENNY GARRETT - "Beyond The Wall": Rompiendo moldes de vez en cuando


KENNY GARRETT es un tipo irregular. Salido de las hordas davisianas, su sonido Post Bop heredero de Coltrane, pero desde la perspectiva del saxo alto, siempre ha sido garantía de calidad, pero el chico no se sabe muy bien por qué, no ha sabido plasmar esta prometedora base en todos sus trabajos discográficos, con gloriosas excepciones. Y en directo otro tanto de lo mismo. Al bueno de GARRETT a veces le da por dejarse llevar en círculos interminables de fusión mal entendida, y toda su luz, resulta opaca ante nuestros oídos. Sin embargo, y como una de las citadas excepciones, “Beyond The Wall” es un disco inspiradísimo. La dedicatoria especial a McCOY TYNER se nota en las composiciones, en la selección de los acompañantes y en el propio discurso compositivo e interpretativo de GARRETT. Junto a él otros jóvenes leones como BRIAN BLADE o MULGREW MILLER (que se sabe al dedillo la teoría modal y martilleante de McCOY TYNER) y dos invitados de excepción: un BOBBY HUTCHERSON que aparece en varias composiciones aportando mucha sapiencia y modalismo tonal, y el grandísimo PHAROAH SANDERS recuperando su discurso más coltraneano.

El resultado es grandioso. “Beyond The Wall” es un disco espiritual y espirituoso al mismo tiempo. Los músicos fluyen en composiciones que dentro de su tradicionalidad, dejan mucho espacio para la técnica y la emoción. Desde “Calling”, envolvente y profunda, con SANDERS pletórico, pasando por la propia “Beyond The Wall”, con un lenguaje muy directo ideal para la improvisación, o la más reposada “Qing Wen”, acompañados por la vocalista Nedelka Echols, que es perfecta para que Hutcherson y Miller conversen entre ellos con armonías muy volátiles y absorbentes, el disco no pierde inspiración en ningún momento. Hay espacio también para sorpresas como los coros evocadores en donde la voz es un instrumento de “Kiss To The Skies” y “Gwoka”, donde Nedelka Echols se acompaña por otros cinco vocalistas más que omnipresentes siempre revolotean sobre las improvisaciones, creando un karma benevolente y atrayente, y por supuesto la referencia tibetana-oriental con monjes incluidos de “Realization (Marching Towards the Light)”, el momento místico del trabajo, experimentando con los modos y acordes de inspiración oriental.

Entre medias, la composición más larga, “Now”, sirve para el intercambio de fraseos entre todos los músicos (destacando un Hutcherson muy inspirado, que nuevamente se convierte en compañero complementario de Miller, que sigue en su posición de acordes a la Tyner…) y al final “May Peace Be Upon Them” se reserva la emoción y la magia, sin invitados, solo el cuarteto básico, construyendo un corte de improvisaciones muy coltraneanas por parte de KENNY GARRETT, y un espíritu elevado gracias a un Miller glorioso, centrado en sus arpegios atmosféricos y a un Brian Blade que simula la pegada y la fuerza de Elvin Jones, dando lugar a un corte que bien podría haber entrado en “Crescent” o “A Love Supreme”, sin problemas… Con la intensidad elevada y el alma tranquila, “Beyond The Wall” te deja así con ganas de más.

Es indiscutible que KENNY GARRETT tiene madera, tiene casta y tiene base suficiente para crear e interpretar desde las entrañas de la inspiración. El por qué sólo lo demuestra de vez en cuando es harina de otro costal. “Beyond The Wall” es probablemente uno de sus mejores trabajos y un disco imprescindible en cualquier discoteca post moderna del Jazz que se precie. Con acudir a GARRETT sin pretensiones se arregla. Así de vez en cuando uno se lleva sorpresas como esta.



“May Peace Be Upon Them”: https://www.youtube.com/watch?v=i-4VsHfWDEI