domingo, 30 de septiembre de 2012

CANDLEMASS - "The Curse Of Candlemass: Live In Stockholm 2003 DVD": La maldición del Doom


¿Doom Metal?, antes de que esta etiqueta existiera como tal CANDLEMASS ya hacían Doom. Cogiendo su inspiración de bandas pretéritas de Heavy Metal, y en especial de la segunda etapa de BLACK SABBATH (la de "Heaven And Hell"), CANDLEMASS supieron ofrecer un Heavy oscuro, lento, pesado, poderoso... y todos los calificativos que le quieras poner. Cuatro discos gloriosos, y un puñado de discos olvidables ya sin su frontman Messiah Marcolin, hicieron de la vuelta de los suecos con su cantante más carismático en 2002 todo un hito para los fans del Metal en su denominación más amplia. Sin embargo, y sin que tuviéramos tiempo para recuperarnos, CANDLEMASS volvían a decir adiós en 2004.

Atrás nos habían dejado un legado increíble. "Epicus, Doomicus, Metallicus", su debut de 1986, todavía sin Messiah en las voces, marcó su punto de partida. Nunca un título reflejaba tan bien el estilo de una banda: épico, Doom y Metal. Todo en el mismo paquete y con himnos de la talla de "Solitude" o "Demons Gate". A éste le seguiría su obra maestra, "Nightfall", el primer disco con Marcolin y que es una joya de principio a fin. Las mejores canciones de la banda ("Samarithan", "Gothic Stone", "At The Gallows End"...) desde mi humilde opinión, están recogidas en este clásico de todos los tiempos. Y para completar el cuarteto de discos imprescindibles, "Ancient Dreams" y "Tales Of Creation". No habían pasado ni cuatro años desde el primer disco de la banda y CANDLEMASS ya tenían el cetro de oro de la época con cuatro discazos únicos. Desafortunadamente Messiah dejó la banda a principios de los noventa y entró en su lugar un Thomas Vikström, que sin ser un mal cantante, tenía la difícil tarea (misión imposible, diría yo) de sustituir al monje, al más grande, Messiah Marcolin. Poco a poco la banda fue muriendo, a pesar de los intentos de Leif Edling, el bajista, de mantener el barco a flote.

Afortunadamente, y después de la retirada momentánea en 2004, este año volvieron CANDLEMASS con un nuevo disco homónimo bajo el brazo, que se ha convertido para mi gusto en uno de los mejores discos de su carrera. Mientras tanto, y dado que será difícil volver a verlos por España (y mucho menos en una gira propia como cabezas de cartel), Escapi Music nos ofrece la oportunidad de recrearnos con un doble DVD que hará las delicias de todos los fans de la banda. Ya en 2003 nos regalaron otro lanzamiento en este mismo formato, "Documents Of Doom" que recogía uno de los últimos conciertos de CANDLEMASS con Messiah antes de su marcha. Ahora nos dan una muestra de lo que fue su gira de reunión en 2003, en este "The Curse Of Candlemass", y nada mejor que su tierra, Suecia, para filmar un documento de estas características. 

El primer DVD contiene un concierto de una hora y media grabado en Estocolmo en 2003. El sonido es fenómeno, y la grabación del concierto una maravilla, captando los mejores momentos de cada componente en el escenario. Los temas, todos ellos clásicos (salvo la inclusión de "Witches", tema que luego aparecería en el último disco de la banda en 2005), se van sucediendo ofreciéndonos una oportunidad única de recoger el sentimiento de CANDLEMASS en directo. La danza del Doom como la llama Messiah, se repite en los temas más pesados y cadenciosos. Y es que un concierto sin el señor Marcolin, vestido de monje, y haciendo la danza del Doom, no es un concierto de CANDLEMASS. El público permanece muy activo, en perfecta comunión con la banda, celebrando cada uno de sus temas, y coreando muchos de ellos cuando Messiah se lo pedía. Viendo las tomas del público, uno se da cuenta de las dos generaciones que han vivido a CANDLEMASS: la de sus seguidores más antiguos y la de un grupo de jóvenes que no hace mucho descubrimos su música, pero que desde entonces nos hemos convertido en fans del grupo.

Es imposible no reaccionar ante temazos de la calidad de "Demons Gate", con la que abren el DVD, "The Well Of Souls", con ese riff central que tanto ha sido repetido una y otra vez, la instrumental "In To The Unfathomed Tower", donde uno se da cuenta de lo buen guitarrista que es Lasse Johansson, "Mirror, Mirror" coreada por el público como si se le fuera la vida en ella, y ya en los bises, la inmortal "Solitude" (donde Messiah vuelve a brillar una vez más) y mi canción favorita de CANDLEMASS: "At The Gallows End", con ese riff que es imposible quitarse de la cabeza. Así hasta doce himnos de todos los tiempos que conforman lo mejor de CANDLEMASS. La escenografía es sencilla, pero muy efectiva, con el logo de la banda y unos candelabros muy tétricos al lado de la batería. De todas formas teniendo a Messiah como cantante, ¿quién necesita más historias? Él solito llena todo el escenario, tanto en presencia como con su potente voz.

El segundo DVD se puede considerar como un regalo para coleccionistas. En él se nos ofrece, además de una interesante entrevista con los miembros de la banda (está en sueco, pero afortunadamente hay subtítulos, eso sí, no en castellano), que da un buen repaso a la historia de CANDLEMASS, sus influencias, sus inquietudes cuando empezaron y ahora, etc... Pero también hay espacio para una hora más de conciertos, partes de shows grabadas entre 1987 y 2003. Los conciertos más antiguos (Uppsala en 1987 y Fagersta en 1989) son piratas 100%, es decir pésimo sonido y pésima imagen, pero merecen la pena solo por ver lo que han cambiado los miembros de la banda desde entonces hasta ahora (salvo Messiah, que está igual de enorme). También nos ofrecen dos documentos de 1992 y 1993 (uno en directo y otro, una aparición en televisión), cuando ya no estaba Messiah en la banda. Es lo menos interesante del DVD, pero sirve para hacerse una idea de lo mucho que perdió, desde mi punto de vista, la banda con la llegada de Thomas Vikström. Finalmente nos ofrecen un pedacito de un concierto en la misma gira que el de Estocolmo del DVD principal. No tiene tan buen sonido, pero tampoco está nada mal.

En cualquier caso estamos ante una oportunidad única de disfrutar de un concierto de CANDLEMASS, con todos sus clásicos, en nuestro salón. Ya sé que no es lo mismo que vivirlo, pero dado que va a ser difícil que los volvamos a ver (si algún promotor lee esto: ¡por favor!, ¡traigan a CANDLEMASS cuánto antes!),este DVD es un documento excelente para llenar el vacío que deja el no poder verles en directo de verdad. Así que ya lo sabes, hazte con este DVD, y que "La Maldición de CANDLEMASS" caiga sobre tí.

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CASSANDRA WILSON - "Traveling Miles": Un tributo diferente


Desde ABBEY LINCOLN, nunca hubo una cantante más atípica que CASSANDRA WILSON. Después de unos inicios catapultados desde el subsuelo, como vocalista “underground” y Avant-Garde, bajo la batuta de HENRY THREADGILL y AIR, y formar parte del movimiento M-Base dirigido por STEVE COLEMAN y compañía, navegando en sellos independientes como el mítico JMT en donde combinaba composiciones arriesgadas y alejadas de los focos, con standards más convencionales, la todopoderosa Blue Note llamó a la puerta de CASSANDRA y le abrió los brazos, dándole más medios para dar rienda suelta a su inquietud creativa, pero también aconsejándole sendas por dónde empezar. Lo que para algunas como su coetánea DIANNE REEVES fue el principio del fin, en CASSANDRA no fue tan evidente, si bien la WILSON empezó a alternar obras maestras con experimentos ante los que uno no sabía muy bien qué posición tomar, generando que la irregularidad entrara en la trayectoria de la cantante.

El comienzo con Blue Note no pudo ser más prometedor. Con “Blue Light 'Til Dawn” y “New Moon Daughter”, la WILSON facturó sus dos mejores discos tanto en éxito de crítica como de público, mezclando sabiamente standards reinterpretados de manera personal, con otros cortes ajenos a estilos que navegaban entre el Pop, el Country, los espirituales y el Folk, dejando clara la personalidad ecléctica de la cantante. Fue entonces cuando salió “Traveling Miles” en honor al genial trompetista y también el primer disco en Blue Note que suscitó cierta controversia y enfrentamiento de opiniones. Acompañada de una gran cantidad de amigos entre los que destaca REGINA CARTER, PAT METHENY, STEVE COLEMAN o DAVE HOLLAND, y con KEVIN BREIT y MARVIN SEWELL como cabezas pensantes junto a la propia CASSANDRA a la hora de arreglar los temas, la vocalista decidió rendir tributo a su manera: es decir, descomponiendo las partituras originales, cambiándoles los tempos y desfigurando gran parte de las melodías, para adaptarlas a distintos estilos y a su voz grave y profunda.

La idea era buena, pero muchos vieron una cierta desidia en el resultado final. Yo creo que el problema está en afrontar “Traveling Miles” como un tributo en sentido clásico. Si uno se acerca a él como un disco de CASSANDRA WILSON, aunque algunas melodías nos resulten familiares y los títulos de los temas más (“Tutu”, “Seven Steps To Heaven” o el tema de CINDY LAUPER que tanto popularizara MILES en los ochenta en el mundo del Jazz, a la par que MICHAEL JACKSON lo hacía en el Pop, “Time After Time”), mientras en otras ocasiones la pluma de WILSON se entremezcla con la idea original de MILES (“Run The Voodoo Down” o “Never Broken”) y en otras es la propia CASSANDRA la autora de los temas (“Traveling Miles”, “When The Sun Goes Down” y “Piper”), obtendremos un resultado variado y arriesgado en muchas ocasiones, una versión casi de “cantautor” de composiciones que residen en la memoria de cualquier jazzista, con predominio de guitarras acústicas y parcas instrumentaciones, y la voz arrastrada y grave de CASSANDRA. Si por el contrario buscamos algo más ortodoxo, saldremos defraudados, porque la WILSON no quiso alcanzar el clímax original de los temas, sino su reubicación desde nuevos puntos de vista.

En mi opinión la idea de CASSANDRA WILSON fue buena, aunque quizás su resultado pudo haber sido más completo. “Traveling Miles” es un tributo diferente, con personalidad propia, no un simple plagio de las ideas originales del trompetista que fue historia del Jazz en su propia biografía. Acercarse a MILES es siempre difícil y CASSANDRA no tuvo miedo en hacerlo desde su propia alma. Asumir riesgos así es digno de elogio.

sábado, 29 de septiembre de 2012

DIABLO SWING ORCHESTRA - "The Butcher's Ballroom": Un grupo único


Impresionante y único. No puedo más que quitarme el sombrero ante este grupo al que tenía ganas de escuchar desde hacía bastante tiempo, los suecos DIABLO SWING ORCHESTRA, que presentan su primer disco completo “The Butcher´s Ballroom”. Un nombre tan atractivo como lo sorprendente, original y excitante de su música, cruce de mil caminos, que sin ser tan arriesgados ni tan imprevisibles como los dioses CARNIVAL IN COAL, también buscan el mestizaje del Metal con un gran número de géneros ajenos, convirtiendo la escucha de este disco en una aventura.

DIABLO SWING ORCHESTRA parte de una base más común y más cercana al oído, pudiendo abrir camino entre los aficionados a formaciones con voz de soprano al frente, con las que, en su faceta metálica, más paralelismos tiene: AFTER FOREVER (la voz de Ann-Louice Lögdlund tiene bastante parecido a la de Floor Jansen), EDENBRIDGE o EPICA, es decir, parten de un Metal sinfónico y grandilocuente, en donde la magia reside en las inflexiones vocales de su front-woman, envueltas en un contexto poderoso y hasta cierto punto contundente. Pero el verdadero genio de la DIABLO SWING ORCHESTRA reside en sus complementos: aquí encuentras Jazz, mariachi, Música Clásica, Cabaret, retazos electrónicos... todo un conjunto de influencias no metálicas que lejos de ser encajadas con calzador y simplemente para diferenciarse sin más, están perfectamente mimetizadas con la música de la orquesta. Un sonido excepcional, una imagen atrayente (vestidos con trajes de época), una base musical bastante mainstream... la DIABLO SWING ORCHESTRA posé inicialmente todos los elementos para ganarse adeptos sin necesitar de más innovación, pero en vez de coger el camino fácil, los suecos ofrecen algo imaginativo y teatral a lo que es difícil encontrar equivalente en la escena actual.

El trabajo se divide en dos actos, siendo el primero de ellos el que más sorpresas y mejores momentos tiene, dejando para el segundo acto las composiciones más convencionales que no por ello carentes de interés. Empezaré por este primer acto: abrir un disco con un Swing en toda regla es por sí sólo sorprendente, si además se hace con un feeling único e indescriptible, no puedo más que rendirme ante la DIABLO SWING ORCHESTRA desde este primer corte, “Balrog Boogie”. Por su parte “Heroines” experimenta con la oscuridad, la teatralidad y en cierta manera la música de banda sonora. Un tema donde las síncopas del cello y el gran trabajo de Ann-Louice, a la vez que una estructura cambiante y muy pegadiza, nos terminarán de convencer de la grandeza de este grupo. Pero aún hay más sorpresas, “Poetic Pitbull Revelations”, además de un extraño y humorístico título, encierra un compendio de influencias latinas que pasan por la fanfarria mariachi y el Flamenco más sentido, haciendo que ya no podamos borrar la sonrisa de satisfacción dibujada en nuestros rostros. Otro gran tema viene de la mano de “Rag Doll Physics”, con cierto aire cabaretero y cambios inverosímiles a lo largo de todo el corte. Finalmente, para cerrar el acto, “D´Angelo” y su continuación “Velvet Embracer” nos introducen en una nueva faceta, la puramente operística, nuevamente con un trabajo excepcional de Ann-Louice.

El segundo acto comienza con “Gunpowder Chant”, rindiendo homenaje a la música oriental (sitar incluido), y como ya adelanté, las canciones que conforman esta segunda parte son más convencionales, más centradas en el Metal sinfónico, pero sin perder los destellos de calidad ni de variedad que han caracterizado a los suecos en los otros temas. Así el disco continúa con “Infralove”, con anecdóticos elementos electrónicos y manteniendo el sonido arabesco del tema precedente, recordándome enormemente a los holandeses ARABESQUE. “Wedding March For A Bullet” es el tema que menos me atrae de todo el trabajo, aunque las guitarras que conducen el corte sean notables, afortunadamente la breve sonata de “Qualms Of Conscience”, donde Pontus Mantefors muestra su buen hacer en el piano y “Zodiac Virtues”, con influencias recogidas del Jazz y el Rock Progresivo, devuelven la magia al disco. “Porcelain Judas” vuelve a investigar en la música oriental, aunque con un desarrollo más metálico y previsible que en “Infralove” y finalmente “Pink Noise Waltz” cierra el disco a ritmo de vals, con un trabajo sobresaliente del cello de  Johannes Bergion y una estructura circular, volviendo al final del tema al Swing del inicio del trabajo.

Como se puede ver cada composición de la DIABLO SWING ORCHESTRA es diferente a la anterior, mostrando una nueva faceta en cada una de ellas y siempre con una calidad innegable. Como si de un camaleón se tratase la banda sueca no tiene ningún reparo en mezclar todo lo imaginable, aunque manteniendo la línea de Metal sinfónico coherente que sirve de hilo conductor a los temas. “The Butcher´s Ballroom” es un ejercicio magnífico de originalidad e imaginación, no centrada en la innovación sino en el mestizaje, y la maestría de su ejecución y lo sobresaliente de su resultado, convierten a este disco en un lanzamiento altamente recomendable.

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GEORGE ADAMS - DON PULLEN - "Live At Montmartre": Fuerza y honestidad en directo


Como anteriormente ocurriera con otros músicos de Jazz, GEORGE ADAMS se fogueó en el mundo del Soul y el Funk primero, para así dominar su instrumento y pagar las facturas. En el caso del saxofonista y flautista, su paso por la banda de SAM COOKE en los sesenta, le sirvió para darse a conocer y obtener el espaldarazo definitivo junto a CHARLES MINGUS en los setenta, demostrando que su estilo post-coltraneano, efusivo y cargado de energía, casaba muy bien en los sonidos cuasi Free Jazz del bajista. Sin embargo no sería hasta que el camino del saxofonista se cruzase con el del pianista monkiano por excelencia DON PULLEN, que GEORGE ADAMS sacaría a relucir toda su creatividad. Junto a PULLEN ambos conformarían un grupo que con interrupciones, sacaría grandes trabajos al mercado, aunque quizás se fueran olvidando un poco con el tiempo y sólo quedaran para el conocimiento del público más especializado. Ese sería el caso del directo “Live At Montmartre”, del cual se pueden encontrar hasta tres portadas distintas, tantas como ediciones ha recibido el disco, la más reciente en la colección Timeless Jazz Legacy.

El grupo que firma la ejecución de los cinco temas de “Live At Montmartre” está plagado de estrellas. A los dos líderes, GEORGE ADAMS y DON PULLEN, se une un JOHN SCOFIELD en sus primeros coletazos como músico muy demandado en distintas producciones, CAMERON BROWN en el bajo y el también heredero y acompañante de MINGUS durante tantos años, DANNIE RICHMOND con su peculiar forma de aporrear los platos. El único pero es el sonido: estamos ante un directo de los ochenta, lo cual permite una buena toma de sonido, sin embargo la ecualización está lejos de ser perfecta, en gran parte por culpa de CAMERON BROWN, que utiliza pastillas en su contrabajo y tiene un volumen tan alto, que para compensar, SCOFIELD casi suena distorsionado y PULLEN desaparecido en ciertas ocasiones. El único que sale siempre beneficiado de la mezcla es ADAMS, cuya fogosidad parece aún mayor gracias a su omnipresencia. En cualquier caso, una vez acostumbrados a la mezcla, el disco es altamente disfrutable, por la energía de todos los componentes y el repertorio repartido entre PULLEN y ADAMS y la presencia del corte de apertura firmado por SCOFIELD.

Poco espacio hay para la relajación en “Live At Montmartre”. Desde “I.J.”, el tema firmado por SCOFIELD y que comienza de manera abrupta y sin florituras, y hasta “Song Everlasting”, tenemos cinco cortes que en la mayoría de los casos superan los diez minutos y en donde la intensidad no decae, ni siquiera en los dos últimos cortes, la ya citada “Song Everlasting” (donde ADAMS suena aún más coltraneano si cabe) y sobre todo la cuasi balada “Forever Lovers”, con un bonito intercambio entre ADAMS y SCOFIELD. PULLEN siempre llena todos los temas con sus ataques crudos a los acordes más graves, y también hace gala de su buen hacer solista, pese al flaco favor que le hace la mezcla sonora, en “Well, I Guess We'll Never Know”, y por lo demás ADAMS no cesa en su empeño de escupir fuego por su saxo, en especial en la apertura “I.J.”, donde la banda aún no está muy compenetrada y trata de acoplarse y entrar en calor y sobre todo “Flame Games”, que tiene ligeras reminiscencias al “Salt Peanuts” de DIZZY GILLESPIE. 

No estamos ante un disco para la historia, pero viene bien que Timeless haya decidido reeditar en su colección “Live At Montmartre”. Para un tándem como el de ADAMS y PULLEN, los directos son esenciales, y a pesar de las deficiencias de éste, uno experimenta toda la energía que eran capaces de desplegar sobre las tablas. Un diamante en bruto y nunca mejor dicho.

viernes, 28 de septiembre de 2012

TRAP THEM - "Seizures In Barren Praise": Intensidad sin descanso


¡Intensidad en estado puro señores! Cuando traté de desentrañar la recargada portada de TRAP THEM nunca podría haber adivinado que este grupo se dedicaba a desencajar mandíbulas como lo hace con “Seizures In Barren Praise”, segundo trabajo de estos americanos y editado justo después de sacar un Split con los dioses EXTREME NOISE TERROR. Entre eso, el hecho de que han estado taloneando a DISFEAR (la banda Crust de Tompa Lindberg) y que en su MySpace tienen a ENTOMBED como dioses, algunos ya os habréis hecho una idea de por dónde van los tiros con esta banda ¿no? Os echaré una mano: junta el Death And Roll que popularizó ENTOMBED en la era posterior al “Wolverine Blues”, los ritmos a lo DISCHARGE de Crust con la melodía básica del Grind y el Crust escandinavos (NASUM en la cara más Grind y DISFEAR, DRILLER KILLER, DISKONTO… en la más Crust), mete también alguna parte más pesada y propia del Hardcore americano y tienes a TRAP THEM.

¿Resultados? Veinticinco minutos sublimes, sin desperdicio, absolutamente geniales, no aptos para cardíacos, ideales para amantes del Crust, del Death, del Grind… de la música extrema más simple y directa que puedas imaginar. Y lo mejor de todo, que uno se cree lo que hace TRAP THEM. No van de advenedizos, tampoco de originales, pero se dejan la piel en cada tema, redondeándolos de manera maquiavélica, dejando sin aire a cualquiera, haciendo que el oyente entre en una espiral de violencia sónica que sólo acaba con el largísimo (en comparación, claro) “Day Thirty One: Mission Convincers”, siete minutos de destrucción armónica a golpe de pedradas guitarreras y exclamaciones agónicas. Por cierto, que el resultado, ya de por sí bueno musicalmente hablando, se complementa con un interesante concepto lírico que se estructura en forma de un diario de la destrucción del pueblo de Barren Praise, lugar inventado por los componentes de TRAP THEM y que les sirve como particular metáfora del mundo actual.

Me parece difícil encontrar algún punto débil, técnicamente hablando, en “Seizures In Barren Praise”. La tensión musical está muy bien construida, no vaciando todos los cartuchos en los primeros temas y combinando bien la rabia absoluta, con la decadencia y la destrucción sonoras. La producción es clara, nítida, pero da un peso a la voz (puramente Lars Goran Petrov en muchos momentos, aunque con un punto algo más agresivo y Hardcore en ocasiones) y a los riffs gruesos de guitarra que me parecen fundamentales para incrementar la sensación de muro sónico. Los temas están compuestos sin posible resquicio, sin relleno aparente, sin más pretensión que soltar toda la rabia contenida a golpe de ritmos herederos de DISCHARGE, riffs de ascendencia Death y voces cabreadas con el mundo, pura adicción para el oyente. En definitiva me parece un disco perfecto, al que no le pongo más nota por dos razones: su duración tan corta que deja con la miel en los labios, y su excesivo parecido en ciertos momentos a discos como el “Uprising” de ENTOMBED (de hecho “Day Twenty Five: Guignol Serene” tiene una estructura y un riff central que son calcos absolutos de “Seeing Red” de ENTOMBED). Pero incluso a pesar de eso, “Seizures In Barren Praise” es una bomba de relojería indispensable para amantes de todos estos sonidos.

Hasta el citado “Guignol Serene”, todos los temas me parecen sublimes: el inicio de “Day Nineteen: Fucking Viva”, extraño, difícil y pesado, puede despistar a más de uno, pero en la parte final del tema, al enlazar con “Day Twenty Eight: Targets” TRAP THEM se mete en el mundo del blast beast y ya no hay vuelta atrás. Corte tras corte, la densidad se concentra en unos riffs correosos y de ascendencia Death, bases rítimicas aceleradas y con mucho ramalazo Punk / Crust y la voz Petroviana de Ryan McKenney. De vez en cuando la marcha se ralentiza y las guitarras se tornan herederas de la alargada sombra de Iommi, pero no deja de formar parte de un sentido del ritmo y el dinamismo por parte de TRAP THEM que raya lo inhumano. Momentos más extremos y propios incluso del Death de Estocolmo de principios de los noventa, antes de que la parte Rockera entrara en liza, también están presentes en esta primera parte, siendo la cortísima “Day Twenty Nine: Reincarnation Of Lost Lones” el mayor exponente pero, en cualquier caso se puede decir que el comienzo de este disco alcanza tal nivel que parece difícil de superar en su segunda mitad.

Pues es un error pensar así, “Day Twenty: Flesh And Below”, que es puro Death And Roll nos vuelve a levantar de la silla, “Day Twenty Four: Gutterbomb Heaven On The Gris” nos introduce en el mundo de la agonía, la atmósfera y la oscuridad, y antes del final mortuorio anunciado de “Day Thirty One: Mission Convincers”, la destrucción sonora aún nos golpea con dos cortes más que no cesan en su empeño por extasiar a golpe de extremismo. Portada genial, música altamente adictiva (aunque no descubran nada), producción ideal, alta calidad compositiva… No es el disco del año, pero me han dado una alegría los miembros de TRAP THEM con este disco. Impresionante.

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ROB DOUGAN (ROB D) - "Furious Angels": Pura magia y oscuridad


El australiano ROB DOUGAN es una especie rara. Antes productor que músico, pero también compositor, la carrera de este australiano de nacimiento pero británico de adopción se limita a un trabajo, pero que ha servido para tenerle como el gurú del cine de ciencia ficción y uno de los productores más cotizados del mundo Club y Dance. Hasta que el tema “Clubbed To Death” apareciese en la banda sonora de “The Matrix”, poco se sabía de ROB D, pero desde entonces, el compositor pasó del anonimato al primer plano (relativo), haciendo que “Furious Angels”, una colección de sus composiciones e interpretaciones, se reeditara hasta la saciedad y no parase de circular en el mundo de la música enlatada para entrar en trance. Cogiendo las enseñanzas de los grandes en el terreno de las bandas sonoras, de la Música Clásica en sentido estricto y de los vocalistas con personalidad, el cuerpo y el alma de ROB D se expresan en “Furious Angels”, especialmente en esta edición que incluye un segundo CD con los temas del disco en versión instrumental y editada por el propio artista, para tener una sensación de banda sonora aún mayor.

La maestría de ROB DOUGAN viene de la mano de su bagaje como productor. FAITHLESS, DIDO, KRISTINE W e incluso STING, han pasado por sus manos, demostrando su gusto por los beats de Hip Hop, la oscuridad de la electrónica ochentera, el romanticismo clásico y las voces muy personales. A lo anterior hay que unir una voz que es perfecta unión de crooners como TOM WAITS, el propio STING, NICK CAVE, DAVID BOWIE... en definitva, profundidad y mucho sentimiento en cada palabra. Y finalmente una capacidad narrativa tremenda. El archiconocido “Clubbed To Death” puede que sea el mejor ejemplo, pero cortes como la propia “Furious Angels” o “Nothing At All”, son opus inabarcables en texturas y detalles, más allá de los ritmos electrónicos obsesivos o las capas de cuerdas y efectos desplegados. Todos ellos mantienen la tensión dramática a lo largo de sus extensas duraciones y sirven para que estemos en vilo pendientes de lo que escuchamos como si de una auténtica película se tratase.

Pero no sólo la maestría de ROB D se queda en los temas largos y elaborados, también en piezas que pueden parecer de relleno al principio pero que muestran otras caras del músico, destacando “Drinking Song”, que hace honor a su nombre con un ROB DOUGAN usando una voz rota y ebria hasta el infinito, que parece rasgarse definitivamente al final de la pieza, o también la coda “One And The Same”, orquestal pero más relajada y espaciosa. En cuanto al segundo CD que se incluye, las versiones instrumentales, tienen su propia existencia también. La propia “Clubbed To Death” vuelve a ser reconstruida con un mayor dramatismo orquestal, pero incluso la también citada “Nothing At All”, en una versión más “Trance” si cabe, repitiendo melodías y ritmos, se vuelve obsesiva y envolvente, dando un nuevo punto de vista al tema. Por eso me parece esencial la escucha de “Furious Angels” en esta versión con CD extra, porque lejos de ser un relleno que no lleva a ningún lado, ofrece otra cara a la ya de por sí personal faceta compositiva de ROB D.

Música para cine, para ambiente, para sentirse rodeado de paisajes y texturas, siempre con la oscuridad y la melancolía como denominador común, la densidad y la claustrofobia como ingredientes de su sonido, y la inquietud como sensación permanente, “Furious Angels” es un conjunto mágico y único, que se quedará como el exponente de la creatividad de ROB DOUGAN, un individuo que se siente cómodo en las sombras y lo refleja en su música y en su propia carrera.

martes, 25 de septiembre de 2012

NEAERA - "The Rising Tide Of Oblivion": Más de lo que parece


Con una velocidad de infarto, este combo alemán formado en verano del 2003 ha conseguido en poco más de un año que su primer disco, "The Rising Tide Of Oblivion" salga al mercado de la mano de Metal Blade y contando como productor con el gran Andy Classen. Inicialmente llamados THE NINTH GATE, tuvieron que rebautizarse como NEAERA, nombre enigmático sacado de la mitología griega y usado como metáfora del presente y de la propia música del grupo. 

Formados por Tobias Buck, guitarrista salido de los grinders MALZAN, el grupo alemán nos es presentado como un grupo de Metalcore con influencias de Death sueco. Pues bien, que nadie piense que se va a encontrar en este buen disco ni un sólo retazo Hardcore. Ciertamente no sé que pretenden muchas compañías discográficas confundiendo así al personal, pero bueno, eso es otra historia. Desde el primer instante en que pones el cd en tu reproductor te vienen a la cabeza AT THE GATES, THE HAUNTED, IN FLAMES y algún que otro apunte de AMON AMARTH entre otros muchos grupos de la escuela melódica de Göteborg del Death. Nada que ver con el Metalcore, pero ni si quiera de grupos como ALL SHALL PERISH o WINTER SOLSTICE (sus lanzamientos han sido comentados en estas páginas), y cuyos parecidos con AT THE GATES y similares son evidentes, pero que mantienen muchos elementos Hardcore.

La buenísima producción del disco nos permite escuchar un buen puñado de buenos temas que si bien no aportan nada nuevo, no tienen desperdicio. No se puede considerar que NEAERA sean unos clones de esos que tanto abundan, que se apuntan al carro del Death melódico. Mezclan un gran número de influencias bastante variadas, pero con un común denominador, su origen sueco. Podemos así considerarles como unos FLESHCRAWL de la escuela de Göteborg: dónde aquellos, también germanos, recogen el testigo de GRAVE, DISMEMBER y similares, NEAERA hacen lo propio con la otra gran rama del Death sueco. 

El disco se va desarrollando con una buena colección de riffs y melodías 100% AT THE GATES y, en consecuencia, THE HAUNTED, CARNAL FORGE... en sus partes más Thrash. Temas cortos, directos, que rara vez superan los cuatro minutos y que sin ser originales, tienen pegada. Pero si hay algo por lo que se puede destacar a los alemanes es por su colección de melodías épicas al más puro estilo AMON AMARTH en temas como "Anthem Of Despair" o "Definition Of Love", con inicios oscuros, enigmáticos, dónde el estupendo juego de dos voces, una agresiva y otra más gutural, obtiene sus mejores resultados.

Otros temas, tienen un aire más puramente Göteborg y en concreto nos viene a la mente DARK TRANQUILLITY en "Where Submission Reigns" o "Hibernating Reason", sin dejar a un lado las melodías más épicas de las que hablaba, melodías que se convierten en el eje central de composiciones como "No Coming Home" o sobre todo en el binomio "From Grief.../... To Oblivion" con un oscuro inicio de violines y guitarras enigmáticas que da paso a un buen tema cargado de buenos riffs y de melodías brillantes.

Se echa de menos un poco más de personalidad propia, pero no cabe duda que para ser el primer disco y no tener más que un año y medio de vida, NEAERA apuntan maneras. Buen fichaje de Metal Blade, recomendado a cualquier fan del mejor Death sueco ejecutado con maestría y sin hacer uso de las tendencias Nu-Metal que tanto pueblan el género últimamente. 

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)