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viernes, 24 de junio de 2016

POSSESSED - "Seven Churches": ¿los inventores del Death?


Corría el año 1983 cuando POSSESSED nació. En un principio era un proyecto de Mike Torrao, que no llegaba a despegar por no encontrar la formación adecuada. Larry Lalonde y Jeff Becerra militaban en una banda llamada BLIZZARD de Heavy más clásico, hasta que Torrao los llamó al quedarse sin cantante. Mike Sus entró poco después. Desde este momento el camino de POSSESSED quedó abierto: Debbie Abono, una ya mayorcita señora, muy metida en el Metal más underground y que conocía a Becerra y Lalonde (sus hijas salían con ellos) se convirtió en su manager. Grabaron una demo "Death Metal" que fue circulando hasta que cayó en las manos de Brian Slagel, de Metal Blade Records, que metió un tema en un recopilatorio (tema que se regrabaría años más tarde en el mini-lp de la banda "Eyes Of Horror"). Hablamos de "Swing Of The Axe": tema directo, de puro Thrash, pero en el que ya están presentes los elementos por los que destacarían en sus discos posteriores. Este hecho hizo que consiguieran un contrato con Combat Records para grabar el álbum (ahora reeditado por Century Media) del que hablamos: "Seven Churches".

El contexto en el que salió "Seven Churches" no podía ser más difícil. El Metal vivía una época convulsa y de alto nivel creativo. METALLICA, SLAYER y MEGADETH, el tridente americano habían firmado sus debuts dando lugar a una nueva música que ya llevaba un tiempo, a nivel underground, gestándose: el Thrash Metal. En Europa, también surgió el tridente no menos conocido de SODOM, DESTRUCTION y KREATOR con un estilo algo más agresivo que sus paralelos americanos. Incluso el genio de Chuck Shuldiner ya empezaba a dar sus primeros pasos con unos MANTAS adolescentes. POSSESSED bebió de todo este contexto y fue capaz de crear un disco que llevaba el Thrash Metal un paso más allá. Riffs más afilados, una técnica envidiable (todavía no desarrollada al máximo) y una voz más cercana al Thrash europeo, agresiva. Además en sus letras recogían el testigo de VENOM, ahondando en la temática satánica, aunque como Jeff Becerra diría más tarde: no porque creyeran en esas cosas, sino porque no se veían cantando en su música a las florecillas del campo. Es precisamente en la técnica, en lo que destaca este álbum. La producción sucia, pero lo suficientemente potente y clara como para distinguirlo todo, deja entrever lo que su próximo larga duración, "Beyond The Gates" iba a confirmar: las excelentes guitarras de Torrao y sobre todo de Lalonde. Este último estaba por aquella época recibiendo clases de JOE SATRIANI (que produciría años más tarde el mini-lp "Eyes Of Horror" de la banda).

"The Exorcist", con la archiconocida introducción de la banda sonora de la película, nos abre de una manera brutal y oscura un disco de 40 minutos que se hace cortísimo. Sus desarrollos de guitarras dobladas, a mil por hora, ponen la carne de gallina, aderezado con la rabiosa voz de Becerra. En "Pentagram", una voz de ultratumba nos introduce en una de las constantes del disco: los cambios de ritmo. Tema de gran complejidad técnica, con un interludio de reminiscencias blueseras dónde se aprecian las raíces de sus componentes. "Burning In Hell" nos recupera los desarrollos de guitarra del primer tema, pero con partes aún más técnicas. En "Evil Warriors", Jeff Becerra sencillamente se sale. Su voz super-agresiva encaja perfectamente en un tema tocado a toda velocidad, con unos riffs afilados que cortan el aire. "Seven Churches" nos muestra un contexto más pausado (entendiendo por ello que bajan las revoluciones un 10% nada más...) con continuos cambios de ritmo y unos solos complejos tremendos. "Satan's Curse" nos devuelve a la caña, la velocidad sin moderación y los solos más veloces que puedas escuchar. "Holy Hell" con una introducción de guitarras mítica, nos da paso a un tema de desarrollo Thrash más convencional, y con un Jeff Becerra de nuevo en estado de gracia. El solo de Lalonde es de quitar el hipo. La parte final del tema tiene unos riffs que nos puede recordar al "The Four Horsemen" de METALLICA, pero no podemos hablar de imitación, sino más bien de tener tanta genialidad musical como los odiados-queridos hombres de negro. "Twisted Minds" es uno de los temas más pegadizos del álbum, con un riff central tremendo. Las campanas de "Fallen Angel" nos devuelven la oscuridad que envuelve todo el disco, un tema de nuevo con unos desarrollos de guitarras que dejan exhausto a cualquiera y que abre la veda para la joya de la corona, "Death Metal". Si el "Black Metal " de VENOM dio nombre a un género que se gestaría años más tarde, el tema final del disco de POSSESSED hizo lo propio con el "Death Metal". Es el resumen perfecto de todo el disco. Velocidad, riffs afilados como hachas, voz agresiva y un estribillo que se clava en la mente. Es un tema sin descanso, desde el mini solo de batería inicial es imposible parar de mover la cabeza.

Si tuviéramos que dar un origen al Death Metal, sin duda sería este disco. Bien es cierto que todavía está lejos de lo que sería el género años más tarde, pero ese espíritu, esa técnica y ese sonido ya está aquí presentes. DEATH, MORBID ANGEL y demás recogieron su testigo y llevaron más allá esta corriente metálica que tantos y tantos grupos ha dado a la historia musical. Su legado es escaso: tres discos oficiales y algunos piratas en directo. Aparte de su ya mencionada demo y otras dos que editó Mike Torrao cuando la banda original ya estaba disuelta. Con Jeff Becerra a punto de perder la vida tras recibir un disparo que le dejó en silla de ruedas y Lalonde tras su paso por BLIND ILLUSION, dedicándose a otros menesteres en PRIMUS, sólo Torrao se mantuvo con el firme propósito de que POSSESSED no muriera. Trató de reorganizar el grupo, y grabó dos demos una en el 91 y otra en el 93, con un estilo ya puramente Death Metal, pesado y de voz más gutural. Pero no consiguió reflotar el barco, así que después de girar con MACHINE HEAD en el 93, disolvió definitivamente la banda.

¿Qué hubiera sido de la música sin POSSESSED?. Nunca lo sabremos. Probablemente el Death Metal, acabaría por surgir igualmente, pero ¿habría conseguido Chuck Shuldiner sacar su "Scream Bloody Gore" si Torrao y compañía no le hubieran allanado el camino?. Preguntas sin respuesta, pero lo que si está claro es que POSSESSED son una banda de culto, pionera, necesaria para entender de qué va esto del Death Metal y del Thrash evolucionado que estaba por llegar. POSSESSED son al Death Metal lo que REPULSION al Grind, nunca se les considerará los más grandes del género (para eso está DEATH en uno y CARCASS en otro, de manera justa, claro) pero sin ellos, sin su semilla, probablemente la evolución del Metal habría sido más lenta. No se les haría justicia si no se reconociera su importante labor, ¡larga vida al legado de POSSESSED!.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

miércoles, 22 de junio de 2016

HAGGARD - "Eppur Si Muove": Pero se mueve...


Después de unos pocos años, vuelve este grupo germano de formación clásica. Esta vez con un disco dedicado a la vida y obra de Galileo Galilei, como ya hicieran en su momento con Nostradamus, y de nuevo vuelve a quedar claro la genialidad de su compositor y alma del grupo Asis Nasseri.

Para que os hagáis una idea, HAGGARD serían una mezcla entre THERION (tanto de su etapa más Death como la más sinfónica), e IN EXTREMO. Es decir, mezclan el Metal con la música Clásica, pero en este caso de inspiración barroca. Vamos, que BACH, RAMEAU y demás vienen a la cabeza en sus partes clásicas, pero todo ello mezclado con un Doom-Death, con preferencia por los medios tiempos. Ante este intento, por otra parte difícil, de definir la música de HAGGARD, muchos podréis pensar que la mezcla es un poco extraña. Pero si desistís ante esta primera impresión, os estaréis perdiendo un muy buen disco.

Las composiciones de HAGGARD, salvo algunos interludios totalmente Barrocos, son largas y variadas en su desarrollo. Las partes más clásicas se diferencian de las más metálicas en pasajes independientes en cada composición, pero sin discontinuidad, ya que también hay tramos en dónde ambas músicas conviven. Estamos ante un grupo con más de veinte componentes más o menos habituales, y un gran número de "invitados" en forma de coros, solistas... por lo que es difícil destacar alguna interpretación en concreto, y por otra parte no sería de justicia, porque esta música no busca individualidades sino más bien sonido de conjunto, y eso sí lo han conseguido.

Entre sus composiciones destacarían tres, fundamentales para entender la música que este grupo desarrolla: "Herr Mannelig", tema lento y melódico, dónde las guitarras se limitan a marcar el ritmo, integradas en la orquesta que envuelve al grupo arropando a la soprano que lleva el peso del tema, cantando en italiano. "The Observer", tema largo y muy variado, dónde las partes más Death se integran perfectamente con unos interludios barrocos con clavicordio incluido, y "Eppur Si Muove" (en honor a la famosa frase de Galileo: pero se mueve) que resume perfectamente todo el espíritu del disco, con una introducción lenta dónde la voz soprano lleva de nuevo el peso, una parte más Death, rápida, con un estribillo pegadizo y un interludio cantado en latín que nos traslada a la época de Galileo.

Es un disco, sin duda brillante en su composición y desarrollo, con una perfecta elección en el orden de los temas (como si de una historia se tratase) y una estructura que lo hacen variado y que te mantienen atento a todos sus detalles que son muchos y muy buenos. Sólo se le puede encontrar una pega: el sonido. Gran parte de los pasajes del disco están grabados en directo, con instrumentos que no están amplificados (las partes clásicas, evidentemente). Este hecho provoca que, al integrarlas en el sonido de las guitarras y la voz distorsionadas de la base metálica del grupo, el conjunto se aprecie con una producción fría y lejana. De todas formas esto ya es rizar mucho el rizo, porque la genialidad de las composiciones es tan grande que el "fallo" del que acabo de hablar es minúsculo.

Estamos, por tanto, ante una obra maestra con mayúsculas, dónde el Metal y la música Barroca se dan la mano dando como resultado un cuento sobre uno de los personajes más célebres de la historia mundial, un incomprendido, que como tantos otros, tuvo que morir para que apareciera en los libros como un maestro. 

(Crítica publicada tambien en: http://www.rocktotal.com)

miércoles, 18 de mayo de 2016

VADER - "And Blood Was Shed In Warsaw": Rojo sangre


VADER es una máquina de escenario. De eso no cabe duda. Siendo una de las bandas de Metal Extremo que más veces he visto en mi vida, ninguno de los cuatro conciertos que he visto de la banda polaca me ha parecido malo (es más, el primer concierto extremo al que fui era de ellos, con lo que les tengo un cariño especial). Y aunque ya tenían algún DVD a sus espaldas, no fueron realizados con los medios suficientes para competir en el mercado de este tipo de productos cada vez más en liza, incluso en bandas noveles. De esta manera, y conmemorando los veinte años de existencia de la banda, era necesario registrar a esta banda en donde mejor se mueven, sobre las tablas, siendo “And Blood Was Shed In Warsaw” el resultado.

Partiendo de que el Death practicado por la banda polaca es de los que funciona en directo, siempre y cuando se consiga un buen sonido (algo que siempre se alcanza en los conciertos de VADER), el resultado obtenido en este aspecto en el DVD es más que satisfactorio. Sin dejar de ser un sonido crudo y directo, sin trampa ni cartón, la ecualización recogida por el ingeniero de sonido es sobresaliente, con lo que en este aspecto será imposible no sentirte como si estuvieras en la propia sala. Además con la opción de Dolby 5.1, para todos aquellos que posean un equipo en condiciones, tendrán aún más sentimiento de directo, al verse envueltos en la tormenta de riffs de origen Thrash y contundencia Death, de lo que hace gala VADER. Otra cosa es el aspecto visual, que tiene un lado muy bueno y otro que no me termina de convencer.

Como aspecto positivo, el juego de cámaras es variado y hace que entres el concierto fácilmente. Haciendo uso tanto de planos generales como de cámaras subjetivas, los planos no hacen más que cambiar, tratando de buscar el detalle, el gesto... pero sin olvidar el público, el calor de la gente (por cierto, no llenando hasta la bandera una sala que podría ser un cruce entre La Riviera y Caracol, para los que conozcan ambas salas madrileñas), los pogos constantes que se montan, los brazos en alto... Pero todo esto se ve contrastado, y en mi opinión, bastante perjudicado, por un juego de luces demasiado fijo. Estoy de acuerdo en que el título del DVD y del último disco de VADER (“Impressions In Blood” que es el que presentaban en la gira) tiene en la sangre su centro de atención, con lo que es normal que predominen los tonos rojizos para dar la impresión de que el Club Stodola en Varsovia es un mar de sangre. Pero de ahí, a que más de la mitad del concierto tenga como color en exclusiva distintas tonalidades de rojo, genera que todos los detalles que busca el juego de cámaras se pierdan y nuestro cerebro se sature. Afortunadamente en los temas del EP “The Art Of War”, la tonalidad cambia, siendo el momento de la introducción a tal obra (“Parabellum”) uno de los momentos más excitantes de la noche gracias a las luces que los acompañan.

El resto, lo estrictamente musical, es impecable. El set-list puede ser mejorable (echo de menos “Xeper” o “The Final Massacre”), pero tocan los temas suficientes de todos sus trabajos como para que nadie se sienta defraudado. Sin duda alguna, los mejores momentos vienen dados por el single del último disco, que va a acabar por convertirse en un tema imprescindible en el resto de la historia de la banda (me refiero a “Helleluyah!!! God Is Dead”), “Sothis”, recuperando este gran tema para el directo, “Silent Empire”, siempre fundamental como representante de “De Profundis”, “Carnal” (donde siempre se echa de menos a Doc) y como no, “Wings”, tema imprescindible como representación del “Reign In Blood” particular de VADER, el “Litany”. En cualquier caso, VADER demuestra que sabe cómo mantener el ritmo en directo, y como siempre suelen hacer, van a piñón fijo, sin apenas pausas y haciendo que la hora y diez minutos del concierto sean un suspiro.

Como curiosidad la velada concluye con una versión de los dioses polacos del Heavy/Thrash más uderground, KAT, en este caso “Wyrocznia”, del primer disco de la banda allá por mediados de los ochenta “666” y contando con la colaboración de Orión, el cantante de los también polacos VESANIA (y que supongo que compartieron cartel con VADER ese día), que viene realizando labores de bajista en BEHEMOTH también en sus últimos discos. Una forma atípica de acabar un concierto de VADER, con una versión que no recuerdo hayan ejecutado en directo, pero que en Polonia debe ser recibida con muchos laureles (la versión que más habitualmente han tocado en directo es la siempre inspiradora para el grupo “Raining Blood”).

Finalmente, para redondear el producto, unos cuantos extras, que bien es cierto, no son muy numerosos, ni tampoco muy llamativos. Por un lado la típica entrevista a Peter, interesante en la respuesta que da entorno a la muerte de Doc por problemas con las drogas y el alcohol y sobre su opinión acerca del papel que tiene internet como difusor de la música, pero también como instrumento de pérdida de la personalidad y de costumbres tan sanas como charlar con amigos en vez de chatear... Y como siempre, además de la típica sección de fotos, biografía, discografía, enlaces y demás, un par de videoclips. El rodado para “Helleluyah!!! God Is Dead”, y un tema grabado para un videojuego, “Sword Of The Witcher” que sinceramente, me parece algo alejado de lo que es VADER. Podían haberse currado algún extra más, pero yo creo que con el concierto en sí, la inversión está bastante justificada.

Pronto tendremos la oportunidad de volver a ver por enésima vez a VADER en España, pero hasta entonces “And Blood Was Shed In Warsaw” sirve de aperitivo para amenizar la espera. Un notable DVD que recoje bastante bien la fuerza que VADER despliega en directo, y que nos hace impacientarnos ante nuevos esfuerzos discográficos por parte de una de las bandas de trayectoria más coherente que hay en el Metal Extremo.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

jueves, 31 de marzo de 2016

SHAI HULUD - "Misanthropy Pure": En la encrucijada


En medio de la moda Metalcore uno a veces se pierde. Primero, sigo sin tener muy claros los límites del género. Segundo, junto a un enorme grupo de bandas nuevas que sacan discos como churros, resurgen otras más antiguas que se pueden considerar pioneras del género, pero que no han obtenido reconocimiento hasta hace poco. En resumen: uno es golpeado cada vez por más discos que son vendidos con la etiqueta (y otros que huyen de ella aunque musicalmente no difieran mucho) y hacer la criba selectiva sobre qué es interesante y qué no lo es, se hace cada vez más complejo. En medio de este desorden aparece, con casi quince años de historia, SHAI HULUD, banda que sólo había editado un disco y un conjunto de demos con anterioridad a “Misanthropy Pure”, pero que según parece, tiene un estatus bastante consolidado entre los seguidores del Hardcore de los noventa y los albores del Metalcore.

Pero el jaleo no acaba aquí. ¿Es SHAI HULUD realmente Metalcore? En mi humilde opinión, aunque paralelismos hay, la raíz del grupo, partiendo del Hardcore, está mucho más ramificada: por un lado tienen retazos de progresividad matemática que traen a la mente a THE DILLINGER ESCAPE PLAN, BOTCH... Por otro lado, la agresividad de SHAI HULUD no es flor de un día. Muchos temas se desarrollan en complejas y técnicas estructuras que distan mucho de ser accesibles y sólo buscar el efectismo directo y facilón. En resumen, por mucho que puedan ser encajados en la dichosa etiqueta y que a ellos (y a su sello) les interese mostrarse como pioneros de la corriente, SHAI HULUD van más lejos y desarrollan una propuesta interesante que, aunque aún queda por pulir un poco, resulta bastante atractiva.

Si escuchando los primeros discos de MASTODON, los ya citados DILLINGER... consigues cierta comunión con sus propuestas, es muy probable que disfrutes con “Misanthropy Pure” pues, aunque el Hardcore está mucho más presente, la complejidad y el hipnotismo estructural es la base compositiva de la que parte SHAI HULUD. Envueltos en una producción que trata de potenciar el lado metálico del grupo, pero sin perder los muchos matices de las guitarras, SHAI HULUD no se casa con los convencionalismos a la hora de componer las canciones. Sólo tienen como constante la monótona y agónica voz de Matt Mazzali, porque estructuralmente, tan pronto eres atacado por un asalto Harcoreta, como sin darte cuenta, un mar de riffs y fraseos disonantes (que recuerdan mucho a MASTODON) te harán entrar en hipnosis. El problema de estas premisas es que, en los casi tres cuartos de hora que dura el disco, se echa en falta un hilo conductor que dé coherencia a los temas y les haga tener personalidad propia y no haga que el trabajo se quede en un conjunto de buenas ideas, pero sin momentos de culminación.

Todo esto me lleva a analizar a “Misanthropy Pure” más como un disco en conjunto, que como una colección de temas. Salvo “Venomspreader”, cortísimo tema que es de los más convencionales del plástico, encuadrado dentro de la faceta más Hardcore del grupo, el resto del disco transcurre por composiciones que no llegan a explotar nunca, aunque no cabe duda de que se forman por buenas ideas. Algunas como “We Who Fiinish Last” y “The Creation Ruin” son casi paralelas, pudiendo llegar a confundirse si no fuera por escuchas más detalladas y centradas en el matiz. Otras como “Four Earths” o el largo tema que cierra el disco, “Cold Lord Quietus” (uno de los más atmosféricos), se acaban haciendo un poco extensos, agotando al oyente que escuche detenidamente el disco. En resumen, en conjunto “Misanthropy Pure” es un trabajo sorprendente y de calidad, pero adolece de una falta de maduración y reposo de ideas que lo habría convertido en un disco más atractivo, pues materia prima de donde partir tiene de sobra.

Si no eres amante de los convencionalismos y te gusta mínimamente el Hardcore, SHAID HULUD, dejando etiquetas a un lado, es un grupo interesante. Probablemente dentro de unas semanas haya encontrado discos más completos que “Misanthropy Pure”, pero eso no quita para que reconozca que estoy ante un buen grupo del que estaré al tanto en el futuro.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)



jueves, 21 de enero de 2016

ENTOMBED - "Wolverine Blues": Death 'n' Roll


Muchos quizás os sorprendáis de que haya escogido este disco de ENTOMBED para reseñarlo como clásico. Pude haber escogido perfectamente esa joya que es "Left Hand Path" o el infravalorado por la banda pero que es tan bueno como su debut, "Clandestine", pues son dos obras maestras de Death Metal sueco, plenamente continuistas con la tradición NIHILIST (banda previa de los miembros de ENTOMBED), CARNAGE, DISMEMBER... Sin embargo he preferido dejar a un lado lo fácil y evidente, y reseñar el disco que cambió el devenir de la banda y probablemente abrió la veda para que otros (DESULTORY, PUNGENT STENCH, CARCASS...) hicieran lo mismo, el disco que hizo aparecer la etiqueta de Death ´n´ Roll: "Wolverine Blues".

¿Necesitan presentación ENTOMBED? Una banda capital en la historia de la música extrema, conocidos por unos directos arrolladores (todavía me acuerdo de las caras de muchos cuando telonearon a IRON MAIDEN hace unos añitos), con un frontman incansable, Lars-Göran Petrov, y un estilo que pese a su aparente simpleza, consigue transmitir una fuerza y un dinamismo increíble. Nacidos en 1989, tras la disolución de NIHILIST, "Left Hand Path" (1990) y su sucesor "Clandestine" (1991) son dos obras que no deben faltar en la discoteca de cualquier fan del sonido de Estocolmo de los primeros noventa. Ese sonido que los estudios Sunlight de Tomas Skogsberg sabía sacar de las bandas que pasaban por sus manos. Entre un trabajo y otro la banda había perdido a Petrov durante una breve temporada, cuyo puesto fue cubierto primero por el propio Nicke Andersson (junto a Alex Hellid los verdaderos creadores de ENTOMBED), y más tarde por Orvar Säfström, pero pronto volvió la oveja descarriada al grupo, dispuesto a grabar su tercer trabajo completo, el "Wolverine Blues" que me dispongo a comentar.

Aunque es evidente que el sonido no lo querían cambiar, pues volvieron a grabar con Skogsberg, el gusto por el Rock And Roll más clásico de todos sus componentes se hizo evidente (y en particular de Nicke, que no mucho después formaría THE HELLACOPTERS, convirtiendo a la que fue su banda paralela, una vez que se fue de ENTOMBED, en casi más famosa que el grupo en el que empezó a grabar). Así "Wolverine Blues" se alejaba de los parámetros Death Metal de los dos primeros discos, y se simplificaba y volvía más pegadizo, con mucho sentimiento Punk. En su momento esto generó que muchos de sus fans se descolocaran ante el devenir de la banda, pero también consiguió abrirles fronteras y llegar a recibir premios. Se abrió así la etapa más exitosa para la banda, que también generó su silencio relativo en lo que a discos se refiere hasta su siguiente trabajo completo, "To Ride, Shoot Straight And Speak The Truth" de 1997, y el último en el que Nicke estuvo presente, antes de dedicarse en cuerpo y alma a THE HELLACOPTERS, siendo sustituido en la batería por Peter Stjärvind, aún hoy en la banda. Después vendrían una serie de álbumes con altibajos: "Same Difference" (1998), "Uprising" (de 2000 y uno de mis preferidos), "Morning Star" (2001), "Inferno" (de 2003 y el más flojo para mi gusto) y el que sacarán en verano de 2006, "Serpent Saints", aunque ya nunca abandonarían esta mezcla de Death Metal y Rock And Roll que les ha hecho famosos.

Pero hablemos de "Wolverine Blues" que era el objetivo de esta reseña. El trabajo se abre con un trallazo para la historia. Después de un zumbido vacilante y una intro pegadiza, comienza uno de los cortes más Death de todo el disco, "Eyemaster". La voz de Petrov no es gutural como en "Left Hand Path", pero no pierde su sonido agresivo lleno de mala leche. Los riffs de este tema son increíbles, se te quedan grabados a la segunda escucha, y ya derrochan Rock por todos sus poros, algo que se hace más evidente en "Rotten Soil", conducido por un riff muy sencillo, pero ante el cual es imposible no mover la cabeza. Los cambios de ritmo del tema, lo convierten en uno de los más variados de todo el disco, y toda una joya en la historia del grupo. La rapidez se deja a un lado, en favor de la contundencia y la pesadez en "Wolverine Blues", uno de los temas donde la labor de Petrov más resalta, donde de nuevo la mezcla de sencillez y efectividad hacen que no puedas quitarte de la cabeza los riffs cuando terminas de escuchar el tema.

Y es que si algo consiguieron ENTOMBED con este tercer trabajo fue dar una lección de lo que debe de ser un forma sencilla de atraer a los oyentes: todos los temas de "Wolverine Blues", ya sean rápidos o a medio tiempo, consiguen enganchar desde la primera escucha. Incluso en el caso de "Demon" uno de los cortes más extraños de todo el disco, que parece no arrancar nunca, hasta que ya al final consigue encontrar el riff adecuado para ser tarareado. El trabajo de Nicke Andersson en la batería es de sobresaliente en este tema, cargado de cambios de ritmos para nada sencillos aunque aparentemente así lo parezcan. Y llegamos a uno de los himnos del disco para mi gusto, "Contempt" otro medio tiempo rockero donde Petrov se desgañita y donde las guitarras de Uffe y Hellid suenan pesadas como losas, unas veces y llenas de matices otras. Es quizás uno de los temas donde las seis cuerdas están más elaboradas, pero a la vez donde más sentimiento rockero escupen. Siempre será uno de mis cortes favoritos del disco, aunque solo sea por su final in crescendo.

La tralla comedida, pero cargada de ritmos y riffs pegadizos, vuelve con "Full Of Hell", un corte que es carne de directo, y donde ENTOMBED casi parece una banda de Stoner, sino fuera por las voces de Petrov. Esta misma línea es seguida por otro de mis cortes favoritos del plástico, "Blood Song", tema en el que la voz de Petrov suena aún más agresiva que en el resto del trabajo, y donde las guitarras vuelven a tener un justo protagonismo tanto en forma de riffs pegadizos y variados como en forma de solos cortos pero muy rockeros. De nuevo la efectividad del medio tiempo viene en uno de los cortes que más calado tiene entre la audiencia del grupo, "Hollowman". Una de las composiciones más largas del disco teniendo en cuenta que casi ninguna llega a los cuatro minutos, lo que permite que pueda pasar por todo tipo de pasajes, algunos de los cuales pueden considerarse casi como Blues en versión Death Metal. El final del tema es de infarto (una de las pocas veces en todo el disco en que Nicke usa el doble bombo), todavía consigue emocionarme cada vez que lo escucho (y eso que lo he escuchado decenas de veces).

Los dos temas que restan de "Wolverine Blues", recogen por un lado de nuevo la tralla y el Rock con el que se abría el disco, como ocurre en "Out Of Hand", y el medio tiempo contundente y variado de "Heavens Die". Entre ambos temas se resumen perfectamente los sonidos de "Wolverine Blues": Voces Death, caña, riffs pegadizos, mucho Rock por todas partes, e irreverencia y odio a raudales, como demuestra la rabia con la que Petrov canta en "Out Of Hand" (otro tema que es carne de directo) y que es una forma perfecta de acabar con esta obra de los suecos ENTOMBED, que quizás fuera la que más puertas les abrió (lo cual les hizo perder algunos fans primerizos), pero que es una obra maestra en cualquier caso.

La historia del grupo cambió, muchos grupos descubrieron en la fórmula de ENTOMBED la perfecta combinación para llegar a terrenos más amplios, después de ver como el Death Metal no despegaba, en lo que a atención del público se refiere, a mediados de los noventa... sólo por esto "Wolverine Blues" debe ser considerado un clásico por todos, pero si además el disco está tan bien compuesto, es tan compacto y directo, y consigue que no te olvides de él en mucho tiempo, la cosa se convierte en clásico imprescindible para entender la evolución de la música extrema a lo largo de los noventa. Una joya que no debe faltar, y si por casualidad tienes la oportunidad de ver a ENTOMBED en directo, no dudes ni un momento en acudir. Sus directos son pura dinamita.




(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

miércoles, 20 de enero de 2016

REPULSION - "Horrified": Culto al sonido corrosivo



Hace tiempo que quería hacer una reseña de este grupo estadounidense semidesconocido para la mayoría y que tan importante fue en la historia de la música. REPULSION fueron los creadores del Grindcore. NAPALM DEATH, CARCASS... todavía no existían como tales cuando REPULSION grabaron sus primeras demos allá por 1984. Su propuesta musical era muy arriesgada. Practicaban un Thrash ultra-rápido de voz gutural, riffs complicados y batería aplastante. El famoso término Blast Beat fue creado por este grupo, cuando lo más rápido y extremo que se había escuchado hasta entonces era SLAYER, METALLICA y demás creadores de la fiebre Thrash.

Antes de ser llamados REPULSION, empezaron como GENOCIDE, grabando varias demos de calidad ínfima en lo que a sonido se refiere. Fue a partir de su demo "The Stench Of Burning Death" de 1985 cuando empezaron a ser conocidos. Pioneros en el género llamado a ser el más extremo del Metal, nunca obtendrían el reconocimiento merecido. Sus demos circularon muchos meses de mano en mano, y aunque muchos grupos empezaron a surgir influidos por la música de REPULSION, ninguna discográfica estaba dispuesta a dar el paso y abrir la veda para ofrecerles un contrato. Aún así no se rindieron y siguieron componiendo y grabando hasta que en 1986, ya con su nombre definitivo, entraron en un estudio a grabar el que sería su primer disco "Slaughter Of The Innocent". Toda la grabación les costó en torno a 300 dólares. Mientras esperaban a ser llamados por alguna compañía, no pararon de hacer conciertos, la mayoría para un público más relacionado con la escena Hardcore (con D.R.I., C.O.C., etc...), pero pronto dejaron de girar al ver que no conseguían sacar adelante su material y disolvieron el grupo en 1987, debido además a que Matt Olivo tuvo que marcharse al ejército.

Así en 1989, el prometedor grupo de Michigan estaba inactivo. Tenían un increíble bagaje a sus espaldas en forma de demos, conciertos e incluso colaboraciones con Chuck Shuldiner en DEATH (dónde Scott y Matt militaron unos meses), pero nadie les daba una oportunidad. En este año el Grindcore ya no era desconocido: CARCASS y NAPALM DEATH ya habían grabado sus increíbles debuts, y un gran número de imitadores empezaban a surgir. Precisamente fue gracias a estos grupos que REPULSION salieron a la luz. Jeff Walker y Bill Steer, de CARCASS habían creado un sello, Necrosis Records, en dónde ya habían grabado grupos como los gloriosos CARNAGE, CADAVER, etc... Dado que la música de REPULSION había sido su inspiración, decidieron editar el álbum que grabaron en 1986 retitulandolo como una de las mejores canciones del disco, "Horrified". En 1989 por fin consiguieron el reconocimiento que querían. Paradójicamente, sus alumnos musicales fueron los que les dieron la oportunidad a los maestros.

Matt Olivo volvió y se reformó la banda volviendo a girar por todo EE.UU. Incluso volvieron a grabar un mini-lp, "Excruciation", orientado hacia un estilo más Grind-Death, pero igual de genial que sus obras previas. Pero algo no funcionaba, y en 1993 la banda se disolvió definitivamente. Matt y Aaron formaron otra banda, DEJECTA, pero sólo editaron una demo y ya no se volvió a hablar de ellos hasta el año pasado. Matt volvió a salir a la palestra concediendo entrevistas y componiendo música. Se empezó a gestar la vuelta de REPULSION cristalizada este año con una gira de reunión que les va a traer incluso a España en el Traumafest 2005.

"Horrified" se forma por 18 temas que no superan los dos minutos, de hecho el disco entero no llega ni a la media hora, pero en tan poco espacio, REPULSION fueron capaces de crear escuela: baterías fulminantes, riffs de guitarra a la velocidad de la luz y un bajo sucio y enfermizo, todo ello con la voz bestial y gutural de Scott Carlson. ¿De dónde les vino la inspiración para crear una música tan extrema?. Matt Olivo siempre se confesó seguidor de la NWOBHM, pero no cabe duda que el joven Thrash y el Hardcore jugaron papeles importantes en su formación musical. La influencia Thrash se aprecia en temas como "Slaughter Of The Innocent", "Festering Boils" o la fenomenal "Driven To Insanity". Los pegadizos ritmos de "Black Breath", y las constantes variaciones del tempo de "Horrified", son increíbles. Pero sobre todo destacan por los temas más puramente Grindcore. Oídos en nuestros tiempos pueden resultar familiares, típicos si se quiere, de un género no muy desarrollado en los noventa, pero hay que tener en cuenta que se grabaron en 1986, hace casi veinte años. Se adelantaron a su tiempo, de eso no cabe duda. Desde la brutal "The Stench Of Burning Death", el clásico mil veces versionado "Eaten Alive", el no menos conocido "Six Feet Under"... el grupo entreteje una maraña de riffs que analizados minuciosamente revelan su inspiración: el Thrash de la Bay Area, pero tocados en un ambiente, a una velocidad y con un virtuosismo hasta entonces nunca vistos.

Las letras no son menos rompedoras: los primeros versos gores que se escribieron salieron de REPULSION. No llegaban a la obsesión médica de CARCASS, pero la semilla inicial fue del cuarteto de Michigan. La influencia que REPULSION tuvieron fue única: no sólo los primeros grupos de Grindcore, sino otros más Death como CANNIBAL CORPSE, MORTICIAN, etc... le deben su existencia a REPULSION, sin los cuales el sonido conseguido por estos grupos no habría sido el mismo.

"Horrified" estuvo muchos años como pieza de culto en el mundo del underground tras la desaparición de Necrosis Records, pero afortunadamente hace dos años Relapse Records, consciente del valor histórico de la música de REPULSION, re-editó todo lo grabado por el grupo: el clásico vinilo, y un cd extra con todas las demos desde 1984 hasta 1991. Es una referencia indispensable en la historia del Metal. Repito lo que ya dije en su momento con POSSESSED: nunca serán tan conocidos como DEATH o CARCASS, pero sin ellos quién sabe cuánto tiempo habría tardado el auténtico Metal extremo en surgir. Cada vez que pienso que todavía los voy a poder ver en directo en enero del 2005... Nunca es tarde para reconocerle el mérito a un grupo tan indispensable. ¡Repulsivos al poder!.


(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

martes, 12 de enero de 2016

THERION - "Lemuria / Sirius B": el embarazo de los elefantes.


Casi tres años de ausencia (si no contamos el directo Live In Midgard) de uno de los grupos más grandes que han dado las tierras escandinavas. Pero la espera ha tenido recompensa en forma de un doble álbum, relacionados pero perfectamente independientes. El motivo por el que se ha decidido editar ambos discos a la vez, es para mí un misterio, aunque supongo que se deberá a asuntos de marketing. De todas formas, la presentación de la edición doble en digipack está muy bien y pienso que merece la pena adquirir ambos discos ahora, ya que al acabarse está edición sólo se podrán conseguir por separado.

Aunque los elementos comunes entre ambos discos son más que frecuentes, creo que es mejor separar este comentario en cada uno de ellos:

Lemuria:  Es probablemente el disco más cañero y variado de los dos. Tiene canciones clásicas dentro de la línea del grupo, pero en general supone un punto de conexión entre los primeros discos doom-death de la banda y los más épicos y "heavies" que solían facturar últimamente. Las guitarras, salvo en los momentos más orquestales, son las protagonistas y la voz del señor Johnsson se mezcla a veces "power-heavy" a veces "doom" con los coros.

El disco arranca con "Typhon", tema sorprendente y con un aura industrial nunca antes oída en el grupo. Es aquí dónde la voz de Johnsson suena más agresiva y dónde los coros están en un segundo plano, en momentos puntuales para darle la nota melódica al tema.

Sin darnos tiempo a recuperarnos de nuestra sorpresa, nos topamos con un tema muy heavy (que se acaba tornando en power metal en su tramo final), "Uthark Runa". Los elementos orquestales están más presentes, y es una forma de enlazar la caña inicial con una estructura un poco más clásica en lo que se refiere a la música de la banda.

"Three Ships of Berik", tema dividido en dos partes, introduce uno de los elementos más presentes tanto en Lemuria como en Sirius B: la sección de viento de la orquesta. Cobra protagonismo en un tema muy épico, y relacionado con la historia de sus letras (batalla naval y victoria final, con una apoteósica fanfarria de broche en la segunda parte del tema). Sin embargo, Johnsson no se olvida de la voz gutural, que vuelve a mezclarse con las guitarras y melodías marca de la casa y la orquesta y el coro.

"Lemuria" es el tema más lento del disco, y no tiene que envidiar a ninguna de las baladas que Therion ha creado en otros discos previos.

"Quetzalcoatl" sigue una línea más previsible dentro del grupo, pero introduce un pasaje de cítaras en su trama (presentes en otros temas del disco) que está muy bien encajado dentro del todo y contribuye a la variedad del disco.

"The Dreams Of Swedenborg" es uno de los temas más elaborados e innovadores. Johnsson vuelve a las voces heavies, con un estribillo muy pegadizo (que no tiene nada que envidiar a muchos de los que abundan en el power metal) y un buen sólo al más puro estilo hard - rock en su recta final. Esta tónica, pero en un contexto más progresivo, sigue el tema "An Arrow From The Sun". Comienza con unas guitarras punteadas de un modo muy atmosférico y gótico para a continuación desarrollar el tema de una manera más heavy. El papel de los solistas del coro es fundamental en este tema, desde las voces graves hasta las sopranos (acompañadas de guitarras sincopadas).

"Abraxas", recupera el protagonismo de las guitarras y las melodías características (a cargo de las voces soprano) y sirve de enlace para un final de disco circular, con una "Feuer Overtüre/Prometheus Entfesselt" oscura y atmosférica, dónde el riff pesado central del tema vuelve a recordarnos el aire a veces doom, a veces industrial del primer tema, y una voz agresiva muy en la onda Rammstein.

Sirius B: Es sin duda alguna el disco más orquestal de Therion con diferencia, y para mí, aunque bastante lineal en su desarrollo, de lo más interesante que han editado. Las guitarras pasan a un segundo plano, mantienen las melodías típicas del grupo, pero dejan el peso de la música a los coros y la orquesta, en uno de los trabajos compositivos más importantes que Johnsson ha realizado en su vida. El disco no está exento de experimentos no orquestales que vienen ha redondearlo aún más: por un lado un Hammond omnipresente en todo el disco, y por otro lado unos puntuales samples de voz y efectos electrónicos en los coros que lejos de estropear la melodía, la enriquece con un aura más oscura.

El disco comienza con "Blood Of Kingu", tema con una estructura muy power - heavy que sirve de toma de contacto con el disco y que ayuda a entrar en él de una manera más "sencilla". Le sigue "Son Of The Sun", dónde la orquesta toma la palabra protagonista por primera vez con unas melodías excepcionales desarrolladas por los coros femeninos.

"The Khlysti Evangelist" es un tema muy completo, que sin dejar a un lado el protagonismo de la orquesta, introduce unas guitarras más cañeras, con algunas partes más doom y unas voces a cargo de Johnsson pseudo-agresivas por decirlo de alguna forma (no comparables con las de Lemuria).

En los tres temas siguientes, que podríamos considerar una trilogía, no tanto por las letras, sino por el desarrollo de los temas, los elementos "experimentales" de los que hablaba antes se hacen patentes, en concreto los samples de voz y las distorsiones electrónicas, que como ya dije no cobran protagonismo, pero están presentes. "Dark Venus Persephone", se podría considerar más clásica dentro de la línea del grupo, con unos coros que recobran su protagonismo, y las ya citadas distorsiones. "Kali Yuga" part 1 y 2 son los temas que más reflejan estos experimentos, y que en conjunto suenan muy completos. Comienza con una introducción muy doom, seguida de un pasaje más industrial (vienen a la memoria los primeros cortes del Lemuria), dónde los sampleados están más presentes, pero enlazados con una melodía central épica y muy bien encajada en el conjunto del tema. Su continuación mantiene esta onda industrial pero con un mayor protagonismo orquestal.

Si tuviéramos que elegir una canción representativa de este disco, sería su séptimo corte, "The Wonderous World Of Punt". Se inicia de una manera oscura, con un órgano eclesiástico y un coro que recuerdan a Bach. Esta introducción enlaza con unas melodías corales a cargo de los solistas, bien acompañadas por guitarras acústicas y oboes o por un piano que desarrolla un fraseo cíclico que es un colchón armónico fundamental para la voz. El omnipresente Hammond sirve de enlace con un final más guitarrero y unos ritmos tribales (en dónde los sampleados vuelven a estar presentes, pero como meros matices secundarios) y un final orquestal en dónde otra vez las cítaras cobran protagonismo. Lo dicho, de lo mejor del disco.

"Melek Taus", de un corte más típico dentro de la línea del grupo (léase melodías corales, riffs en segundo plano dando cuerpo rítmico y orquesta protagonista), sirve de enlace para uno de los temas dónde los metales de la orquesta adquieren su protagonismo mayor, con una melodía central muy pegadiza, me refiero a "Call of Dagon".

"Sirius B", tema que da título al disco, es la canción más oscura, no sólo de este disco, sino también del Lemuria, tanto en su ritmo base como en el hecho de que el peso vocal lo llevan las voces graves del coro. Esta atmósfera se cambia en el corte que cierra el disco, "The Voyage of Gurdjieff", con un inicio coral que da paso a una mezcla entre el power - heavy del primer corte con todo el elemento orquestal - coral del resto del disco. Mejor final no podían haber elelgido.

En resumen, estamos ante una de las obras cumbres en extensión y en variedad del grupo. Estos discos gustarán tanto a los fans del grupo de sus inicios, como los de su parte más épica, pero incluso para los que no los conozcan, pienso que este es uno de los mejores discos para escucharles, porque aglutina todas sus influencias y todos los elementos que les han hecho famoso de sus dos etapas. Ha sido una espera larga, pero "la criatura engendrada" durante la espera tiene calificación de obra maestra. Yo no lo dudaría, junto a lo último de Orphaned Land, esto es de los mejor de este 2004 (de momento).



(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)