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martes, 18 de agosto de 2015

VIDRES A LA SANG - "Endins": Negro destino, Roja Venganza


¿El mejor disco de Metal Extremo en España del año 2006? ¿Uno de los discos más destacados a nivel mundial?. Es difícil contestar a estas preguntas teniendo en cuenta lanzamientos como los de UNREAL OVERFLOWS, pero el segundo disco de los catalanes VIDRES A LA SANG ha cogido varios metros de ventaja, y se perfila como uno de los discos del año, y no me refiero sólo al ámbito nacional. Quién los conozca de su debut homónimo que tan buenas maneras apuntaba, sabrá lo que le espera, y el que no los conozca se estará perdiendo una de las propuestas más interesantes del panorama metalero español. Así de simple y contundente.

Hace un par de años, esta formación creada en 2002, sorprendía con un Death Metal con toques Black, oscuro y épico, cantado en catalán, recogiendo en sus composiciones los textos de un poeta llamado Martí i Pol. Como varias personas me han dicho, y yo mismo pensé en su momento, es posible que el poderío compositivo de aquel primer disco se debiera en parte al hecho de que la música estuviera pensada para acompañar a poemas tan ricos como los del citado poeta ya fallecido. Sin embargo, en este segundo trabajo sólo han usado un poema de Martí i Pol y el resto de las letras han sido compuestas en su mayoría entre Eloi y el batería en el momento de grabar el disco, Carles, que ahora ya no está en la banda, al ser sustituido por Alfred Berengena de BAALPHEGOR. Y aún así la capacidad de asombro y enganche de las estructuras musicales de VIDRES A LA SANG no solo sigue intacta, sino que se ha incrementado exponencialmente, superando en gran medida este segundo trabajo a su anterior aportación.

La base de Death Metal oscuro y pesado, cogiendo el testigo de MORBID ANGEL, INCANTATION o IMMOLATION, mezclado con fríos riffs de inspiración Black, que te pueden recordar a IMMORTAL o DISSECTION, y unas melodías épicas de enorme belleza, siguen como patrón estilístico del grupo, pero la maduración que han alcanzado en estos meses ha sido enorme, pudiendo reconocer al grupo desde el primer tema, con un sonido propio, extremo, denso, atractivo y pegadizo (no podrás quitarte de la cabeza muchos de los riffs, por más que quieras). La evolución de VIDRES A LA SANG se ha conducido hacia una variedad de estructuras mayor, más trabajadas, más cuidadas y ricas en matices, que pasan de medios tiempos donde afloran asombrosas melodías, a pasajes más veloces y agresivos que te mantendrán atento a lo largo de las seis largas composiciones de que consta este trabajo.

"Endins" supone así la culminación de lo que "Vidres A La Sang" dejó entrever. Sobre todo gracias al poderío de la mejor producción de la que ha podido gozar el grupo, algo que al final deslucía un poco su debut. Así por ejemplo, en este disco, con un poco de atención se pueden seguir perfectamente los textos en boca de Eloi. Es una producción nítida, pero a la vez oscura, acorde con la música del grupo, quizás a veces algo exagerada hasta tal punto que la batería parece sobreproducida, pero no llega a parecer artificial como en otras bandas sucede. También supone una culminación en el dominio técnico del grupo, pues no sólo han amplificado sus dotes en composición de estructuras más largas, variadas y cuidadas (algo que puede ser atribuido al cerebro de Eloi, el compositor de los temas), sino que también han enriquecido aún más sus características y épicas melodías. Sin duda el trabajo de Albert en las guitarras solistas es de sobresaliente en este disco, y se perfila como uno de los puntos a destacar de todo el trabajo. Hasta en el aspecto extramusical de la presentación del CD han mejorado, manteniendo el tono rojo acorde a su paintcorpse en directo (rojo y negro), e incluyendo las letras tanto en catalán, como en inglés y castellano. Un disco, en definitiva cuidado al detalle, que los reivindica como un valor en alza del Metal Extremo europeo.

Centrándonos en las ricas composiciones, el disco comienza sin florituras, directo con "Amb Tota Rancúnia", cuyo afilado riff de entrada está cargado de odio y rabia. Pronto nos damos cuenta de la mejora de la producción, pues nunca antes se escucharon tantos detalles en las guitarras del grupo catalán. Pero también nos damos cuenta de la complejidad y variedad estructural de la que he estado hablando todo el rato en esta reseña: por momentos nos encontraremos en medio de pesados riffs a medio tiempo con el doble bombo de Carles en constante martilleo, como de repente el ambiente se llenará de melodía en forma de uno de los solos de Albert más inspirados del disco (y lo mejor está por llegar). La profunda voz de Eloi, que en directo da mucho juego, no se encuentra tapada en ningún momento a pesar de la densidad musical de la que hace gala el grupo, algo que estará presente a lo largo de todo el trabajo, y que es insignia de VIDRES A LA SANG.

La variedad de estructura tiene como mayor exponente, uno de mis cortes favoritos, "Els Límits De La Creació". Uno de los temas más poderosos, donde la voz, en algunos momentos doblada, de Eloi y unos riffs entrecortados transmitirán mucha fuerza, tanto en los tempos más lentos del tema, como en los pasajes más veloces. En ella se ve un acercamiento a melodías que no estaba presente en su debut, sin que por ello sea un tema accesible. De hecho, cada vez que escucho este tema descubro nuevos matices, una melodía que en la que no me fijé, un riff que no supe apreciar... en definitiva, una composición que gana por momentos, y que se convierte en uno de los puntos culminantes de todo el trabajo.

El medio tiempo predomina en "Identitat", uno de los que más oscuridad transmite, en forma de decadentes riffs cuyas notas se alargan hasta el infinito por momentos. El contrapunto lo pone Carles, con constantes cambios de ritmo que lo convierten en uno de los baterías más interesantes del panorama nacional. Lástima su marcha de la banda, aunque según me han dicho, Alfred Berengena, es casi tan versátil e impresionante como su predecesor en las baquetas. Y nuevamente destaca el virtuosismo de Albert, que en este disco está desatado en lo que ha capacidad instrumental se refiere.

La velocidad y agresividad del primer corte vuelve a hacer su aparición en "Negre Destí, Roja Venjança", un tema que hace clara alusión a los colores usados como seña de identidad por el grupo, el rojo y el negro. Los riffs vuelven a ser épicos y afilados, y tienen el poder de quedarse clavados durante bastante tiempo. El hecho de que podamos definirlo como un tema "típico" de VIDRES A LA SANG, demuestra que el cuarteto catalán ha conseguido crear un sonido propio e identificable.

Y llegamos a otro punto culminante, sino la mejor composición de todo el trabajo, a la par que la más lenta y densa. "Torna Al Teu Clos", es el único tema con letra de Martí i Pol, y cambia bastante la tónica habitual de VIDRES A LA SANG, ya que sacrifican la velocidad de otros temas por un espeluznante medio tiempo, con doble bombo constante, y riffs de belleza helada que adquieren tintes realmente épicos, como en ninguna otra parte del disco. La voz de Eloi parece más protagonista que nunca, sonando desnuda muchas veces, aumentando el sentimiento de penumbra que rodea todo el tema. Uno de los temas más largos, y sin embargo de los más disfrutables de todo el trabajo, y eso que el juego de intercambio de elementos que está presente en todo el disco, aquí se convierte en una estructura aparentemente más sencilla, que sin duda permite disfrutar mucho más de las letras. Si hubiera que poner un ejemplo de como el Metal Extremo puede llegar a provocar sensaciones en el oyente, que van a más allá de la impresión por la técnica, "Torna Al Teu Clos" sería ideal.

El trabajo cierra los casi 40 minutos de poesía que contiene con un tema de inicio muy Black, "Tots Els Paisatges Són Iguals", que parece sacado de la fría Noruega, y que va evolucionando hacia otro escaparate de melodías oscuras y de gran belleza, que vuelven a mostrarnos en su parte final a Albert como uno de los guitarristas más interesantes del Metal español. En resumen, seis composiciones superlativas, de un nivel altísimo en todo momento, convirtiendo a "Endins" desde ya, en un clásico del Metal Extremo en España.

Si eres amante del buen Metal Extremo, clásico en sus parámetros, pero de una calidad increíble, "Endins" supone uno de los lanzamientos del año, esperado por todos los que nos sorprendimos ante el debut de VIDRES A LA SANG, y que cubre las expectativas con creces. Como sigan por este camino en el futuro, harán historia, si es que no lo han hecho ya. Auténtica poesía musical totalmente recomendable.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)


Negre Destí, Roja Venjança: https://www.youtube.com/watch?v=pUEyyCC_l88


VIDRES A LA SANG - "Vidres A La Sang": En rojo y negro


De lo mejor editado en España en mucho tiempo, así se puede definir desde el principio el trabajo del primer disco de la banda catalana VIDRES A LA SANG. Surgieron en 2002 como un proyecto extremo sin etiquetas, sin encasillarse en un género concreto, cogiendo la influencia de los grandes: IMMORTAL, MORBID ANGEL e incluso de grupos de Heavy como IRON MAIDEN. En poco tiempo compusieron suficientes temas como para entrar en el estudio y por su cuenta y riesgo autoeditar el debut que me dispongo a comentar. Dada su escasa promoción y distribución, el disco es reeditado ahora de nuevo por la compañía española Xtreem Music. Menos mal, porque esta música no merecía quedar olvidada en el fondo del territorio más underground.

La primera escucha del debut homónimo de VIDRES A LA SANG, hace que nos venga a la mente grupos como INCANTATION, DISSECTION e incluso AMON AMARTH (en los medios tiempos). Como se puede ver sus influencias son variadas. Y es que el grupo catalán se mueve tanto por terrenos Black, Death, de la música épica... como pez en el agua. Buenas melodías, poderosos riffs unas veces, afilados y veloces otras... todo entreteje un universo musical propio muy interesante y lleno de matices. Además tiene la originalidad de estar cantado íntegramente en catalán, basándose en los poemas de un poeta catalán ya fallecido, Miquel Martí i Pol.

Las composiciones son largas, pero no aburridas, todo lo contrario. El trabajo llevado a cabo por Eloi (compositor de todos los temas) es excepcional y juega con pasajes de todo tipo sin que ello genere discontinuidad, en unos temas perfectamente estructurados. De las partes más genuinamente Black, rápidas y frías se pasan a medios tiempos pesados y vigorosos sin problemas.

El disco se abre con un "El Mes Dur Siempre Guanya", dónde los riffs afilados de Black Metal, adquieren su lado más épico, con unas melodías grandiosas. Pronto los cambios de ritmo hacen su aparición, convirtiendo la labor del batería en una labor de ingeniería. Este pasaje da paso a un medio tiempo central de puro Death Metal pesado y oscuro, para acabar en una apoteosis final con un estupendo sólo de guitarra incluido. Un medio tiempo de riffs pesados da paso a "Un Día Qualsevol", de tono más Deathmetalero, pero sin olvidar las melodías épicas y los constantes cambios de ritmo, los poderosos riffs de la parte final del tema son de órdago.

Una melodía fría y enigmática abre el mejor tema del disco (sin menospreciar el resto que son igual de magníficos), "La Terra i Tú". Rápidos ritmos, riffs oscuros de puro Black mezclados con otros más poderosos y pesados y una voz llena de matices. Hay momentos en el tema en que uno pierde la noción del mundo y es absorbido completamente por la música. "El Nostre Silenci", vuelve a los tiempos pausados y los riffs potentes de puro Death, pero con unos complejos ritmos y continuos cambios en la estructura. La parte melódica viene de la mano de un estupendo sólo de la guitarra de Albert. El sonido, las melodías y la pesadez conseguida hace que nos vengan a la mente los nuevos AMON AMARTH.

"La Nostra Estirp" se abre como el inicio del disco, con unos riffs de corte Black y unas melodías que envuelven una base rítmica muy variada y llena de momentos sublimes. El tema va evolucionando hacia terrenos más Death de una manera natural y sin fisuras. Esto nos sirve de enlace para  "De Sobte El Foc", el tema más Black de todos, con los ritmos más veloces y una gran variedad de riffs y melodías que nos recuerdan a DISSECTION.

Desde luego, junto a THE HERETIC, VIDRES A LA SANG se alzan como unos de los grupos más interesantes de la escena española más novedosa. Si eres aficionado a la buena música, no te defraudarán.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)




lunes, 22 de junio de 2015

SUFFOCATION - "Effigy Of The Forgotten": Abriendo caminos


Hay discos que marcan un antes y un después en la historia de la música, facturados por bandas que tienen el derecho a llamarse pioneras, rompedoras, creadoras de una forma de componer, de un sonido que posteriormente sería alabado una y otra vez, e imitado hasta la saciedad por una lista interminable de bandas. "Effigy Of The Forgotten" de SUFFOCATION es uno de estos casos. Una pieza clave en la evolución del Death Metal que es imprescindible para entender una de las raíces del Metal extremo que vendría después, y más concretamente, del Brutal Death.

Si se me permite resumir la sensación con la que se queda el oyente tras escuchar este disco con una sola palabra, esa sería "contundencia". La forma de afinar las guitarras, los ritmos llevados a cabo por la batería, y la inhumana voz de Mullen, todo ello envuelto en una producción crepitatne, potenciadora de los graves y brutalmente poderosa, hacen de "Effigy Of The Forgotten" un auténtico mazazo ante el cual es difícil no sorprenderse al escucharlo por primera vez. Este sonido, esta forma de tocar, y sobre todo la forma de cantar de Mullen, fueron imitados (y siguen siéndolo) en una gran cantidad de grupos de Brutal Death posteriores, con mejor o peor resultado, llegando a la notabilidad en muchos casos, pero también a la mediocridad y al más increíble de los ridículos en otros. En cualquier caso, sirve de muestra de por qué SUFFOCATION merecen estar en lo más alto del panorama metalero.

Pero antes de seguir hablando de este disco en concreto, toca un poco de historia del Death Metal para que los no iniciados tengan una idea del contexto que rodeaba la creación de esta gran obra. De esta manera, "Effigy Of The Forgotten" se puede considerar una obra clave del llamado sonido de Nueva York surgido a finales de los ochenta y principios de los noventa. Hasta entonces los cabezas de serie del Death Metal se situaban en la zona de Florida (bandas como MORBID ANGEL, DEICIDE, CANNIBAL CORPSE, MONSTROSITY, DEATH...), pero en la ciudad más emblemática de los EE.UU también había un conjunto de grupos que estaban encontrando su propio sonido: IMMOLATION, PYREXIA y los propios SUFFOCATION dieron una vuelta de tuerca generando un estilo aún más técnico sin dejar a un lado los riffs pegadizos, integrando las raíces del Hardcore (algo que se puede comprobar en las estructuras de muchas canciones de SUFFOCATION y PYREXIA) en la oscuridad y la fuerza del Death Metal, en definitiva, dando su propio toque personal a esta música.

La andadura musical de SUFFOCATION da comienzo a finales de los ochenta, cuando grabaron su famosa demo "Reincremated", que les abrió las puertas de un sello de reciente creación, Relapse Records, el cual tuvo el honor de iniciar su lista de grabaciones a editar con el primer esfuerzo de Hobbs, Smith y compañía, su increíble EP "Human Waste" (no hace mucho reeditado junto a la citada demo). Aunque todavía no tenían ese sonido que en "Effigy Of The Forgotten" alcanzaron, "Human Waste" (donde están algunas de las composiciones del disco que estoy comentando) ya demuestra el camino que querían seguir estos chicos, imprimiendo su personalidad y sus raíces en el Death Metal. Poco después ficharían por el entonces gran sello en lo que a obras imprescindibles se refiere, Roadrunner Records, compañía que les editaría sus tres primeros discos completos desarrollados en algo menos de cinco años.

Llegamos de esta manera a 1991, año en el que SUFFOCATION entró a grabar "Effigy Of The Forgotten". Dado que no había pasado mucho tiempo desde "Human Waste" y que Roadrunner era un sello más poderoso, decidieron coger gran parte de los temas de su EP y regrabarlos con su nuevo sonido, junto a otras nuevas composiciones y creando como resultado esta obra maestra imprescindible. Las guitarras de este disco llegan a tonalidades insospechadas situadas en el subsuelo de los graves, una afinación que crearía escuela, y que se traslada a la ultra gutural voz de Mullen dando como resultado final un disco tan adictivo, poderoso y contundente que no dejarás de escuchar una y otra vez. Ya desde que "Liege Of Inveracity" comienza, nuestro cerebro experimenta una concentración ante la fuerza con que nuestros oídos han sido golpeados. Unos riffs mecánicos y cíclicos, en donde se encajan solos técnicos pero sin abusar del trémolo, y una estructura cambiante, con parones groovies (herencia del Hardcore) y cambios de ritmo constantes de la mano del mejor batería de la historia del Death para mi gusto, el enorme Mike Smith, para muchos creador de lo que se conoce en sentido estricto como blast-beat, con permiso de Pete Sandoval.

El tema que da título al disco, "Effigy Of The Forgotten" es un poco más técnico, menos pegadizo, los riffs no se repiten tanto y se entrelazan de manera más variada, además de que el poder de dominio de sus instrumentos de Terrance Hobbs y el fantástico Doug Cerrito se demuestra en unos solos más elaborados. De esta manera, sin darnos cuenta se llega a uno de los puntos culminantes del álbum, el himno "Infecting The Crypts", donde la compenetración de la banda llega a límites insospechados, tanto en los cambios imposibles de Mike Smith, como en la combinación de riffs de Hobbs y Cerrito. Un tema que en directo no debe faltar y que tiene un sonido aún más grave que se ve potenciado por el aire groovie con que se impregna el tema, y donde Josh Barohn, entonces bajista del grupo tiene un pequeño lucimiento en su parte final, mientras el sonido de una pala cavando nos acompaña. Sin embargo, no sería justo relegar el papel de Barohn a un mero acompañamiento, pues es uno de los "culpables" de la fuerza que desprenden los temas de "Effigy Of The Forgotten", ya que su bajo distorsionado al máximo consigue que la potencia no decaiga en las partes más técnicas.

Más tradicional en estructura, y con un nuevo trabajo sobresaliente de Smith tras las baquetas, es la pegadiza "Seeds Of The Suffering", tema que a pesar de ser el más largo de todo el disco, a la vez contiene un acercamiento más clásico en la forma de componer, con predominio de ritmos Thrash y riffs más sencillos, sin dejar a un lado la técnica en forma de un solo de Hobbs que es impresionante. Los enrevesamientos vuelven en "Habiutal Infamy", uno de los temas más variados del grupo en lo que a elementos se refiere, aunque no es de mis preferidos en este disco. Sobre todo teniendo en cuenta que viene seguido de un clásico con mayúsculas donde colabora George "Corpsegrinder" Fisher, el frontman actual de CANNIBAL CORPSE, por aquél entonces en MONSTROSITY. Me refiero a "Reincremation", uno de los temas insignia del grupo, corto, pero lleno de giros y cambios muy estimulantes. Pero lejos de quedarse relajados, otro tema mítico nos golpea, de nuevo con Fisher como colaborador: "Mass Obliteration", con ese inicio tan Thrash que hará que tu cabeza se mueva sin quererlo, y unos riffs de tradición muy Grind, pero siempre con una estructura cambiante y nunca repetitiva, algo en lo que Hobbs y Cerrito son unos genios.

Los dos últimos temas de "Effigy Of The Forgotten" también son de traca. El mastodóntico e inquietante inicio de "Involuntary Slaughter" hace que temas por la integridad de tus sienes, desarrollando una composición donde la estructura llega a límites de complejidad admirables, combinando medios tiempos groovies y donde los riffs parecen que taladran nuestras cabezas, con partes más Thrash. Pero quien más destaca en este tema es nuevamente Mike Smith, haciendo uno de los trabajos fundamentales de todo el redondo. Finalmente, y como broche de oro superlativo, otro himno de SUFFOCATION, "Jesus Wept", nuevamente con estructura y desarrollo más "old-school", no exento de la complejidad que rodea todo el disco, aunque es uno de los temas más antiguos de la banda. Sus riffs son difíciles de olvidar, y en directo es uno de los que mejor funciona, por lo menos la única vez que pude ver a esta mítica banda. De todas formas, globalmente, "Effigy Of The Forgotten" se forma por nueve composiciones que no decaen en ningún momento, que mantienen un nivel excepcional y que entran por derecho propio en la historia de la música, así de claro.

Después de "Effigy Of The Forgotten", SUFFOCATION facturaría otro gran disco, al mismo nivel compositivo que éste, pero lamentablemente con una producción que no le hace justicia, falta de fuerza. Me refiero a "Breeding The Spawn", disco que tanto la propia banda, como los fans suelen considerar el más prescindible de su discografía debido al pobre sonido conseguido. A mediados de los noventa grabarían un disco más técnico, con temas más largos, en donde sólo se echa en falta la labor de Mike Smith, "Pierced From Within", lo que supuso el final de su relación con Roadrunner que por aquél entonces estaba más pendiente de las nuevas corrientes alternativas que del Death Metal. Finalmente, en 1998 pondrían el punto y aparte a su historia con un EP, "Despise The Sun", otra obra con mayúsculas, que supondría la separación de la banda.

Afortunadamente a lo largo de 2003 la noticia de la reunión de la banda saltó en medio de un año plagado de vueltas de muchos grupos. Con un nuevo disco bajo el brazo, "Souls To Deny", que recuperaba el espíritu de sus primeros temas, clásicos en sonido y composición, pero con el toque propio de la banda, Mullen y compañía iniciaban una gira que nos permitiría verles por España en una serie de conciertos memorables para los que pudimos asistir. Finalmente este año 2006 hemos podido tener un nuevo disco de SUFFOCATION en nuestras manos, titulado igual que la banda, y volviendo a crear una nueva obra maestra como mi compañero Juanma Rubio ya dijo en estas mismas páginas. Un punto y seguido para la carrera de una banda que espero que siga muchos años demostrando su buen hacer en el mundo del Death Metal abriendo aún más el camino que ya iniciaran a principios de los noventa.

En consecuencia, "Effigy Of The Forgotten" es un disco imprescindible. Una de esas obras que siempre salen a la luz cuando se buscan influencias en otros grupos, un trabajo que abre camino y no camina por el que otros ya han creado, una obra de arte de principio a fin, desde la mítica portada, hasta los nueve grandísimos temas que contiene. Ríndete ante el poder de una de las bandas más influyentes de la historia de la música.




(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

miércoles, 3 de junio de 2015

PELICAN - "City Of Echoes": Sencillez inteligente.


Los que no hayan escuchado a PELICAN hasta ahora, decir que sus dos discos previos son bastante diferentes entre sí, y para mi gusto “City Of Echoes” es el disco en el que mejor han conseguido redondear su evolución. Partiendo de un disco más duro y centrado en la pesadez como fue “Australasia”, para muchos el mejor disco de la banda, PELICAN se reinventó en “The Fire In Our Throats Will Beckon The Thaw”, sacando un trabajo atmosférico, más centrado en el Post-Rock a lo CULT OF LUNA o NEUROSIS. Con ese disco los descubrí yo y aunque siempre pensé que era un gran trabajo, nunca lograba escucharlo del tirón porque me perdía entre tanta estructura etérea y atmósfera. Ahora en “City Of Echoes”, PELICAN ha conseguido el objetivo: mezclar la contundencia y el dinamismo de sus inicios, con la atmósfera y el gusto ecléctico de su segundo trabajo y presentándolo todo en un envoltorio más accesible, con estructuras más convencionales, más fáciles de seguir, sin por eso dejar de experimentar y sorprender con su propuesta.

Precisamente, si tuviera que en un breve titular definir lo que este cuarteto ha conseguido en “City Of Echoes” sería, sencillez no exenta de genialidad y sello personal. Ellos lo definen como su disco “pop”, su disco más accesible, y no les falta razón, porque quizás sea éste el mejor trabajo para entrar por primera vez en el mundo PELICAN, lo cual no significa que sea un disco intrascendente. Por lo menos en mi opinión, creo que PELICAN ha encontrado la horma de su zapato, aunque no dudo de que haya muchos que no estén de acuerdo con esta apreciación, pues no es un disco tan arriesgado como su predecesor. Las atmósferas buscadas no se dejan fluir hasta el infinito, más bien son detalles que se combinan con el dinamismo de riffs cíclicos y pegadizos y una sección rítmica que busca impactar desde el primer momento, gracias a sus ritmos sencillos pero certeros que sirven de hilo conductor en todas las composiciones del grupo. ¿Un disco más “Rock”? Probablemente, pero precisamente ahí creo que reside su genialidad, porque las composiciones son cortas, no extendiéndose mucho más allá de los cinco minutos, pero su progresión es impecable, no hay cabos sueltos, suenan completas y sin flecos importantes. Todo unido a un gran sonido, donde quizás falta algo de “grosor” en las guitarras, pero que consigue de manera notable combinar las partes más íntimas con las más metálicas, dando un dinamismo esencial en una banda sin vocalista como la que nos ocupa.

Con “Bliss In Concrete” se abre la elegancia de PELICAN. Un riff sencillo, donde el bajo de Bryan Herweg suena como una losa en un segundo plano, nos introduce poco a poco en el momento culminante del tema, donde las guitarras explotan en una tormenta de contundencia y la batería de Larry Herweg es golpeada con fuerza, conduciendo al oyente en un in crescendo constante de tensión. Probablemente uno de los cortes más directos y metálicos, difícil de olvidar y de superar en los casi tres cuartos de hora del disco, o por lo menos eso se piensa en un primer momento, porque pronto nos daremos cuenta de que PELICAN mantiene la inspiración en el resto del trabajo, cargado de pasajes y contrapuntos que lo hacen variado y sorprendente, como ocurre en el tema título del disco, “City Of Echoes”, el más largo del plástico y que recorre un gran número de texturas, en un ambiente más relajado, menos metálico y más Post-Rock, pero donde las guitarras de Laurent y Trevor no pierden protagonismo. Los que acusen a PELICAN de volverse intrascendentes y previsibles en este disco, no deberían dejar de escuchar temas como éste, o el pegadizo “Lost In The Headlights”, otro de los puntos culminantes del disco, donde la aparente sencillez de elementos, da como resultado composiciones dinámicas y movidas, llenas de detalles que ganan con las escuchas, pero a la vez con capacidad de impresión directa. A veces lo que parece fácil es lo más difícil, y PELICAN lo ha conseguido superar con creces en “City Of Echoes”.

También hay hueco para las atmósferas y los ambientes más íntimos, no todo es fuerza en el redondo, lo cual podría conllevar la pérdida progresiva de interés en la escucha del disco. Para ello “Spaceship Broken – Parts Needed”, se erige como uno de los temas más completos, capaz de mezclar la atmósfera, la belleza y desnudez de unas guitarras que son acariciadas levemente mientras un poderoso bajo en manos de Bryan Herweg bombea la sangre en PELICAN, con pasajes donde la tensión acumulada se deja escapar en forma de riffs y ritmos de velocidad creciente, con doble bombo incluido. “Winds With Hands” pone también otra nota de color, en este caso de tonos rojizos y cálidos, en forma de un tema acústico, de ejecución brillante y que no desentona con el resto, enriqueciendo aún más a “City Of Echoes”, sirviendo de contraste con el mastodóntico “Dead Between The Walls”, donde el pasado más cercano al Doom de la banda sale a relucir en forma de riffs pesados, de herencia Sabbathica, distorsionados al máximo, con una sección rítmica rígida y constante, pero sin dejar la atmósfera y la calidez a un lado. Llegando casi al cenit del disco “Far From Fields” insiste en el medio tiempo, acercándose a él por otros derroteros más emotivos y melódicos, donde las acústicas vuelven a hacer su aparición aunque sea como mero acompañamiento, y recuperando la vena más Post-Rock de la banda y finalmente “A Delicate Sense Of Balance”, cuyo título es para mí totalmente revelador de lo que es “City Of Echoes”: equilibrio, pone el punto y final a este trabajo de una manera oscura, melancólica y elegante.

Insisto, para mi gusto PELICAN ha logrado su madurez en “City Of Echoes”. Asumo que no es un disco arriesgado en comparación con el pasado reciente de la banda, pero la madurez no se alcanza dirigiéndose al infinito sin un camino definido, y el cuarteto americano se ha dado cuenta en este tercer trabajo, dando a luz un disco accesible, pero lleno de detalles y de variedad elegante. En cualquier caso si te gusta el Rock y la música instrumental, PELICAN es tu grupo y “City Of Echoes” un disco totalmente recomendable.




(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

martes, 26 de mayo de 2015

JOHN LEGEND & THE ROOTS - "Wake Up!": Conjunción de talentos.


Hay colaboraciones y proyectos que a priori transmiten buenas sensaciones. Eso es lo que ocurre con “Wake Up!”. Cuando salió en 2010, suponiendo la unión del talento consagrado de THE ROOTS, como uno de los renovadores del Hip-Hop, acercándolo al Funk, el Soul y el Jazz, con el talento en alza de JOHN LEGEND, cantante de Neo Soul influido por los grandes, MARVIN GAYE, SAM COOKE, BILL WITHERS…, a lo que se añadían algunas otras colaboraciones como C.L. SMOOTH, COMMON o MELANI FIONA (que hace un dúo junto a Legend en el tema título que recuerda a los duetos de GAYE – TERRELL), los aficionados al género no pudimos más que frotarnos las manos. Si además se echaba un vistazo al programa, constituido por un puñado de clásicos del Soul salidos de la cabeza de entre otros CURTIS MAYFIELD, EUGENE McDANIELS o los citados GAYE y WITHERS, las ganas de escuchar el disco se multiplicaban. El problema de estas cosas es que a lo mejor al final decepcionan. No es el caso de “Wake Up!”.

Empezando con un tremendo “Hard Times” de MAYFIELD con LEGEND demostrando que además de buen cantante es buen pianista, “Wake Up!” es un tributo a un género. THE ROOTS opta por seguir su línea centrada en el ritmo y en la suciedad Funk, con algún que otro guiño al Hip-Hop, mientras la voz elegante y melódica de LEGEND se encarga de poner alma a los cortes. Más adictiva si cabe es “Compared To What”, muy intensa y cargada de ritmo y síncopa. La clave es renovar los clásicos para acercarlos a nuevas audiencias, y en eso el disco cumple con creces. La producción sin embargo, siguiendo la estela de THE ROOTS es gramofónica, emulando el clasicismo y el espíritu del pasado, lo que unido a la precisión rítmica milimétrica de la que hace gala THE ROOTS, y a la clase de LEGEND, puede generar la escucha de “Wake Up!” algo fría al principio, pero las ganas y la fuerza que se imprime en cada composición, acaban por compensarlo, como en el tema título, “Wake Up Everybody” donde colaboran COMMON y MELANI FIONA, que levanta de la silla a cualquiera.

En la segunda parte del trabajo encontramos otras joyas en medio del nivel sobresaliente como son “Wholy Holy” de MARVIN GAYE o “I Can't Write Left Handed” de BILL WITHERS. Siendo ambos influencias claras de LEGEND, parece como si el cantante se sintiera en su casa, haciendo suyas ambas composiciones, mientras THE ROOTS le ponen un colchón añejo y cargado de humo a sus espaldas. Temas espirituales, cargados de sentimiento y que se renuevan lo justo, en lo que a ritmos y estructura se refiere, que no en cuanto al alma que desprenden. Pero no me quiero dejar tampoco “Little Ghetto Boy”, que popularizara en su momento DONNY HATHAWAY y en donde LEGEND y THE ROOTS se acompañan del rapero BLACK THOUGHT. La melodía y el ritmo Funk-Soul están ahí, pero el toque Hip-Hop le da un aire totalmente nuevo y diferente, que ni siquiera la interpretación clasicista de LEGEND nos hace olvidar. No en vano, THE ROOTS son conocedores del cancionero de DONNY HATHAWAY pues ya han versioneado en más de una ocasión el clásico “The Ghetto”.

Como decía al principio, proyectos como el de “Wake Up!” transmiten buenas sensaciones desde el principio. Si luego los resultados son tan buenos, uno no puede más que dejarse llevar y disfrutar. JOHN LEGEND y THE ROOTS dieron en el clavo y consiguen en este trabajo renovar y rendir homenaje al mismo tiempo. Una gozada.





“I Can’t Write Left Handed”: https://www.youtube.com/watch?v=odpJw1OEM8s

miércoles, 20 de mayo de 2015

RIOT - "Thundersteel": Una banda infravalorada


El caso de RIOT es un ejemplo de injusticia dentro del negocio musical. Aunque su debut, "Rock City", data de 1976, y no cabe duda de que poseen muchos fans alrededor del globo, el éxito de la banda tras 30 años de historia es moderado y para nada correspondido con su enorme calidad. Quizás sea consecuencia de sus inicios poco promocionados, o debido a sus constantes cambios de formación. Incluso puede que este resultado sea fruto de que RIOT no ha sido una banda muy prolífica en discos... sea cual sea la causa, la banda de Mark Reale no ha podido quitarse la etiqueta de banda de culto y sin embargo, es elogiable la tenacidad de su creador por mantener a flote RIOT disco tras disco, con la misma ilusión del primer día.

Los neoyorkinos nos visitaron no hace mucho por varios puntos de la geografía española, y aunque en ninguno de los conciertos la audiencia pasó de 400 personas, los que pudimos asistir a alguna de sus descargas nos volvimos a casa con la sensación de haber visto a una gran banda. El nuevo vocalista desde que Mike DiMeo se dedicara en exclusiva a THE LIZARDS, el enorme (en lo que a cuerdas vocales se refiere), Mike Tirelli, dio muestras de adaptarse a las mil maravillas a los registros vocales de sus predecesores, incluso a los agudos de los que hace gala Tony Moore en "Thundersteel". Esto demuestra que hay RIOT para rato, afortunadamente, lo que unido a que por fin en este 2006 podremos disfrutar del nuevo disco de la banda, algo retrasado durante más de tres años por la situación de DiMeo con respecto a la banda, hace que todos sus fans estemos de enhorabuena.

Centrándome en "Thundersteel", el sexto álbum de estudio de RIOT, puedo decir, sin que sea exagerado, que es uno de mis diez discos favoritos de todos los tiempos, el "Painkiller" particular de la banda de Mark Reale. Un disco que vino en una etapa delicada para la banda, tras casi cinco años de silencio en los que solo la terquedad de Reale por hacer que RIOT siguiera adelante, consiguió que la banda no se disolviera definitivamente. Atrás quedaba su fantástico debut, "Rock City" y el no menos increíble "Narita" de 1979, de un cariz más clásico y menos rápido que "Thundersteel", pero donde la melodía de Reale en las seis cuerdas y la particular voz de Guy Speranza, el primer vocalista de la banda, consiguen hacer llegar al éxtasis. En muchas entrevistas (teniendo en cuenta que Mark Reale no concede excesivas), el líder de RIOT siempre lamenta la poca fuerza que su sello de entonces puso en su proyecto, lo que les hizo perder importantes giras que quién sabe a qué altura podrían haber puesto a la banda, demasiado infravalorada para mi gusto.

Aún así, lo mejor estaba por llegar. En 1981 la banda estaba en su momento más creativo y sacaba al mercado el precedente musical de "Thundersteel", el tercer disco de RIOT, "Fire Down Under". Mucho tiempo dudé entre reseñar "Thundersteel" o este tercer trabajo, pero al final me dejé llevar por mi gusto personal más que por la objetividad. "Fire Down Under" siempre ha sido considerado por los fans un punto culminante de la carrera de RIOT, para muchos uno de los primeros discos de Speed Metal de la historia. Tras la marcha de Guy Speranza, Rhett Forrester se unió a la banda y su voz más cálida hizo que Reale cambiara la orientación musical hacia terrenos más Hard Rock en "Restless Breed" y "Born In America", tras lo cual una serie de problemas en el seno de la banda, y la falta del ansiado éxito que parecía no llegar nunca, hizo que RIOT se deshiciera temporalmente.

Afortunadamente, una banda completamente nueva formada con un joven monstruo de las baquetas, como ya demostrara previamente en el seno de la magnífica banda de Thrash JUGGERNAUT, como es Bobby Jarzombek (aunque no está presente en todos los temas del disco, turnándose con Mark Edwards), el bajista Don Van Stavern y el vocalista Tony Moore, capaz de llegar a agudos imposibles, pero con la suficiente versatilidad en la voz para adaptarse a otras tesituras, aparte del propio Mark Reale, grababan nuevamente  en 1988 un álbum para la historia, mezcla de Heavy y Speed Metal que en muchos temas deja con el culo al aire a los grupos de Power Metal posteriores. Este disco es, por supuesto, "Thundersteel", el disco objeto de esta reseña.

No se puede empezar un disco de una forma más efectiva como con el propio "Thundersteel", tema título del trabajo. El riff de entrada ya quedará grabado a fuego en nuestros cerebros, mientras el doble bombo y las baquetas a mil por hora de Jarzombek harán el resto, junto con un solo fantástico que el señor Reale se marca en la parte central del tema y la voz de Tony Moore, que en este corte llega a cota de potencias increíbles. Una composición para no parar de mover la cabeza y desfasar, que en directo es pura dinamita. Esta línea se ve continuada en "Fight Or Fall", donde el doble bombo se mantiene, pero el nivel de revoluciones baja para un mejor lucimiento de Tony Moore en tesituras más melódicas y con un estribillo más épico que entra a la primera.

Después de tan magnos trallazos el cuerpo precisa un descanso, pero ¡vaya descanso!, uno de los mejores temas del disco y sin embargo más a medio tiempo. Muchos grupos europeos como HAMMERFALL le deben a "Sign Of The Crimson Storm" admiración absoluta. Un corte extenso, épico, con unos riffs muy BLACK SABBATH, y donde la parte más cálida de la voz de Tony Moore sale a relucir en forma de unas melodías superlativas. El papel de Don Van Stavern es fundamental en este tema, manteniendo el pulso de manera magnífica, lo que unido al gran sonido ochentero de la producción, hace que este tema sea una de las obras maestras del grupo.

Y tras la calma, vuelve la tempestad en forma de "Flight Of The Warrior", típica de sus directos y uno de los temas más asimilables al Power Metal del disco. Nuevamente Jarzombek deja exhausto, aunque Tony Moore modera más su voz que en "Thundersteel", consiguiendo sensación de calidez a la par que de fuerza. El lucimiento de Reale en el solo vuelve a ser fantástico, aunque no es lo mejor que puede sacar de su instrumento. A pesar de pecar de algo previsible, es también un gran corte, aunque algo tapado por la suprema "On Wings Of Eagles", tema con un ritmo frenético muy similar a "Fligth Of The Warrior", pero diferenciado del anterior en dos cosas fundamentales: unos riffs rockeros pero poderosos a más no poder, que cambian encajados en una variada estructura llena de sorpresas, y un trabajo de Tony Moore excepcional, sobre todo en el pegadizo estribillo. Además el solo experimental y lleno de efectos que se marca el señor Reale es de órdago.

Un aparente nuevo descanso en lo que a revoluciones se refiere viene de la mano de "Johnny´s Back", otra habitual en sus directos, de corte más clásico en sus riffs y donde Van Stavern vuelve a la primera plana con una gran línea de bajo, y Tony Moore llega a agudos inhumanos a la par que con su cariz melódico se marca otro gran estribillo. Nuevamente un gran corte que precede a otro de mis preferidos, "Bloodstreets". Muchos diréis que estoy loco al considerar esta composición una de mis preferidas, pero hay que escucharla para entenderlo. El medio tiempo que ya hizo su presencia en "Sign Of The Crimson Storm", vuelve en forma del que se puede considerar el tema más intimista y lleno de sentimiento del disco. Las melodías que Reale saca de su guitarra me recuerdan a "Narita", otro de mis discos favoritos del grupo, y Tony Moore parece que va a acabar llorando al final del tema. Desde la introducción acústica hasta su apoteósico final, este corte es de lo mejorcito de la historia del Heavy Metal. Así de simple.

La tendencia más clásica de "Johnny´s Back" vuelve con "Run For Your Life", un tema que siempre que lo escucho me recuerda a SAXON, aunque siempre que te lo imagines con la única voz de Biff. Quizás tenga la mala suerte de estar entre dos composiciones superlativas, la ya citada "Bloodstreets" y el bombazo que aún está por llegar, "Buried Alive (Tell Tale Heart)", pero el clasicismo Heavy de este tema lo convierte, aún así, en imprescindible dentro de "Thundersteel".

Y por fin, poniendo punto y final a esta obra maestra, un corte de casi nueve minutos, que te dejará con unas ganas tremendas de volver a poner el disco otra vez en el reproductor. La introducción de Reale es sublime, un solo cargado de sentimiento, a la par que técnico, capaz de hacerte volar si cierras los ojos, tras el cual, y después de unas lúgubres campanas, comienza el épico tema de "Buried Alive". Todos los miembros de RIOT en este corte cumplen con nota de sobresaliente, desde Jarzombek, que deja a un lado su velocidad trepidante para hacer un acompañamiento lleno de cambios de ritmo y breaks, pasando por el pulso fundamental de Van Stavern, la profunda y desgarradora voz por momentos de Tony Moore, y desde luego, el sublime trabajo de Reale en las seis cuerdas, tanto en el campo de los riffs, la segunda línea de guitarra y sobre todo, en los solos. Un broche de platino para un disco indispensable (incluso aunque muchos digan que su portada es la peor del grupo, opinión que no comparto).

Tras "Thundersteel" entraría Mike Flyntz (aún en la banda) como segundo guitarrista, y Tony Moore se mantendría aún un disco más en estudio, "The Privilege Of Power", dando paso al cuarto vocalista en la historia de RIOT (que grabaran algún disco), y uno de los que se mantendría más tiempo en la banda, Mike DiMeo, dando lugar a varios discos muy buenos entre los que destaca "Nightbreaker" (mi favorito), "Inishmore" y el que era el último disco de la banda hasta ahora, "Through The Storm" (otro de mis favoritos) en 2002. Con DiMeo grabarían otro disco, pero tras dedicarse más en serio a THE LIZARDS y con la entrada de Mike Tirelli, el teórico nuevo disco de RIOT se retrasó aún más (aunque según parece saldrá a lo largo del verano).

En cualquier caso, RIOT merece ser una banda mejor considerada en la historia del Heavy Metal. Otros con menos calidad (y cada vez menos según pasan los años), llenan estadios, mientras los neoyorkinos se conforman con pequeñas audiencias, aunque afortunadamente con fieles fans. Desde aquí mi humilde aportación a tratar de encumbrarlos por fin de una vez por todas. Únete a la armada RIOT.




(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com

lunes, 11 de mayo de 2015

TRIANA - "El Patio": Todo es de color en Triana.


Hay discos que marcan un antes y un después. Bien sea el inicio de un nuevo estilo, el nacimiento de un grupo trascendental... el caso es que tanto desde un punto de vista objetivo, como subjetivo para muchos, hay discos que no reciben más que alabanzas fruto de su significado. En este grupo de discos, siendo localista, pero también recordando la trascendencia internacional que tuvo, “El Patio” de TRIANA merece, desde mi punto de vista, estar dentro de ese selecto club de obras. Soy consciente de que algunos se verán sorprendidos de ver este disco reseñado en la sección de clásicos de esta web y más por un individuo tan “extremo” musicalmente hablando como el que suscribe, pero considero “El Patio” una obra maestra y personalmente, en mi top 5 de discos que me llevaría a una isla desierta. Y lo mejor de todo, más de 30 años después, el disco suena sin síntomas de vejez y me consta que mantiene su capacidad de impresión en aquéllos que no han escuchado a TRIANA nunca, todo un logro a mi modo de ver.

Hecha esta reivindicativa introducción, para encontrar los orígenes de TRIANA, tenemos que remontarnos a 1973, cuando se formó el grupo TABACA, donde estaban Jesús De La Rosa y Eduardo Rodríguez y que pretendía seguir la tradición de bandas como Crosby, Stills, Nash & Young, pero que chocaba con lo que la industria musical española del momento pretendía encontrar, con lo que el grupo no dio mucho de sí y acabó por disolverse. Para seguir viviendo, De la Rosa y Rodríguez tuvieron que compaginar la creación de sus propios proyectos musicales, con la participación en grupos de éxito y así pagar las facturas. Así se puede entender el hecho de que Eduardo Rodríguez estuviera en LOS PAYOS, grupo que tiene en su haber un hit veraniego como “María Isabel”. Pero las mentes inquietas de De La Rosa y Eduardo no se vinieron abajo y en 1974 nació TRIANA, en unión a Juan José Palacios “Tele” que Eduardo conoció en LOS PAYOS. En esa formación primigenia de TRIANA, estaba presente también Manuel Molina como guitarrista y Lole dando palmas y zapateando, pero el resultado no convenció del todo a De La Rosa y Eduardo por lo que pronto ambos fueron suplidos por Manolo Rosa tocando el bajo, el cual nunca se integró como miembro de pleno derecho en TRIANA, pero fue bajista de la formación sevillana en sucesivos discos.

La formación estaba completa y TRIANA era ya una máquina en movimiento, pero faltaba lo más importante, apoyo discográfico. Ya tenían temas para grabar un disco y en verano del 74 se cruzó en la trayectoria de TRIANA otra persona fundamental en su evolución, Teddy Bautista (persona de gran importancia en la historia de la música en España, aunque se haya visto ensombrecida por su papel en la SGAE). Él les llevó a los estudios Kirios, les prestó equipo técnico y tomó un papel activo en algunos elementos de producción de lo que iba a ser el primer disco de TRIANA. Así, “El Patio” fue grabado y su single, “Luminosa Mañana” enviado a las discográficas para que lo editaran y la banda fuera promocionada. Pero aquí los sevillanos se encontraron con un escollo: ninguno de los sellos punteros del país recibieron el tema con devoción y no se arriesgaron a sacarlo adelante. Esa mezcla de Flamenco y Rock sinfónico y psicodélico que convertía a TRIANA en unos KING CRIMSON a la española, no convenció y todo pudo irse al traste si no hubiera sido por Movieplay que decidió sacar “El Patio” a través de un sello filial, Gong. La promoción del disco fue mínima, pero el boca a boca funcionó, como muchas veces ha ocurrido en nuestro país, y aunque no fue hasta el tercer disco de la banda, “Sombra y Luz” que TRIANA se convirtieron en superventas, la popularidad del grupo crecía por momentos por meritos propios en los conciertos del grupo.

Musicalmente “El Patio” es estremecedor. Un disco cargado de color, de dinamismo y de momentos espeluznantes gracias a la voz de Jesús De La Rosa, considerado por un amigo mío como el Mikael Akerfeldt español con la voz más expresiva del panorama musical de nuestro país. PINK FLOYD, KING CRIMSON... se dan la mano con el Flamenco y sus ritmos sincopados en forma de bulerías y coplillas, uniéndose ambos estilos de una forma natural y fluida, sin fisuras y como si hubieran nacido para viajar juntas. Era el momento de mayor auge de lo que se llamó el Rock Andaluz, movimiento en el que pronto TRIANA se convirtió en su buque insignia. En este contexto surgió el disco debut del grupo sevillano y se formaba por siete composiciones que son parte de la historia musical española y no sólo por “En El Lago”, quizás la más popular de este disco, porque todos y cada uno de los temas de “El Patio” son tremendos, pequeñas joyas, pequeñas obras de arte compuestas con sentimiento y de una belleza inusual. Además siempre he considerado que las canciones están ordenadas de una manera muy acertada, porque la tensión y la capacidad hipnótica en el oyente es tal que pronto te sentirás atrapado por la música de TRIANA y no querrás salir de ella.

El disco se abre con un tema de casi diez minutos, “Abre La Puerta”, con un inicio realmente sinfónico y grandilocuente, donde la guitarra de Eduardo Rodríguez regala emociones en cada rasgado de cuerda, mientras los teclados de Jesús sirven de colchón y la precisa batería de “Tele” marca la pauta. La compleja estructura del tema recoge el gusto de De La Rosa (compositor del tema) por los genios del Rock sinfónico de finales de los sesenta, pero también por sus raíces musicales, por su amor al Flamenco, como demuestra el ritmo de bulería que es el hilo conductor de la composición. La voz de Jesús, con su acento y el deje aflamencado, transmite fuerza, luz y color, acorde con el tempo movido en que se basa “Abre La Puerta”. La parte central de la composición es vehículo de lucimiento para todos los miembros de TRIANA, incluso para Manolo Rosa, el cuarto en la sombra del grupo sevillano, pues mantiene el pulso con su bajo de una manera magistral. La estructura se rompe, pierde su dinamismo y deja paso a un momento mágico, totalmente “Crimsoniano” donde la guitarra eléctrica de Antonio Pérez hace su aparición brevemente, antes de que Juan José Palacios ejecute un pequeño solo con su batería, con el que creeremos estar ante una versión del “In-A-Gadda-Da-Vida” de IRON BUTTERFLY. Al final, el dinamismo inicial se recupera mientras Antonio Pérez y Jesús De La Rosa se erigen como maestros de sus instrumentos en una orgía musical que servirá de punto y final al tema.

“Sé De Un Lugar” mantiene el aire sinfónico y psicodélico de su predecesora, pero esta vez en medio de un tema que probablemente sea el más denso del trabajo. Jesús adquiere una tonalidad en su voz quejumbrosa, absolutamente estremecedora y por momentos llena de tensión acumulada. La estructura se rompe y se rehace una y otra vez, siendo conducida por los teclados de Jesús, llenos de efectos y experimentos variados, que sirven para que Antonio Pérez haga su aparición, para que Eduardo Rodríguez resurja con mayor protagonismo. El efecto hipnótico conseguido con este vaivén es indescriptible, consigue atrapar como pocas veces se podrá encontrar en un disco y eso que es el tema más complejo de escuchar de todo “El Patio”. No he hablado aún del apartado lírico, otro de los puntos fuertes de TRIANA lleno de metáforas y con letras que pueden dar lugar a un gran número de interpretaciones, siendo “Sé De Un Lugar” una de las más ambiguas en este sentido, pero llena de belleza igualmente.

Como ya dije en su momento, la forma en que los temas están ordenados en “El Patio” me parece acertadísima, y la mejor manera de que el oyente se recupere de tanta tensión musical concentrada en los dos primeros cortes del disco es con una coplilla pasajera y colorista como es “Todo Es De Color”, un oasis para que nos relajemos y retomemos fuerza para todo lo que queda por delante, que es mucho y muy bueno. Precisamente este contraste entre luz y sombra, que serviría de título para el tercer disco de TRIANA, me parece una definición precisa de las sensaciones que genera “El Patio”: mezcla de melancolía y optimismo, amor y odio... contrastes que llevan nuestras almas por un camino lleno de recovecos. “Luminosa Mañana” en este sentido es una mezcla entre ambas sensaciones, un tema de tempo controlado, donde los teclados de Jesús son los protagonistas encarnados en numerosos sonidos distintos que recorren múltiples paisajes y texturas, pero con una letra que podríamos considerar la descripción de un remordimiento matutino por lo realizado la noche anterior. Mezcla de luz y sombra, no cabe duda.

Emotiva como pocas es “Diálogo”, cuya letra acoge en su seno una historia de amor no correspondido, tema que podría ser tachado de recurrente en muchos grupos, pero que en boca de Jesús De La Rosa adquiere una dimensión nueva, lo que unido a los fraseos flamencos de Eduardo Rodríguez y el bajo de Manolo Rosa, que adquiere una función fundamental en un tema desnudo, donde la voz de Jesús es protagonista, hacen de “Diálogo” uno de los momentos más bellos del plástico, como este fragmento de su letra refleja: “y la luna me contestaba, para amar hay que sufrir”. Sin poder salir del ensimismamiento en que nos encontramos, recuperando el ritmo sincopado del Flamenco, “En El Lago” surge de los surcos de “El Patio”. Este tema siempre ha sido para mí un talismán, de esas canciones que de repente surgen en tu mente cuando menos te lo esperas y que asocias a momentos importantes de tu vida. Su letra, que podríamos considerar también objeto de múltiples interpretaciones, desde la descripción de una amistad, pasando por la descripción de un amor pasajero, hasta la narración de los efectos que en el cuerpo tiene la experimentación con las drogas (“creo recordar que por la noche, el pájaro blanco echó a volar, en nuestros corazones, en busca de una estrella fugaz”), se ve envuelta en una composición que es de las más accesibles del trabajo, de las que aporta luz y no sombras, pero siempre con la capacidad de TRIANA de emocionar ya sea con un tema intrincado o con una cancioncilla como “Todo Es De Color”. Al final, todo eclosiona en una explosión instrumental, donde Antonio Pérez distorsiona su guitarra hasta el límite, levantando de la silla al oyente y dejándole en bandeja para el cierre de “El Patio”, otro de los momentos culminantes del plástico.

Cierre que viene dado por otra bulería, nuevamente con un ritmo sincopado como conducción de “Recuerdos De Una Noche”, donde Antonio Pérez vuelve a aportar el toque duro y distorsionado de TRIANA y Eduardo Rodriguez se apoya en su estilo flamenco en contraposición, lo que en unión a las palmas de “Tele” y los estimulantes ritmos de su batería, convierten al tema en uno de los más movidos de “El Patio”. El intercambio de solos entre Antonio Pérez y Jesús dan un toque psicodélico que no desentona para nada en el Flamenco de base de la canción, donde por una vez la voz de Jesús no es la auténtica protagonista, siendo un elemento más de TRIANA. Se llega así al final, con la sensación de que nos hemos quedado con ganas de mucho más, de haber escuchado algo grande y haber pasado el tiempo en un suspiro. Afortunadamente TRIANA repetiría este grado de inspiración en “Hijos Del Agobio”, segundo disco de la formación que vio la luz en 1977 en plena transición española. Un disco más oscuro, más sentido si cabe y que siguió aumentando el buen nombre del grupo, que por fin vería recompensados sus esfuerzos en 1979 con la edición de “Sombra Y Luz”, primer superventas de TRIANA y todo un éxito en la música española.

Lo que vino a continuación fue la eclosión del éxito de la banda, pero también un estancamiento creativo. TRIANA había conseguido llegar a lo alto, y era de tontos no aprovecharlo, así sacaron tres discos más con temas muy notables y otros que eran más para cubrir el expediente. Canciones como “Tu Frialdad” o “Una Noche De Amor Desesperada” se mantienen en la memoria de los oyentes de la época como hits radiofónicos, pero en general por debajo de lo que en la sagrada trilogía de “El Patio”, “Hijos Del Agobio” y “Sombra y Luz” TRIANA había conseguido. En 1983, después de exprimir el éxito al máximo, el grupo regresó después de un año en silencio con “Llegó El Día”, pero no se pudo saber si los momentos de inspiración de sus primeros años se iban a recuperar pronto, porque ese mismo año, un trágico accidente de tráfico acababa con la vida de Jesús De la Rosa, abriendo la veda para que en los años venideros fueran las discográficas las que se lucraran a costa de TRIANA sacando ediciones de sus discos por todas partes, recopilatorios homenaje... hasta una gira de “reunión” de la banda en manos de Juan José Palacios a mediados de los noventa, que tuvo hasta un breve reflejo discográfico con “Un Jardín Eléctrico”. Pero TRIANA, tal y como fue conocida en su inicio, ya había muerto, eso sí, dejando un legado único e indispensable en la historia musical española.

“El Patio” y también sus dos secuelas, “Hijos Del Agobio” y “Sombra y Luz”, son obras maestras de música ajena a cualquier tipo de etiquetas. Joyas que hicieron de Andalucía una de las zonas más prolíficas de España en el mundo del Rock y cuya sombra de éxito es muy alargada, llegando incluso a aparecer sus temas en un famoso concurso de televisión de busca-talentos musicales, demostrando que las composiciones de TRIANA siguen siendo actuales y mantienen su poder hipnótico. Jesús De La Rosa, Eduardo Rodríguez y Juan José Palacios, TRIANA, tres maestros que tienen, por derecho propio, un hueco en el olimpo musical.



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