miércoles, 21 de junio de 2017

PAGANIZER - "No Divine Torture": puro death sueco


Vuelve este grupo de Death Metal sueco "old school" con su ya quinto disco (segundo en Xtreem). Han perdido a su guitarrista solista en el camino, y aunque Rogga no realiza unos solos muy imaginativos, cumplen su función y evitan que, de momento, no se eche de menos esta baja. Lo que no han perdido es su potencia, ni sus raíces. Siguen desprendiendo GRAVE y DISMEMBER por los cuatro costados. No dicen nada nuevo, pero tienen una calidad tremenda y un sonido estupendo, de lo mejor que se ha editado en Death Metal en mucho tiempo.

La producción corre de nuevo a cargo del grupo en los Soundlab Studios (qué raro ¿no?) y masterizados por el gran Dan Swäno (¿alguien lo dudaba?), lo que garantiza un sonido potente, pesado y lleno de fuerza. Los miembros del grupo en su línea: una sección rítmica tremenda, con una batería que te deja exhausto con sus constantes cambios de ritmo, y una voz brutal, muy en la línea de grupos similares como VOMITORY, INSISION o BLOODBATH. Aunque sobre la voz hay que decir que en este disco han introducido más registros: uno gutural super-oscuro y otro más agresivo.

El disco recorre cerca de cuarenta minutos brutales, sin descanso para el oyente, sin intros ni otras cosas similares, sólo buena música impecablemente facturada. Se abre con un trallazo lleno de ritmos Thrash: "No Divine Rapture", probablemente el tema más directo y brutal del disco, plagado de riffs muy pegadizos. "On Your Knees", nos hace caer de rodillas, como dice su título, ante el grupo. Un inicio a lo VADER que da paso a un tema más ralentizado en algunas partes, pero igualmente potente. "Nailed Forever" es el tema más pegadizo de todo el disco, con riffs simples pero que dan en el clavo, y con un ritmo central que hace saltar del sitio al más tranquilo y pausado. "Brutallity Torn Sanity" nos introduce en una estructura variada, con partes Doom, otras más rápidas y distintos registros de voz. "Devour Digest Defecate" y "Abscess in Black", tienen un desarrollo más clásico; puro Death sueco plagado de ritmos Thrash y de riffs pesados. "The Plague That Hunts" y "Way Of The Rotting", tienen partes a medio tiempo al más puro estilo BOLT THROWER, aunque de nuevo predominan los ritmos Thrash de este estilo. El disco se cierra con una genial "Ingen Utväg" cantada en sueco con la voz más agresiva de todo el álbum. Es un tema sin descanso para las cervicales que es un excelente punto y final para el trabajo.


Se puede decir que es un disco más variado en lo que a estructura de temas se refiere, pero en sonido siguen como siempre. De todas formas tampoco hace falta que cambien, porque su potencia y sus riffs hacen que sea difícil que los olvides y que tengas ganas de experimentar toda esta fuerza en directo. Lamentablemente no se prodigan por estas latitudes. Un disco excelente, imprescindible para cualquier fan del mejor Death sueco envejecido en barrica de roble.

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SICKROOM - "That Killing Silence": de todo menos silencio


El sello austríaco Noise Head Records debe tener un vínculo especial con España, porque si ya los andaluces KILLEM acaban de editar su segundo disco con ellos, ahora lo hacen SICKROOM, desde Tortosa y en este caso siendo su debut. Dejando a un lado reflexiones sobre el sello, y usando un tópico periodístico, SICKROOM se presenta en sociedad con un sorprendente “That Killing Silence”. Y digo sorprendente no por su contenido musical, que aunque notable y no precisamente raspado, no deja de ser algo “conocido” como luego comentaré. Lo digo por el propio pasado del grupo, según cuentan en la biografía de su MySpace: lo que empezó siendo una banda de versiones de METALLICA, OZZY, IRON MAIDEN, en definitiva, Metal en su cara más mainstream, ha evolucionado hacia un Deathcore o Death Metal melódico con toques Hardcore para ser más precisos, que trae a la mente los mejores momentos de un género que ha dado bandazos y mutado al albedrío de los jefes de las grandes discográficas, hasta que ha terminado por estallar en pedazos.

Si se leen opiniones sobre “That Killing Silence”, la suerte que tiene el haber recibido este disco cuando ya lleva varios meses editados, casi todos lo suelen catalogar dentro del Metalcore. Recurso fácil, aunque no seré yo el que niegue que para en pocos segundos resumir a SICKROOM puede ser tentador tirar de la citada etiqueta. La banda de Tortosa se nota que ha bebido de las corrientes más actuales (o al menos hasta hace un par de años), pero partiendo de unas bases mucho más clásicas. Lo suyo es Death Metal melódico a través de otros: a través de UNEARTH, AS I LAY DYING y THE BLACK DAHLIA MURDER, como ellos mismos reconocen, a lo que añadiría sobre todo unos primerizos ALL SHALL PERISH, dada la combinación de dos voces tan antagónicas como la más Hardcore y una aspirada y brutal de puro Death Metal y algo de los primeros NEAERA también.



Sin embargo, y aunque se podría uno quedar en el párrafo precedente, yo creo que SICKROOM tiene más en cuenta incluso el paso inmediatamente anterior, es decir AT THE GATES y sus derivados. Se nota en las melodías, se nota en los solos y se nota en la voz agresiva, pero sobre todo se nota en que los elementos Hardcore son secundarios y la producción se centra más en el riff. Dicho esto, SICKROOM, los consideres Metalcore o los consideres Death Melódico, es un grupo a tener muy en cuenta porque, dentro de lo habitual de su sonido, se despegan de la tercera generación y miran de forma más directa hacia atrás. Sólo les pondría un pero en los resultados: la producción es muy buena, clara en las melodías, brutal en los ritmos y permite hacer audibles ambos registros vocales, pero la batería me suena un poco artificial. Especialmente el uso de los platos y el charles parece que está disparado, cuando es evidente que es un ser humano el que anda detrás. Dejando este detalle, el resto gana en intensidad y efectividad por momentos.

Al igual que los citados ALL SHALL PERISH, el grupo español demuestra dotes compositivas en temas largos y bien estructurados, aunque sin repujados excesivos que hagan perder el hilo: la propia “That Killing Silence”, con alguna de las mejores melodías del plástico, pasa por diversos tempos sin que uno tenga la sensación de discontinuidad; la pesada “Imposed War” (quizás la que más sufre con el sonido de batería al que antes me refería), tema menos inmediato, pero no por ello menos efectista; y ya en la segunda mitad, “Hand Of Salvation”, cuya entradilla recuerda a los últimos AMON AMARTH, siendo una de las más emotivas en las melodías, sin perder fuerza en su desarrollo. Otros cortes pueden resultar menos sobresalientes, aunque no bajan el nivel: “When Tragedy Found A Martyr”, pese a su brutalidad innata, es demasiado continuista con su predecesora y pierde algo de fuerza; “The Answer”, de inicio decadente y reflexivo, se hace un poco larga y “I Deny”, que vuelve a la onda de “When A Tragedy Found A Martyr” puede resultar algo menos inspirada, pero aún así con muy buenas melodías. Sin embargo, en conjunto el grupo puede presumir de haber conseguido un debut muy prometedor y con buenas referencias.

Originales no son, pero tampoco les falta calidad y sólo el tiempo dirá su propuesta consigue seguir adelante o estancarse y sufrir problemas para mantenerse viva. SICKROOM irrumpe así con “That Killing Silence” en un género que en España no ha llegado a cuajar y además mirando a donde se debe: las pseudo copias, de otras copias, que a su vez lo son de otras, no llevan a ningún sitio. Ellos huyen de todo esto. Buen debut. 

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lunes, 12 de junio de 2017

KILLEM - "Muted": formando un sonido.


Que el Thrash en España ha vuelto a tener un lugar protagonista es algo que nadie puede discutir. Bandas como OMISSION, LEGEN BELTZA, RANCOR, ANGELUS APATRIDA, HELL-TRAIN… lo atestiguan, dando vida a una escena española que no me cansaré de decir, cada vez goza de mejor salud. Y dentro de esta savia nueva tienen uno de los puestos de honor los andaluces KILLEM, cuyo debut en larga duración, “Muted” me dispongo a comentar.

Con buenas referencias previas, y la escucha de su anterior trabajo, su demo “Void”, que me sorprendió gratamente, las ganas del que suscribe por escuchar “Muted” eran grandes, y más después del éxito cosechado en una serie de conciertos realizados por España con algunas de las otras bandas Thrash españolas citadas en esta reseña. Su Thrash técnico pero a la vez pegadizo, con reminiscencias a los primeros MEGADETH, ANNIHILATOR... era de lo mejorcito, y tenía curiosidad por saber qué nivel alcanzaban en un trabajo más ambicioso como es “Muted”. El resultado, como a continuación relataré, es muy bueno, con algún punto débil, pero en general cubre las expectativas con creces. 

Pero voy a ir por partes. Lo primero que me llamó la atención mientras mis oídos eran golpeados con “Cancer”, el corte de apertura del trabajo, fue la presentación del CD. Inquietante y sencilla portada y un extenso libreto, que aunque sea algo secundario, se agradece. Lo siguiente que me llamó la atención, y que es el punto fuerte de este trabajo, ya centrándome en aspectos musicales, fue la madurez compositiva que ha alcanzado el grupo. Los temas son más complejos, cañeros y variados que en su demo, haciendo gala de riffs más veloces, giros mejor pensados, estructuras más trabajadas y unos solos notables. Todos estos elementos se juntan y dan lugar a un gran disco de Thrash, cañero, técnico y a la vez no exento de melodía, que gustará a todos los aficionados al género. 



El punto débil viene de la mano de una producción demasiado compacta y gris. El sonido es bueno, pero demasiado monolítico, haciendo que las guitarras pierdan matices y sean tapadas en ocasiones. Gana en crudeza, pero pierde en el resultado global. Eso sí, es lo único un poco menos bueno de un trabajo magnífico, y es una pena, porque las guitarras de Javier y Victor son excelentes a lo largo de todo el disco, haciendo que algunos de los riffs se queden bien grabados, y aportando el toque de melodía necesario en unos solos bastante logrados, que encajan a la perfección en los temas y dan un toque de variedad mayor. La batería de Ramón también es de órdago, haciendo gala de buenos cambios, y aunque Gonzalo quede un poco tapado debido al problema de producción citado, su papel también es esencial. No me olvido de su gran vocalista Alex, que aunque sigue teniendo un cierto aire a MEGADETH, se ha vuelto más agresivo, rasgando más el tono y haciendo más variado su trabajo.

En el apartado de temas a destacar, la tarea se me hace más difícil porque la hora de duración de “Muted” da para mucho. La triada de “Revenge”, “Behind The Lie Of Perception” y “Void” es absolutamente gloriosa, sobre todo el segundo de los citados, uno de los temas a la vez más cañero y más asombroso en estructura. “Biolypse” quizás sea otro de mis favoritos debido a su variedad de elementos y a su apoteósico final donde es imposible no mover la cabeza sin parar. En el apartado más rítmico y reposado, sin dejar la potencia a un lado, “Neverending Pain” es un gran tema, quizás demasiado largo al final, pero en general muy bueno. Algo similar le pasa a “Full Force”, siendo seguramente mi tema menos preferido porque creo que lo extienden demasiado. Afortunadamente, “Hate” con un riff tan típico como adictivo y “Faithless Priest”, con su descomunal inicio y donde Ramón da una lección de batería, ponen el broche de oro a este gran disco. 

En definitiva, KILLEM se ha sacado de la manga un discazo. Aunque deben pulir un poco su sonido, el resultado compositivo es tan grande, que no tengo más remedio que recomendarlo. Para un fan del Thrash como el que suscribe, que surjan grupos como KILLEM es una grata noticia y si encima lo hacen tan bien, la cosa es aún mejor. Ojalá sigan mucho tiempo, porque calidad tienen un rato. Si te gusta el Thrash, ya estás tardando en hacerte con “Muted”. 

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KILLEM - "Reflections Of Decline": Un cambio sorprendente.


Aquí tenemos el primer disco del grupo sevillano KILLEM, Death-Thrash técnico de primera línea que... Espera un momento, ¿KILLEM? ¿Los de “Void” y “Muted”? Una hora después de escribir estas dos líneas vuelvo a sentarme delante del ordenador, tras reescuchar los citados trabajos (su demo y primer disco respectivamente). No, no estamos ante el debut, y sí, son los mismos KILLEM que con “Muted” me hicieron soltar alabanzas, a la par que el deseo de obtener un mejor sonido que les hiciese brillar. ¿A qué viene entonces esta introducción surrealista? A que “Reflections Of Decline”, cuatro años después, es el nacimiento de unos nuevos KILLEM: un nuevo estilo, nuevos registros, nuevas facetas, nuevo sonido pero... increíbles resultados. ¿Comparaciones? como siempre odiosas, así que lo mejor es no tener en cuenta ni “Muted” ni “Void”, esto es simplemente un gran trabajo, de un grupo que evoluciona. ¿Que se llaman KILLEM y “hacían” Thrash? Sí, y lo siguen haciendo, sólo que mirando hacia vehículos de expresión que les permiten formar una personalidad propia más fuerte y duradera.

Poniendo en orden las ideas, KILLEM se caracterizaba en “Void” por un Thrash avanzado, pero influido por los clásicos, especialmente unos MEGADETH que salían por boca de Alex L. Demise y se reproducían en muchos riffs y melodías. “Muted” ya fue una vuelta de tuerca en este sentido: el lado técnico se potenciaba, el sonido se recrudecía y Alex rasgaba un poco su voz. El resultado fue que ANNIHILATOR y TESTAMENT en sus épocas más agresivas hacían su aparición, junto algún momento más progresivo y avanzado si cabe que hacía pensar en SADUS aunque aún limitadamente. Hasta ahí se resumían cinco años de existencia, con una evolución exponencial a la que le faltaba madurar y sobre todo gozar de un mejor sonido, punto flaco del grupo. Es normal que, el transcurso de casi otros cinco años, generaran un salto. Sólo hacía falta saber hacia donde. Pues bien, “Reflections Of Decline” no sólo da un salto, más bien se ha teletransportado a otra dimensión, analizada fríamente se podría decir que “natural”, desde el oído acostumbrado a “Muted”, claramente rupturista.

La música ha abandonado su lado más clásico. Sólo TESTAMENT se mantiene en los momentos más Thrash, pero los TESTAMENT del “The Gathering” y sus alrededores. No se puede decir lo mismo de SADUS, que pasa a ser la referencia Thrash principal. Pero no es aquí donde está el gran salto: escuchando “Reflections Of Decline” uno puede entrever muchas otras cosas: en el lado más “moderno”, especialmente STRAPPING YOUNG LAD y unos MESSHUGGAH de la primera época, cuando lo suyo eran amalgamas de riffs y ritmos que mezclaban la influencia de los noventa con la obsesión crimsoniana (léase “Contradiccions Collapse”), y en consecuencia, sus muchos seguidores (TEXTURES, GOJIRA, THE END...). En el lado clásico, DEATH pasa a primer plano, en la etapa del “Symbolic” y alguna reminiscencia del “Human” (“The Abyss” sería un ejemplo). En definitiva, tal y como avanzaba al principio, KILLEM ha pasado a ser un grupo que puede catalogarse, simplistamente, como Death Thrash, al que hay que añadir el adjetivo de técnico o progresivo para tener una idea más completa. Sin embargo, y si en el pasado las referencias eran claras, en “Reflections Of Decline”, todo es juntado y desarrollado de forma personal y orientada hacia su propio estilo, y no es un tópico.



Precisamente aquí radica el gran paso adelante en mi opinión: dejando a un lado cambios estilísticos, nuevas referencias, o cambios en sus propios componentes, KILLEM construye en “Reflections Of Decline” un todo, a partir de una multiplicidad de raíces. La presencia de temas más directos y “asequibles” como “Spiral” (composición escogida como videoclip, de forma muy acertada), “Dawn” o “The Cage”, que sirven de resumen para la cara más Thrash-Death de KILLEM, se mezclan con cortes avanzados y repujados, retorcidos y perfeccionistas, donde es fácil perderse y uno necesita de varias escuchas para poder seguir sus estructuras llenas de contrastes: sólo así uno podrá comprender cosas como “Façade”, cuya segunda mitad a más de uno le sobrará y sin embargo pienso que no desentona, a pesar de venir precedida de tres temas más directos; o “Taker”, tema corto pero intenso, por tirar de tópicos, pues la telaraña rítmica es de órdago. Pero es el conjunto el que brilla: KILLEM suena a todo y a nada, en resumen, suena a KILLEM, después de dos trabajos asentando sus cimientos, ahora tocaba edificar su propia casa y el resultado es “Reflections Of Decline”.

El resto de la evolución viene presidida por una producción, conseguida en los estudios portugueses Ultrasound que por fin cumple con las expectativas, y la propia madurez de sus componentes. Así, la sustitución de Víctor Silvestre, el que fuera guitarrista rítmico de la formación, por David Marín, es el único cambio de formación, pero el resto parece que se hubieran transmutado en nuevos músicos, y entre todos han dado forma a otro KILLEM. Alex es el de transformación más llamativa, cambiando su registro a una voz Death, mezclada puntualmente con otra limpia que ayuda a evocar momentos más atmosféricos (como ocurre en “Ephemeral”, cuya parte final cambia brutalmente hacia unos terrenos que casi recuerdan a los OPETH más relajados, o el final de “Crossroads”, uno de los momentos más oscuros y decadentes del disco, y continuista con el anterior), pero no es el único: el toque efusivo de Ramón Nissen se ha vuelto obsesivo y sincopado, mecánico y preciso; Javier Escaño y su nuevo compañero David Marín, se convierten en camaleones que escupen pesados riffs que parecen de guitarras de ocho cuerdas al más puro estilo MESSHUGGAH, y al mismo tiempo pasajes de elegancia y técnica, como los muchos solos que pueblan el trabajo, o las partes de inspiración jazzista (“Façade” a la cabeza); y ya no digamos Gonzalo, el cual aumenta la presencia de su instrumento y hasta tiene momentos de lucimiento como el brutal inicio de “Façade” (tema de contrastes desde luego) y de “Crossroads”, y cómo no la parte central de “Taker”.

En resumen. Bienvenidos KILLEM, re-bienvenidos más bien. Con “Reflections Of Decline” el grupo sevillano puede que genere un esfuerzo extra en sus seguidores, les ganará nuevos adeptos en busca de sonidos más avanzados, y les otorgará detractores que dirán que llegan un poco tarde para estas mezcolanzas, y que deberían quedarse mejor en la “clase media” del Thrash de libro ahora que está tan de moda. Para mí, hablando con total subjetividad, lo reconozco, el grupo andaluz ha conseguido su pieza clave: la culminación del trabajo y del tiempo de asimilación, maduración e investigación. Un artista no sólo reproduce, crea, y eso es lo que ha hecho KILLEM en “Reflections Of Decline”. Un paso adelante de gigante, que esperemos se precedente de otros muchos.

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HATEBREED - "Supremacy": La supremacía de la brutalidad


Con HATEBREED siempre he tenido un problema: sus discos se me hacían muy pesados y sin embargo, la única vez que los vi en directo me dejaron sentado en el suelo. Auténticas máquinas del escenario, uno de los conciertos más cazurros que he visto nunca, tanto por los músicos como por la audiencia totalmente entregada. ¿Cómo se puede desplegar esa magia en directo y sin embargo en disco sonar algo repetitivos?. Siempre ha sido un misterio para mí, no solo por HATEBREED sino por otras muchas bandas del estilo, ante lo cual hace tiempo que decidí no formarme una idea sobre este tipo de grupos hasta que no los viera alguna vez en directo, aunque fuera en un vídeo. 

Dicho esto, los norteamericanos vuelven tras un tiempo de silencio con su cuarto disco, "Supremacy". Si su último trabajo, ya lejano en el tiempo, "The Rise Of Brutality", profundizaba en los parámetros de su precedente, "Perseverance", éste no iba a ser menos a pesar del lapso de tiempo. Siguen como en 1993, con su Hardcore clásico metalizado. En favor de ellos está el ser uno de los grupos pioneros en esto que ahora está tan en boga que es el Metalcore, uno de los grupos que cogiendo influencias de AGNOSTIC FRONT, BIOHAZARD... añadieron un plus de intensidad y contundencia en las guitarras, pero sin abandonar los parámetros originales del Hardcore, siendo de las bandas influyentes y no de la larga lista de imitadores actuales. En contra, el no haber evolucionado mucho en sus intenciones, aunque este "Supremacy", he de decir que en global me parece superior y más ameno que "The Rise Of Brutality". 

Centrándome en hablar de manera general de "Supremacy", se nota que el parón discográfico les ha venido bien: por un lado la producción hace que lo que se oye en el disco parezca más cercano a la potencia que despliegan en directo, consiguiendo por ejemplo, que el bajo de Beattie suene por fin entre la maraña de guitarras. Por otro lado, la adición de un segundo guitarrista, Frank Novinec procedente de TERROR, le da una contundencia añadida. Pero también se aprecia una madurez mayor a la hora de componer. Aunque las estructuras de los temas siguen estando muy bien definidas y rara vez los cortes sobrepasan los tres minutos, han dotado de mayor variedad, en forma de riffs más trabajados y combinación de temas más veloces con otros a medio tiempo, que no desmerecen del resto. Siguen sin dar muestras de mucha técnica, algo que tampoco necesitan, pero se aprecia una especie de pequeña evolución, un pequeño salto con respecto a discos pasados, cuando estaban en pleno auge de popularidad. El peso de todo sigue estando en la contundencia de la sección rítmica y los machacones riffs, aparte de la única y soberbia voz de Jamey Jasta, pero al haber añadido un segundo guitarrista parece que pueden hacer gala de una mayor cantidad de elementos que completan y dan forma a las composiciones. Claro, todo esto dicho de manera muy matizada, esto sigue siendo Metalcore puro y duro, pero sus intenciones son de agradecer. 

Tras una breve introducción, el disco nos golpea con el primer trallazo enfervorizado de los americanos, "Defeated", tema que ya me imagino que generará grandes pogos en directo, gracias a sus coros y velocidad endiablada. Parece que nada ha cambiado por tanto, y de hecho tanto "Horrors Of Self" como "Mind Over All", mantienen esta línea, tamizada con los típicos parones del género que sirven para acompañar poderosos coros y preparar a la audiencia para desfasar. En "To The Threshold" ya se aprecia un levantamiento del pie en el acelerador, sin dejar de magullarnos los tímpanos con dobles bombos y riffs machacones, el groove de este tema, además de una cierta melodía, lo convierten en un buen corte. 



Esta línea más reposada prosigue en la parte central del CD, aunque siempre sin olvidar sus premisas. Así "Destroy Everything", con un título más que sugerente, tiene un aire a BIOHAZARD de su etapa media muy particular, y despliega una potencia controlada que la hace perfecta para el headbanging, suponiendo uno de los mejores cortes del trabajo para mi gusto, aunque muchos digan que corta el rollo. Con mayor velocidad, pero unas guitarras muy trabajadas, "Immortal Enemies" vuelve a sorprender dentro de su sencillez estructural, siendo en esta parte del disco donde se puede comprobar que el grupo aumenta la variedad de los temas en cierta manera, sobre todo en "The Most Truth", tema que tiene de todo, groove, partes Thrash... Y ya casi en el final del trabajo, nos encontramos un tema bastante impredecible para HATEBREED: "As Diehard As They Come", el cual tiene unos riffs absolutamente melódicos, que lo acercan al nuevo Thrash-Death europeo, y que gracias a la potencia de la producción se disfruta al máximo. 

Es probable que estemos ante un álbum donde la brutalidad está más controlada que en el pasado de la banda. Esto les hace ganar en variedad, pero seamos francos, siguen sin poder reflejar todo su poderío en directo, y la escucha completa del disco se me sigue haciendo un poco pesada al final. No obstante estamos ante un disco por encima de la media dentro del género y probablemente el mejor trabajo de la banda para mi gusto. Todo un retorno esperado por sus fans a buen seguro, y que no defraudará a nadie aficionado al género. 

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jueves, 11 de mayo de 2017

THE OCEAN - "Precambrian": ejemplo de riqueza musical


THE OCEAN es algo más que un grupo. Es un colectivo, como ellos mismos declaran en más de una ocasión. Un conjunto de artistas, de todo tipo, que unen esfuerzos para crear una música única y llena de detalles que trasciende géneros y fronteras de todo tipo. No es un grupo pensado para generar impacto, tampoco para maravillarse técnicamente hablando, simplemente buscan recrear, dibujar sensaciones que envuelven al oyente y le acaban por atrapar en un paisaje apacible unas veces, agobiante otras veces, pero siempre haciendo que el que los escuche interactúe con ellos, no limitándose a ser un mero receptor pasivo. 

El primer disco de la banda, “fluXion” estaba pensado para salir a la vez, en combinación con el siguiente, “Aeolian”, porque una de las lecciones bien aprendidas que tiene THE OCEAN es el saber combinar a la perfección entornos más metálicos, excitantes, opresivos, con otros paisajes y ambientes más relajados y envolventes. La conjunción de unos y de otros genera el viaje a través del océano que nos propone, que es su gran virtud. El hecho de editar ambos trabajos por separado, hizo que perdiera parte de su magia esta idea. Sin embargo, en “Precambrian” no ocurre lo mismo, y han facturado un disco y medio que refleja a la perfección lo que es esta banda. Y digo disco y medio porque “Precambrian” se forma por dos CDs. En el primero, llamado “Hadean/Archaean” se recogen 22 minutos de música y el segundo, “Proterozoic”, recorre más de una hora de paisajes de todo tipo, que en global hacen un gran disco, tanto en el aspecto musical como el de la presentación elegante del mismo. 

Como colectivo que es, THE OCEAN no es un grupo de individualismos. Todos sus componentes, y algunos más que colaboran a lo largo del trabajo, contribuyen al conjunto y al resultado de “Precambrian”. Los momentos orquestales, sinfónicos y recargados de instrumentos acústicos, conviven en armonía con las guitarras más pesadas, los ritmos más mecánicos y las voces agónicas de ascendencia Hardcore, confluyendo en el disco un conjunto de música clásica, Doom, Sludge, Death, música industrial… que lejos de generar indefinición, dan a THE OCEAN un sonido propio y original. Todo apoyado por una excelente producción, imprescindible para dar cohesión a todo el conjunto y que permite disfrutar de cada pequeño detalle de las ricas composiciones del grupo, ganando escucha tras escucha. 

La hipnosis comienza desde la propia introducción del disco “Siderian”, donde las guitarras repiten los mismos fraseos sutiles hasta la saciedad, generando una sensación envolvente y apacible difícil de describir, metiendo al oyente poco a poco en “Rhyacian”, el primer corte como tal del disco, que en sus más de diez minutos de duración va poco a poco, in crescendo, aumentando la intensidad, añadiendo detalles, y como en el oleaje del mar ocurre, yendo y viniendo, de lo sutil a lo contundente, aumentando la sensación hipnótica iniciada con “Siderian”. El trabajo de guitarras es excepcional en este corte, tanto en los riffs más pesados como en las armonías características de grupos como CULT OF LUNA o NEUROSIS, cuya propuesta es cercana en algunos pasajes. El juego de voces también es de sobresaliente, tanto en las limpias, realmente bellas, como en la agresividad contenida de las más extremas. Por su parte, “Orosirian” se eleva como uno de los temas más Doom / Sludge del trabajo. No obstante, el papel de los instrumentos de cuerda, siempre en segundo plano, pero omnipresentes, genera que el sinfonismo no se pierda en ningún momento, aunque la contundencia general de la música se aumente en este tema. 

No será sin embargo hasta “Statherian” cuando la magia de THE OCEAN de verdad nos atrape. Comenzando a ritmo de vals y con un violín solitario y quejumbroso como hilo conductor, el tema poco a poco va atrapando a fuerza de teatralidad, de sensaciones de todo tipo gracias al trabajo de los instrumentos acústicos y teclados, hasta que cuando ya creíamos que todo iba a ser un apacible viaje, relajado y balsámico, la intensidad se va incrementando hasta explotar en una lluvia de riffs de enorme fuerza, siendo ya imposible no caer rendido ante la capacidad de atracción del grupo. Tras la tempestad vuelve la calma, y “Calymmian”, de nuevo aumentando la extensión a más de ocho minutos, viene a ser el momento ambiental que se necesitaba, incrementando otra vez la intensidad de manera pausada y contenida, añadiendo detalles poco a poco y volviendo a las formas del primer tema, en pleno contraste y lucha interna entre el odio y la relajación, siendo nuevamente las guitarras las mayores protagonistas y conductoras de nuestras angustias. 

El éxtasis vuelve a llegar en “Ectasian”, otro tema de ascendencia y desarrollo muy Doom, lento, pesado y agónico, aunque como siempre con las sorpresas y giros que este grupo da en sus composiciones, porque en pleno éxtasis de intensidad, un riff que se repetirá hasta el final de la composición nos vuelve a levantar de la silla. ¿Por qué?, porque nadie se imagina que el tema acabará en plena admiración y casi plagio a PANTERA con un riff que parece sacado de los americanos, que se combinará con alguno de los momentos más íntimos y melancólicos del disco.  Sin duda uno de los temas más completos. “Stenian” por su parte sería un claro ejemplo de lo que es una estructura progresiva, emotiva y envolvente, con un final realmente íntimo y estremecedor que está también entre los puntos destacables del trabajo, que llega casi a su final con “Tonian” cuyos primeros compases discurren por terrenos ambientales, relajados y con un protagonismo absoluto para los teclados, el bajo hechizante y unas guitarras sutiles, acariciadas por sus dueños, todo acompañado de una batería matemática y fría, que sirve como mero acompañamiento. Conforme se van aportando nuevos detalles la densidad aumenta, el tema se torna más agresivo y pesado, con distorsiones en las guitarras más predominantes y un matematismo y disonancia creciente, en combinación con el intimismo del inicio del tema, apareciendo levemente la sombra de MESHUGGAH en la inspiración de este tipo de riffs.

Para cerrar el disco, un divertimento corto y relajante, para soltar toda la tensión acumulada, “Cryogenian”, dejando al oyente con dos posibilidades: repetir la escucha en busca de nuevas aventuras (que seguro que se encuentran) o decidir intentarlo más tarde, porque una cosa es cierta, cuesta entrar en materia con “Precambrian”, y en ocasiones la escucha puede que no sea todo lo satisfactoria que debiera, pero la música de THE OCEAN es tan rica en detalles que merece la pena intentarlo en más de una ocasión. Desde luego, por mi parte, han conseguido encandilarme y recomiendo la escucha de este trabajo a cualquiera que tenga predisposición por este tipo de sonidos tan variados y sin ceñirse a un estilo. 


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lunes, 8 de mayo de 2017

EXIVIOUS - "Exivious": Un viaje trepidante


Cuando ya empezaba a pensar que nada me iba a sorprender este año que fuera realmente nuevo, en el sentido de no constituir una reedición; cuando sólo los españoles VIDRES A LA SANG me habían hecho recuperar la fe; cuando me iba a costar horrores configurar un top-ten anual coherente o al menos consecuente con mis gustos; cuando todo esto iba a ocurrir, una tarde, después de una dura jornada, me topo con un digipack misterioso. Sobrio, desnudo, con un diseño elegante pero austero, un nombre que casi ni se consigue adivinar y una formación sorprendente. Esa tarde descubrí a EXIVIOUS y lo que ahora tengo en mis manos sea seguramente el disco que más me ha llamado la atención de los últimos meses. Desde Holanda, después de más de una década de existencia, pero sólo saliendo de las tinieblas “aprovechando” la estela de CYNIC (y no por ello deberían ser acusados de oportunistas), “Exivious” es el primer trabajo de un grupo que ojalá tenga mucho camino por recorrer.

Y no es improvisado el que haya traído a colación el nombre de CYNIC, porque además de por el hecho de que la mitad de EXIVIOUS son miembros de directo de CYNIC (la parte holandesa del grupo, es decir, bajo, sustituyendo a Malone y segunda guitarra), EXIVIOUS le deben mucho a Masvidal, Reinert y compañía. A ellos y todo lo que les rodea, en particular y sobre todo, a GORDIAN KNOT y también a AEON SPOKE. Jazz metalizado, improvisación encorsetada en parámetros metálicos, libertad, armonía trabajada, capacidad instrumental fuera de toda duda y sobre todo, magia. Esa es la palabra, el que EXIVIOUS consiga durante los escasísimos tres cuartos de hora que dura (en otros grupos esta duración sería un mundo), mantenernos ensimismados a golpe de composición cuidada, elegancia al máximo y mucha, mucha dedicación. Y para colmo o culminación, todo por su cuenta y riesgo, pues la única forma de conseguir este DISCAZO es a través de la propia web del grupo, que por cierto, yo que tú no dudaría en pedírselo ya: www.exivious.net.

Cuatro personas ilustres, Tymon y Robin Zielhorst, ambos en CYNIC, Michel Nienhuis de SENGAIA y el polivalente Stef Broks de TEXTURES, se unen para dejar nueve testamentos evocadores. Cierto es que la referencia es clara, si coges “Traced In Air” y “Exivious”, los paralelismos son evidentes, de hecho hasta Masvidal colabora en algún solo en este trabajo, pero incluso así, teniendo en cuenta el hecho de que EXIVIOUS es un grupo totalmente instrumental, añadiendo una paleta sonora amplia que crece con las escuchas, continuando con una mayor libertad estructural al gozar de un mayor minutaje en los temas, y acabando con una producción algo más contundente en el apartado rítmico, tenemos argumentos para afirmar que EXIVIOUS tiene su propio sonido. Y es un sonido construido a base de individualidades y de conjunto, de ambas cosas. Tymon y Nienhuis no son Masvidal, no gozan de tal camaleonismo y no olvidan sus raíces metaleras, pero tampoco el Jazz, de hecho, uno a veces piensa que este disco carece de género, ni es lo uno ni lo otro, es Jazzmetal si tal cosa existe. Capítulo aparte merece Zielhorst, el cual sí que bebe directamente de Malone y también de Jaco Pastorius, pues uno tiene la sensación de estar ante un cruce de ambos. Y finalmente Broks, no es Reinert, su toque no es tan sutil, se le nota un poco forzado en el uso del charles y los tresillos, pero sabe aportar el grado de empaque suficiente para que EXIVIOUS termine por tener su propio sonido, digamos que es su conexión más clara con la cara metálica del grupo.

Los cuatro, todos ellos, que por separado son nombres propios, entes con movimiento peculiar, fructifican y forman un solo ser que acaba por tener vida propia independiente. Es en este apartado, la composición, aparte de las individualidades y los solos, en donde EXIVIOUS más brilla: cada tema, un mundo, un mar de sensaciones. “Ripple Of A Tear”, progresiva en el sentido más propio de la palabra, creciendo en intensidad, primero gracias a Zielhorst y luego gracias a los riffs cíclicos de Tymon y Nienhuis. “Time And Its Changes”, haciendo un uso magistral de la melodía y la armonía, más tranquila, más envolvente, cíclica y absorbente. “Asurim”, densa, oscura y de ritmo contagioso a golpe de break y cambios de todo tipo. “All That Surrounds” en sus dos partes, condensando la parte tribal, tropical, selvática y natural capaz de recrear el grupo. “Waves Of Thought” trayendo la obsesión, los círculos que se suceden y una buena labor solista. “The Path” (cuyas sintetizaciones me recuerdan a Bill Frisell), dejando libertad para los sonidos, para el esparcimiento y el relajo, nuevamente desde un aura de oscuridad casi Trip-hopera que crece en interés según pasan los segundos. “Embrace The Unknown”, legión magistral de Zielhorst, dando paso a un aire de Fusión ochentera que bebe de WEATHER REPORT. Y finalmente “An Elusive Need”, haciendo honor a su nombre, entre síncopas y solos variados, despide el disco de la manera más Jazzy que se podía esperar.

Me cuesta encontrar algún punto a mejorar. Quizás sea el uso de esquemas conocidos, aunque no por ello menos exigentes ni innovadores en su desarrollo. Quizás sea el hecho de que algún tema podría haber admitido una extensión mayor, que permitiese un incremento de la libertad. Da igual, es rizar el rizo. “Exivious” es un debut magistral, una lección de cómo ser: buenos músicos, buenos compositores, excelentes narradores de historias y sobre todo, evocadores. En definitiva, EXIVIOUS ha parido un disco difícil de superar, sólo apto para un público muy específico, soy consciente de ello, pero toda una gozada para quien los quiera / sepa disfrutar. ¿Una docena de escuchas? Y las que me quedan...



(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)