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jueves, 16 de abril de 2015

JOHN COLTRANE – “Interstellar Space”: viajando a través del tiempo y del espacio


Desde que JOHN COLTRANE empezó a volar solo siempre estuvo en un viaje constante. Un viaje hacia otra dimensión, una ascensión hacia el amor supremo, hacia el más allá, hacia el sol y hacia el espacio. La espiritualidad hecha música a través de una libertad narrativa cada vez más acusada y un mundo interior cada vez más atormentado. Pero en este viaje COLTRANE adoleció de una tripulación que estuviese a su mismo nivel creativo y espiritual. El cuarteto clásico de McCoy Tyner, Elvin Jones y Jimmy Garrison hace tiempo que no funcionaba y las nuevas incorporaciones de su mujer Alice Coltrane y el alumno aventajado Pharoah Sanders, aún estaban muy verdes. Sin embargo COLTRANE sí encontró a alguien a su mismo nivel tras los parches: Rashied Ali. El baterista conseguía no solo “seguir” a COLTRANE sino potenciarlo y construir un lenguaje propio mientras Trane divagaba. Por eso no es de extrañar que Trane eligiera 1967, ya en sus últimos momentos, como el momento para crear “Interstellar Space”, un viaje a través del tiempo y del espacio en el que se encuentran solos Trane y Ali.

La ausencia de otros instrumentos que con acordes y armonías tejieran una red para evitar el abismo, hace de la escucha de “Interstellar Space” toda una heroicidad, convirtiéndolo en un disco pionero y arriesgado, difícil y austero, punzante y corrsivo. Trane crea, Ali crea, ambos confluyen y tenemos el mejor diálogo entre dos músicos. Una melodía, un momento de relax, la absorción en la improvisación, la excitación, la intensidad… “Interstellar Space” es un continuo contraste. Un solo extendido para Trane y Ali, sin grandes ideas preconcebidas, solo dejarse llevar por la inspiración y el sentimiento. Cuatro composiciones concebidas originalmente, “Mars”, “Venus”, “Jupiter” y “Saturn”, a las que se les añadió, puesto que el disco no fue publicado hasta 1974, otras dos tomas más, “Leo” y “Jupiter Variation”. Todas ellas comienzan con el sonido de los cascabeles de COLTRANE anticipando el ascenso al espacio, con una melodía más o menos profunda y envolvente, en donde Ali empieza a construir los cimientos rítmicos y finalmente COLTRANE se deja llevar y construye una historia a través de la improvisación que mezcla el exceso con la benevolencia, acabando nuevamente con los cascabeles que decretan el final del viaje.

“Mars” y “Venus” son contrapuntos. La primera es excesiva, fulgurante e intensa, con un COLTRANE desatado de una forma creciente, preparando el terreno para el éxtasis improvisatorio mientras Ali crea su propia historia de polirritmos y cambios. La segunda es más sentida, reposada y contemplativa, con un Ali excepcional con las escobillas. Construyendo la melodía principal a partir de un himno muy en la onda “A Love Supreme”. En la segunda cara “Jupiter” y “Saturn” son también las dos caras de la misma moneda. “Jupiter” roza la violencia sonora, COLTRANE llega al máximo del rango cromático de su instrumento y no hay ni un momento de relajación en su lenguaje, y Ali lejos de sentirse abrumado sabe interactuar a la perfección, ofreciendo a Trane la pegada justa en cada momento. “Saturn” comienza con Ali en solitario, demostrando su maestría en el uso de su instrumento y dejando espacio para que Trane entre de una forma muy clásica, muy Blues, con unas armonías que se basan levemente en “MR P.C.”. El propio Ali está muy despierto y ofrece un acompañamiento acorde. Pero el exceso improvisatorio también llega, como a lo largo de todo el disco. Los extras nos ofrecen “Leo”, cuyo inicio modal nos introduce en otro momento de furia descontrolada y “Jupiter Variation”, que como su nombre indica es otra versión de “Jupiter”, quizás más controlada.

JOHN COLTRANE volvió a demostrar muchas cosas en “Interstellar Space”. Demostró que la ausencia de un colchón armónico no tiene que ser impedimento para lanzarse al vacío e improvisar. Demostró que podía haber otros músicos a su altura espiritual y técnica capaces de crear y no solo acompañar. Demostró que el dúo saxo-percusión podía tener algo que decir. Demostró que se puede ser profundo, melódico, sentido… y exuberante, excesivo, intenso a la vez… Demostró tantas cosas que Impulse no se creyó preparado para mostrar esto al mundo y guardó estas sesiones durante casi 7 años. Una vez más COLTRANE fue un visionario y se adelantó a su época.




martes, 14 de abril de 2015

CHARLIE HADEN LIBERATION MUSIC ORCHESTRA – Viva la Libertad


En los años sesenta la música se estaba contagiando de la libertad y el sentimiento revolucionario y el Jazz era un buen vehículo para ello. Desde que el género americano por antonomasia se despegara de su pomposidad de pre Guerra, volvió a servir como forma de expresar las ganas de libertad de la comunidad negra y ese espíritu libre que tuvo en Albert Ayler, Eric Dolphy, John Coltrane, Ornette Coleman… a sus adalides, se tenía tarde o temprano que extender hacia otras reivindicaciones. Y así fue, precisamente bajo la batuta de uno de los acompañantes de Ornette Coleman, Charlie Haden, como surgió la Liberation Music Orchestra, que aunque bajo la firma de Haden, era un colectivo anarquista en su concepción y en su desarrollo, reivindicativo y combativo. La idea surgió cuando Haden se interesó por la historia de la Guerra Civil española y escuchó temas como “El Vito” (que ya John Coltrane había adaptado en su álbum “Olé”), “Los Cuatro Muleros” o “Ay Carmela”. Si a eso le unimos la efervescencia de las revoluciones sudamericanas y el espíritu latente del Ché Guevara que no hacía ni dos años había sido asesinado, tenemos esta obra de arte musical e ideológica.

Hay que tomarse el disco como una sinfonía histórica, donde el Flamenco, el crisol sudamericano y la libertad del lenguaje jazzista se dan la mano para rendir tributo a la República Española, al ansia de libertad frente a la tiranía consentida de Sudamérica y a la paz, pues el crispamiento por la Guerra de Vietnam también está presente en “We Shall Overcome” que cierra el disco. Para ello Haden se acompañó de buenos amigos y libertarios: Carla Bley por delante, autora de tres de los temas y arreglista del trabajo (no en vano es la otra persona que sujeta la pancarta en la portada junto a Haden) y una convención de músicos libres de todas partes: Gato Barbieri, con su furia coltraneana, Dewey Redman, el gran Don Cherry, Roswell Rudd, Howard Johnson o Sam Brown, junto a la dupla de baterías, Paul Motian y Andrew Cyrille, lo más granjeado del Free Jazz del momento y de la libertad de formas y de espíritu. Los músicos son tan anarquistas en sus concepciones musicales, como en sus ideas, y también la forma de unir a todos ellos de Carla Bley y Charlie Haden hace que estemos ante una comuna musical.

Como si fuera un documental, el disco se divide en dos caras, la primera dedicada a la Guerra Civil española, la segunda a las revoluciones sudamericanas y el final al sentimiento anti-bélico hacia la política exterior de EE.UU. Entre medias interludios e introducciones ayudan a crear aura de panfleto, como si fuéramos a presenciar un mitin o un discurso al más puro estilo Fidel Castro. El resto es dejarse llevar. Obviamente la trilogía "El Quinto Regimiento", "Los Cuatro Generales" y "Viva la Quince Brigada", plagadas de melodías y cantos del bando republicano durante la Guerra Civil, todo bien arreglado y conducido por Bley y Haden, es el culmen de todo el disco, donde las improvisaciones colectivas (destacando una muy fogosa de Gato Barbieri), se mezclan con samplers de los años treinta, con rosas y puños en alto contra el fascismo y en favor de la libertad. Acabar de escuchar esta cara y no tener ganas de salir a la calle a montar una barricada es no haber recibido ni la décima parte del sentimiento que la Orquesta pone en su interpretación. No obstante no sólo nos podemos quedar en esta pieza. “Song For Ché” es el tributo de Haden a Ernesto Guevara (que ya grabara con Coleman), sentido y profundo, lleno de admiración y de entusiasmo por el legado dejado. “War Orphans” es un guiño a su jefe Ornette Coleman y “Circus 68-69” y “We Shall Overcome” el cierre anti guerra de Vietnam en donde la banda simula el enfrentamiento en la Convención Nacional de los demócratas de 1968…

El resultado es un disco entusiasmante. Arte transgresor, lleno de sentimiento y rabia bien dirigida hacia la libertad, hacia la rebelión, hacia la lucha por la identidad y por la justicia. La LIBERATION MUSIC ORCHESTRA tuvo que esperar casi 15 años para resurgir, y en su momento crispó bastante a la población norteamericana, no por la referencia a la República española, que lejos les quedaba, sino por el espíritu libertario y de izquierdas de toda la obra. Más de 45 años después este disco sigue siendo una obra maestra, y sigue emocionando. ¡Viva la Revolución!¡Viva la Libertad!

Medley: "El Quinto Regimiento", "Los Cuatro Generales" y "Viva la Quince Brigada": https://www.youtube.com/watch?v=tvLnOTTA83c



viernes, 10 de abril de 2015

ATROX - "Binocular": Una rareza escondida


Debo confesar que si me hubiera fiado de la primera impresión que me proporcionó este disco mi opinión sobre él habría sido distinta, generando que al menos la nota fuese reducida en un par de puntos. Me parecía un disco sintético destinado sólo para amantes del Avantgarde de tintes electrónicos, pero sin mucho orden ni concierto. Error por mi parte, pues según se iban sucediendo las escuchas iba descubriendo nuevos detalles, atisbos de genialidad y hasta cierta originalidad que hasta ahora no había visto en otro grupo. El resultado final es que, en mi opinión, aunque hay algunas partes de “Binocular” que me superan, ATROX se ha sacado de la manga un disco con un sonido propio y mucha variedad que lo convierte en un “rara avis” del negocio musical.

“Rara avis” relativa, porque uno puede escuchar en este quinto disco del grupo noruego leves influencias del eclecticismo de los ARCTURUS del “La Masquerade Infernale”, los muchos guiños industriales y electrónicos de los THE KOVENANT más sintéticos, e incluso la atmósfera y especialidad de los ULVER más actuales. En resumen, un compendio de sonidos de eso que siempre se denomina Avantgarde cuando no se sabe muy bien en qué género encasillarlo. Pero a pesar de todo ello, no deja de ser “rara avis” en el sentido de que la instrumentación usada por ATROX, especialmente en la enorme cantidad de teclados y efectos que se escuchan, es cuanto menos llamativa: acordeones, fanfarrias, un Hammond muy bluesero… uno se ve bombardeado por sonidos que beben de multitud de estilos, y lejos de crear un producto inconexo y sin un hilo conductor (que es lo que me pareció al principio), muestran un gran dominio de la estructura manteniendo al oyente expectante para no perderse ninguno de los detalles del combo.

Las guitarras y la sección rítmica en general tienen una labor de mero acompañamiento, pero la cumplen con creces, en especial en la ascendencia étnica de mucho de los ritmos usados por ATROX, pero la magia, el punto que realmente marca la diferencia en este grupo, reside en la ambientación de efectos electrónicos y teclados, así como en la multiplicidad de voces que unas veces procesadas y otras veces naturales, van construyendo una ópera de sonidos, teatral y fantasmagórica. Es más, aunque no he sido nunca muy amante de los sonidos sintéticos, salvo excepciones como mis dioses particulares SAMAEL, ATROX consigue con ello ambientar y ser conductor al mismo tiempo de las composiciones, sin que todo suene forzado y repetitivo. El problema es que a veces cuesta rascar en medio de tanto efecto, pero en general, los resultados son altamente satisfactorios.

El gran número de samples con que “Retroglazed” nos da la bienvenida, y el aire comercial general de la composición, fue una de las causas de que en la primera escucha del trabajo el que suscribe tuviera una opinión bastante inferior a la que ahora tengo sobre ATROX. Sin embargo, analizando el trasfondo musical uno se da cuenta de que las texturas cuasi progresivas que adquiere el grupo en este tema no buscan precisamente la accesibilidad. Posteriormente, otros temas vuelven a enganchar por su variedad de elementos, como ocurre en “Traces”, un tema de formas hipnóticas y casi arabescas, repleto de ritmos étnicos y donde la música se rodea de un cierto halo Trip Hopero. Pero donde la capacidad de sorpresa de este grupo se ve más desarrollada es en “Headrush Helmet”, tema que debido al interesante uso de una acordeón y a la teatralidad general de las voces, se erige como uno de los más orquestales del trabajo. Finalmente otro momento que me ha llamado mucho la atención es “Orgone”, donde las voces suenan muy poderosas y casi épicas en ocasiones, pero la música adquiere formas que van más allá de lo industrial y se introduce de lleno en géneros ajenos al Metal como es el Trip Hop, como ya ocurría en “Traces”.

Como se puede ver el eclecticismo y la variedad son las notas generales de “Binocular”, sin embargo hay que reconocer que ATROX pasan con éxito en la mayoría de las ocasiones por estos sonidos, llegando a tener una personalidad propia y dando un paso al frente en lo que a originalidad y capacidad de sorpresa se refiere. Aunque sea un producto que haya que afrontar con bastante predisposición para no prejuzgarlo, estamos ante un buen disco.

"Retroglazed": https://www.youtube.com/watch?v=tuZyeJNFWe8

"Traces": https://www.youtube.com/watch?v=X-7WG-kdzPA

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)


KENNY GARRETT - "Beyond The Wall": Rompiendo moldes de vez en cuando


KENNY GARRETT es un tipo irregular. Salido de las hordas davisianas, su sonido Post Bop heredero de Coltrane, pero desde la perspectiva del saxo alto, siempre ha sido garantía de calidad, pero el chico no se sabe muy bien por qué, no ha sabido plasmar esta prometedora base en todos sus trabajos discográficos, con gloriosas excepciones. Y en directo otro tanto de lo mismo. Al bueno de GARRETT a veces le da por dejarse llevar en círculos interminables de fusión mal entendida, y toda su luz, resulta opaca ante nuestros oídos. Sin embargo, y como una de las citadas excepciones, “Beyond The Wall” es un disco inspiradísimo. La dedicatoria especial a McCOY TYNER se nota en las composiciones, en la selección de los acompañantes y en el propio discurso compositivo e interpretativo de GARRETT. Junto a él otros jóvenes leones como BRIAN BLADE o MULGREW MILLER (que se sabe al dedillo la teoría modal y martilleante de McCOY TYNER) y dos invitados de excepción: un BOBBY HUTCHERSON que aparece en varias composiciones aportando mucha sapiencia y modalismo tonal, y el grandísimo PHAROAH SANDERS recuperando su discurso más coltraneano.

El resultado es grandioso. “Beyond The Wall” es un disco espiritual y espirituoso al mismo tiempo. Los músicos fluyen en composiciones que dentro de su tradicionalidad, dejan mucho espacio para la técnica y la emoción. Desde “Calling”, envolvente y profunda, con SANDERS pletórico, pasando por la propia “Beyond The Wall”, con un lenguaje muy directo ideal para la improvisación, o la más reposada “Qing Wen”, acompañados por la vocalista Nedelka Echols, que es perfecta para que Hutcherson y Miller conversen entre ellos con armonías muy volátiles y absorbentes, el disco no pierde inspiración en ningún momento. Hay espacio también para sorpresas como los coros evocadores en donde la voz es un instrumento de “Kiss To The Skies” y “Gwoka”, donde Nedelka Echols se acompaña por otros cinco vocalistas más que omnipresentes siempre revolotean sobre las improvisaciones, creando un karma benevolente y atrayente, y por supuesto la referencia tibetana-oriental con monjes incluidos de “Realization (Marching Towards the Light)”, el momento místico del trabajo, experimentando con los modos y acordes de inspiración oriental.

Entre medias, la composición más larga, “Now”, sirve para el intercambio de fraseos entre todos los músicos (destacando un Hutcherson muy inspirado, que nuevamente se convierte en compañero complementario de Miller, que sigue en su posición de acordes a la Tyner…) y al final “May Peace Be Upon Them” se reserva la emoción y la magia, sin invitados, solo el cuarteto básico, construyendo un corte de improvisaciones muy coltraneanas por parte de KENNY GARRETT, y un espíritu elevado gracias a un Miller glorioso, centrado en sus arpegios atmosféricos y a un Brian Blade que simula la pegada y la fuerza de Elvin Jones, dando lugar a un corte que bien podría haber entrado en “Crescent” o “A Love Supreme”, sin problemas… Con la intensidad elevada y el alma tranquila, “Beyond The Wall” te deja así con ganas de más.

Es indiscutible que KENNY GARRETT tiene madera, tiene casta y tiene base suficiente para crear e interpretar desde las entrañas de la inspiración. El por qué sólo lo demuestra de vez en cuando es harina de otro costal. “Beyond The Wall” es probablemente uno de sus mejores trabajos y un disco imprescindible en cualquier discoteca post moderna del Jazz que se precie. Con acudir a GARRETT sin pretensiones se arregla. Así de vez en cuando uno se lleva sorpresas como esta.



“May Peace Be Upon Them”: https://www.youtube.com/watch?v=i-4VsHfWDEI

viernes, 27 de marzo de 2015

ROTTING CHRIST - "Theogonia": un punto de inflexión


A lo largo de mi corta historia como colaborador de esta página pocas veces habré puesto un diez. Siempre me lo reservaba para discos que me dejaran prendado, sorprendido, ensimismado durante semanas… algo que me ha pasado en contadas ocasiones. Pues bien, ROTTING CHRIST se merecen con este disco una nota fuera de concurso. No hay escalas capaces de medir la calidad de este disco: sonido, composición, atmósfera, variedad, presentación, producción, letras… todo, absolutamente todo en lo que me fijo en un disco a la hora de puntuarlo lo tienen conseguido a la perfección los griegos en este nuevo trabajo. Difícil superar este disco en lo mucho de 2007 que nos queda.

La carrera de ROTTING CHRIST es larga y variada. No cabe duda de que es la banda griega más conocida y no sólo en ámbitos extremos, pero no se han estancado a lo largo de su historia. Desde sus inicios (cuando empezaron a hacer Black Metal en 1989) ha ido evolucionando hacia distintos sonidos: de la crudeza, pasaron a la melodía y la atmósfera, de aquí pasaron a los sonidos más oscuros y melancólicos (lo que les supuso la pérdida de muchos fans de sus inicios), de ahí a inundar su música de efectos y elementos pseudo industriales con mejor o peor resultado… y finalmente, después de años de buen gusto musical, la banda griega ha logrado en “Theogonia” alcanzar la perfecta conjunción de todos sus elementos, aportando un paso más a su propuesta con ligeros aires orientales en algunos temas. Lo dicho, lo mejor de la banda hasta el momento.

Se puede considerar “Theogonia” como una mezcla de todos los discos previos de la banda. La rabia de “The Mighty Contract”, la atmósfera y la melodía de “Non Serviam” y “Triarchy Of The Lost Lovers”, los medios tiempos y la melancolía de “A Dead Poem”, los elementos industriales y oscuros de “Genesis” y sobre todo “Sanctus Diavolos”… todo mezclado a la perfección, con un gusto por la composición absolutamente magnífico, sabiendo mantener la atención del oyente en cada momento, y un sonido excelso, realmente evocador, cargado de emoción, de fuerza. La perfección hecha disco compacto. Y además van un poco más allá, añaden nuevos elementos, nuevos sonidos a su cultura musical: toques mesopotámicos y orientales que en combinación con sus melodías marca de la factoría helena, consiguen llegar en algunos momentos al éxtasis sónico.

La producción, mucho mejor conseguida que en “Sanctus Diavolos” ayuda a disfrutar de los muchos detalles adicionales del disco: elementos orquestales, efectos de post-producción en voces, coros, atmósferas recreadas con samplers y teclados, todo se oye a la perfección, sin fisuras, sin protagonismos excesivos en favor de nadie, sin sobrepasar la paciencia del oyente golpeándole con majestuosidades innecesarias, pero a la vez con la suficiente calidad como para que pienses que estás delante de una gran orquesta. Sonido que no sería nada sin temas, sin una labor de composición. Afortunadamente en esto también andan sobrados Sakis y compañía. Diez composiciones con personalidad propia (aunque algunas de ellas se pueden entender unidas entre sí como dos partes de un mismo tema, como ocurre en los dos primeros cortes del trabajo), capaces de asombrar por sí mismas, sin altibajos, sin momentos de saturación, sin cansancio aparente.

Guitarras que saben sonar en cada momento como deben: melodías cargadas de sentimiento, riffs afilados y veloces en otros momentos, toques industriales en forma de frases repetitivas y pegadizas. Un bajo omnipresente, que está siempre echando un cable necesario en los cambios de estructura y en los momentos más intimistas, y un Themis en estado de gracia tras los parches golpeándonos con furiosos blast beats unas veces, con rítmicos medios tiempos otras y con toques tribales por doquier. Todo ello con la voz característica de Sakis, más natural que otras veces, con ligeros efectos distorsionadores que aportan variedad en algunas partes, pero en general derrochando la rabia contenida y el odio que sale de sus cuerdas vocales.

Tema tras tema, los paisajes se suceden sin descanso: tras la breve introducción, uno de los riffs más afilados de todo el trabajo nos atraviesa la espalda en “The Sign Of Prime Creation”, un tema veloz, lleno de frías melodías, baterías tocadas a todo trapo y una voz desgarradora. Riffs sencillos pero efectivos, que se quedan grabados a la segunda escucha y que tienen su perfecta continuación en estructura y en forma de ejecución al comenzar “Keravnos Kivernitos”, tema que se une al anterior formando uno sólo, aunque su desarrollo sea más pausado que su predecesor. Los toques orientales de los que hablaba al principio tienen una primera aparición en “Nemecic”, tema más atmosférico y pausado que sirve de aperitivo perfecto para uno de los momentos culminantes del trabajo, “Enuma Elish”, una composición de inicio brutal, una de las más poderosas en guitarras de todo el redondo, que evoluciona hacia atmósferas nuevamente evocadoras del Medio Oriente.

“Phobos Synagoge” comienza de una forma muy atípica y enigmática, un repetitivo y rítmico riff que nos acompañará todo el tema, convierten a la composición en un guiño a la etapa media de ROTTING CHRIST. Los teclados omnipresentes suenan más indispensables que nunca en este corte y las voces medio habladas ayudan a aumentar el grado de enigma. Pero lo mejor de esta composición viene de la mano de unas melodías casi imperceptibles en las primeras escuchas, que van tomando protagonismo conforme volvemos a pasar nuestros oídos sobre el tema. Quizá sea la canción que más oportunidades exige para que llegar a gustar, pero merece la pena hacer el esfuerzo. 

La segunda parte de “Theogonia” continua por derroteros más oscuros y menos veloces que en el inicio del trabajo, pero añadiendo nuevamente los elementos orquestales que parecen mágicos ante nuestros oídos. Así “Gaia Tellus”, con un riff sincopado muy propio del Death Metal sueco, se llena de teclados, atmósferas y coros que le dan un aire maligno como ya consiguieran los griegos en su anterior disco. La oscuridad y el aire demoníaco continua en la introducción de “Rege Diabolicus”, tema que sin embargo, se acaba convirtiendo en uno de los más veloces de todo el disco, recuperando el Black Metal de los primeros años de la banda y que ya estaba presente en los primeros cortes de este disco. Después de este corto pero intenso tema, otro de los puntos culminantes del trabajo viene de la mano de “He, The Aethyr”, nuevamente en terrenos más Dark, con un trabajo de guitarras excepcional, llenando el aire de frías melodías y una capacidad de enganche asombrosa gracias a la labor de la batería. Serán otra vez las guitarras y sus cromatismos las que nos introduzcan en “Helios Hyperion”, donde los toques industriales en riffs y efectos vocales vuelven a hacer su aparición de una forma intensa y oscura. La orgía en forma de in crescendo con la que se desarrolla la composición la harán imprescindible en directo. Finalmente, las atmósferas, el sonido enigmático, los ritmos tribales y las melodías arábigas de “Threnody” nos devolverán a los ROTTING CHRIST de los noventa. Un perfecto colofón para un disco perfecto.

Para que la adquisición de “Theogonia” sea aún más irresistible, la compañía ha puesto en circulación una primera versión del disco en edición limitada muy cuidada en doble digi-pack con DVD grabado en diversas giras de la banda, y con alguna que otra curiosidad interesante como documento gráfico de las giras del grupo heleno. Un aliciente interesante, a la ya de por sí oscura y notable portada, que sirve para redondear aún más la valoración final de este trabajo.

“Theogonia” es un punto de inflexión en la carrera de ROTTING CRHIST en mi opinión. El disco en el que han conseguido alcanzar la madurez y la perfección en todos los elementos con los que han jugueteado a lo largo de su larga historia. Un disco ideal para empezar a conocerles a los que aún no los hayan escuchado, y totalmente imprescindible para los que se hayan mantenido fieles a la banda desde siempre. Sin duda uno de los mejores discos de lo poco que llevamos de 2007 y firme candidato a disco del año por mi parte. Imprescindible. 


The Sign Of Prime Creation: https://www.youtube.com/watch?v=w43bcaw2TJ4


(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)


ROTTING CHRIST - "Sanctus Diavolos": entre sombras diabólicas


Por fin, tras un largo tiempo de espera, ROTTING CHRIST sacaban nuevo disco en 2004. Que son el grupo más conocido de Metal Extremo de Grecia es un hecho indiscutible, lo cual no deja de ser una pena, por ser la escena helena bastante prolífica en grupos, pero son ROTTING CHRIST, NIGHTFALL y los ya extintos SEPTIC FLESH los que siempre se llevan los laureles de manera merecida, porque, desde luego, y aunque los últimos discos de NIGHTFALL dejan para algunos mucho que desear, son los grupos con más nivel, pero no los únicos.

Dejando a un lado el tema del reconocimiento musical, ROTTING CHRIST son un grupo que aunque sus comienzos se encuadran en un estilo Black más crudo, han ido evolucionando hacia un Dark Metal con toques Death mucho más interesante musicalmente hablando (y comercialmente también). Han sufrido cambios de formación, pero su esencia, el compositor, guitarrista y cantante, Sakis siempre se ha mantenido como columna vertebral del grupo, tratando de dar un poco de coherencia a su trayectoria. En este disco en concreto, el sonido es oscuro, y el querido amigo Fredrik Nordstrom se ha lucido mucho en la producción. Los coros que llenan el disco están muy bien grabados y dan un aire majestuoso y lúgubre a la vez, y aunque la sección rítmica está un poco difuminada a veces, la mezcla final es bastante buena.

El disco comienza con un corte brutal de corte "old school" no exento de teclados y partes corales; este tema, "Visions Of A Blind Order", es en mi opinión el más frío del disco. La producción es oscura y consigue su objetivo. Lo mejor es el sólo que el mago de las seis cuerdas griegas, Gus G. (NIGHTRAGE, DREAM EVIL, FIREWIND...) se marca en mitad del tema. El siguiente tema y su continuación "Athanati Este", se centran en atmósferas diabólicas conseguidas con coros y teclados que realmente consiguen dar un aura maligna en su conjunto. "Tyrannical" es un tema Death en su cara más moderna, el riff central me recuerda mucho a los primeros discos de FEAR FACTORY, dando rienda suelta al toque industrial de los últimos trabajos de los griegos. "You My Cross", parte de un riff muy similar al anterior, pero con un coro y un tempo acelerado y sincopado que genera una sensación fría en la espalda si se escucha con la atmósfera adecuada. "Sanctimonius" es uno de los temas más Doom y oscuros del disco. Lento, con un coro increíble y una voz un poco modificada excelente. "Serve In Heaven" nos devuelve a los riffs de facturación más Death Metal, y muy pegadizos, sin olvidarnos de los diabólicos teclados, siempre omnipresentes. "Shades Of Evil" tiene una estructura similar a "You My Cross", con una voz susurrada que incrementa la sensación de claustrofobia de sus predecesores. "Doctrine" es el tema más típicamente Dark Metal de todos, con unos coros excepcionales y un riff afilado y melódico a la vez muy bien conseguido. Y así llegamos al mejor tema con diferencia de todo el disco, “Sanctus Diavolos”, por lo variado, la atmósfera que genera y su estructura impecable: lenta, con un riff pegadizo en su parte media, y unos coros y unas voces que llenan el aire de sombras fantasmales. 

En conclusión, un disco variado y que genera muchas y diferentes sensaciones, pero quizás algo disperso en conjunto. En cualquier caso un disco más que notable, que no te dejará indiferente si lo escuchas bajo la oscuridad de la noche sólo con la luna de testigo. 




(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

viernes, 20 de marzo de 2015

AUTUMNAL - "The Age Of The Sin": En el buen camino


Formados hace ya casi una década, los doomers AUTUMNAL tienen tras de sí una discografía de tres demos (dos de ellos con un sonido más profesional). Según parece dentro de no mucho autoeditarán su primer disco completo, por lo que, aunque la demo que me dispongo a comentar es del año pasado, me parece que su calidad musical no debería pasar desapercibida y sirve de adelanto de lo que nos espera en su debut previsto para finales de este año.

He de confesar que aunque conocía a AUTUMNAL de oídas, no los había escuchado hasta hace un mes aproximadamente, después de que un amigo me pusiera un tema de esta demo que me dejó parado en la silla durante doce minutos que se me hicieron segundos. Las sensaciones que me transmitió aquel tema ("She Cries") fueron tales que me pregunté por qué demonios no había escuchado antes a este pedazo de banda española. Pero nunca es tarde para descubrir pequeñas joyas como esta "The Age Of The Sin". Poco después de descubrirles tuve la oportunidad de verles en directo junto a MAR DE GRISES (una gran banda chilena de Doom ultra pesado) y mi opinión sobre ellos terminó de redondearse. Sencillamente lo mejor nacido en España en mucho tiempo dentro de este estilo, y a la par de las grandes bandas reconocidas en Europa. 

Esta demo tuvieron ocasión de presentarla en su momento junto a ANATHEMA en Barcelona, y la reacción parece que fue más que buena. Desde luego no me extraña. "The Age Of The Sin" comienza con un corte tremendo que en progresión condensa todos los elementos que definen el estilo de AUTUMNAL, se trata de "Your Inner Says" que comienza con una hipnótica introducción construida por un teclado envolvente y un cello quejumbroso, dando paso a unos pesados riffs llenos de matices. El cello de Guillermo sigue una y otra vez llenando los huecos y pasajes más pausados y tranquilos de atmósferas melancólicas. Cada nota es imprescindible, un lamento arrastrado, una lágrima resbalando por la mejilla... Un tema largo, pero nada monótono dado el constante cambio de texturas por los que discurre.

"She Cries" comienza sin preámbulos, poniendo toda la carne en el asador, con una de las mejores melodías que he escuchado, y una voz, un lamento, que pone los pelos de punta. Una explosión de rabia contenida; como si quisieran soltar toda la tristeza y melancolía de su música a través del personal estilo de Javier De Pablo. De hecho la voz, aunque en algunos momentos puede recordar en las partes limpias a TYPE O NEGATIVE y a NOVEMBERS DOOM o MY DYING BRIDE en las partes guturales, tiene un estilo propio que sabe condensar todos los sentimientos que pretenden transmitir en el momento y el lugar adecuados. Mientras los riffs de guitarra colorean el ambiente de tonos grises, el cello de Guillermo continúa su aventura evocando los lloros de la mujer de la que hablan las letras. También Ricardo De Pablo tiene su importante papel, con un ritmo constante y pesado pero cargado de matices que son redescubiertos en cada nueva escucha. En definitiva, una obra maestra con un final sorprendente.

"Zoe" se nos introduce de nuevo de manera evocadora con el violín de Sandra (que poco después abandonaría el grupo) y el cello de Guillermo, conduciéndonos a un nuevo réquiem lleno de sentimiento, y con unos riffs cada vez más sorprendentes. Es el tema, probablemente, más técnico, pero sin perder ese halo melancólico de sus composiciones. Su nivel y madurez compositiva demuestra que esta demo no fue preparada en una tarde, sino que ha sido fruto de un duro trabajo durante meses preparado. Todos los componentes deslumbran con luz propia, destacando especialmente la labor de Miguel Angel Gutiérrez dando pulso al corazón helado de AUTUMNAL, y de nuevo, la voz de Javier con sus registros propios llenos de fuerza y delicadeza a la vez.

Finalmente, "My Lost Time" se erige como el tema que, desde mi punto de vista personal, transmite la mayor melancolía y la mayor hondura de espíritu, con los pasajes más relajados y evocadores de la demo fruto de unas magníficas guitarras y de una voz que se torna susurro, y que a veces me recuerda a MOONSPELL, pero con un toque muy particular y único. Tras un inesperado tramo de rabia y dolor, el tema acaba como se abre, lleno de emotividad para redondear otra gran composición.

Tras una breve outro nos damos cuenta de que han pasado casi cincuenta minutos como en un suspiro, transportados por la música en un viaje único de esos que dejan huella. Muchos diréis que para ser una maqueta me he pasado un poco con el análisis, pero si tenéis la oportunidad de escuchar esta maravilla (cosa que os recomiendo de verdad: www.autumnal.net) sabréis que es imposible hablar de la música de AUTUMNAL sin tratar de reproducir las sensaciones tan profundas que transmiten. Desde luego, como mantengan este nivel, su futuro disco debut va camino de convertirse en el disco del 2005. Todo un descubrimiento en la escena Doom, no ya española, sino mundial.


(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)