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jueves, 24 de abril de 2014

DONNY HATHAWAY vs JESTOFUNK - "The Ghetto": La influencia alargada de los dioses


Normalmente en este blog suelo comentar, cuando buenamente puedo, discos completos. Sin embargo esta vez voy a variar ligeramente la línea de trabajo comentando dos versiones de un mismo tema que puede considerarse icono de un estilo e incluso, de toda una época, esa en la que los discos de la factoría Atlantic facturaban oros por doquier y que pusieron la música negra en lo más alto, después de que el Jazz dejase de ser la música popular negra por excelencia al avanzar intelectualmente más deprisa que las modas musicales y las apetencias del público, igual de reivindicativo, pero con los nervios más calmados.

El tema en cuestión es “The Ghetto”, del enorme DONNY HATHAWAY, maestro de las teclas y la voz del Soul y el sonido marca de la casa Atlantic en los setenta (la época en que ROBERTA FLACK, ARETHA FRANKLIN, ISAAC HAYES, OTIS REDDING y demás triunfaban en el sello). Surgiendo del Jazz, en 1970 HATHAWAY facturó una de las claves de la música negra y uno de los discos que los expertos cogen como punto de partida del Acid Jazz con posterioridad, “Everything Is Everything”. Entre sus composiciones una destacaba con luz propia, “The Ghetto”, con ese ritmo contenido, ese Groove adictivo que progresivamente se va metiendo en el cuerpo mientras HATHAWAY se suelta con el Fender.

De este tema se han hecho varias versiones, pero me quedo con uno de los referentes del Acid Jazz de los noventa, por aquello que comentaba de que se considera a HATHAWAY uno de los “padres espirituales” del género. Es la versión que en 1994 hizo JESTOFUNK con la presencia de dos genios del Soul y el Funk que conecta la versión directamente con la de su compositor original. Por un lado el James Brown de los noventa, CE CE ROGERS y por otro el trombón de FRED WESLEY, que fue parte de los históricos JB HORNS, es decir la sección de vientos de James Brown, junto con MACEO PARKER otro de los grandes.

No queda más que decir, simplemente dejarse llevar por el Groove, por el espíritu y la energía de este tema.



jueves, 10 de abril de 2014

GEORGE BENSON - "Songs And Stories": Sin nada que demostrar


Una de las virtudes de GEORGE BENSON con los años ha sido sonar a sí mismo. En sus inicios, BENSON fue una alternativa a WES MONTGOMERY, con un toque más limpio y menos “coltraneano”, contagiado por la melodía de KENNY BURRELL. Con ambos nombres en mente, y algún coetáneo más, BENSON desarrolló un fraseo evocador, cantarín y melodioso, muy influido por el R&B que en sus primeros años como artista empezaba a eclosionar, y también por la tradición Jazzista. La irrupción de los ochenta hizo que BENSON, de la noche a la mañana pasara de ser un guitarrista más, a uno de los referentes de un género: el Smooth Jazz. Ese sonido radiofónico, más Pop que Jazz y su característica personal de doblar los solos de guitarra con su voz, hizo que BENSON fuera y es un referente.

Con el tiempo GEORGE BENSON ha ido vagando. Discos sobreproducidos, políticamente correctos y profundamente asépticos, se mezclaban con otros más viscerales y tradicionales en lo que a instrumentación se refiere, pero siempre estaba presente su sonido y en consecuencia, no era raro escuchar a GEORGE BENSON en una radio especializada como en una generalista, o incluso en un local no relacionado con el Jazz o el Blues. El nuevo milenio trajo consigo la madurez de un artista que ya no tiene nada que demostrar y eso se nota en discos como este “Songs & Stories”.

Cogiendo temas Pop debidos a numerosos compositores y llevándolos a su terreno, GEORGE BENSON desarrolla un disco Jazzy a la par que accesible y con mucha alma. No faltan las colaboraciones como LALAH HATHAWAY la hija del dios DONNY versioneando el tema de BILL WITHERS “A Telephone Call Away”, donde también tiene protagonismo el saxofonista GERALD ALBRIGHT, otro de los grandes del Smooth. O “Come In From The Cold”, donde uno de los productores, el señor MARCUS MILLER aparece con su bajo inconfundible. Todo ello con un trasfondo musical muy estimulante, gracias a secciones de viento o rítmicas muy conseguidas (como en “Show Me The Love”, uno de los cortes más movidos o “Living In High Definition”, el tema más Funk de todo el trabajo, con MARCUS MILLER en el vibráfono, sección de cuerdas para nada pastelosa y un trío de guitarras entre BENSON, JUBU y WAH WAH WATSON que es increíble, como también pasa en “Exótica”, composición del propio MARCUS MILLER).

La madurez le sienta bien a GEORGE BENSON, sea en formato Jazz, en Pop o como le dé la gana. Su guitarra y su melosa voz ya son parte de la historia de la música y cualquier cosa que haga está exenta de presión, por lo que el artista puede dejar fluir todo lo que lleva dentro que es mucho.

“Exótica” de MARCUS MILLER: http://www.youtube.com/watch?v=nOKXuzRwPz0

miércoles, 9 de abril de 2014

GIORGIO MORODER - "E=MC2", "From Here To Eternity" y "I Feel Love" de Donna Summer. Los cimientos de un género.



GIORGIO MORODER. A muchos este nombre les resultará extraño. Otros sabrán que nos encontramos ante un pionero de la música electrónica. El músico de origen italiano, al que recientemente el dúo DAFT PUNK rindió homenaje colaborando con él, se puede considerar uno, sino el padre de la electrónica bailable. En la segunda mitad de los setenta, MORODER extendió lo que hasta entonces PINK FLOYD por mediación de Alan Parsons y este último en su propia creación, habían usado de forma testimonial. Aquello que MIKE OLDFIELD usó para crear ambientes progresivos. Lo que KRAFTWERK utilizó para sintetizar la música Pop con desnudez mecánica. MORODER utilizó todo ello y lo llevó al terreno de lo bailable, lo que luego se llamaría Tecno en sentido estricto.


Dos discos pioneros del género como “From Here To Eternity” o el seminal “E=mc2”, fogueados con un puñado de trabajos previos más “naturales”, muestran a un MORODER él solo ante la mesa de mezclas generando capas de ritmos y texturas. Y me refiero al segundo como seminal porque reza ser el primer disco grabado directamente en formato digital, todo un avance en el sentido técnico del mundo de las grabaciones. Trabajos ambos complementarios, concebido como suites de ritmos envolventes y pegadizos, con voces procesadas mediante ese vocoder que el citado Alan Parsons fue introduciendo poco a poco en el mundo de la música popular.

Y en medio de ambos trabajos, otro éxito: colaboraciones con numerosísimos artistas, pero en especial con DONNA SUMMER en “I Feel Love”, cuyo trasfondo musical es una mezcla de los dos discos citados, con la Summer regalando su sensual voz detrás. 

Para que se construya un edificio, antes tiene que haber cimientos y MORODER los puso en el mundo de la música electrónica de discoteca. Uno de los grandes.

"I Feel Love" de DONNA SUMMER: http://www.youtube.com/watch?v=JhKqs7dUMa8

"I Wanna Rock" del disco "E=MC2": http://www.youtube.com/watch?v=PTuaWSfwnj8

"From Here To Eternity" completo: http://www.youtube.com/watch?v=vnIwl3FNUl8

domingo, 3 de noviembre de 2013

KAUAN - "Aava Tuulen Maa": Paisajes de etérea belleza


En el mundo del Metal Extremo uno se puede encontrar de todo y no siempre tan extremo. Auspiciados por sellos que se dedican a ello, vendidos en los círculos especializados y con cierta imagen heredera de grupos del ramo, uno puede descubrir de todo. Bien es cierto que en el caso que me ocupa, KAUAN, uno encuentra referencias suyas en círculos que sólo rozan tangencialmente el extremismo, el Folk y sus derivados, pero ni tan siquiera desde esa perspectiva uno puede esperarse algo como “Aava Tuulen Maa!, que dentro de mi desconocimiento previo sobre el dúo ruso (ya es su tercer disco en cinco años de existencia), me parece un trabajo más progresivo de herencia setentera que otra cosa.

Si tuviera que dar referencias diría que te imagines el lado Post-Rockero de PROMETHEAN, IN THE WOODS y GREEN CARNATION, le añadas un aire New Age, bastante del minimalismo ambiental de SIGUR ROS y algo del Rock Sinfónico de los setenta, y tendrás un aire aproximado de “Aava Tuulen Maa”, un disco para tomarse con mucha calma y relajo, dispuesto a escuchar largos desarrollos, pasajes instrumentales eternos y mucho colorismo en los paisajes que recorre, sólo levemente Folk por el idioma natal usado por Anton Belov usado como vehículo de expresión y alguna instrumentación y melodía recreada por el quejumbroso violín de Lubov Musnikova, el otro componente de KAUAN. El resto es un predominio inusitado de los teclados, de la atmósfera y de la apacibilidad, hasta límites de lirismo clásico imposible de reproducir con palabras, invitando a la imaginación a dejarse llevar.

Cinco son las composiciones, pero poco importa la verdad, porque desde la plácida introducción instrumental de “Ommeltu Polku”, en donde cada elemento va encontrando su sitio poco a poco, sin prisas, y hasta “Neulana Hetkessä”, todo es un oleaje de colorismo para los sentidos. Las composiciones son una excusa para dividir en capítulos algo que se concibe como una banda sonora para un viaje a la melancólica belleza de los paisajes del norte de Europa. Quizás ese sea el gran “pero” de KAUAN: la ausencia de horizonte. Una vez que comienza el disco, y durante algo menos de una hora, las atmósferas se suceden, pero falta un hilo conductor. Si grupos como GREEN CARNATION o IN THE WOODS conseguían contar una historia al mismo tiempo que se embarcaban en largos viajes compositivos (especialmente GREEN CARNATION en “Light of Day, Day of Darkness”) KAUAN pecan de falta de hilo narrativo. Uno tiene la sensación de que, aunque sea interrumpido en la escucha del disco, la podrá continuar sin “perderse nada”.

El problema de esto, en mi opinión, es que aunque uno esté embaucado por la belleza intrínseca de la música del grupo, por la desnuda y esparcida instrumentación, por la paz estructural, por la continuidad sin brusquedades, por la hipnosis y por un sonido frío pero envolvente, a pesar de todo ello, uno no retiene nada más allá. Me falta ese grado de comunión que otros alcanzan, esa capacidad de abstracción de los citados SIGUR ROS, por ejemplo. KAUAN consigue en “Aava Tuulen Maa” un disco “bonito” pero algo mecánico, constante y falto de alma. Les falta no sólo describir, sino también contar algo, hacernos partícipes del bello entorno que recrean y no sólo unos meros espectadores. En cualquier caso, la belleza y el colorismo (portada incluida) de “Aava Tuulen Maa”, son dos elementos autosuficientes en la música de KAUAN. Lo mejor: cerrar los ojos y echar la imaginación a volar. La historia que KAUAN no alcanza a contar, cuentatela tú mismo. El paisaje que la rodea, invita a dejarse llevar, no cabe duda.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

KLONE - "Black Days": Mezcla de texturas


Aunque suene a tópico, el tercer disco es el de la confirmación, o por lo menos, si en el pasado has demostrado tener una trayectoria ascendente e interesante, ese disco es el que debe determinar si lo tuyo fue casualidad, o realmente ofreces algo. A esa encrucijada se enfrentaban los franceses KLONE en “Black Days”, después de un “Duplicate” bueno y un “All Seeing Eye” mejor. Con la difícil tarea de luchar frente a la etiqueta de ser “otros” GOJIRA de la vida, y cargando las reseñas de sus discos de dobles sentidos sobre el propio nombre del grupo al respecto, KLONE demostraba, efectivamente, venerar a sus compatriotas, y en consecuencia a TOOL y MESHUGGAH y todos los derivados de ambos, ION DISSONANCE, THE END, TEXTURES, ARCHITECT y un largo etcétera. Sin embargo, tenía más cosas qué ofrecer, unas buenas, otras no tanto y “All Seeing Eye” fue un ejemplo de ello.

KLONE demostró en ese disco, que junto a ritmos obsesivos, atmósferas recargadas y sonido actualizado, podía ofrecer detalles de vanguardia que les dirigían hacia experimentaciones inclasificables como John Zorn, Stockhausen o viniéndonos a terrenos más “metálicos”, Devin Townsend. Sin embargo, también demostró tener cierta sensibilidad hacia terrenos que se metían de forma amplia, lisa y llanamente en el Metalcore en su lado más “emotivo”. Eran momentos puntuales, pero parecían metidos con calzador para agradar y ampliar público. Afortunadamente han rectificado a tiempo y “Black Days” rompe con esos momentos y aunque se vuelve más introspectivo, menos directo, e incluso añade algún otro momento ajeno no presente hasta ahora (sonidos más Stoner en las guitarras, voces menos antagónicas y una extraña versión del “Army Of Me” de BJÖRK, como momento más radiofónico del trabajo que les ha quedado sin quererlo o queriéndolo muy Nu-Metalera), el resultado es mucho más favorable y, ahora sí se puede decir, les confirma.

Una cosa es cierta: “Black Days” necesita varias escuchas: desde su primer corte “Rite Of Passage”, de introducción asiática y desarrollo totalmente TOOL, pasando por los más directos “Spiral Down”, “The Spell Is Cast” o “Rain Bird” (haciéndose evidente en las tres el giro más pesado de las guitarras y la voz más mimética a la de GOJIRA y menos variada que antaño) y sobre todo las densidades de “Inmaculate Desire” (nuevamente con TOOL en la cabeza) “Give Up The Rest”, corte genial de aires progresivos que es el mejor del trabajo, la cuasi-Stoner “Hollow Way” y la jazzera y compleja armónicamente hablando “Danse Macabre” (aquí con aires a la segunda mitad de KATATONIA). Ya no digamos el interludio “Closed Season”, donde abiertamente vuelve su amor por John Zorn y engendros derivados de Avant-Garde, Free Jazz y Música Extrema. Y al mismo tiempo que estas notables individualidades, el disco en conjunto se vuelve muy denso, nada condescendiente con el oyente y precisando paciencia y atención para desgranar todos sus detalles. Sin embargo, al contrario que en otros ejemplos similares, KLONE triunfa, quizás todavía necesitando un poquito más de madurez para redondear el trabajo, pero en cualquier caso con resultados muy satisfactorios.

De todo lo dicho me quedo con dos cosas: por un lado el giro hacia estos terrenos menos inmediatos, por otro lado el abandono del lastre de sus características más prescindibles. KLONE demuestra con lo primero estar en plena evolución y asentamiento de su sonido, con todo lo que ello conlleva. Con lo segundo, el abandono de sus clichés más modernos y la personalidad más fuerte (consecuencia también de lo primero) lo que les hace abandonar su etiqueta de “clones” de GOJIRA, el grupo francés se sitúa en el camino correcto y hace tener esperanzas en el futuro más inmediato de su música. En cualquier caso y a falta de limar asperezas y terminar de asentar sus principios, KLONE consigue en “Black Days” un disco interesante para todos aquellos amantes de sonidos aventureros y poco definidos, pero bien ejecutados y sopesados.

jueves, 26 de septiembre de 2013

CARVED IN STONE - "Tales Of Glory And Tragedy": Oscuridad medieval


CARVED IN STONE es un proyecto “one man band”, bueno o más bien en este caso, “one woman band”. Todo, instrumentación, composición, ejecución... corre a cargo de Swawa, miembro de TAUNUSHEIM y con “Tales Of Glory And Tragedy” esta señorita cumple ya su segundo aniversario discográfico. Su precedente, “Hear The Voice” no lo había escuchado, pero siempre me comentaron que dentro del Folk era un disco muy accesible, por momentos rayante en el Pop acústico más meloso y cálido, de indiscutible belleza, aunque un poco constante y predecible. Por eso, y ayudado por una portada que transmite calma y melancolía, no dudé en hacerme con “Tales Of Glory And Tragedy”. Los resultados han sido, sin duda, satisfactorios, aunque para los amantes del Folk más tradicional esto les parezca demasiado pasajero y voluble. Me explicaré. 

CARVED IN STONE no es Folk al uso. Aquí se aprecia una raíz sesentera muy palpable, que en ocasiones me hace pensar en COVEN, pasado por la batidora medieval. Añadiendo a esto un aire dulcificado debido a la etérea instrumentación de cantautor y a la voz suave y asequible de Swawa, el resultado es muy agradable al oído. Se podría decir que el disco tiene dos caras: los temas en alemán, especialmente “Abschied” y “Söldnerlied”, curiosamente a causa del idioma, son los que más raíz Folk tienen, la voz de Swawa se torna más dura al oído, más ancestral y menos Pop, algo que es muy evidente en el segundo de los citados, donde la instrumentación abandona la soledad de la guitarra y se apoya en coros y otros elementos de aire medieval. Por su parte, los temas cantados en inglés son los más accesibles y pasajeros, con “If I Could Only” a la cabeza, seguido muy de cerca por “Mighty Friends”, uno de los que más me recuerda al Rock oscuro de los sesenta. Son cortes relajantes, bellos per se, con mucha dulzura y un aire de cantautora que los convierte en agradables de escuchar. 

En mi opinión la combinación es muy notable, si bien uno echa en falta algo más de empaque rítmico y un colchón instrumental más elaborado, la voz de Swawa tiene suficiente personalidad como para hacer por sí misma de este disco, una pieza interesante. Lo que ya no veo tan digno de laureles es la forma de estructurar el trabajo. “Tales Of Glory And Tragedy” se forma por temas muy cortos, fácilmente digeribles y que contribuyen a dar variedad al disco pero, por razones que escapan a mi compresión, en los dos últimos cortes, “Der Fels Im Moor” y “As the Rain Keeps Falling”, Swawa ha concentrado la mayor duración del trabajo, con dos composiciones largas en comparación. En ellas el lado Folk da paso a un lado ambiental y narrativo aún más importante, pero chocan con la accesibilidad y el ritmo cosechado en el resto del disco. Uno tiene la sensación de que la autora germana quiso en estos dos temas completar un disco que hasta entonces podía sonar demasiado asequible, y aunque el resultado es bueno, en especial en el segundo de los citados (nuevamente muy sesentero y con una outro tras su final a golpe de piano melancólico), conforme pasan los minutos, la sensación de frescura del resto del trabajo se pierde. 

Dejando a un lado este detalle que acabo de comentar, “Tales Of Glory And Tragedy” es un disco muy recomendable, quizás no para los amantes más tradicionales del Folk, pero sí para todos aquellos que les guste la música recubierta de cierto halo de oscurantismo y con la sencillez y la dulzura como maestros de ceremonias. CARVED IN STONE deja, como la portada de este disco, en paz a nuestras almas cansadas del rugir del día a día.

(Crítica publicada también en: http://www.xtreemmusic.com)

LOU REED & METALLICA - "Lulu": Un proyecto arriesgado


¿Juntar a LOU REED y a METALLICA? ¿De dónde ha salido esta idea? Después de un “Death Magnetic” decente y recuperar a muchos fans del pasado, los cuatro jinetes de negro y el artista neoyorkino underground por excelencia decidieron juntarse en “Lulu”. Lo primero que generaba esta unión era asombro. Después rechazo o amor a partes iguales. ¿Qué buscaría LOU REED en METALLICA? ¿Qué buscaría METALLICA en LOU REED? Dejando a un lado prejuicios: “Lulu” es más un disco de REED con METALLICA que a la inversa. Si partimos de esta premisa, podremos entender “de qué va el disco”. Un trabajo que es una obra de teatro musicada, con REED como protagonista y METALLICA como responsables de la banda sonora. Un trabajo arriesgado al que uno debe acercarse, casi mejor, sin ser fanático de ninguno de los dos.

Durante casi hora y media REED recita de forma teatral y fantasmagórica y METALLICA le ponen un muro sónico por detrás, donde de vez en cuando Hetfield aporta sus cuerdas vocales, pero en segundo plano y con la sensación de esta desubicadas por la ausencia de dramatismo en su voz. Desarrollando la historia de una joven mujer cargada de malas experiencias, jugadora de apuestas arriesgadas y rozando el abismo, REED juega con la opresión y el desenfreno a partes iguales, para lo cual ralentiza la tormenta de riffs y ritmos Heavys o los acelera hasta convertirlos en una sinfonía lunática. Sinfonía en la que también intervienen instrumentos de cuerda disonantes como en “Pumping Blood”, el corte más arriesgado después de tres composiciones algo más convencionales, donde REED hace gala de sus mejores dotes expresivas y la música viaja al más allá al más puro estilo Cale en la VELVET. 

Pero no sólo acaban aquí los momentos arriesgados: “Mistress Dead” comienza de manera fantasmal, con un órgano de iglesia obsesivo que de repente se ve roto por un ritmo y un riff Thrash acelerado que METALLICA interpreta una y otra vez mientras una segunda guitarra escupe disonancias y REED rompe su voz y desafina adrede, ralentizando sus vocablos para servir de mayor contraste. Este corte es uno de los más sorprendentes sin duda. Como también lo es “Junior Dad”, apoteosis final, también con instrumentos de cuerda que se mueve en los terrenos de la decadencia y la reflexión durante casi veinte minutos hasta acabar como si de una banda de Drone se tratase.

Mentiría si dijera que “Lulu” entra a la primera. También lo haría si dijera que es un proyecto triunfador en su concepción. Y es que “Lulu” precisa de muchas escuchas y análisis de su concepto para llegar a comprenderlo. Pero también es cierto que este concepto falla en ocasiones o no funciona tanto como a uno le gustaría. La maniobra comercial de juntar a REED y METALLICA tampoco ayuda: más le hubiera valido a REED que no necesita ya de este tipo de mercantilismos, el montarse la historia por su cuenta totalmente, utilizando a otro grupo con menos renombre o músicos de sesión que encantados habrían generado las mismas atmósferas y sonidos. En cualquier caso, y repito, accediendo a “Lulu” como un disco que es más REED que METALLICA, estamos ante un proyecto muy interesante y arriesgado, que por eso mismo, no deja indiferente.