Nuevo trallazo de los germanos, que nos vuelven a ofrecer
una nueva obra que pulula entre el Thrash y el Death a partes iguales.
DEW-SCENTED es para Alemania, lo que THE HAUNTED para Suecia: Thrash con sonido
renovado y potencia a raudales. La nueva ola del Thrash, estilo que nunca murió
a pesar de que muchos así lo consideren (no sólo de METALLICA vive el Thrash) y
que gracias a bandas como DEW-SCENTED, se mantiene a flote entre un público
cada vez más amplio.
Con un sonido arrollador, conseguido, como no, por Andy
Classen, potenciando al máximo cada riff, cada doble bombo..., DEW-SCENTED nos
golpea con doce temazos en dónde el ánimo se exalta y no vuelve a decaer hasta
acabar el disco con una versión de ZEKE. Con un Leif Jensen más alejado de sus
registros a lo Tompa Lindberg, pero cono igual de mala leche y agresividad
contenida. Con una sección rítmica brutal, llena de cambios de ritmo, pero sin
perder el groove que hará las delicias de cualquier aficionado al Death-Thrash
más pegadizo. Y finalmente, con un Hendrik Bache y un Florian Müller
convertidos en máquinas de riffs, a cada cual más adictivo, y luciéndose de vez
en cuando con notables solos.
Temas variados y con estructuras atractivas como
"Rituals Of Time" o "Ruins Of Hope" se alternan con otros que
son carne de directo, himnos llenos de rabia que se abrazan a tu yugular para
dejarte sin sangre ni aliento, como "Out Of The Self". La fabulosa
producción consigue convertir tu salón en una auténtica sala de conciertos como
si tuvieras al grupo tocando en exclusiva para ti. Natural, sin muchos efectos,
peca sólo por la linealidad que puede saturar en repetidas escuchas, aunque no
obstante, espero que esta apreciación no te retraiga de la idea de hacerte con
este gran disco.
Estratégicamente situado, también hay hueco para un medio
tiempo lleno de gancho, "The Prison Of Reason", que ayuda a tomar
aire para una segunda parte del disco que ya no levanta el pie del acelerador
hasta el final. Habiendo todavía tiempo para himnos monumentales como "In
Defeat" con un gran solo de guitarra.
La edición limitada inicial incluye un dvd con un video clip
y 17 temas en directo que no hay que dejar escapar como muestras de la
visceralidad de los shows de DEW-SCENTED.
No busques nuevas ideas, simplemente buena música que ayuda
a mantener vivo el movimiento más convulso nacido en el Metal, el Thrash, que
sigue estando al pie del cañón como si viviéramos en los ochenta. El sonido es
distinto, pero la base sigue siendo la misma. Ametralladoras de riffs sin
piead, Thrash Till Death!!
En el mundo de la música electrónica, entendida en su más amplia acepción, ha habido, hay y habrá entes individuales y sinergias conjuntas igual o más exitosas. El segundo caso es el de la SWEDISH HOUSE MAFIA. Se formaron alrededor de 2009. Eran tres dj's y productores reputados de la escena sueca que acabaron por conocerse y decidieron formar grupo para poner sobre el tapete sus propias mezclas, temas nuevos y collages varios. Hasta tal punto era la unión, que algunos les empezaron a considerar como una mafia y de ahí surgió el nombre del trío. La mafia sueca del house.
Su existencia no fue larga, como en la mayoría de los casos en que suceden estas cosas en la música electrónica, salvo los dúos de toda la vida. Sólo dieron para dos discos y extensísimas giras que agotaron sus propias creatividades y les lanzaron en solitario a posteriori. Sin embargo esos dos discos, "Until One" y "Until Now" y sus cuatro años de existencia primigenia son considerados clásicos hoy en día... sí diez años después de su formación... Hasta tal punto que su reunión en el Ultra Music Festival de 2018 (el mismo festival que les vio despedirse), fue uno de los hitos más celebrados del reputado evento de música electrónica.
¿Qué aporta "Until One" y "Until Now" al mundo del house? Realmente nada nuevo. Es más la conjunción de momentos creativos altos, buenas colaboraciones y una sabia elección de temas propios, remezclas y variedades, lo que hizo que SWEDISH HOUSE MAFIA triunfara. Detrás de ello había tres nombres con luz propia: Axwell, Sebastian Ingrosso y Steve Angello. Tres reputados iconos por separado que tras el paso por este trío comercial desarrollaron carreras en dúo y solitario aún más fructíferas. El talento de estos tres dj's hizo que los temas propios estrictamente estuviesen en lo alto de las listas de éxito durante bastante tiempo, así como algunas de las remezclas y reconstrucciones ajenas que terminan de redondear ambos largos.
En ambos y especialmente en "Until Now" para mi gusto, SWEDISH HOUSE MAFIA aporta un grado de frescura y excitación que les desmarca de otros productores del momento. Es difícil no reaccionar ante un tema tan progresivo e intenso como "Greyhound", cuyo futurista vídeo contó con medios de estrellato. O en el apartado de las colaboraciones "pop", el single por excelencia "Don't you Worry Child" con John Martin detrás del micrófono. Quizás el tema por el que más gente conocerá a SWEDISH HOUSE MAFIA y que de forma constante y cíclica sigue radiándose de tanto en cuanto. Esto quedándome en "Until Now", si nos vamos al debut, pocos olvidarán esa colaboración con Pharrel Williams en "One" (con el agregado de (Your Name) para diferenciarlo del tema instrumental también incluído en el plástico) o la explícita y juguetona "Miami 2 Ibiza".
En ambos discos el trío también muestra una especial habilidad para remezclar y combinar temas ajenos hasta convertirlos en propios. Es el caso de COLDPLAY, del que llegan a reutilizar tres temas diferentes, remezclando "Every Teardrop Is a Waterfall" y "Paradise" o combinando a la banda de Chris Martin con MGMT en el mix entre "Kids" y "Clocks". También es el caso de FLORENCE AND THE MACHINE y su tema "You've Got the Love" que el trío sueco mezclan con su propio "One". Es aquí donde la faceta de dj's en sentido clásico de los tres artistas sale a relucir y hasta llega a perdurar en la memoria más que los temas originales. Además, su faceta como productores les hizo incluir colaboraciones como las ya citadas, así como Deborah Cox en el éxito "Leave The World Behind" o THIRD PARTY formando grupeto con Steve Angello en "Lights".
El complemento de estos discos lo encontramos precisamente en el primero de ellos, "Until One" que se concibió como una especie de banda sonoro del exceso de las giras musicales para el documental "Take One", donde se recoge la experiencia de Axwell, Angello e Ingrosso durante un par de años de giras conjuntas, mostrando tanto el lado fraternal, como el personal, como el de masas de todo ese tiempo, con el consabido tiovivo de emociones y florituras de estrella musical varias.
Dentro de mi incultura musical en este género, SWEDISH HOUSE MAFIA y sus dos productos discográficos conforman de lo mejorcito del house en su sentido más clásico y radiofónico (y me duele utilizar la palabra "clásico" para algo que ha cumplido diez años...). Variedad, ritmos bailables, destreza en la producción y mucha creatividad para componer himnos de los que perduran. Los ingredientes necesarios para que este trío de ases y sus dos retoños se mantengan en la memoria y se consideren como indispensables.
¡Crust! ¡Punk!
¡Crossover! Madre mía qué culto a los ochenta se han marcado estos cuatro
engendros del salón de la fama de la música extrema. Junta a la mitad de BRUTAL
TRUTH con la mitad de NAPALM DEATH y te sale VENOMOUS CONCEPT, mostrando una
vez más que tanto Lilker como Embury (aquí reconvertido en guitarrista) son
culos de mal asiento que están metidos en mil y un proyectos. ¿Y cual es el
resultado? “Poisoned Apple”, algo más de media hora de ruido hecho música; un
auténtico homenaje al Crust, al Hardcore primigenio, al Crossover y al Punk.
La voz casi
ininteligible de Sharp, marca de la casa en BRUTAL TRUTH, colándose algunas
influencias de este grupo en el caotismo de algunas partes, es el elemento más
llamativo de VENOMOUS CONCEPT, pero no hay que despreciar, sino más bien
elogiar, la labor de Embury, sabiéndose al dedillo los mandamientos del Crust:
cuatro acordes bien puestos y a mover el cuello, así como la sección rítmica de
Lilker y Herrera, marcando la raíz Punk del grupo en gran parte de los temas,
dejando hueco para necesarias dosis de locura controlada. En resumen, fans de
DOOM, SIEGE, DISRUPT, RIPCORD, los primeros D.R.I. (primerísimos), E.N.T.,
DEVIATED INSTICT... no dejéis pasar la oportunidad de haceros con “Poisoned
Apple”, porque no tiene desperdicio, realmente uno no puede parar de moverse
como un poseso ante lo que sale de los altavoces.
Ya la
portada me llamó la atención, cómica y realmente gore (en su lado más
bromista), metáfora de la destrucción. El sonido me siguió convenciendo, crudo
y caótico en algunos momentos, al más puro estilo BRUTAL TRUTH, pero audible y
poderoso cuando debe serlo. Pero el contenido musical no puede ser mejor. No
busques novedades, si estás al tanto de este tipo de género, todos los
elementos que los construyen están presentes sin más pretensiones que hacer
pasar un buen rato a los que nos gustan estos sonidos, pero ello no quita para
que salga a relucir el enorme pasado de los componentes de VENOMOUS CONCEPT,
poniendo las raíces musicales de las que bebieron en sus orígenes (y de las que
fueron prácticamente coetáneos) en un trozo de plástico casi tan atronador como
si estuviéramos en los ochenta, en el momento en que Earache, Alternative
Tentacles... y demás sellos sacaban del subsuelo Punk a bandas que llevaban la
agresividad un punto más allá.
Velocidades
de vértigo como el enorme corte de apertura, “Drop Dead” (que no sé si será un
homenaje a los dioses SIEGE, pero desde luego la excitación Crustie está
asegurada en este tema); brutalidad y el caotismo desmedido de “Toxic Kiss”, la
adictiva “P.R.I.” y su continuación “Artist Friendly” (que pueden considerarse
otro homenaje a los primeros pasos de los D.R.I., cuando lo suyo era más ruido
musicalizado que otra cosa); estatismo y culto absoluto a los diez mandamientos
del Crust en “Workers Unite” o su continuación más groovie “Half Full?” tan
simples como adictivas; caotismo y embarullamiento sónico (dicho como una
virtud) en “White Devil”; tralla, tralla y más tralla en “Three”... Y lo mejor
de todo esto es que uno tiene la sensación por la falta de pausas entre temas
de que este disco está grabado a la antigua usanza, es decir, dándole al “rec”
a la cinta y dejándola correr hasta que se acaba, porque la sensación de estar
ante un directo es absoluta.>
En resumen: energía, desenfreno, velocidad...
déjate llevar por esta tormenta de decibelios, no cabe otra opción. Si bien es
cierto que “Poisoned Apple” es un producto que parte de la premisa de ir
destinado a los fans de un determinado sonido, con poca o ninguna concesión a
oyentes ajenos, no es menos verdad que el segundo disco de VENOMOUS CONCEPT
desde su creación hace un lustro es de lo mejor que se puede escuchar en el
género. Bestiales.
Vaya
por delante que nunca he sido amante del Techno mezclado con Metal Extremo.
Conozco de la existencia de grupos que se dedican a tal mezcla, e incluso en
algunos que lo usan de manera más anecdótica como los checos AHUMADO GRANUJO,
el resultado es entretenido, pero cuando me pongo a escuchar un disco completo
exclusivamente con elementos electrónicos, aunque con estructuras e inspiración
del Metal Extremo (en este caso el Grind y el Noise), la tarea se me hace ardua
y pesada.
Dicho
lo anterior, lo que nos encontramos en “Snuffholic”, segundo larga duración del
proyecto musical polaco SNUFFGRINDER, es un Techno duro y agresivo, con voces
ultradistorsionadas que hincan sus raíces en la tradición Noise y unas
estructuras y cambios de ritmo de herencia Grind. La instrumentación es
sencilla, pues salvo algún que otro sampler o teclado que recrea cierta
atmósfera, toda la música de SNUFFGRINDER tiene su base en la distorsión y el
juego con la caja de ritmos. De esta manera, lo más atractivo de los temas del
grupo es la estructura que siguen, en función del ritmo que se elija programar
para ser el hilo conductor del tema. Unas veces la caja seguirá una velocidad
machacona, otras veces, se entretendrá en intrincados cambios… y siempre,
rodeando estos cambios, las voces inhumanas, las distorsiones variadas y alguna
que otra atmósfera oscura que le da variedad al conjunto.
Partiendo
de esta burda descripción por mi parte de la música de SNUFFGRINDER, decir que
no es precisamente un material de fácil escucha. Los temas se suceden uno tras
otro, pero perfectamente se podían haber resumido los catorce cortes en un
solo, pues no tienen elementos que los hagan destacar y son variaciones de lo
mismo. Esto genera que si te pasa como a mí, y no estás muy metido en estas
mezclas, la escucha completa del trabajo, que no dura mucho más de media hora,
se haga bastante cuesta arriba, pues nunca se logra cogerle el tranquillo a los
cortes llenos de cambios inesperados que cortan la línea a seguir de las
composiciones. Ni siquiera en los momentos más machacones e industriales, con
ligeras reminiscencias a las primeras remezclas de FEAR FACTORY, SNUFFGRINDER
consigue enganchar al público que no esté acostumbrado al Techno “extremo”.
Como un plus para los que quieran acercarse a la música de SNUFFGRINDER,
además de un diseño de libreto realmente abstracto y divertido (como el hecho
de que todos los temas contengan la palabra Snuff en algún momento),
“Snuffholic” cuenta con la colaboración de varios cantantes y músicos de sesión
que se supone que deberían de dar una mayor variedad al material contenido en
este CD. Por lo demás, salvo que seas fan de la mezcla entre música electrónica
y la inspiración del Metal Extremo, dudo mucho que puedas sacar algo más que lo
que yo he podido sacar de “Snuffholic”.
Bastante sorprendente. Esa es la
sensación que me ha quedado después de darle unas cuantas escuchas al nuevo
disco de los noruegos SOLEFALD, el primero que sacan con Season Of Mist. He de
reconocer que mi conocimiento previo sobre la banda se limitaba a su primer
disco, dónde aunque ya había elementos sinfónicos, la parte cruda del grupo
predominaba, por lo que puede que mi desconocimiento sobre la etapa media de
los noruegos haga que no sea muy objetivo con este nuevo trabajo. En cualquier
caso, aquí van mis impresiones.
Nada más tener el CD y la hoja
promocional en mis manos me llamó la atención el hecho de que se trate de una
obra conceptual dividida en dos partes. La primera la configura el disco que
estoy comentando, "Red For Fire" y la segunda, titulada "Black
For Death" verá la luz a lo largo del 2006. Otro punto que me llama la
atención es la temática elegida: la rica y por muchos desconocida mitología
Islandesa. Tan magna empresa, se me antojaba fuera del alcance de un grupo como
SOLEFALD, pero después de escuchar esta primera parte (y lástima que no he
podido conseguir las letras...), creo que lo han conseguido con una nota muy
alta.
Con un estilo de música que bebe
tanto del Black Metal más épico, como del Doom, como de la música clásica y la
ópera, SOLEFALD pertenecen a esa masa de grupos noruegos, que junto con
BORKNAGAR y los excelentes ARCTURUS, llevaron lo que en su momento hizo
EMPEROR, un paso más allá, creando un estilo sinfónico en perfecta combinación
con la fuerza del Black Metal. Creados en 1995 en pleno auge de la segunda ola
del Black Metal, SOLEFALD se formó por dos personas inquietas, Lazarus y
Cornelius, con ganas de aportar grandes ideas a la cara más épica de este
estilo. Precisamente Lazarus se había granjeado una reputación como excelente
batería formando parte de los debuts de dos bandas con posiciones distintas en
sus formas de entender el Black Metal: CARPATHIAN FOREST y BORKNAGAR. Después
de un primer disco excelente para mi gusto, "The Linear Scaffold",
los noruegos irían escalando puestos en su carrera hacia el trono del Black
Metal melódico, hasta dar con sus huesos en Century Media. Después de acabar
contrato con dicha compañía, vuelven con este quinto disco con muchas ganas.
Un cálido saxo tenor nos adentra
con "Sun I Call" en esta aventura islandesa. Precisamente el título
de este corte me parece perfecto para expresar las sensaciones que transmite,
pues a la calidez del saxo, hay que añadir la ternura de unos violines
excelentes, las armonías luminosas de un teclado presente en el fondo y unas
voces femeninas amables con el oyente. Esta calidez se acaba por convertir en
fuego en conforme las guitarras eléctricas van haciendo su aparición y la voz
gutural a lo Peter de VADER, conseguida por Cornelius hace su presencia trasladándonos
hacia terrenos más Black Metal, pero siempre con el excelente saxo rondando
nuestras cabezas. Un corte excelente que sirve de preludio a todo lo que nos
queda por escuchar, que es mucho y muy bueno.
"Survival Of The
Outlaw" nos introduce de lleno en la parte más oscura del grupo, con una
voz muy particular, y unos riffs muy adictivos, pero sin olvidar las partes
sinfónicas en forma de voces limpias y pasajes orquestados, nos vamos moviendo
dentro de los terrenos de los sin ley que nos indica el título del tema. Sin
duda los riffs de este tema se encuentran entre los más brillantes del disco, y
su gama de voces dotan de una teatralidad impresionante el ambiente. Esta
sensación no nos abandona en uno de los cortes más variados del disco, "Where
Birds Have Never Been", dónde aparecen las primeras voces puramente Black
y los riffs afilados característicos de este estilo, en perfecta armonía con
unos acompañamientos vocales y orquestales excelentes.
Después de un interludio
instrumental dónde los instrumentos de cuerda toman protagonismo,
"Bragi", llegamos a la parte central del disco, dónde la sombra de
ARCTURUS está más cerca. Y digo esto porque los atisbos operísticos que hasta
ahora eran puntuales, se convierten en el leit-motiv de una de las composiciones
más emotivas del plástico: "White Frost Queen", dónde la voz dulce de
una mujer nos transporta hacia las heladas tierras de Islandia mientras unos
instrumentos de cuerda de nuevo excelentes, nos brindan los momentos más
sinfónicos del disco. Todo ello mientras la guitarra de Cornelius se mantiene
en un segundo plano y la batería de Lazare nos regala una buena lección de cómo
tocar una batería de manera sencilla pero a la vez llena de matices y cambios
de ritmo. Sin duda uno de los momentos cumbres del álbum.
De repente somos despertados por
una oscura y gutural voz que en unión con unos riffs helados y un doble bombo
machacón nos trae "There Is Need". La música se torna más ruda y
potente, pero las excelentes voces limpias y coros no nos dejan. Es un tema un
poco repetitivo, pero que acaba hipnotizando si lo escuchas con atención, en
parte debido a los riffs monocordes a lo DARKTHRONE que llenan la composición,
y que van decayendo en tensión poco a poco. Esta decadencia tiene su máximo
exponente en la Doomera "Prayer Of A Son", dónde la voz principal
susurra de una manera hechizante mientras el violín y el cello tocan una
lúgubre tonada. Un rezo desesperado y moribundo que nos traslada desasosiego y
tristeza según se va desarrollando el corto tema, que sirve de introducción
para el momento cumbre de la obra: "Crater Of The Valkyries", de
lejos la mejor composición del disco. En sus más de ocho minutos recorre todos
los elementos hasta ahora vistos de una manera magistral: las partes más Doom y
lúgubres, que cortan fríamente los fragmentos más veloces, las voces más
sinfónicas y los ataques más bestiales de Black Metal noruego. Todo ello sin
que los instrumentos adicionales presentes en el disco (violín, cello y
teclados) pierdan su protagonismo, y sigan manteniendo el aura majestuosa del
grupo. Destacaría sin duda su interludio central, dónde la sensación que
transmiten a través de los riffs monocordes y la voz de Cornelius es
indescriptible, para al final acabar de nuevo en una explosión de frío Black
Metal. Excelente, sin duda.
El disco acaba con "Sea I
Called", de manera cíclica, en un tema igual de inquietante que "Sun
I Call", pero sin la presencia del saxo, y con un Cornelius desatado en lo
que a voces Black se refiere. Un excelente final que nos deja con ganas de
escuchar la segunda parte de este viaje. No me olvido de un tema escondido que
no supone más que la voz de un narrador que en islandés, noruego o algo
similar, nos cuenta (he de suponer) parte de la historia del disco. De todas
formas, salvo que entiendas tal idioma (cosa que dudo), esta pista es
prescindible.
No sé como será "Black For
Death", la segunda parte de esta odisea, pero desde luego "Red For
Fire" deja el listón alto. Un gran lanzamiento para cualquier amante de la
música con tintes más épicos y grandilocuentes, y toda una sorpresa (grata eso
sí) por mi parte. Muy recomendable.
¡Volvieron!
Después de esa enormidad de disco llamado “Cruel”, vuelve una de las mejores
bandas de Grind que ha dado el país del Tío Sam. PHOBIA es una especie de
NAPALM DEATH americanos, sólo que el grupo de Shane Mclachlan y compañía no ha
tenido la repercusión fuera de los círculos Grind de la que gozan los “padres”
del Grind. Dejando a un lado BRUTAL TRUTH y TERRORIZER, PHOBIA se puede
considerar un grupo abanderado del mejor Grind que se puede escuchar, con algún
que otro toque Crust de vez en cuando, pero siempre mirando directamente al
“F.E.T.O.” de NAPALM DEATH para deleite de todos los que amamos este sonido
endiablado y putrefacto de la otrora banda de Birmingham.
Todos
los trabajos editados hasta ahora por PHOBIA eran sobresalientes, incluyendo
“Serenity Through Pain”, donde experimentaron con sonidos algo más Groovies y
contundentes. Pero difícil tenía este grupo superar “Cruel”, uno de mis discos
favoritos de Grind de su año y, técnicamente, casi perfecto en ejecución y
producción. Pues bien, “22 Random Acts Of Violence” es más de lo mismo, y esto
es todo un halago teniendo en cuenta el resultado de su anterior álbum. Algo
menos de media hora de auténticos actos de violencia extrema, haciendo honor a
su previsible título, a medio camino entre el Grind y el Crust más pegadizo,
apocalíptico y brutal, con una producción clásica a rabiar, crepitante,
poderosa y analógica por todos sus poros, una excitación que no decae en las
dos decenas de temas que aquí se contienen y una intensidad difícil de
encontrar en otros grupos. Sencillamente increíble, uno de los mejores discos
del género junto a lo último de los madrileños LOOKING FOR AN ANSWER (que por
cierto, son fanáticos de PHOBIA) y los americanos INSECT WARFARE.
Brutal
de principio a fin, y perdonad por mi “entusiasmo” poco objetivo, desde el tema
de apertura, típica introducción rítmica y destroza, “Bring The War”, que va
abriendo paso a la locura que queda por venir, de la mano de “Savannah´s
Assault”, puro NAPALM DEATH del “F.E.T.O”, la rapidez y sencillez de riffs de
“Death To Pigs”, el ritmo pegadizo cuasi-Crust de “Ultimate Suffering”, con
unos coros superlativos, el aroma TERRORIZER de “Sane”, el Crust melódico y
pegadizo de “Rise Up”, que luego se repetirá con “I Reject”… y así me podría
tirar con cada tema. No hay momento de bajón, no hay relleno, no hay lugar para
relajarse (ni tan siquiera “Instruments Of Deception” se puede considerar así,
pues su melódica introducción acaba estallando en uno de los momentos más
agresivos del trabajo). Si te gusta el sonido de los ochenta, el Grind, el
Crust y el Metal Extremo, el nuevo disco de PHOBIA no te defraudará. ¿Más de lo
mismo? Totalmente, si no te gusta este género, PHOBIA no te va a ofrecer nada
que no sepas, pero dentro del mar de bandas que navegan por estas sonoridades
los de California están en el frontal del batallón y será difícil que
encuentres tanta calidad como la contenida en estos 22 cortes.
Una
vez más el inmovilismo se compensa con la calidad y la intensidad. No hace
falta ser un innovador para obtener buenos resultados, aunque también es cierto
que cuando te mueves por los arquetipos de un género puedes acabar por resultar
sólo apto para especialistas. Yo creo que PHOBIA tiene calidad suficiente como
para gustar a los fanáticos, pero también a los que se paseen por el género de
vez en cuando, en cualquier caso “22 Random Acts Of Violence” es uno de los
discos del año en lo que a sonoridades extremas se refiere.
Siendo
una de las bandas veteranas del Grind-Death alemán, aunque se haya traducido en
una actividad discográfica bastante escasa, con sólo dos discos completos y un
puñado de EP’s, DEPRESSION se ha atrevido a ir un paso más allá y sacar un
disco en directo en homenaje a sus más de quince años de historia, algo que en
el mundo del Metal Extremo es bastante arriesgado, pues no siempre se consigue
sacar un buen disco sobre las tablas que no esté retocado.
Sin
embargo, “Ein Kakophonischer Lebenshauch” es un gran directo. Excelente diría
yo. Sin dejar de sonar crudos y directos, la banda alemana ha conseguido
recoger un sonido fantástico y a la vez tener la sensación de que eres uno más
de los asistentes al concierto. La guitarra suena grave y poderosa, la batería
no tapa al resto de instrumentos y el bajo está siempre presente, siendo
fundamental para dar cuerpo al sonido de DEPRESSION. Pero lo mejor es que las
voces, tanto ultra-guturales a lo DEAD INFECTION como las más chillonas, logran
encajar a la perfección, teniendo una ecualización muy adecuada. Un directo en
condiciones por tanto, honesto y crudo, pero audible y con la calidad
suficiente como para que un neófito en la banda (como era mi caso) tenga un
puñado de temas representativos de la carrera de este grupo.
El
estilo es bastante estático y no hay mucho espacio para la experimentación. Con
una base de Grind clásico, como otros grupos centro-europeos, DEPRESSION ha
añadido un toque de brutalidad extra, emparentándose con DEAD INFECTION, SQUASH
BOWELS, SANATORIUM… afinando la guitarra hasta los límites de la técnica y con
la voz más gorrina que te puedas imaginar. A su vez, los temas no se andan
entreteniendo en florituras. Estructuras directas, cortas, con unos pocos
elementos efectivos y destinados a los aficionados a las formas primigenias de
estas sonoridades. En definitiva, aunque se pierda el “encanto” de esta música
en directo, una de las más dinámicas si goza de buen sonido, “Ein
Kakophonischer Lebenshauch” es un gran disco.
Se
echa de menos un poco más de ambiente entre el público, que por el poco ruido
que hacen, parece que no había mucha gente viendo a la banda, pero los pocos
que hay, parece que se lo pasan en grande, desde que en la introducción del
concierto, “Knee Deep In Rancid Bowels” los vocalistas ponen a prueba sus
cuerdas vocales con sonidos varios. Desde ahí, hasta los casi cuarenta minutos
que dura el disco, el concierto pasa por momentos de todo tipo, pero siempre
con una nota de calidad alta: “Maggot Ester” es una de las más clásicas en
riffs y de extensión más larga, pero también es de las mejores del concierto.
“(Fuck Off, You) Bastard” por su parte pone la parte “divertida”, al ejecutar
la típica canción Grind de pocos segundos que tiene dos guitarrazos y un par de
gritos, que ya estaban presentes en los primeros tiempos de NAPALM DEATH y
demás. “Amputations For My Rations”, otro de los más largos del plástico,
también te retrotraerá a los mejores tiempos del Grind, con un revestimiento
pegadizo fundamental, y seguida de la paranoia particular del grupo en “In The
Land Of Cotton Where The Whiskey Flows And The Ground Is Rotten” que no es más
que una improvisación colectiva entre los miembros del grupo, y para cerrar el
concierto, otra de las más adictivas, “Sathanas - I Am God” nuevamente con unos
riffs muy pegadizos.
Como
regalo para los adquirientes del trabajo, DEPRESSION ha incluido como bonus un
tema inédito en estudio, “DalaiDahmer” que sigue la línea del resto del
concierto, aunque ya sin sonido de ambiente, comprobando que no hay trampa ni
cartón en este grupo. En definitva, un buen disco de Grind-Death a la europea
para que los aficionados al género descubran a una banda veterana en estos
terrenos.