jueves, 12 de diciembre de 2019

TREZE MONOS - "Doze + Uno": Cuando la nostalgia alcanza a una generación entera...


Supe de la existencia de TREZE MONOS por casualidad. Un amigo de mi misma quinta me llamó la atención sobre ellos: rap, metal, sonido de finales de los noventa y lo mejor, unas letras que son puro homenaje a esa época. ¿Cuál? Pues sí amigos, nos hacemos mayores, y los que nacimos entre 1982 y 1986 llegamos a 1999, el año de la eclosión del Nu-Metal, en plena adolescencia, y al mismo tiempo que THE OFFSPRING lo petaba con su "Americana", que los grunges se reconvertían al "metal alternativo", que RAMMSTEIN asomaba el coco y se convertía en adalid del metal industrial con su "Du Hast", que la banda sonora de "Matrix" nos descubría una dimensión musical desconocida y que Roadrunner hacía el agosto fichando a grupos, nosotros llevábamos chándales adidas (estos de las tres rayitas en el pantalón), gorritas hacia atrás y nos creíamos rebeldes. El baloncesto estaba en auge y se ponía a la altura del eterno fútbol, y junto al PC Fútbol, estaba en las tiendas el PC Basket. En el centro de Madrid estaba Madrid Rock, Tipo, Fnac y muchas pequeñas tiendas de discos donde nos gastábamos los dineros... Y en esa época aparecieron KORN, LIMP BIZKIT, SLIPKNOT, MUDVAYNE, DEFTONES, RATM, FEAR FACTORY, LINKIN PARK, COAL CHAMBER, etc... y todos íbamos haciendo peinetas por la calle.


Pues toda esa época es a la que rinde tributo TREZE MONOS en su debut "Doze + Uno". El nombre de la banda viene a colación de otro clásico de la época, "Doce Monos" y nos invitan a viajar en el tiempo, a una época en la que en España teníamos a Zero Records estrujando grupos como la alternativa patria a Roadrunner y donde el Rap, el metal y los ritmos groovies se daban la mano en bandas como KANNON, HORA ZULÚ, SUGARLESS, COILBOX, HAMLET o SKUNK DF. Precisamente de una costilla de estos últimos viene parte de TREZE MONOS, pues su guitarrista David Ramos viene de ahí. El resto lo ponen en las voces Danny Killah Rock, que viene del mundo del rap con MAD DIVISION, Kike Bassnuff tratando de seguir la estela "del bajista de MUDVAYNE", Mario B detrás de los parches al más puro estilo Abe Cunningham de DEFTONES y cómo no, el DJ indispensable, en este caso DJ Jabbar. Junto a ellos también encontramos algunas colaboraciones como la de Locus del DUO KIE o Kantz de los citados COILBOX y TENPEL.


Para dar forma a todo esto, TREZE MONOS, después de una exitosa campaña de crowdfunding, han contado con Alex Cappa como productor en sus The Metal Factory estudios, que ha dado un toque moderno pero también de albor del nuevo milenio al sonido de TREZE MONOS. Sin duda la mejor opción para registrar este disco y recordar los tiempos en que estos sonidos eran capturados por gente como Big Simón en España, y fuera por Colin Richardson. Todo para rendir homenaje a una época. ¿Y eso por qué? Pues porque aunque alguno piense que esto es una retrospectiva innecesaria, en realidad pone sobre la mesa que este sonido sigue de total actualidad y puede hermanar a los que vivimos esa época en la que muchos dijeron "esto pasará de moda", y los que escuchan a LINKIN PARK de fondo antes de un concierto de metalcore y dicen "hostia tú, un clasicazo".


Musicalmente "Doze + Uno" es un disco que lo tiene todo para gustar a los seguidores del rap y del metal. Las influencias están claras desde el principio y ellos mismos las muestran y las llevan a gala. Esto es lo que es y no lo esconden. Hay guiños a DEFTONES, a MUDVAYNE, a RATM, a DISTURBED, a SLIPKNOT... en fin para qué seguir. Basta con darse una vuelta por el trabajo para darse cuenta de todo esto. Incluyen hasta una versión acústica de uno de los temas, "Shotgun", corte que pone sobre la mesa los sentimientos de muchos adolescentes de la época. El resto lo ponen unas letras que harán que la lagrimilla salga, en especial dos temazos imprescindibles, "Hijos del Nu Metal" y sobre todo "Chandal Metal", este último cargado de nombres y clichés varios que recuerdan bandas y momentos como aquel Festimad que literalmente ardió.


El basket tiene su hueco en "NBA / ACB" (aunque en otros muchos temas hay constantes guiños a jugadas y expresiones del baloncesto), también numerosas referencias al cine y a la televisión en "Recuerdo", una crítica a la sociedad actual en "Mi Revolución" y un grito a la firmeza en "K.O." adaptando todo ese sentimiento adolescente de principios de milenio a la actualidad (dando variedad musical en forma Reggae en la parte central del corte)... todo ello con buenos fraseos por parte de Danny Killah, estribillos que se quedan a la primera, muchos samplers y scratchs de DJ Jabbar, y musicalmente construyendo los temas en base a una contundencia y un groove que no dejan de hacernos mover las cabezas y los pies (y en aquella época nos hacía saltar por cualquier lado). 

Si ya nos centramos en la portada terminamos de redondear este homenaje de actualidad. Clara referencia a LIMP BIZKIT, con aires a GORILLAZ también, la típica "pegatina" de "parental advisory" adaptada a las intenciones del grupo ("Rap Metal In Madriz") y mucho aire rap chandalero por todos lados. TREZE MONOS han cuidado todo y esta imagen no iba a ser menos. 


No cabe duda de que este disco será mucho más comprendido por todos los que hemos vivido esta época. Nos miraremos en el espejo y veremos que los surcos de los vinilos se han pegado en nuestra cara, pero al mismo tiempo podremos comprobar que el Nu Metal y el Rap Metal no han pasado de moda y siguen sonando actuales. Si TREZE MONOS consiguen que las nuevas generaciones los escuchen y flipen, creo que se pueden ir a dormir tranquilos. A mi me han robado la patata y me han hecho casi llorar de nostalgia. Una generación desperdigada por el mundo y la sociedad, pero que sigue en boga le pese a quien le pese. 


JINJER + THE AGONIST + KHROMA + SPACE OF VARIATIONS - Concierto en Madrid, Sala Mon - 11/12/2019


Hay bandas que tienen un ascenso meteórico y se puede comprobar en la expectación que despiertan en sus conciertos y en cómo se multiplican sus visitas. Los ucranianos JINJER pueden ser un ejemplo perfecto. La primera vez que vinieron por Madrid fue en la sala Lemon, delante de un centenar de personas, siendo teloneros de THE AGONIST. De esto hace tres años y pico. Ni seis meses después volvían a Madrid, ya liderando su propio tour y casi llenaron la sala Nazca con unas quinientas personas. Entre medias festivales varios y otras fechas, como este mismo año junto a SOILWORK. Ahora volvían como líderes de su propio tour, con, curiósamente, THE AGONIST como banda de apoyo y el público se había multiplicado a un millar de personas, colgando del cartel de sold out en tres fechas por la península y en el caso de Madrid desde hacía semanas. ¿Y esto? ¿Merecido?

Pues en mi opinión bastante. Sólo que creo que JINJER está ahora mismo en el punto de no retorno en el que pasarán de ser una banda en crecimiento, con la ilusión y la energía típica de los inicios, a ser un grupo establecido que fichará y se convertirá en autómata de sí mismo. Ojalá me equivoque, pero hemos vivido esta situación otras veces, tanto con bandas noveles como con bandas consagradas que vivían una segunda juventud. Mientras tanto, esta nueva fecha de JINJER en Madrid con su último trabajo "Macro", bajo el brazo, (complemento del miniCD que sacaron a principios de año bajo la rúbrica de "Micro"), se planteaba como una nueva reválida para la banda de excelentes músicos que es JINJER, especialmente su vocalista Tatiana Shmailyuk, cuya voz es capaz de lo más agresivo y extremo y de lo más soul y visceral también.


La noche se planteaba extensa en lo que a grupos se refiere. Siempre he estado en contra de fechas en sala con más de tres bandas. Primero porque con los horarios de las salas madrileñas, hace que tengas que entrar en el concierto con el café de sobremesa aún en la garganta, segundo porque tantas bandas hacen que el personal que quiera estar desde el principio acabe un poco cansado. Máxime si tenemos en cuenta el cartel de sold out en la entrada y que según avanzaba la noche ir por ejemplo al servicio, era tarea casi imposible so pena de tardar media hora entre ir y volver. Supongo que es una forma de compartir gastos de gira y dar a conocer a bandas que de otra manera no sería posible (los propios JINJER empezaron así). 

Sea como fuere a las seis de la tarde se abrían las puertas de la renovada y cada vez más mejorada en sonido sala Mon, y media hora más tarde daría comienzo la descarga del primero de los cuatro grupos de la noche, los también ucranianos SPACE OF VARIATIONS. En ese momento la sala tenía una entrada de entorno a 400 personas. Los que ya estamos mayores habíamos ocupado la barandilla de la planta de arriba de la sala para tener visibilidad y tranquilidad ante el movimiento que se podía esperar durante la noche. En total el grupo estuvo media hora sobre las tablas, más que suficiente para presentar su único trabajo completo hasta la fecha, "Mind Darknet", del que tocaron seis temas, incluyendo además "Razorblade", nuevo corte del que ya han hecho un vídeo y que era adelanto de lo nuevo del grupo. Para mi gusto su mezcla de djent, electrónica y hardcore en sentido estricto no me terminó de convencer mucho, pero sirvió para comprobar que la sala iba a sonar bien y que ya había algún que otro motivado "bailando" en el pit.


Con sólo un cuarto de hora de cambio, para reformar el kit de batería y adaptarlo, los finlandeses KHROMA salían a escena a las siete y cuarto. El planteamiento era similar a la banda precedente, sólo que la electrónica estaba menos presente y sin embargo sí lo estaba el carácter grueso de la rítmica, con más groove y momentos de engorile para que el personal siguiera bailando. Al igual que SOV, no me dijeron mucho. Es más, se me hicieron incluso más pesados y constantes, pese a tener ya dos discos en su haber y estar más rodados. Algún momento de cabeceo o los pasajes de electrónica bien encajada a destacar, pero para mi gusto poco más. Una vez más, MESHUGGAH y PERIPHERY han hecho mucho daño a la música, cuando el resultado es la simpleza y no el trasfondo técnico que tienen ambos grupos referente...

Pasadas las dos primeras bandas y ya caminando a las ocho de la tarde, se iba a producir el sentido inverso de grupos a lo que tres años antes fue el debut de JINJER en la capital. Ahora le tocaba a los canadienses THE AGONIST salir a escena. La que fuera la banda de Alissa White-Gluz antes de que el señor Amott se la llevara a ARCH ENEMY, y ya con la americano-griega Vicky Psarakis establecida ante el micro, venía a presentar un "Orphans" que sigue sin superar aquel "Prisoners" que muchos consideramos su mejor disco (todavía con Alissa), pero al menos está bastante mejor que los dos trabajos precedentes. De hecho el setlist se iba a centrar en estos dos discos, con la inclusión de un prescindible solo de batería por parte de Simon McKay, y "Gates of Horn and Ivory" del primer disco que sacaron con Vicky como vocalista.


El sonido empezó fatal. Vicky perdió sus dos primeras estrofas porque no tenía su micro enchufado y las guitarras eran inaudibles. Afortunadamente todo mejoró con "Panophobia", tema de "Prisoners", donde Vicky da el do de pecho, pero que hace que recordemos a una Alissa que en THE AGONIST tenía espacio para brillar... Una vez que pasó el aburrido solo de batería, volvieron a "Prisoners" con mi tema favorito la verdad, "Dead Ocean", y eso que es de los más extensos que tienen. El resto del concierto, con "Orphans", "Burn It All Down" y la coreable "As One We Survive", ya se centraría en su última obra, cerrando una descarga de 45 minutos de menos a más que me dejó satisfecho, aunque no tanto como la otra vez, cuando el orden del cartel era diferente y THE AGONIST salían después de JINJER.

El cambio de escenario esta vez se hizo más largo, casi media hora, y eso que todo estaba colocado en escena, incluyendo el peculiar set de batería de Vladislav Ulasevish, con los platos colocados muy bajos y el charles hundido en el suelo. Curiosa forma de colocar la percusión, pero si a él le vale, pues mira qué bien, porque la verdad que el músico ucraniano es parte muy importante de la música de JINJER, sobre todo desde que se han vuelto más técnicos y cambiantes en la estructura de los temas. En cualquier caso, a eso de las nueve y cuarto aparecía en los leds del fondo de la sala una cuenta atrás de dos minutos mientras sonaba de fondo "lainnereP", que es como se cierra "Macro", el nuevo disco de la banda.


Salieron a escena con la sala a rebosar y un sonido espectacular, con los acordes de "Teacher, Teacher!" el single del miniCD "Micro" y que muestra a una Tatiana vacilona con una actitud muy hip-hop. La imagen ha cambiado mucho en el seno de la banda. Ellos siguen más o menos igual, pero la vocalista ha dejado a un lado su vestimenta hardcoreta y salía con una vestimenta más propia de una banda de metal sinfónico escandinavo. Sé que es algo secundario, pero resta energía a los shows pues Tatiana siempre ha sido muy activa y los saltos y movimientos varios que hacía en el pasado con este estilismo quedaban fuera de lugar y se reducían mucho. Afortunadamente y no sé si motivado precisamente por ser un poco más estática en ese aspecto, las inflexiones vocales eran mucho más claras, más precisas y las voces guturales más naturales, sin tanto efecto de micro. Supongo que al igual que le ha pasado al resto de JINJER, Tatiana se ha vuelto más técnica y milimétrica en su actuación, aunque ello vaya en detrimento de la presencia escénica.

Está claro que el disco por el que JINJER ha obtenido tanto éxito es "King Of Everything" y de hecho caerían hasta seis cortes del mismo, como el siguiente en ser interpretado, "Sit Stay Roll Over". Para mi gusto ni "Micro" ni "Macro" han superado aquel trabajo. Son discos más elaborados, mucho más avanzados, pero les falta el factor sorpresa de aquél y sobre todo la ingenuidad de una banda que está empezando a recoger frutos, no ya consagrada y automatizada. Esto se nota también en la presencia escénica del resto de JINJER. Ni Vladislav se salía de su postura. Sólo Eugene Abdukhanov en el bajo variaba su posición de vez en cuando, subiéndose a las cajas de sonido que tenía detrás. El resto era todo milimétrico, medido y calculado.


En el resto del concierto se irían alternando los temas en bloques, destacando "Ape" que fue la siguiente, "Judgement (& Punishment)", con esos pasajes tan Reggae que demuestran una vez más que la banda no se arruga ante nada, la emotiva "Retrospection", con mucho significado para la propia Tatiana, y "On The Top" que es uno de los mejores temas de "Macro". En cualquier forma como se venía abajo la sala Mon era con los temas de "King Of Everything", como fue el genial "I Speak Astronomy", o el bloque final donde cayeron "Just Another" y "Words of Wisdom" seguidas. La única referencia a "Cloud Factory", "Who's Gonna Be the One" también fue muy celebrada.

Después de agradecer al resto de bandas la presencia en escena, Tatiana, que se había quedado sola sobre las tablas, se metió entre bambalinas y el público empezó a corear de forma espontánea el nombre del grupo y pidiendo más. Como iban bien de hora y saben el tirón que tienen en España, JINJER volvió a salir y tocó dos bises en vez de uno, ambos de lo mejor de la noche: "Pisces", en donde sobró la gente que a los conciertos va a hablar y no a escuchar, jodiendo los pasajes tranquilos del tema, y la brutal "Captain Clock", que no la solían tocar en otros conciertos de la gira. En total casi 80 minutos de concierto que para mi han sido la consagración de la banda y personalmente, y casi con total seguridad, la última vez que vea a JINJER en sala, para quedarme con el buen recuerdo de una banda en el top creativo antes de que empiece su declive. 








miércoles, 11 de diciembre de 2019

DEW SCENTED - "Issue VI": sin descanso hasta el final.



Nuevo trallazo de los germanos, que nos vuelven a ofrecer una nueva obra que pulula entre el Thrash y el Death a partes iguales. DEW-SCENTED es para Alemania, lo que THE HAUNTED para Suecia: Thrash con sonido renovado y potencia a raudales. La nueva ola del Thrash, estilo que nunca murió a pesar de que muchos así lo consideren (no sólo de METALLICA vive el Thrash) y que gracias a bandas como DEW-SCENTED, se mantiene a flote entre un público cada vez más amplio.

Con un sonido arrollador, conseguido, como no, por Andy Classen, potenciando al máximo cada riff, cada doble bombo..., DEW-SCENTED nos golpea con doce temazos en dónde el ánimo se exalta y no vuelve a decaer hasta acabar el disco con una versión de ZEKE. Con un Leif Jensen más alejado de sus registros a lo Tompa Lindberg, pero cono igual de mala leche y agresividad contenida. Con una sección rítmica brutal, llena de cambios de ritmo, pero sin perder el groove que hará las delicias de cualquier aficionado al Death-Thrash más pegadizo. Y finalmente, con un Hendrik Bache y un Florian Müller convertidos en máquinas de riffs, a cada cual más adictivo, y luciéndose de vez en cuando con notables solos.

Temas variados y con estructuras atractivas como "Rituals Of Time" o "Ruins Of Hope" se alternan con otros que son carne de directo, himnos llenos de rabia que se abrazan a tu yugular para dejarte sin sangre ni aliento, como "Out Of The Self". La fabulosa producción consigue convertir tu salón en una auténtica sala de conciertos como si tuvieras al grupo tocando en exclusiva para ti. Natural, sin muchos efectos, peca sólo por la linealidad que puede saturar en repetidas escuchas, aunque no obstante, espero que esta apreciación no te retraiga de la idea de hacerte con este gran disco.


Estratégicamente situado, también hay hueco para un medio tiempo lleno de gancho, "The Prison Of Reason", que ayuda a tomar aire para una segunda parte del disco que ya no levanta el pie del acelerador hasta el final. Habiendo todavía tiempo para himnos monumentales como "In Defeat" con un gran solo de guitarra.

La edición limitada inicial incluye un dvd con un video clip y 17 temas en directo que no hay que dejar escapar como muestras de la visceralidad de los shows de DEW-SCENTED.

No busques nuevas ideas, simplemente buena música que ayuda a mantener vivo el movimiento más convulso nacido en el Metal, el Thrash, que sigue estando al pie del cañón como si viviéramos en los ochenta. El sonido es distinto, pero la base sigue siendo la misma. Ametralladoras de riffs sin piead, Thrash Till Death!!

(Crítica publicada también en: http://www.roctktotal.com)


SWEDISH HOUSE MAFIA - "Until One & Until Now": el paradigma del house del nuevo milenio



En el mundo de la música electrónica, entendida en su más amplia acepción, ha habido, hay y habrá entes individuales y sinergias conjuntas igual o más exitosas. El segundo caso es el de la SWEDISH HOUSE MAFIA. Se formaron alrededor de 2009. Eran tres dj's y productores reputados de la escena sueca que acabaron por conocerse y decidieron formar grupo para poner sobre el tapete sus propias mezclas, temas nuevos y collages varios. Hasta tal punto era la unión, que algunos les empezaron a considerar como una mafia y de ahí surgió el nombre del trío. La mafia sueca del house. 


Su existencia no fue larga, como en la mayoría de los casos en que suceden estas cosas en la música electrónica, salvo los dúos de toda la vida. Sólo dieron para dos discos y extensísimas giras que agotaron sus propias creatividades y les lanzaron en solitario a posteriori. Sin embargo esos dos discos, "Until One" y "Until Now" y sus cuatro años de existencia primigenia son considerados clásicos hoy en día... sí diez años después de su formación... Hasta tal punto que su reunión en el Ultra Music Festival de 2018 (el mismo festival que les vio despedirse), fue uno de los hitos más celebrados del reputado evento de música electrónica.


¿Qué aporta "Until One" y "Until Now" al mundo del house? Realmente nada nuevo. Es más la conjunción de momentos creativos altos, buenas colaboraciones y una sabia elección de temas propios, remezclas y variedades, lo que hizo que SWEDISH HOUSE MAFIA triunfara. Detrás de ello había tres nombres con luz propia:  Axwell, Sebastian Ingrosso y Steve Angello. Tres reputados iconos por separado que tras el paso por este trío comercial desarrollaron carreras en dúo y solitario aún más fructíferas. El talento de estos tres dj's hizo que los temas propios estrictamente estuviesen en lo alto de las listas de éxito durante bastante tiempo, así como algunas de las remezclas y reconstrucciones ajenas que terminan de redondear ambos largos.


En ambos y especialmente en "Until Now" para mi gusto, SWEDISH HOUSE MAFIA aporta un grado de frescura y excitación que les desmarca de otros productores del momento. Es difícil no reaccionar ante un tema tan progresivo e intenso como "Greyhound", cuyo futurista vídeo contó con medios de estrellato. O en el apartado de las colaboraciones "pop", el single por excelencia "Don't you Worry Child" con John Martin detrás del micrófono. Quizás el tema por el que más gente conocerá a SWEDISH HOUSE MAFIA y que de forma constante y cíclica sigue radiándose de tanto en cuanto. Esto quedándome en "Until Now", si nos vamos al debut, pocos olvidarán esa colaboración con Pharrel Williams en "One" (con el agregado de (Your Name) para diferenciarlo del tema instrumental también incluído en el plástico) o la explícita y juguetona "Miami 2 Ibiza".


En ambos discos el trío también muestra una especial habilidad para remezclar y combinar temas ajenos hasta convertirlos en propios. Es el caso de COLDPLAY, del que llegan a reutilizar tres temas diferentes, remezclando "Every Teardrop Is a Waterfall" y "Paradise" o combinando a la banda de Chris Martin con MGMT en el mix entre "Kids" y "Clocks". También es el caso de FLORENCE AND THE MACHINE y su tema "You've Got the Love" que el trío sueco mezclan con su propio "One". Es aquí donde la faceta de dj's en sentido clásico de los tres artistas sale a relucir y hasta llega a perdurar en la memoria más que los temas originales. Además, su faceta como productores les hizo incluir colaboraciones como las ya citadas, así como Deborah Cox en el éxito "Leave The World Behind" o THIRD PARTY formando grupeto con Steve Angello en "Lights". 


El complemento de estos discos lo encontramos precisamente en el primero de ellos, "Until One" que se concibió como una especie de banda sonoro del exceso de las giras musicales para el documental "Take One", donde se recoge la experiencia de  Axwell, Angello e Ingrosso durante un par de años de giras conjuntas, mostrando tanto el lado fraternal, como el personal, como el de masas de todo ese tiempo, con el consabido tiovivo de emociones y florituras de estrella musical varias.


Dentro de mi incultura musical en este género, SWEDISH HOUSE MAFIA y sus dos productos discográficos conforman de lo mejorcito del house en su sentido más clásico y radiofónico (y me duele utilizar la palabra "clásico" para algo que ha cumplido diez años...). Variedad, ritmos bailables, destreza en la producción y mucha creatividad para componer himnos de los que perduran. Los ingredientes necesarios para que este trío de ases y sus dos retoños se mantengan en la memoria y se consideren como indispensables.


VENOMOUS CONCEPT - "Poisoned Apple": un culto al crossover.


¡Crust! ¡Punk! ¡Crossover! Madre mía qué culto a los ochenta se han marcado estos cuatro engendros del salón de la fama de la música extrema. Junta a la mitad de BRUTAL TRUTH con la mitad de NAPALM DEATH y te sale VENOMOUS CONCEPT, mostrando una vez más que tanto Lilker como Embury (aquí reconvertido en guitarrista) son culos de mal asiento que están metidos en mil y un proyectos. ¿Y cual es el resultado? “Poisoned Apple”, algo más de media hora de ruido hecho música; un auténtico homenaje al Crust, al Hardcore primigenio, al Crossover y al Punk.

La voz casi ininteligible de Sharp, marca de la casa en BRUTAL TRUTH, colándose algunas influencias de este grupo en el caotismo de algunas partes, es el elemento más llamativo de VENOMOUS CONCEPT, pero no hay que despreciar, sino más bien elogiar, la labor de Embury, sabiéndose al dedillo los mandamientos del Crust: cuatro acordes bien puestos y a mover el cuello, así como la sección rítmica de Lilker y Herrera, marcando la raíz Punk del grupo en gran parte de los temas, dejando hueco para necesarias dosis de locura controlada. En resumen, fans de DOOM, SIEGE, DISRUPT, RIPCORD, los primeros D.R.I. (primerísimos), E.N.T., DEVIATED INSTICT... no dejéis pasar la oportunidad de haceros con “Poisoned Apple”, porque no tiene desperdicio, realmente uno no puede parar de moverse como un poseso ante lo que sale de los altavoces.

Ya la portada me llamó la atención, cómica y realmente gore (en su lado más bromista), metáfora de la destrucción. El sonido me siguió convenciendo, crudo y caótico en algunos momentos, al más puro estilo BRUTAL TRUTH, pero audible y poderoso cuando debe serlo. Pero el contenido musical no puede ser mejor. No busques novedades, si estás al tanto de este tipo de género, todos los elementos que los construyen están presentes sin más pretensiones que hacer pasar un buen rato a los que nos gustan estos sonidos, pero ello no quita para que salga a relucir el enorme pasado de los componentes de VENOMOUS CONCEPT, poniendo las raíces musicales de las que bebieron en sus orígenes (y de las que fueron prácticamente coetáneos) en un trozo de plástico casi tan atronador como si estuviéramos en los ochenta, en el momento en que Earache, Alternative Tentacles... y demás sellos sacaban del subsuelo Punk a bandas que llevaban la agresividad un punto más allá.


 Velocidades de vértigo como el enorme corte de apertura, “Drop Dead” (que no sé si será un homenaje a los dioses SIEGE, pero desde luego la excitación Crustie está asegurada en este tema); brutalidad y el caotismo desmedido de “Toxic Kiss”, la adictiva “P.R.I.” y su continuación “Artist Friendly” (que pueden considerarse otro homenaje a los primeros pasos de los D.R.I., cuando lo suyo era más ruido musicalizado que otra cosa); estatismo y culto absoluto a los diez mandamientos del Crust en “Workers Unite” o su continuación más groovie “Half Full?” tan simples como adictivas; caotismo y embarullamiento sónico (dicho como una virtud) en “White Devil”; tralla, tralla y más tralla en “Three”... Y lo mejor de todo esto es que uno tiene la sensación por la falta de pausas entre temas de que este disco está grabado a la antigua usanza, es decir, dándole al “rec” a la cinta y dejándola correr hasta que se acaba, porque la sensación de estar ante un directo es absoluta.>

En resumen: energía, desenfreno, velocidad... déjate llevar por esta tormenta de decibelios, no cabe otra opción. Si bien es cierto que “Poisoned Apple” es un producto que parte de la premisa de ir destinado a los fans de un determinado sonido, con poca o ninguna concesión a oyentes ajenos, no es menos verdad que el segundo disco de VENOMOUS CONCEPT desde su creación hace un lustro es de lo mejor que se puede escuchar en el género. Bestiales.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

SNUFFGRINDER - "Snuffholic": demasiado sintético y repetitivo.


Vaya por delante que nunca he sido amante del Techno mezclado con Metal Extremo. Conozco de la existencia de grupos que se dedican a tal mezcla, e incluso en algunos que lo usan de manera más anecdótica como los checos AHUMADO GRANUJO, el resultado es entretenido, pero cuando me pongo a escuchar un disco completo exclusivamente con elementos electrónicos, aunque con estructuras e inspiración del Metal Extremo (en este caso el Grind y el Noise), la tarea se me hace ardua y pesada.

Dicho lo anterior, lo que nos encontramos en “Snuffholic”, segundo larga duración del proyecto musical polaco SNUFFGRINDER, es un Techno duro y agresivo, con voces ultradistorsionadas que hincan sus raíces en la tradición Noise y unas estructuras y cambios de ritmo de herencia Grind. La instrumentación es sencilla, pues salvo algún que otro sampler o teclado que recrea cierta atmósfera, toda la música de SNUFFGRINDER tiene su base en la distorsión y el juego con la caja de ritmos. De esta manera, lo más atractivo de los temas del grupo es la estructura que siguen, en función del ritmo que se elija programar para ser el hilo conductor del tema. Unas veces la caja seguirá una velocidad machacona, otras veces, se entretendrá en intrincados cambios… y siempre, rodeando estos cambios, las voces inhumanas, las distorsiones variadas y alguna que otra atmósfera oscura que le da variedad al conjunto.


Partiendo de esta burda descripción por mi parte de la música de SNUFFGRINDER, decir que no es precisamente un material de fácil escucha. Los temas se suceden uno tras otro, pero perfectamente se podían haber resumido los catorce cortes en un solo, pues no tienen elementos que los hagan destacar y son variaciones de lo mismo. Esto genera que si te pasa como a mí, y no estás muy metido en estas mezclas, la escucha completa del trabajo, que no dura mucho más de media hora, se haga bastante cuesta arriba, pues nunca se logra cogerle el tranquillo a los cortes llenos de cambios inesperados que cortan la línea a seguir de las composiciones. Ni siquiera en los momentos más machacones e industriales, con ligeras reminiscencias a las primeras remezclas de FEAR FACTORY, SNUFFGRINDER consigue enganchar al público que no esté acostumbrado al Techno “extremo”.

Como un plus para los que quieran acercarse a la música de SNUFFGRINDER, además de un diseño de libreto realmente abstracto y divertido (como el hecho de que todos los temas contengan la palabra Snuff en algún momento), “Snuffholic” cuenta con la colaboración de varios cantantes y músicos de sesión que se supone que deberían de dar una mayor variedad al material contenido en este CD. Por lo demás, salvo que seas fan de la mezcla entre música electrónica y la inspiración del Metal Extremo, dudo mucho que puedas sacar algo más que lo que yo he podido sacar de “Snuffholic”.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

martes, 10 de diciembre de 2019

SOLEFALD - "Red For Fire: An Icelandic Odyssey Part I": el inicio de la Odisea.



Bastante sorprendente. Esa es la sensación que me ha quedado después de darle unas cuantas escuchas al nuevo disco de los noruegos SOLEFALD, el primero que sacan con Season Of Mist. He de reconocer que mi conocimiento previo sobre la banda se limitaba a su primer disco, dónde aunque ya había elementos sinfónicos, la parte cruda del grupo predominaba, por lo que puede que mi desconocimiento sobre la etapa media de los noruegos haga que no sea muy objetivo con este nuevo trabajo. En cualquier caso, aquí van mis impresiones.

Nada más tener el CD y la hoja promocional en mis manos me llamó la atención el hecho de que se trate de una obra conceptual dividida en dos partes. La primera la configura el disco que estoy comentando, "Red For Fire" y la segunda, titulada "Black For Death" verá la luz a lo largo del 2006. Otro punto que me llama la atención es la temática elegida: la rica y por muchos desconocida mitología Islandesa. Tan magna empresa, se me antojaba fuera del alcance de un grupo como SOLEFALD, pero después de escuchar esta primera parte (y lástima que no he podido conseguir las letras...), creo que lo han conseguido con una nota muy alta.

Con un estilo de música que bebe tanto del Black Metal más épico, como del Doom, como de la música clásica y la ópera, SOLEFALD pertenecen a esa masa de grupos noruegos, que junto con BORKNAGAR y los excelentes ARCTURUS, llevaron lo que en su momento hizo EMPEROR, un paso más allá, creando un estilo sinfónico en perfecta combinación con la fuerza del Black Metal. Creados en 1995 en pleno auge de la segunda ola del Black Metal, SOLEFALD se formó por dos personas inquietas, Lazarus y Cornelius, con ganas de aportar grandes ideas a la cara más épica de este estilo. Precisamente Lazarus se había granjeado una reputación como excelente batería formando parte de los debuts de dos bandas con posiciones distintas en sus formas de entender el Black Metal: CARPATHIAN FOREST y BORKNAGAR. Después de un primer disco excelente para mi gusto, "The Linear Scaffold", los noruegos irían escalando puestos en su carrera hacia el trono del Black Metal melódico, hasta dar con sus huesos en Century Media. Después de acabar contrato con dicha compañía, vuelven con este quinto disco con muchas ganas.

Un cálido saxo tenor nos adentra con "Sun I Call" en esta aventura islandesa. Precisamente el título de este corte me parece perfecto para expresar las sensaciones que transmite, pues a la calidez del saxo, hay que añadir la ternura de unos violines excelentes, las armonías luminosas de un teclado presente en el fondo y unas voces femeninas amables con el oyente. Esta calidez se acaba por convertir en fuego en conforme las guitarras eléctricas van haciendo su aparición y la voz gutural a lo Peter de VADER, conseguida por Cornelius hace su presencia trasladándonos hacia terrenos más Black Metal, pero siempre con el excelente saxo rondando nuestras cabezas. Un corte excelente que sirve de preludio a todo lo que nos queda por escuchar, que es mucho y muy bueno.

"Survival Of The Outlaw" nos introduce de lleno en la parte más oscura del grupo, con una voz muy particular, y unos riffs muy adictivos, pero sin olvidar las partes sinfónicas en forma de voces limpias y pasajes orquestados, nos vamos moviendo dentro de los terrenos de los sin ley que nos indica el título del tema. Sin duda los riffs de este tema se encuentran entre los más brillantes del disco, y su gama de voces dotan de una teatralidad impresionante el ambiente. Esta sensación no nos abandona en uno de los cortes más variados del disco, "Where Birds Have Never Been", dónde aparecen las primeras voces puramente Black y los riffs afilados característicos de este estilo, en perfecta armonía con unos acompañamientos vocales y orquestales excelentes.


Después de un interludio instrumental dónde los instrumentos de cuerda toman protagonismo, "Bragi", llegamos a la parte central del disco, dónde la sombra de ARCTURUS está más cerca. Y digo esto porque los atisbos operísticos que hasta ahora eran puntuales, se convierten en el leit-motiv de una de las composiciones más emotivas del plástico: "White Frost Queen", dónde la voz dulce de una mujer nos transporta hacia las heladas tierras de Islandia mientras unos instrumentos de cuerda de nuevo excelentes, nos brindan los momentos más sinfónicos del disco. Todo ello mientras la guitarra de Cornelius se mantiene en un segundo plano y la batería de Lazare nos regala una buena lección de cómo tocar una batería de manera sencilla pero a la vez llena de matices y cambios de ritmo. Sin duda uno de los momentos cumbres del álbum.

De repente somos despertados por una oscura y gutural voz que en unión con unos riffs helados y un doble bombo machacón nos trae "There Is Need". La música se torna más ruda y potente, pero las excelentes voces limpias y coros no nos dejan. Es un tema un poco repetitivo, pero que acaba hipnotizando si lo escuchas con atención, en parte debido a los riffs monocordes a lo DARKTHRONE que llenan la composición, y que van decayendo en tensión poco a poco. Esta decadencia tiene su máximo exponente en la Doomera "Prayer Of A Son", dónde la voz principal susurra de una manera hechizante mientras el violín y el cello tocan una lúgubre tonada. Un rezo desesperado y moribundo que nos traslada desasosiego y tristeza según se va desarrollando el corto tema, que sirve de introducción para el momento cumbre de la obra: "Crater Of The Valkyries", de lejos la mejor composición del disco. En sus más de ocho minutos recorre todos los elementos hasta ahora vistos de una manera magistral: las partes más Doom y lúgubres, que cortan fríamente los fragmentos más veloces, las voces más sinfónicas y los ataques más bestiales de Black Metal noruego. Todo ello sin que los instrumentos adicionales presentes en el disco (violín, cello y teclados) pierdan su protagonismo, y sigan manteniendo el aura majestuosa del grupo. Destacaría sin duda su interludio central, dónde la sensación que transmiten a través de los riffs monocordes y la voz de Cornelius es indescriptible, para al final acabar de nuevo en una explosión de frío Black Metal. Excelente, sin duda.

El disco acaba con "Sea I Called", de manera cíclica, en un tema igual de inquietante que "Sun I Call", pero sin la presencia del saxo, y con un Cornelius desatado en lo que a voces Black se refiere. Un excelente final que nos deja con ganas de escuchar la segunda parte de este viaje. No me olvido de un tema escondido que no supone más que la voz de un narrador que en islandés, noruego o algo similar, nos cuenta (he de suponer) parte de la historia del disco. De todas formas, salvo que entiendas tal idioma (cosa que dudo), esta pista es prescindible.

No sé como será "Black For Death", la segunda parte de esta odisea, pero desde luego "Red For Fire" deja el listón alto. Un gran lanzamiento para cualquier amante de la música con tintes más épicos y grandilocuentes, y toda una sorpresa (grata eso sí) por mi parte. Muy recomendable.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)