jueves, 12 de diciembre de 2019

TREZE MONOS - "Doze + Uno": Cuando la nostalgia alcanza a una generación entera...


Supe de la existencia de TREZE MONOS por casualidad. Un amigo de mi misma quinta me llamó la atención sobre ellos: rap, metal, sonido de finales de los noventa y lo mejor, unas letras que son puro homenaje a esa época. ¿Cuál? Pues sí amigos, nos hacemos mayores, y los que nacimos entre 1982 y 1986 llegamos a 1999, el año de la eclosión del Nu-Metal, en plena adolescencia, y al mismo tiempo que THE OFFSPRING lo petaba con su "Americana", que los grunges se reconvertían al "metal alternativo", que RAMMSTEIN asomaba el coco y se convertía en adalid del metal industrial con su "Du Hast", que la banda sonora de "Matrix" nos descubría una dimensión musical desconocida y que Roadrunner hacía el agosto fichando a grupos, nosotros llevábamos chándales adidas (estos de las tres rayitas en el pantalón), gorritas hacia atrás y nos creíamos rebeldes. El baloncesto estaba en auge y se ponía a la altura del eterno fútbol, y junto al PC Fútbol, estaba en las tiendas el PC Basket. En el centro de Madrid estaba Madrid Rock, Tipo, Fnac y muchas pequeñas tiendas de discos donde nos gastábamos los dineros... Y en esa época aparecieron KORN, LIMP BIZKIT, SLIPKNOT, MUDVAYNE, DEFTONES, RATM, FEAR FACTORY, LINKIN PARK, COAL CHAMBER, etc... y todos íbamos haciendo peinetas por la calle.


Pues toda esa época es a la que rinde tributo TREZE MONOS en su debut "Doze + Uno". El nombre de la banda viene a colación de otro clásico de la época, "Doce Monos" y nos invitan a viajar en el tiempo, a una época en la que en España teníamos a Zero Records estrujando grupos como la alternativa patria a Roadrunner y donde el Rap, el metal y los ritmos groovies se daban la mano en bandas como KANNON, HORA ZULÚ, SUGARLESS, COILBOX, HAMLET o SKUNK DF. Precisamente de una costilla de estos últimos viene parte de TREZE MONOS, pues su guitarrista David Ramos viene de ahí. El resto lo ponen en las voces Danny Killah Rock, que viene del mundo del rap con MAD DIVISION, Kike Bassnuff tratando de seguir la estela "del bajista de MUDVAYNE", Mario B detrás de los parches al más puro estilo Abe Cunningham de DEFTONES y cómo no, el DJ indispensable, en este caso DJ Jabbar. Junto a ellos también encontramos algunas colaboraciones como la de Locus del DUO KIE o Kantz de los citados COILBOX y TENPEL.


Para dar forma a todo esto, TREZE MONOS, después de una exitosa campaña de crowdfunding, han contado con Alex Cappa como productor en sus The Metal Factory estudios, que ha dado un toque moderno pero también de albor del nuevo milenio al sonido de TREZE MONOS. Sin duda la mejor opción para registrar este disco y recordar los tiempos en que estos sonidos eran capturados por gente como Big Simón en España, y fuera por Colin Richardson. Todo para rendir homenaje a una época. ¿Y eso por qué? Pues porque aunque alguno piense que esto es una retrospectiva innecesaria, en realidad pone sobre la mesa que este sonido sigue de total actualidad y puede hermanar a los que vivimos esa época en la que muchos dijeron "esto pasará de moda", y los que escuchan a LINKIN PARK de fondo antes de un concierto de metalcore y dicen "hostia tú, un clasicazo".


Musicalmente "Doze + Uno" es un disco que lo tiene todo para gustar a los seguidores del rap y del metal. Las influencias están claras desde el principio y ellos mismos las muestran y las llevan a gala. Esto es lo que es y no lo esconden. Hay guiños a DEFTONES, a MUDVAYNE, a RATM, a DISTURBED, a SLIPKNOT... en fin para qué seguir. Basta con darse una vuelta por el trabajo para darse cuenta de todo esto. Incluyen hasta una versión acústica de uno de los temas, "Shotgun", corte que pone sobre la mesa los sentimientos de muchos adolescentes de la época. El resto lo ponen unas letras que harán que la lagrimilla salga, en especial dos temazos imprescindibles, "Hijos del Nu Metal" y sobre todo "Chandal Metal", este último cargado de nombres y clichés varios que recuerdan bandas y momentos como aquel Festimad que literalmente ardió.


El basket tiene su hueco en "NBA / ACB" (aunque en otros muchos temas hay constantes guiños a jugadas y expresiones del baloncesto), también numerosas referencias al cine y a la televisión en "Recuerdo", una crítica a la sociedad actual en "Mi Revolución" y un grito a la firmeza en "K.O." adaptando todo ese sentimiento adolescente de principios de milenio a la actualidad (dando variedad musical en forma Reggae en la parte central del corte)... todo ello con buenos fraseos por parte de Danny Killah, estribillos que se quedan a la primera, muchos samplers y scratchs de DJ Jabbar, y musicalmente construyendo los temas en base a una contundencia y un groove que no dejan de hacernos mover las cabezas y los pies (y en aquella época nos hacía saltar por cualquier lado). 

Si ya nos centramos en la portada terminamos de redondear este homenaje de actualidad. Clara referencia a LIMP BIZKIT, con aires a GORILLAZ también, la típica "pegatina" de "parental advisory" adaptada a las intenciones del grupo ("Rap Metal In Madriz") y mucho aire rap chandalero por todos lados. TREZE MONOS han cuidado todo y esta imagen no iba a ser menos. 


No cabe duda de que este disco será mucho más comprendido por todos los que hemos vivido esta época. Nos miraremos en el espejo y veremos que los surcos de los vinilos se han pegado en nuestra cara, pero al mismo tiempo podremos comprobar que el Nu Metal y el Rap Metal no han pasado de moda y siguen sonando actuales. Si TREZE MONOS consiguen que las nuevas generaciones los escuchen y flipen, creo que se pueden ir a dormir tranquilos. A mi me han robado la patata y me han hecho casi llorar de nostalgia. Una generación desperdigada por el mundo y la sociedad, pero que sigue en boga le pese a quien le pese. 


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