jueves, 5 de diciembre de 2019

NAPALM DEATH - "Time Waits for No Slave": huyendo de la esclavitud.


Vuelve NAPALM DEATH, regresan los abuelos del Grind, los padres (no materiales, aunque sí por paso del tiempo y méritos propios) del género, los artífices de toda una generación de extremismos, todo un ejemplo de cómo ser una banda de referencia, no estancarse, evolucionar, ir, venir, volver, no desaparecer nunca, y siempre con calidad, con un golpe certero y sin defraudar a nadie. Ni siquiera en los noventa, cuando se convirtieron en unos supervivientes en los convulsos y continuos cambios que se avecinaban, perdieron su amplia base de fans que sabían apreciar una carrera que pasa del Grind más de libro de “Scum” y el maravilloso “F.E.T.O.”, pasando por el Death-Grind de “Harmony Corruption”, las experimentaciones groovies de “Diatribes”, la vuelta a la brutalidad de “Enemy Of The Music Business”… todo un ejemplo, sin duda.

Y la vuelta es a lo grande. Después de uno de sus mejores discos, “Smear Campaign”, recuperando los asaltos minimalistas, aunque sin abandonar las concesiones experimentales que en sus últimos trabajos siempre se daban, “Time Waits For No Slave” es el complemento perfecto. La misma base Grind con algún toque Death, pero en esta ocasión alargando más los temas y volviendo a tener ciertos toques pesados, pegadizos y hasta cierto punto atmosféricos, como en el ya citado “Diatribes”. Digamos que este disco sería como un segundo “Enemy Of The Music Business”, un resumen perfecto de todo lo que ha dado de sí la carrera de Barney y compañía, y con un sonido de guitarras que por momentos suena renovado, pero sin perder ese toque de locura que es indispensable en cada disco del combo. Probablemente estemos ante uno de sus discos más completos, y que más puede ganar nuevos acólitos a su causa, pues “Time Waits For No Slave” suena fresco, directo, variado y sin posible aburrimiento.


El sonido es fundamental, de hecho diría que es lo mejor del disco. La voz de Barney sigue siendo escupida, pero las guitarras y la parte rítmica han ganado en contundencia y limpieza, sin perder el toque correoso de sus viejos tiempos. Sobre todo en los momentos más groovies este sonido hace que NAPALM DEATH gane en contundencia y permite disfrutar de un trabajo de Danny Herrera que está pletórico en todo el disco, tanto en los momentos más veloces como en los más equilibrados. Por poner un ejemplo, el apoteósico final de “De-evolution Ad Nauseum” es probablemente uno de los mejores trabajos de Herrera en su trayectoria con NAPALM DEATH, pero no es el único ejemplo. Mitch Harris también tiene buenos momentos gracias a una variedad de riffs bastante amplia y momentos de lucimiento personal en forma de algún solo o incluso algún pasaje más atmosférico que encaja a la perfección con el estilo brutal de NAPALM DEATH. Es el caso de “Procrastination Of The Empty Vessel”, uno de los temas más experimentales, o de “A No-Sided Argument”, con un buen solo muy Heavy en su estructura. En definitiva, que en el apartado personal el cuarteto está en plena forma y eso se nota en la intensidad de ejecución y en el grado de frescura que logran transmitir.

En el apartado compositivo, el otro punto fuerte del trabajo viene de la mano de un resultado muy condensado y completo que recorre todas las épocas del grupo, no dejando defraudados, me apuesto lo que sea, a ningún seguidor medio de la banda. Desde la gloriosa apertura “”Strong-arm”, en su línea de siempre, el típico tema para no dejar de poguear sin parar, con un acusado ritmo Thrash imposible de quitarse de encima, pasando por “Work To Rule”, un tema lleno de contrastes que es de los más experimentales del trabajo en el terreno de las guitarras, siguiendo con “On The Brink Of Extinction”, a medio tiempo, lleno de <i>groove</i> y que en directo debe ser la bomba (más tarde en “Downbeat Clique” repiten fórmula ralentizando los tempos aún más para aumentar el poder rítmico), continuando con “Feeling Redundant”, a piñón fijo y sin descanso… y todos los que ya había citado en el párrafo precedente. La verdad es que si algo tiene “Time Waits For No Slave” es que cada tema tiene algo que lo diferencia de los demás y lo hace ser merecedor de recuerdo.

NAPALM DEATH sigue sumando goles en su cuenta personal y “Time Waits For No Slave” se convertirá en uno de los más apreciados hoy y en el futuro. Sólo el tiempo lo dirá, pero a día de hoy el cuarteto puede presumir de seguir con la inspiración, las ganas y la intensidad intactas. Un paso más en la carrera de uno de los grandes.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

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