viernes, 25 de mayo de 2018

ROTTEN SOUND - "Cycles": mirando hacia nuevos horizontes



Después de bastante tiempo desde la edición de “Exit” y con un MCD de por medio, “Consume To Contaminate” que hacía presagiar una buena continuación de aquél, una de las bandas finlandesas más influyentes del Grind y sus derivados vuelve a la carga con “Cycles”. Esta introducción parece sacada de una hoja promocional insulsa y típica pero viene motivada porque, personalmente, esperaba con ganas este lanzamiento y más después de ver a la banda en su gira con ROTTING CHRIST donde desgranaron casi la totalidad del citado MCD.

Y no hay lugar a dudas. Esto es puro ROTTEN SOUND. Se echa de menos a su anterior batería Kai Hahto, toda una máquina de las baquetas, sobre todo en las partes más rápidas y con cierto aire Crust de nueva hornada, sin embargo el resultado es totalmente satisfactorio en dos aspectos: su acercamiento hacia ritmos y contundencia más Death y su sonido más correoso y sucio que en “Exit”. El resultado está mucho más cerca de “Murderworks” (disco que por mucho que se empeñe la banda, no es su primer disco, pues la historia de ROTTEN SOUND ya se fraguó en la factoría Repulse, en aquellos años en que fue sello descubridor de bandas), que de su anterior trabajo. En consecuencia: amantes del sonido escandinavo de los noventa, con mucho de los primeros NASUM, algún que otro toque a BRUTAL TRUTH, y los orígenes del Grind/Death, no se sentirán defraudados antes este fantástico disco.

Eso sí, también es posible que “Cycles” sea el disco más accesible que ha facturado ROTTEN SOUND en su carrera, y no es porque la producción sea más limpia, que no lo es, más bien al contrario, sino porque los temas tiran de mucho ritmo fácil de aprender y los blast-beats, sin dejar de ser fundamentales en todos los cortes, dejan de tener el peso principal de los temas del CD. Por poner algunos ejemplos, en “Colonies” predomina el ritmo Thrash, sin dejar de ser un tema de gran empaque por otro lado, en “Caste System” los ritmos se ralentizan facturando un corte que si no fuera por la voz sería casi Death Metal a medio tiempo y en “Trust”, el tema más atípico de todos, la música se vuelve atmosférica y hasta en cierta manera depresiva. El hecho de que la portada sea mucho menos “violenta” que sus predecesoras (cosa que también ocurría con “Consume To Contaminate”) y que la contundencia y el groove tenga un papel mucho más importante en la música puede que tenga algo que ver, pero sin dejar de sonar a ellos mismos, en “Cycles” ROTTEN SOUND ha conseguido facturar un disco de miras más amplias.



No obstante, y pese a este tratamiento más cercano al oyente de las composiciones, la excitación surge desde el primer corte, “The Effects”, comenzando con ese ritmo contenido y a medio tiempo que vaticina una tormenta de blast-beats, y su continuación, “Prai$e The ₤ord”, todo un alegato antisistema, y que es de los cortes más brutales del disco. Nos damos cuenta así de lo compacto que es el sonido, llenando la guitarra todos los huecos posibles con una gran profundidad y un sonido realmente enfermizo y a la vez pegadizo, sin perder cierto toque melódico (que por ejemplo en “Blind” se ve refrendado por un breve solo), un bajo muy distorsionado que da la sensación de ser una apisonadora y con el nuevo batería, Sami Latva cumpliendo a la perfección, menos espectacular, pero más efectivo y de pegada más poderosa. La voz mantiene la línea aguda y con cierto efecto de los últimos trabajos, pero tiene la suficiente variedad como para no dejar títere con cabeza tema tras tema.

Los amantes del espíritu de los ochenta tendrán por otro lado en algunos cortes como “Deceit” o “Victims“ (donde el bajo suena aún más distorsionado que nunca) claros ejemplos de como ser efectivos, inspirándose en los clásicos y sin perder actualidad. En cualquier caso, “Cycles” cumple con creces las expectativas de los que ya conocieran al grupo. Un gran disco, con un sonido aplastante y con la variedad suficiente como para que los neófitos que no conozcan a ROTTEN SOUND, le echen un oído.

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ROTTEN SOUND - "Murderworks": la maquinaria sanguinaria finlandesa en su mejor momento



Corría el año 1993 cuando un grupo de finlandeses decidieron dar rienda suelta a sus “sonoridades más putrefactas” de la mano de un proyecto al que llamaron acertadamente ROTTEN SOUND. Pasaron (y siguen pasando) de discográfica en discográfica, incluso recalando en la española Repulse Records. Hace un año editaron un magnífico “Exit”, de la mano de Spinefarm en Europa, álbum del que ya dimos buena cuenta en estas páginas en su momento. Ahora, Relapse (su discográfica en terreno americano), se ha decidido a reeditar “Murderworks”, salido en 2002, y que supone uno de los mejores trabajos de la banda.

Si eres aficionado al Grindcore, ya sabes de qué va esta historia. Temas de menos de 2 minutos (en algunos casos mucho menos), con velocidades de vértigo y los elementos que han hecho famosa a la escuela escandinava de este estilo, léase NASUM, REGURGITATE, FROM THE ASHES y un largo etcétera. Es decir, un registro de voces más amplio, usando tanto voces guturales como agresivas, y riffs de ascendencia muy Death Metal. Estos elementos presentes también en grupos del otro lado del charco como BRUTAL TRUTH, y en bandas no escandinavas como ABADDON INCARNATE, alejan a esta corriente de los siempre imitados CARCASS, sin abandonar sus temas reticentes y su furia musical.

Ya la portada de “Murderworks” merece un premio a una de las más repulsivas de la historia, con un carnicero cubierto de sangre hasta las cejas, (aunque quizás este premio siempre lo tendrán los mejicanos DISGORGE con “Forensick”). Pero musicalmente tampoco andan cojos, gozando de un sonido realmente estratosférico, donde se oye todo. Además, en este disco se han permitido la licencia de elaborar unas composiciones algo más largas que de costumbre en algunos momentos, sin por ello abandonar las bases del Grindcore, lo cual ayuda a que entres más en materia y puedas dejarte llevar por su música, con menos esfuerzos.



Ya desde que la intro del disco se esfuma y el grupo empieza a descargar su colección de guitarrazos y sus asaltos vocales más extremos en “Targets”, nos damos cuenta de que este disco no nos va a dar respiro, para deleite de los que somos seguidores del grupo y para martirio de los que no soporten el Grindcore. Todo ello mezclado con claras influencias del Death Metal en forma de unos riffs muy currados, como nos muestran temazos de la calidad de “Revenge” o una de las mejores composiciones del disco, “IQ”. Aquí puedes encontrar de todo para saciar tus ansias más extremas: blast beats por un tubo (de nuevo el señor Kai Hahto ataca para deleite de los aficionados a la batería), tres tipos de voces distintas, una que es casi un chillido, otra agresiva y una gutural que es mi preferida, y unas guitarras que cruzan el espacio a la velocidad de la luz, sin darte tiempo a tomar el aliento. Tema tras tema, no podrás parar de mover la cabeza como un poseso, mientras los finlandeses escupen su música por nuestros altavoces. Grandes composiciones, variadas, combinando todos los elementos del género más extremo del globo de manera precisa, pero con pocos respiros para los no iniciados. Disfrutar de riffs como los de “Seeds” no tiene precio.

Si estás deseoso de buen Grindcore a la escandinava, y no conocías a ROTTEN SOUND, nada mejor que “Murderworks” para empezar a conocerles, media hora de auténtica genialidad, que además se ve aderezada por tres videos de la banda, para que puedas verles en directo. Si ya les conocías, este disco supone uno de los momentos más inspirados de su carrera, así que no sé a qué esperas. En cualquier caso, muy recomendable.


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jueves, 24 de mayo de 2018

LAKE OF TEARS - "Black Brick Road": tiñéndose de setenterismo


LAKE OF TEARS es una banda ya vieja en el negocio musical. Una de las bandas punteras en la parte oscura y atmosférica del Metal en Suecia, pero sin apenas promoción en el resto de Europa por haber militado en la compañía peor distribuida del mercado: Black Mark Records. Por esta razón puede que muchos escuchéis por primera vez este nombre. Afortunadamente han cambiado de compañía y, aunque Noise Records no tiene mucha experiencia en el terreno del Gótico, es mucho mejor que Black Mark para que el grupo dé el salto definitivo. 

La trayectoria de LAKE OF TEARS nace del Metal Gótico más tradicional de la primera parte de los noventa. Pero el grupo, al igual que otros compañeros de estilo, fue evolucionando hacia terrenos más experimentales, muy influidos por la psicodelia y el Rock de los setenta. En este disco, "Black Brick Road", vuelven un poco a sus raíces, sin olvidar esos ramalazos setenteros. Es un disco más metálico, menos atmosférico, pero con unos teclados magníficos que hacen que no nos olvidemos de las preferencias rockeras de sus componentes. Las guitarras toman un protagonismo fundamental, plagando el disco de buenos solos rockeros (como en el tema de apertura) o más melancólicos. En algunos momentos nos puede venir a la cabeza KATATONIA, aunque las diferencias musicales entre ambos son notables. Este parecido viene sobretodo en los temas más reposados. Desde luego, lo que sí hacen es alejarse de sus compañeros de estilo en Finlandia, ya que LAKE OF TEARS no practica una música tan directa como en aquellas latitudes, aunque son tan potencialmente comerciales como ellos. 



El disco se abre con dos temazos: "The Greymen", rockero, con un estribillo muy pegadizo y "Making Evenings", con unos teclados excelentes. Son ambos temas potentes y directos que ayudan a entrar en el universo musical de este grupo. En el tema "Black Brick Road", que da título al disco, el Hammond pasa al papel protagonista al más puro estilo DEEP PURPLE, en un tempo más retardado y melancólico. En "Dystopia", un trasfondo Tecno encajado perfectamente con las guitarras pesadas y la voz desgarrada nos transporta a un aura electrónica que sale a relucir de nuevo más tarde, pero de manera menos acusada, en "A Trip With The Moon". Con un espíritu muy psicodélico, rozando el Pop más independiente, y con una estupenda voz femenina, se nos presenta el corte "Sister Sinister", lo que demuestra que aunque en sonido han vuelto a sus orígenes, siguen experimentando. En el tema "The Organ", como bien indica su título, los teclados vuelven a ser protagonistas construyendo el corte más melancólico del disco, limitándose las guitarras a acompañar a la voz. Esta atmósfera se repite en el penúltimo tema, "Rainy Day Away". Así llegamos a la joya del trabajo, "Crazyman", con un riff pesado al más puro estilo BLACK SABBATH y un Hammond de nuevo tremendo, acompañando a la voz más desgarrada de todo el disco. Este excelente tema es todo un homenaje a la música oscura de los setenta (¿tendrá alguna relación el título con Ozzy?). 

La calidad del sonido es más que notable, con una producción clara y cercana, lo que junto a las fabulosas composiciones de las que he hablado hacen de "Black Brick Road", uno de sus mejores discos. Desde luego, ojalá que este grupo encuentre por fin el apoyo que necesita. Otros con mucha menos calidad tienen tres veces más éxito, ¿por qué no puede tenerlo LAKE OF TEARS?. Este disco es un gran paso, de nuevo, para ello.

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martes, 22 de mayo de 2018

SICK OF IT ALL - "Based On A True Story": simplemente lo que se espera



Después de 20 años dando cera y sirviendo de inspiración para grandes y pequeños, ¿alguien espera ser sorprendido por SICK OF IT ALL? ¿Alguien espera que se reinventen? Es más, realmente ¿alguien quiere que lo hagan? Yo personalmente no. Cuando como un cocido, quiero que tenga garbanzos, panceta, chorizo, grasa por todas partes... el puré de lentejas servido a temperatura variable con ralladura de menta, prefiero dejarlo para adalides de la investigación como Adriá y compañía. Paralelismos culinarios a un lado, “Based On A True Story” es un nuevo trabajo de SICK OF IT ALL, segundo en las fauces de Century Media después del notable “Death To Tyrants” y su intensidad sigue sin moverse ni un ápice, aunque donde estos veteranos siguen siendo dioses es en directo, de eso no cabe duda.

Donde otros ven Metalcore, SICK OF IT ALL hace Hardcore neoyorkino del bueno: nada de parones, ni de segundas voces, ni estribillos metidos con calzador... iba a decir una vulgaridad, pero dejémoslo en que SICK OF IT ALL no le tienen que demostrar nada a nadie, pues son unos de los padres de esta historia, y cualquier pedorreta suya le da mil vueltas a los grupos actuales. ¿Y en qué se traduce todo esto? En energía pura, coros, potencia, sencillez de elementos, momentos hímnicos (imposible quitarse de la cabeza “Dirty Money”, con la que cierran de forma magistral el disco)... Y como único elemento de “modernidad”, una producción adaptada a las circunstancias, orientada hacia el terreno metálico pero en su justa medida, sin robar protagonismo a la agresividad y a la excepcional voz de Lou Koller, al que el adjetivo de “hardcoreta” le viene pequeño. Así, Tue Madsen, que también produjo “Death To Tyrants” y que ya tiene experiencia con otros grupos Hardcore, le da el toque de actualidad y evolución, al inmovilismo básico de SICK OF IT ALL, pero en lo demás, simple y llanamente puro Hardcore.



La última frase puede tener sus pros y sus contras. Al ser simplemente un capítulo más en SICK OF IT ALL, “Based On A True Story” (por cierto, los madrileños HABEAS CORPUS les deben estar pidiendo derechos de autor por el uso del título...) puede palidecer con obras pretéritas del propio grupo o no resultar nada excitante para los que no tengan al combo en su lista de imprescindibles. En el otro lado de la balanza, uno sabe de antemano que “Based On A True Story” le va a gustar y su mayor o menor calidad viene dada no por su novedad, sino por el grado de inspiración del grupo, es decir: la energía que consiguen transmitir con nuevas composiciones por muy lineales que puedan parecer, que no lo son. Analizado así, y en comparación con “Death To Tyrants”, creo que “Based On A True Story” está a la altura, algo menos compacto, más irregular en el mantenimiento de intensidad entre canciones, pero en general un digno sucesor y nada que pueda defraudar a los seguidores de SICK OF IT ALL ni a los que quieran escuchar auténtico Hardcore neoyorkino.

Principalmente se nota un intento de variar los tempos. No todo va a piñón y dentro del continuismo estructural, saben combinar bien los elementos básicos. Temas de pura adrenalina como “Death Of Jail”, “Bent Outta Shape” o “Watch It Burn”, se entrelazan con otros más groovies como “The Divide” o “Waiting For The Day”, este último con un ramalazo clásico fantástico, gracias a los coros y a un cariz más melódico que puede recordar a primerizos del Hardcore melódico. Y ya no digamos los himnos, el citado “Dirty Money”, “Lifeline” o sobre todo “A Month Of Sundays”, nuevamente con ese aire más clásico y coreable que en directo debe ser dinamita. Esto genera altibajos en la escucha, pero también variedad, con lo que ambas características se complementan y hacen de “Based On A True Story” un disco a la altura de la calidad de SICK OF IT ALL, que insisto, poco o nada tienen que demostrar a estas alturas de la película y muchos deberían aprender de ellos, ya estén en discográfica grande, pequeña, se autoediten o pasen desapercibidos. Cuestión de entrega y dedicación, supongo.

En definitiva, “Based On A True Story”, líricas a un lado, y para acoger los tópicos típicos del género, es simplemente: un puñetazo en la cara de Hardcore de NYC. Una vez más, ya lo dijo Stockhausen, tres acordes dan para mucho, y SICK OF IT ALL son maestros en eso. ¿Revolucionarios? para nada, pero una vez más, ahora me apetece comer un buen cocido, con todos sus pros y sus contras, mañana ya hablaremos de la vichyssoise (o como se diga).

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miércoles, 14 de marzo de 2018

HAEMORRHAGE - "The Kill Sessions": Ramón, deja correr las cintas!


En el mundo del Grindcore y sus alrededores en España siempre ha habido buena savia: MACHETAZO, DENAK, LOOKING FOR AN ANSWER... y cómo no HAEMORRHAGE, uno de los grupos con más solera de nuestro país. La banda madrileña no hace ni un año que editaba su último trabajo completo, “Apology For Pathology” que ya comentara mi compañero Juanma Rubio en esta web, y ya se ha envuelto en una avanzadilla de lanzamientos paralelos que engrosan su lista de EP´s y compartidos.



El caso que me ocupa es bastante especial para la banda. Tratando de emular a las míticas Peel Sessions (de ahí el nombre del trabajo), HAEMORRHAGE anunció en su MySpace que iba a regrabar una serie de temas clásicos de su discografía a la elección de sus fans. Las respuestas no se hicieron esperar, y meses después sale a la luz “The Kill Sessions”. Para darle un punto de reto añadido, el grupo de Luisma, Lugubrious y compañía se metió en los estudios CATA (Centro de Arte y Tecnología Argüelles) de la SGAE, lugar que había acogido hasta orquestas para bandas sonoras, y que era el sitio adecuado para el “falso” directo en que consiste este trabajo, emulando así lo más posible a aquellas sesiones que reunieron a finales de los ochenta a NAPALM DEATH, EXTREME NOISE TERROR, BOLT THROWER, y demás luminarias inglesas. Sacando a la luz el resultado final en ediciones limitadas en CD, vinilo y picture disc (este último una auténtica maravilla), “The Kill Sessions” se convierte en una pieza de coleccionista ideal para empezar a conocer a la banda y todo un regalo para sus fans.



La selección de temas me parece muy adecuada, conteniendo piezas de todos sus discos completos en estudio, los diez cortes presentados en “The Kill Sessions” dan un buen repaso a los más de quince años de historia de la banda, que junto con la inminente edición de todos sus EP´s y discos compartidos en un recopilatorio, se convierte en una ocasión única para completar la discografía del combo y rendirles un autohomenaje merecido. Himnos como “I´m A Pathologist” (uno de mis favoritos tanto en disco como en directo), la gloriosa “Anatomized” (regrabada varias veces en la carrera de la banda) o la no menos divertida “Decom-posers”, se mezclan con temas de su discografía más actual como “Mortuary Riot”, del “Morgue Sweet Home” o “Furtive Dissection” de su último trabajo “Apology For Pathology”. Desde mi punto de vista le deberían de haber dado un poco más de cancha a los temas más antiguos frente a los de sus últimas obras, más que nada porque es una oportunidad única para escucharlos con un lavado de cara en lo que a producción se refiere, máxime teniendo en cuenta que la edición del último disco de HAEMORRHAGE es muy reciente, sin embargo, comprendo que tal y como lo han dejado, es una manera ideal de no renegar de ningún disco de la banda y contentar a todos por igual.

Pero lo más llamativo sin duda de todo el trabajo, además de las presentaciones de las tres ediciones (en especial como ya he comentado la del picture disc que es buenísima), es el sonido conseguido. Evidentemente reproducir la sensación de sus directos es imposible, ya no digo en el aspecto visual en donde “Lugubrious” es insustituible con toda su parafernalia médica y poses a cada cual más increíble, pero aún así HAEMORRHAGE ha conseguido sonar tan poderosos como en un concierto, con la limpieza y el detallismo de un buen estudio. Los temas de “Grume” y “Emetic Cult”, los dos primeros discos del grupo, suenan como nunca y realmente se les saca una nueva dimensión, convirtiéndose “The Kill Sessions” en un complemento ideal para los discos del grupo, como si hubieras contratado un concierto privado en tu salón.



Mientras esperamos impacientes a un nuevo lanzamiento completo de la banda, “The Kill Sessions” se convierte en algo más que una mera curiosidad. Un disco hecho por y para sus muchos seguidores, repartidos por toda Europa, en especial en Alemania donde tienen un estatus bastante reconocido (tristemente más que en España), y que no debe faltar en ninguna discoteca de un aficionado al Grindcore de vieja escuela, tanto fueras conocedor previo de la carrera del grupo como si es la primera vez que te acercas a sus sonidos.

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martes, 13 de marzo de 2018

THE END - "Elementary": entre dos aguas y épocas.



Después de 3 años desde su debut, había ganas de volver a escuchar a los canadienses THE END. Si en aquella ocasión se desmarcaban como unos alumnos aventajados de bandas esquizofrénicas como THE DILLINGER ESCAPE PLAN, en esta ocasión la banda ha conseguido dar una vuelta de tuerca a su sonido hacia nuevas influencias, con un resultado final bastante bueno.

Los riffs entrecortados de inspiración cercana a MESHUGGAH y los fraseos jazzísticos a lo THE DILLINGER ESCAPE PLAN se mantienen, pero ahora miran hacia terrenos más controlados de locura, donde un nombre aparece como influencia fundamental sobre el resto: TOOL. Aunque la voz sigue siendo puramente Hardcore y rabiosa, mezclada con pasajes oscuros y melancólicos donde Aaron Wolff nos muestra una faceta cálida y a la vez conmovedora, ahora las estructuras de las canciones están mucho más elaboradas, con un aura mucho más progresiva, y una forma de ejecutar las guitarras que hará que los ya citados TOOL aparezcan una y otra vez en nuestras mentes. Otros nombres como NEUROSIS, ISIS o CULT OF LUNA vendrán en algunos pasajes, pero está claro que THE END buscaba un nuevo sonido y aunque aún le falta desmarcarse con una personalidad más propia, el trabajo final es muy bueno.

La producción es magnífica, sabe dar el punto justo de potencia y claridad para que los temas no saturen pero se pueda disfrutar al máximo de todos los detalles, y esto ya es un punto a favor pues el peso instrumental de este disco es fundamental. Las guitarras, dentro de su aparente estatismo, se entrecruzan mil veces, mientras el bajo llena los espacios y la batería nos lanza ritmos matemáticos que parecen ejecutados por un robot. Música donde la improvisación es mínima, donde todo está planeado al milímetro, sin por ello olvidar la parte emotiva del asunto, algo que se deja en manos de Wolff y sus variados registros. Globalmente “Elementary” se puede resumir con una palabra: completitud. THE END ha conseguido en este disco que nada sobre ni falte; los miembros del grupo han conjugado todos los elementos de manera que las sensaciones que transmite el trabajo son diversas y lo suficientemente amplias como para que sea dirigido a un amplio público y a la vez nunca tengas la sensación de dispersión de ideas.



El resultado es un viaje cargado de colorismo desde el corte de apertura, “Dangerous”, probablemente el que más descaradamente recuerda a TOOL. Parecerá que estás ante una nueva versión de “Lateralus”, sino fuera por el trabajo vocal más agresivo y los riffs más contundentes. Sin embargo, a pesar de esta poderosa influencia (que se volverá a repetir en “Throwing Stones”), se convierte en uno de los cortes más estimulantes del trabajo, en perfecta armonía con la parte más tranquila de la banda, que es para mí lo mejor de “Elementary”. Temas como “The Never Ever Aftermath” o la sublime “The Moth And I”, unen la música matemática e hipnótica del grupo, con una emotividad que realmente consigue transmitir sensaciones al oyente. La voz de Wolff se vuelve agónica y melosa a un tiempo, pero no buscando la melodía fácil. Ya en la segunda mitad del disco hay un par de joyas que sorprenden y aumentan la variedad: “Awake?”, que se convierte en un tema más agresivo y técnico que el resto, cargado de disonancias y juegos instrumentales que llegan a sonar al Metal Extremo en algunas partes, y la escogida como cierre, “And Always...”, que llama la atención por ser un corte acústico, con piano incluido, largo (casi diez minutos), pero que en ningún momento parece de relleno, incrementando la tensión de manera progresiva. Es más, lejos de ser un mal final, el intimismo que logra recrear hace que “Elementary” te deje con buen sabor de boca. 

THE END engrosa la lista de bandas relativamente jóvenes que dentro de parámetros más o menos vistos anteriormente, tratan de buscar nuevos espacios de experimentación. No se encorsetan en un género en concreto, beben de muchos sonidos y gracias a eso consiguen que el oyente se sienta hipnotizado. Insisto que el único “pero” es que las influencias del grupo son demasiado marcadas, pero si siguen esta línea en el futuro, buscando un sonido más propio, puede que estemos ante un valor en alza. Hasta entonces “Elementary” supone un buen paso adelante.

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jueves, 22 de febrero de 2018

UNREAL OVERFLOWS - "Architecture Of Incomprehension": un debut con mucho futuro



Quien diga que de España no salen buenos grupos es que no se ha dado una vuelta por el panorama musical de nuestro país en los últimos tiempos. A consagrados grupos, que no son profetas en su tierra, hay que añadir cada vez a más bandas noveles que están dando qué hablar, cada uno en su estilo: ANGELUS APATRIDA en el Thrash, , CHAOTIC HOPE en el Black, VIDRES A LA SANG en el Death - Black, y ahora los gallegos UNREAL OVERFLOWS, también dentro del terreno del Death Metal, son ejemplos de bandas que, con un poco más de apoyo, y si el negocio musical fuera "justo", estarían a la altura de las grandes bandas, tuteándose con ellas.

El inicio de este debut del grupo natural de Pontevedra, "Paths To The Human Involution" ya llama la atención, con un impresionante sonido y una estructura al más puro "Sound Of Perseverance" de DEATH. Quizás sea la única pega de este trabajo de los gallegos, su influencia muy marcada del triunvirato DEATH, CYNIC y ATHEIST. Pero dejando a un lado la originalidad, no hay duda de que la calidad compositiva de UNREAL OVERFLOWS en este debut es enorme. La producción es cristalina (conseguida en los Space Lab alemanes, donde ya grabaran AVULSED en su momento) y no deja oculto ningún instrumento. Todo se oye con una claridad pasmosa que permite babear a gusto con la técnica del cuarteto.

Los parámetros del disco son más o menos constantes a lo largo de todo el CD, pero consiguen a fuerza de buenas melodías y estructuras muy trabajadas que sus tres cuartos de hora de duración no se hagan para nada pesados. Nada es fruto de la improvisación, y sí de muchas horas de trabajo en el local de ensayo, de tal manera que nada sobra y nada falta en las composiciones de UNREAL OVERFLOWS. Evidentemente las guitarras son las que llevan más el peso de todas las composiciones, bien sean en forma de solos, bien en forma de riffs complejos que se unen entre sí en perfecta armonía. Pero sería injusto no citar la labor de Jorge en los parches, cambiando los ritmos de manera constante, o el propio Zoilo tanto en las voces (quizás un poco constantes a lo largo de todo el disco, si no fuera por los toques más guturales que se encuentran en algunos temas, o alguna voz limpia anecdótica), pero sobre todo con un bajo firme y dominante que rellena todos los huecos, y que siempre está ahí.



La melodía es un elemento muy importante en la música de los gallegos, magníficos temas como "Crematory Of Forgotten Cries", "Breeders Of Credibility" o "In Darkness I Dwell 2005", lo atestiguan, y sirven de ejemplo de cómo se puede ser un maestro de los instrumentos, sin por ello olvidarse de que una buena melodía es casi tanto o más importante. Si bien, a modo de opinión personal, creo que el conjunto habría ganado enteros si en vez de dejar las voces limpias como mera anécdota, hubieran profundizado en este elemento en los temas, con lo que se ganaría en variedad, pues la voz agresiva de Zoilo, como ya he comentado antes, se acaba haciendo algo monótona. No hay que dejar de destacar otras composiciones, como "What To Do When...", una de las más cañeras en lo que a riffs se refiere, sin olvidar unas melodías épicas que rozan la perfección; alguna influencia sueca de la escuela de Gotemburgo que se cuela en la estructura de "Is There Anybody Outside?"; y la magnífica "Pain Of An Afflicted Soul", cuyos riffs y ritmos son imposibles de sacar de la cabeza cada vez que la escuchas.

UNREAL OVERFLOWS, con poco más de un lustro de historia, y presentando su primer disco, "Architecture Of Incomprehension", conseguirán callar muchas bocas. Las de todos aquellos que cuando ven al lado del nombre de un grupo, donde aparece su procedencia, que es español, miran hacia otro lado y prefieren lo que viene de fuera a lo hecho en casa. Y no es ya por reivindicación ni nada parecido, pero no cabe duda que en España hay muchas bandas y algunas de ellas muy buenas. UNREAL OVERFLOWS son de este grupo de bandas, que no debes perderte. Todo un descubrimiento.

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