Desde el primer instante que se escucha el debut de esta
banda gala, un nombre viene a la cabeza: MESHUGGAH. Parece una referencia
arriesgada para un disco de debut, pero viendo el resultado final, parece más
que acertada
Otros compañeros de viaje que vienen a la cabeza escuchando
temas de la talla de "TYPO" son los canadienses STRAPPING YOUNG LAD,
si bien con menos locuras que las de Mr. Devin. Riffs alocados y machacantes,
partes Thrash y muchos elementos electrónicos que no llegan a ser molestos, es
el colchón musical que sustenta al vocalista, con un registro agresivo y lleno
de odio propio de un perturbado.
Ocho composiciones variadas y llenas de sorpresas y cambios
de estructuras, llamando la atención un ritmo Thrash por aquí, un estribillo
pegadizo por allá, parones, fraseos jazzísticos... En fin, puro caotismo
musical, en el buen sentido. También hay espacio para buenas melodías en
perfecta cohesión con la tralla general del disco. Sonidos evocadores por un
lado, hasta incluso arabescos en "This Place", violencia sonora por
otro lado, y en definitiva una técnica musical envidiable.
El sonido de conjunto es estupendo, algo difícil dado el
gran número de elementos de los que usan y abusan el combo galo. Consigue que
los enlaces entre las infinitas micro-estructuras del disco no chirríen,
impactando aún más el resultado final.
Nacidos en 2001 de desechos de varias bandas de Thrash al
uso, la música de HACRIDE no es fácil de digerir y todavía debe desligarse de
sus más que notorias influencias, pero cortes como los citados, o como
"Protect", dónde un saxo nos sorprende con un pequeño solo
improvisado integrado a la perfección con el maniático sonido de guitarras, y
en general el trabajo de composición global del álbum, no está al alcance de
cualquiera. Con un poco más de maduración e introspección, conseguirán sonar a
sí mismos y no a clones de MESHUGGAH. No obstante, calidad musical atesoran y
mucha.
Si buscas un buen pedazo de música virtuosa y potente,
y además estás abierto a todo tipo de sonoridades, HACRIDE vienen a saciar tu
hambre. Muy notables.
Desde que escuché por primera vez a la banda madrileña SUN OF THE DYING supe que teníamos entre manos a uno de los valores con proyección más interesante del panorma musical peninsular. Con AUTUMNAL fuera de cobertura, el grupo recogía el testigo del doom melódico de formas más clásicas y atmósferas más envolventes. Y su debut, "The Roar of the Furious Sea" probablemente sea uno de los más prometedores en mucho tiempo. Tardé una buena temporada, pero cuando además vi a la banda sobre el escenario, confirmé todas mis sospechas. Con un sonido flipante y una forma de transmitir sentimientos que casi te hacía llorar, SUN OF THE DYING se habían convertido en una de mis bandas favoritas, ya no digo dentro de la etiqueta "doom", sino dentro de la etiqueta "música"... Sólo me faltaba un nuevo trabajo, con más medios, con la presencia de su actual cantante, Eduardo Guilló (que consigue hacer que te creas la desesperación y la angustia, siendo uno de los vocalistas que más me ha transmitido en mucho tiempo) y donde las composiciones ya adelantadas en directo, tuviesen una plasmación. Ese momento ha llegado. Se llama "The Earth Is Silent" y entra directo y sin ninguna duda en el top ten de este año, es más en el top five... con bastantes probabilidades de ser el que descanse en la posición más alta...
Todo, y cuando digo todo es TODO ha dado un paso de gigante en este segundo trabajo de SUN OF THE DYING. Y todo para mejor, para muchísimo mejor. De hecho, me sorprendo a mi mismo, o no, porque desde el primer momento que lo escuché y que empezó el bucle en el que estoy metido con el disco (me recuerda a lo que me pasó el año pasado con VIDRES A LA SANG), me he esforzado por encontrar algún punto débil y ¡no lo encuentro! Sólo puedo concluir que deseo que SUN OF THE DYING mantenga su inspiración a este nivel y que esto sea una piedra más en los cimientos de una larga y fructífera carrera. Pero ni por sonido, ni por composición, ni por ejecución... nada. Me parece un disco perfecto de principio a fin, diseño incluido. Un disco que si sale el siglo pasado pondría a SUN OF THE DYING a la altura sureuropea de bandas como ANATHEMA o MY DYING BRIDE. Porque aunque parezca exagerado lo que acabo de decir, hay momentos en que uno cierra los ojos y no puede dejar de pensar en "The Silent Enigma" o "The Angel and the Dark River".
Iré de lo general a lo concreto, aunque me resulta difícil hablar en orden de un trabajo que me deja sensaciones tan profundas y extasiantes cada vez que lo escucho. SUN OF THE DYING ha conseguido la mezcla perfecta entre el doom noventero inglés y el melódico escandinavo que hizo que sellos como firebox se pusieran en boca de todos. A las dos referencias inglesas por antonomasia ya citadas, se unen en el sonido, frío, grandilocuente y evocador, SWALLOW THE SUN, DOOM: VS o ABLAZE IN HATRED. De hecho hay un tema que no sé si han querido hacer homenaje a la primera de las bandas citadas, o ha sido casualidad, pero el título de "When the Morning Came" es bastante simbólico si lo comparamos con el de "The Morning Never Came" de la banda finlandesa. En cualquier caso no es la influencia principal, es sólo una más (importante por el particular uso de los teclados de David Muñoz).
Para recrear todo este contexto, han contado con un sonido que tiene lo suficiente de pulcro y lo suficiente de orgánico, como para que los temas se conviertan en pequeñas historias que envuelven como pocas, y al mismo tiempo, disfrutar de todos los detalles individuales, que hay muchos y son muy buenos: las melodías de la pareja de guitarras, Casuso y Roberto, el bajo profundo y punzante de José Yuste, siempre presente y bombeante de sangre, los constantes cambios absorbentes de Diego Weser tras los parches y la profunda, agónica y ensoñadora voz de Eduardo Guilló, que es tan apabullante en estudio como en directo. Me centro en esto último, porque probablemente sea la principal novedad en el seno de SUN OF THE DYING si lo comparamos con su debut, y es que la voz de Guilló poco tiene que ver con la de Lavín (de CRYSTAL MOORS) que llenaba de crudeza funeraria el primer disco. La mejora en la producción y la voz mucho más emotiva de Guilló, tanto en los tonos guturales, como en las voces limpias, casa mucho más con el sentimiento de la música. Todo es mucho más expresivo y colorista ahora en SUN OF THE DYING.
Y todo esto sirve de envoltorio para seis nuevas composiciones y una intro instrumental que durante tres cuartos de hora te tendrán entre ensoñaciones y profundidades sonoras. Los muchos, muchísimos detalles que trufan los temas hace que duraciones extensas (dentro de la media del doom), fluyan como historias con un orden y un por qué para todo. Pero además, SUN OF THE DYING ha ido más allá y se permite licencias ajenas al estilo que encajan a la perfección. Es el caso de la parte final de "A Dying Light". Un corte clave para abrir la caja de pandora porque primero te atrapa de manera evocadora y luego de repente te escupe en forma de death metal sangriento. Igual que en "Monolith" que es uno de mis temas favoritos, que al final se vuelve muy crudo y groovie, nuevamente con ascendencia deathmetalera, y cuando crees que todo está vendido, se desmarcan con una sección jazzy que encaja perfectamente.
Son detalles que amplían la solemnidad evocadora que es la columna vertebral de todas las composiciones, gracias al repujamiento sinfónico de David Muñoz en los muchos efectos, teclados y orquestaciones que enriquecen los temas, y a la epicidad hímnica de las guitarras de Casuso y Roberto. "A Cold Unnamed Fear" es mi tema favorito en este sentido. Es puro ANATHEMA de los noventa, pero me vuelve loco, porque incluso así también se permiten la licencia de meter alguna parte más extrema y deathmetalera. O más adelante la ya citada "When the Morning Came", que es una de las más antagónicas entre secciones, con mayor protagonismo para sutilezas y voces limpias. Igualmente "Orion", que es muy SWALLOW THE SUN en algunos momentos, pero cuyas melodías se quedan pegadas sin darte cuenta, en uno de los cortes con estructura mejor construida del trabajo.
Poco más puedo decir de "The Earth Is Silent". Simplemente, no me pilla por sorpresa. Yo sabía, estaba seguro, que esto iba a pasar. SUN OF THE DYING es una banda que está en un momento dulce, creativamente inconmensurable. Todo lo que prometían en directo las nuevas composiciones, lo han sabido plasmar en el plástico. Y el resultado es un disco que perdurará. Que seguramente agote ediciones una y otra vez, como ya pasó con su debut. Difícil camino tienen ahora, porque el listón lo han puesto altísimo.
Algunas
etiquetas son curiosas. Cuando leía la hoja promocional de Metal Blade acerca
de EPICUREAN me sorprendí ante la definición que daban de su música: Melodic
Dark Metal. Otra más para la colección: en medio de Post-Melodeath, Melodic
Death-core... en pleno ejercicio acrobático por parte de los sellos de
separarse de ese cajón de sastre que en su momento crearon con el Metalcore, se
trata de acercar a los grupos a otros estilos, que a lo mejor definen mucho
mejor su música, pero ello no es óbice para que a veces resulte en cierta
medida patético la forma en que se crean nuevos sub-estilos.
Dejando
reivindicaciones y paranoias mentales a un lado, lo que tengo en mis manos es
la reedición por parte de Metal Blade del segundo disco de EPICUREAN, una banda
que partiendo del Death Metal melódico se llena de influencias progresivas unas
veces, épicas y oscuras (en ocasiones cercanas al Black) otras, pero siempre
con una calidad notable. Desconozco el debut del grupo, pero lo ofrecido en “A
Consequence Of Design”, grabado por los americanos en 2006 y al que se le han
añadido dos temas extra hace que fije mi mirada en este joven grupo, que sin
despegarse de un estilo que puede ser del agrado de los seguidores del “Nuevo
Metal americano”, se llena de matices que los emparentan con un grupo del que
creo que beben bastante, sobre todo por sus elementos progresivos y extensos:
COHEED AND CAMBRIA, aunque desde mi punto de vista EPICUREAN tienen mucha más
potencia en sus riffs y un plus de oscuridad en sus temas, que no tienen los
citados.
El
sonido es típicamente de la escuela de Gotemburgo, es decir, sonido limpio,
pulcro, potenciando la melodía, los solos doblados a lo Maiden y unos teclados
siempre presentes que no dan muestras en ningún momento de virtuosismo y se
encargan simplemente de dar atmósfera, oscuridad y epicidad a la música de
EPICUREAN de una manera que a mi me ha parecido muy original y acertada. La voz
es predominantemente agresiva a lo IN FLAMES y DARK TRANQUILLITY pero, y he
aquí el “pero” mayor del disco, para dar un toque de modernidad añadido, la
mezclan con una voz melódica que pretende imitar a SCAR SYMMETRY pero sin
éxito. Además la tratan con efectos de post-producción que la hacen parecer más
sintética de lo que de manera natural ya es, quedando totalmente desubicada en
el transcurso de unos temas que tienen muchos matices y mucha riqueza
estructural. Es el punto negativo que más lastra al disco, pero afortunadamente
no es predominante, siendo el resto de la música de EPICUREAN una demostración
de buenas maneras: riffs melódicos, estructuras largas e intrincadas, oscuridad
y melodía a partes iguales y una labor rítmica que encumbra a su batería, John
Gensmer, como todo un maestro de pegada y variedad en su forma de tocar.
Si
te gusta el Death Melódico y los desarrollos cuasi-progresivos, EPICUREAN es
una decisión acertada para escuchar: temas como “The Author And The Architect”
o uno de los bonus incluidos en esta reedición, “Lithograph” lo demuestran,
siendo ambos dos de mis cortes favoritos. Las estructuras no se casan con un
patrón definido, van cambiando de partes más Thrash a piñón fijo, a otras
partes más virtuosas y variadas, con intercambios de solos y destellos de gran
calidad en la ejecución. La oscuridad, insisto nuevamente, viene dada por unos
teclados que siempre están ahí pero que no roban protagonismo a los
guitarristas, auténticos maestros de ceremonias de todos los vericuetos
compositivos. Y esta oscuridad, hasta cierto punto emotiva, sale a relucir de una
manera que me parece brillante en “The Burden Of Eternity”, donde los teclados
y en cierta medida los arreglos pueden recordar a DIMMU BORGIR (algo que se
repite en el siguiente tema, “Illumination”, con una textura muy Black).
También destaca y mucho el otro bonus incluido en la reedición, “Darkest Of
Days”, un tema veloz, agresivo y directo, con una interesante estructura y muy
buenas melodías, a pesar de la voz pseudo-emo de John Laramy. Finalmente, “The
Departure” saca a relucir todo el lado épico de EPICUREAN, trasmitiendo mucha
fuerza y a la vez grandilocuencia gracias a sus guitarras y a la inestimable
labor de los teclados.
EPICUREAN es un grupo prometedor al cual, puliendo un poco sus puntos
flacos (primordialmente esa segunda voz que no les hace ningún bien), se le
podrá ver pronto en escalones más altos. La reedición por parte de Metal Blade
de este “A Consequence Of Design” pienso que es un paso en ese camino y,
esperando la confirmación que pueda traernos un tercer disco, este segundo
trabajo hace que EPICUREAN se salga de la media, acaparando un interés
merecido. El que luego llames a su música Melodic Dark Metal o Jota Aragonesa
ya es secundario.
ENTREVISTA CON JOHN LARAMY de EPICUREAN
En medio del mar de etiquetas que tratan de describir las nuevas
tendencias en el mundo metálico, EPICUREAN tratan de despegarse de los
estereotipos y ofrecer una interesante propuesta que pasa por el Death, el
Black, el Metal Progresivo... y todo con un sentido de la oscuridad y de la
melodía que los convierte en una de las bandas más interesantes de nuestro
entorno más reciente. Aunque su historia se remonta atrás en el tiempo, “A
Consequence Of Design”, tal y como nos comenta su cantante John Laramy es el
debut de EPICUREAN, después de un tiempo con otra formación, con la que sacaron
a la calle otro trabajo. El resultado es tan satisfactorio que, un año después
de su edición, Metal Blade se interesó por la banda y ha decidido reeditar este
disco con lavado de cara y algún que otro extra incluido, brindándome la
oportunidad de dar buena cuenta de él en estas mismas páginas hace un tiempo.
Después de ponerme en contacto con Laramy, el vocalista ha querido dar un
amplio repaso para RockTotal a la corta trayectoria de la banda y a este disco
en particular, demostrando que la personalidad no tiene por qué perderse cuando
estás metido de lleno en el auge del Metal Moderno.
Dado que EPICUREAN aún no es muy conocido entre el gran público,
¿podrías presentar a la banda para que os conozcamos un poco más? ¿Cuándo os
formasteis, la breve historia del grupo en estos años...?
Bien, somos un sexteto de Minneapolis, en
Minnesota. Esta formación empezó a finales de 2003 y principios de 2004. Para
evitar confusiones, antes había un viejo EPICUREAN del cual nuestro batería fue
parte y cuando dicha banda se disolvió, él empezó un nuevo grupo junto a
nosotros y mantuvo el antiguo nombre. En cualquier caso, nos reuníamos varias
veces para ensayar y empezamos a escribir las canciones que han acabado por
convertirse en “A Consequence Of Design”.
“A Consequence Of
Design” es vuestro segundo disco, pero fue grabado en 2006. ¿Cómo surgió la
posibilidad de reeditar el trabajo en Metal Blade?
Esto me hace volver a la primera pregunta. Hubo
un disco realizado por la antigua banda, el cual fue esencialmente editado
después de la disolución del grupo. Por eso este disco es en verdad nuestro
debut. La primera versión de “A Consequence Of Design” fue editada por nosotros
mismos y luego, cuando Metal Blade nos fichó, quisieron reeditarlo como nuestro
debut. Le añadimos dos nuevas canciones, lo remezclamos y remasterizamos y se
lo enviamos al sello para que lo pusiera otra vez en la calle.
En esta edición
del trabajo habeis incluido un par de temas extra, “Lithograph” y “Darkest Of
Days”, que en mi opinión son de lo mejor del disco. Ya los teníais grabados o
los compusisteis expresamente para esta edición?
No. Fuimos al estudio donde hicimos el
remaster (que no fue el estudio original donde el disco fue grabado) y añadimos
las nuevas canciones. Las escribimos después de que el álbum fuera editado por
nosotros y pensamos que podrían hacer el disco más completo, dando a los
oyentes una idea de por donde estamos yendo musicalmente hablando como banda.
El sonido del
trabajo es limpio y actual, pero no pierde la fuerza y la oscuridad del Death
Metal melódico más clásico. ¿Estais contentos con el sonido? ¿Buscabais un
punto de conexión con vuestras raíces musicales y no sonar como otra banda más
de Metal moderno?
Estamos muy contentos con el sonido final,
especialmente teniendo en cuenta que fue grabado sin apenas presupuesto. Si
incluyes las sesiones en las que fueron grabadas las dos canciones nuevas, este
disco se grabó en ocho días. Es decir, lo que oyes está registrado en una o dos
tomas como mucho. A través de nuestro sonido global, realmente no hemos
intentado dirigirnos hacia ningún tipo de sonido especial, o ningún tipo de
escena... Sencillamente nos despreocupamos del lugar hacia el que está yendo el
Metal a nuestro alrededor y hacemos la música que queremos, sin encasillarnos
en ningún género ni nada, y este es el resultado.
Estoy
especialmente sorprendido por los teclados de EPICUREAN. Las atmósferas creadas
dan un toque muy oscuro a los temas. ¿Qué opináis? ¿Qué buscabais con estos
teclados?
Eso es efectivamente lo que estábamos
buscando. Muchas bandas con teclados reducen su papel a dar un toque
atmosférico en el trasfondo de la música, mientras que nosotros lo que
buscábamos era darles un papel como instrumento protagonista en la banda. Somos
afortunados de tener a un teclista tan competente como Jared Schneider porque
ha conseguido hacer real esta visión que teníamos para los teclados.
En la música de
EPICUREAN hay influencias de muchos estilos: Death, Metal progresivo, Dark
Music... ¿En qué faceta os sentís más cómodos? ¿Cómo definirías el sonido del
grupo?
Realmente no lo sé. Nunca hemos intentado
definirnos a nosotros mismos. Soy de la opinión de que una vez que defines una
cosa determinada, le colocas un gran límite que nosotros no estamos dispuestos
a asumir como banda. Como he dicho antes, hacemos la música que queremos y
esperamos que ello acabe por generar un sonido que la gente pueda identificar.
Algunos definen el
sonido de EPICUREAN como Post Melo-Death, comparándoos con MERCENARY, SCAR
SYMMETRY... ¿Qué opináis? ¿Estáis de acuerdo con esta etiqueta? ¿Qué opinas de
esas bandas que cito?
(Risas) ¡Tendré que tratar de vivir con eso!
Nos encantan esas bandas. De hecho creo que cualquier cosa que la gente que
escuche nuestra música quiera usar para clasificarla estará bien para mí. Es
curioso, porque he notado que tenemos un montón de clasificaciones diferentes
según la fuente que nos describa, y realmente estoy de acuerdo con todas ellas.
Queremos que la gente pueda extraer algo cuando nos escucha, y ¡cualquier cosa
que le diga nuestra música estaré de acuerdo con ella! (Risas)
En vuestras
canciones usáis dos voces muy diferenciadas, una clara y melódica y otra más
oscura, ¿ambas las interpretas tú?
Sí.
Puede que sea una
apreciación mía, pero a veces pienso que la voz clara está un poco procesada.
¿Es cierto esto? Si es así ¿Por qué lo hicisteis?
Bien, creo que un poco de la calidad original
se perdió cuando hicimos el remaster... además todos los efectos que habíamos
usado fueron rehechos por los chicos que grabaron los nuevos temas y el
remaster (Bandon Youngs y Don Debias), siendo en última instancia su decisión.
En cualquier caso, estoy bastante contento con la elección que llevaron a cabo
con esos efectos.
Hay dos
composiciones en las que veo mucha influencia del Black Metal sinfónico, “The
Burden Of Eternity” y “Illumination”. ¿Qué opináis acerca de estos temas? ¿Os
gusta el Black Metal y lo consideráis una influencia en vuestra música?
Creo que hay muchas influencias en nuestra música,
que abarcan desde el Black Metal hasta el Rock Clásico... Creo que en esas dos
canciones simplemente hemos intentado explorar nuevos sonidos, y aunque no creo
que esos dos temas sean la mejor representación de lo que somos ahora mismo
como banda, estamos muy orgullosos de ellos y contentos de que hayamos sido
capaces de explorar ese sonido más cercano al Black Metal un poco.
Desde la grabación
de “A Consequence Of Design” han pasado más de dos años. ¿Habéis estado
componiendo temas este tiempo? ¿Pensais grabar otro disco dentro de poco?
Por supuesto. ¡Hemos estado trabajando muy
duro en un futuro lanzamiento con nuevo material! Ha sido un poco duro porque
hemos estado en la carretera mucho tiempo, pero nos encantaría tener un nuevo
disco en la calle dentro de uno o dos años a lo sumo. Creo que después del
verano podremos tomarnos un descanso de los conciertos durante un tiempo y
¡concentrarnos en tener material listo para una nueva grabación!
Leyendo las letras
del disco, me he preguntado si tienen algún tipo de nexo de unión, algún tipo
de concepto, una especie de metáfora sobre los fallos del ser humano y de la
existencia. ¿De qué hablan las letras? ¿Querías reflejar un concepto?
Desde luego. El álbum es un disco conceptual
y el concepto continuará durante las próximas grabaciones. Llevaría un tiempo
explicar todos los detalles de la historia, pero el argumento básico sería el
siguiente:
El personaje principal de la historia es un
niño llamado Gabriel que muere a lo largo del cuento, pero no se da cuenta
realmente de ello hasta un tiempo después. Él intenta controlar la situación y
volver a Maya, que era su novia. Hay un personaje llamado “El Narrador” que
habla a Gabriel a lo largo de la historia apareciendo entonces “Anathema: el
guardián”, y “El Narrador” le cuenta que ha sido elegido para dejar el mundo de
los muertos y volver a un nuevo universo donde una tarea muy importante le
aguarda. “El Narrador” le comenta que debe buscar a “Anathema”, el cual
permanece en las puertas entre los dos mundos y que le puede permitir atravesar
al siguiente universo.
De esta manera, la mitad de los temas siguen
este hilo de la historia y la otra mitad de los temas son sueños que tiene
Gabriel, y que adelantan su futuro y le muestran el camino en que su
personalidad se esta dividiendo en dos.
Ha quedado un poco extenso, pero esta es la
forma más corta de explicar la historia (Risas)
¿Qué pensais de
las bandas actuales? ¿Qué banda contemporánea os gusta más?
Hay algunas bandas en el Metal moderno que
realmente me gustan, y otras muchas que no me gustan nada. Creo que todo esto
del “Metal Rupturista” es estúpico, definitivamente no es mi estilo. Me encanta
SYMPHONY X, realmente espero que podamos estar en la carretera con ellos algún
día de estos. Nuestros amigos en THE BREATHING PROCESS son también una gran
banda de Black / Death Metal.
¿Y de las
clásicas? ¿Qué bandas antiguas son vuestras principales influencias y os han
marcado más?
La mayoría de mis bandas “clásicas” favoritas
navegan entre el Punk y el Rock Clásico. THIN LIZZY será siempre una enorme
influencia en mí, me encanta esa banda. Y grupos como KANSAS o GENESIS siempre
estarán entre mis preferidos. Dentro de un ámbito más metalero, el “Slaughter
Of The Soul” de AT THE GATES siempre será ¡uno de mis discos favoritos de todos
los tiempos!
¿Tenéis algún tour
en mente, con qué bandas?
Por supuesto, vamos a ir a Canada con ARISE y
RUIN la próxima semana, y luego haremos una pequeña gira con PSYOPUS. Más tarde
iniciaremos un pequeño tour con THE ABSENCE y finalmente otro con SHAI HULUD.
Muchas gracias por
vuestro tiempo, para cualquier cosa que queráis añadir para nuestros lectores,
este es el momento.
¡Gracias a vosotros! Realmente ha sido una
entrevista entretenida. ¡Espero que todo el mundo tenga la oportunidad de poder
escuchar nuestra grabación y confío en que les guste! Gracias otra vez chicos.
¡Qué
sorpresa este debut de LIQUID GRAVEYARD! Algunos recordarán a una banda seminal
del Death Metal europeo, que sin embargo no tuvo la repercusión necesaria:
CANCER. Hoy sus discos se cotizan al alza y no es la primera vez que se pueden
ver en versión pirata, pero aún así, siendo uno de los grandes a tener en
cuenta de la escena inglesa, su popularidad rozaba el mínimo cuando retornaron
con un “Spirit In Flames” que dejaba el sonido clásico del grupo a un lado, y
que aunque de resultados no excesivamente lucidos, consiguió que algunos
pudiésemos verlos en medio de la gira de NAPALM DEATH con los siempre odiosos
DIECAST, cuando sólo una veintena de personas poblaban Ritmo y Compás (horas
después la sala estallaría en aforo, haciéndose imposible respirar y dejando la
actuación de CANCER en mera anécdota de la que muchos ni fueron conscientes).
Después de aquello, CANCER volvía a “morir” y poco más se supo de John Walker.
Mi
sorpresa ha venido al recibir este “On Evil Days”, disco debut de LIQUID
GRAVEYARD. Al principio me puse a escucharlo sin mirar el libreto ni saber su
formación. Como no conocía nada del grupo, quería tener una primera impresión
sobre su música, sin comparaciones previas ni nada. Debo reconocer que el disco
me costó acabarlo: navega mucho entre aguas intermedias, bebiendo de todos los
palos imaginables, y aunque el sonido es muy bueno, no me terminaba de
convencer la mezcla final, en especial en lo que a la voz se refiere. Cuando
abrí el libreto y descubrí que John Walker era el cerebro de LIQUID GRAVEYARD
junto a su mujer Raquel y Adrián de Buitléar de MOURNING BELOVETH, no pude
dejar de arquear las cejas y abrir los ojos como platos. Jamás pensé que Walker
tenía estas inquietudes tan heterodoxas y menos aún que, pese a la defunción de
CANCER y su definitivo establecimiento en Madrid, seguía vivo musicalmente
hablando. Me lo imaginaba en otros menesteres más reposados y menos creativos,
y afortunadamente, me equivocaba.
Dicho
esto, retomo el hilo musical: “On Evil Days” es un disco raro, pero con ganas
además. Por un lado se puede decir que trata de beber de THEATRE OF TRAGEDY y
toda la legión de bellas-bestias posteriores, sobre todo cuando Raquel hace uso
de su voz limpia más natural, la de soprano y no se empeña en bajar el tono (es
lo que menos me gusta de su trabajo, pues su voz suena “rara” en tesituras
limpias más graves). El contrapunto a esta voz angelical heredera de Liv Kristine
(clara referencia en un tema como “Them Greeds”, de riffs muy Doom y uno de mis
favoritos), parece ser la propia Raquel, sólo acompañada como segunda voz por
su marido en el tema “From The Tower” si hacemos caso al libreto, aunque
sinceramente no me lo acabo de creer, con excepción de la voz anecdótica cuasi
rasgada de “The Blood Inside”, y pienso que John Walker se encarga de la
segunda voz en todos los temas, y si me equivoco, mi enhorabuena, porque el
registro gutural es francamente bueno. Sin embargo, LIQUID GRAVEYARD es mucho
más. Los sonidos más accesibles y casi rockeros de la ultimísima etapa de
CANCER también están presentes (como ocurre en “Criministers”, pegadiza y
groovie o “Their Words Grow Thin”, nuevamente con Raquel en buen estado en sus
registros altos y pasajes de corte muy Heavy), y la oscuridad y el ambiente
opresivo y denso, faceta que no conocía yo de Walker, también aparece en por
ejemplo “On Evil Days” y sobre todo “1760”, uno de los temas más sentidos y
decadentes, con extraños pasajes fantasmagóricos, samplers y voces modificadas,
incluidas.
El
resumen de todo esto podría ser una mezcla entre Doom – Dark – Death y hasta
música progresiva, de difícil comparación, aunque quizás la más adecuada sea la
que la hoja promocional cita: DOMINION, si bien me parece que da mucho más de
sí. La etapa media de ATROCITY, cuando empezaban a experimentar con sonidos
oscuros también podría ser una referencia, al igual que AGHORA, por ese toque
progresivo que tienen. Pero en general, se puede decir que LIQUID GRAVEYARD
tiene un sonido tan personal, como etéreo y disperso. Y es aquí donde viene el
punto débil del disco: por un lado, cosa rara, un sonido que no me termina de
convencer, conseguido en los estudios Sandman de Madrid, de donde han salido
buenísimas producciones últimamente, pero que en esta ocasión, sobre todo en el
apartado de voces limpias, me suena algo descompensado y falto de fuerza. Pero
por otro lado, y en parte consecuencia y al mismo tiempo contribuyente a la
anterior sensación sonora, LIQUID GRAVEYARD me parece un proyecto inconcluso.
Las canciones parecen empezar, pero uno no sabe muy bien en qué momento Walker
quiere que acaben. Esto contribuye a la sensación de rareza, pero también a la
dispersión a la que me refería, de tal manera que al terminar el disco es
difícil decir si realmente te ha gustado: está muy bien hecho, cuidado y se
nota trabajado, pero no consigue transmitir todo lo que debiera.
No obstante, y recopilando todo lo dicho, “On Evil Days” es un disco tan
sorprendente como la historia y presencia ilustre de sus miembros. No busques
comparaciones, tampoco la tranquilidad del pre-conocimiento de un estilo
concreto. Simplemente déjate llevar y trata de comulgar con las ideas
personales que John Walker, su esposa y compañía, han tratado de plasmar en
este primer esfuerzo. Una cosa está clara, Walker sigue siendo una mente
creativa y con LIQUID GRAVEYARD parece que ha conseguido poner la primera
piedra de algo mucho mayor. Sólo le queda definirse un poco más y terminar de
redondear el resultado. Mientras tanto, un debut notable.
SOTA TERRA están de todo menos bajo tierra. Tienen los puños encendidos y dispuestos a dar hostias a diestro y siniestro y en su corta existencia (aunque larga experiencia de sus componentes) ya lo han demostrado en un par de compartidos y un EP previo, "Mals" que para mi gusto está entre lo mejor del crust del 2017. Dos años después de aquello a los de Reus les tocaba debutar en largo y para ello han cogido carrerilla y han recogido en media hora el mejor puñetazo que podían darle a esta mierda de sociedad. "Declivi" es una hostia al mundo, de la mejor manera que se puede hacer, con un crust punk muy metalizado y clásico en formas que es perfecto de principio a fin. No hay ni un relleno, ni un extra innecesario, y tampoco le falta nada que uno pueda esperar de un grupo que adrenaliza y se adrenaliza desde el primer momento en que el crepitar de la aguja cae sobre el vinilo en el que recogen su música.
Para mi SOTA TERRA tienen el sonido ideal para un grupo de crust. Lo suficientemente agrio y lo suficientemente melódico como para que te enganchen, te engorilen y no resulten repetitivos ni constantes. Me recuerdan a mis amados ICTUS y por extensión a EKKAIA en ese sentido. Pero además, el grupo de Reus añade un puntito extra de rabia descontrolada. Especialmente el sonido del bajo, pútrido y penetrante, así como la combinación de voces, me hace pensar en ROTTEN SOUND en sus años más acelerados e incluso algún toque más grind a lo REGURGITATE, todo ello sin perder el norte de bandas clásicas como PHOBIA o INFEST. El resultado es altamente energético y variado al mismo tiempo. No van a piñón fijo siempre, no es el típico tupatupatupa constante que hace que los temas pasen sin solución de continuidad. La combinación grind con el crust de libro, y cambios de ritmo más groovies que se solapan sobre los d-beat típicos, hacen que "Declivi" no tenga desperdicio como antes decía.
En lo que a mala leche se refiere, ahí SOTA TERRA andan sobrados... utilizan el catalán como lengua de expresión y lo hacen con rabia, dejando como conclusión que nadie nos va a ayudar y que como no espabilemos este mundo de mierda nos va a hundir en la miseria. Mensaje realista que surge escupido en cada palabra de Roi, ya sea utilizando la voz más chillona y crustie, o la más grind, que me recuerda hasta a CARCASS si me apuras, aunque esta segunda es más anecdótica. El resto es una combinación de temas crudos y directos, como "Bateig de Napalm", que es uno de los que me hizo acordarme de ROTTEN SOUND, porque también tiene su parte de parón apta para que las guitarras se vuelvan más solemnes y algún que otro riff que me recuerda a DISFEAR, junto a otros más variados, donde hay velocidad, pero también protagonismo para la pesadez, como el que le sigue, "La Fe Que Enterra" o sobre todo el groovie "Absolutament sol" que es uno de los himnos del trabajo en mi opinión.
El hecho de que SOTA TERRA tengan dos guitarras, incrementa el protagonismo de la melodía. Con independencia del tempo del tema, Roger y Joel construyen unos riffs muy suecos en formas, que encajan con la crudeza rítmica, así como algún que otro solo o melodía con mayor protagonismo que aumenta la variedad del vinilo. Esto deja en la atronadora batería de David y sobre todo en el bajo de Miquel, el peso de la agresividad, ayudados por un sonido que especialmente en las cuatro cuerdas, resulta podrido como pocos, sobresaliendo por encima de las guitarras muchas veces. El resultado está muy compensado y esta es la maestría en mi opinión del grupo en este disco, porque sin dejar de ser un puñetazo rompedientes, también tiene sus matices y sus detalles a rebuscar.
No hay descanso en cualquier caso con SOTA TERRA. "Declivi" es un disco sin contemplaciones, las mismas que la sociedad de mierda en la que vivimos tampoco tiene. Porque "Al fons de tot hi som nosaltres"... no te arrastres y sé el primero en dar la hostia como hacen SOTA TERRA.
SILENT
RAGE puede ser un ejemplo de lo que es un grupo que no llegó a más en su
momento por una falta de promoción adecuada. Para muchos, entre los que hasta
no hace mucho me encontraba, la carrera de esta banda será desconocida, incluso
aunque algunos sepan que en su momento, con su segundo disco, “Don´t Touch Me
There”, lograron obtener cierto reconocimiento al ser producidos y apadrinados
por Gene Simmons. Una corta carrera inicial que abrió un largo paréntesis en
los primeros noventa tiene la culpa de este hecho, no consiguiendo un verdadero
despegue tras reunirse otra vez en el 2002 con un nuevo disco bajo el brazo.
Seis años después, Jesse Damon y los suyos siguen sin rendirse y regresan con
su cuarto trabajo, “Four Letter Word”, más agresivos que nunca.
Teniendo
en cuenta mi reciente descubrimiento alrededor de este grupo, y pudiendo
comparar por encima este trabajo con sus anteriores obras, se nota que SILENT
RAGE no se ha estancado y aunque mantiene el atractivo de la melodía y el aire
macarra de Los Angeles, pero con un sonido propio que desde mi humilde opinión
los separaban en su momento del estilo practicado por las bandas con las que
compartieron entorno, en “Four Letter Word” el cuarteto pega fuerte a golpe de
guitarras distorsionadas y mucha fuerza rítmica. Añadiendo a esto un cierto
aire en la voz de Damon al Jeff Scott Soto de TALISMAN, hace que “Four Letter
Word” sea un disco de Hard Rock, pero en su faceta más Hard. Quizás se eche de
menos una producción un poco menos cruda, pues la variedad es una de las
virtudes del trabajo y en los momentos más relajados se pierde cierto ambiente,
pero no cabe duda de que temas tan duros como el propio “Four Letter Word”,
“Man Or Machine” o “Trouble” ganan con este sonido directo y centrado en las guitarras.
Compositivamente
hablando “Four Letter Word” es un disco para no aburrirse. Tralla creciente por
momentos en muchos temas, pasajes cargados de oscuridad (“Sinister Man” sería
un ejemplo), buenos arreglos y elementos orquestales que uno no se espera (la
fantástica “Hard Habit To Break”, una de mis preferidas de todo el trabajo
sería ilustrativa en este aspecto gracias a su ambiente cargado de Soul y
feeling)... poco menos de tres cuartos de hora en donde no se aprecia una línea
clara y única, pero que tampoco pecan de relleno o falta de coherencia. No
estamos ante un disco “puro” del que los más apegados al Hard Rock de libro
puedan sacar todo el partido sin hacer concesiones hacia otros estilos, pero sí
estamos ante un disco lo suficientemente brillante en ejecución y en ideas como
para hacer pasar un buen rato a los que lo escuchen sin más pretensiones que
disfrutar de la mucha música que contiene en sus surcos. Incluso hay espacio
para momentos de intimidad, aunque sean secundarios, como la notable
cuasi-balada “Nobody Knows”, que aunque es un tema melancólico y cercano, no
deja a un lado su sonido rockero y excitante.
“Four Letter Word” es un trabajo variado, sin puntos flacos reseñable,
con gran capacidad de atracción y lo mejor, buenas canciones, sean del estilo
que sean. Si no buscas los mandamientos del Hard Rock en un disco, y no te
asustas ante un sonido endurecido y la amplitud de miras de las composiciones
de los actuales SILENT RAGE, te recomiendo su escucha, porque sin ser un disco
indispensable, la diversión la tienes asegurada. Quizás sea el momento de que
estos chicos obtengan lo que no consiguieron en los ochenta.
ENTREVISTA A JESSE DAMON de SILENT RAGE
Cuatro letras para
toda una carrera
Después
de mucho tiempo de silencio, SILENT RAGE regresa con su cuarto trabajo en
estudio, “Four Letter Word”. En medio de las continuas ediciones por parte del
sello italiano Frontiers, SILENT RAGE parece que se ha colado haciendo poco
ruido. Muchos no los conocerán, a otros (como el que suscribe hasta no hace
mucho) les sonará por su éxito del momento, “Don´t Touch Me There” en medio de
los prolíficos ochenta, pero desde luego que la banda de Jesse Damon no entraba
en las quinielas de lanzamientos esperadísimos en el mundo del Hard Rock. El
resultado es bastante notable, quizás demasiado crudo en sonido, pero en
general con variedad y buenas ideas. Por eso, desde RockTotal nos quisimos
poner en contacto con el propio Damon para hacer un repaso al presente de la
banda y a su corta y truncada trayectoria, cuya segunda juventud parece venirle
en pequeñas dosis. Cuatro letras que aúnan rabia, amor y seducción en un trozo
de plástico.
Desde
“Still Alive” han pasado seis años, ¿por qué dejasteis pasar tanto tiempo desde
vuestro disco de retorno hasta la edición de “Four Letter Word”?
Realmente no teníamos planes de dejar pasar
mucho tiempo entre “Still Alive” y la grabación del siguiente disco. Giramos
para promocionar “Still Alive” y estuvimos tocando en directo hasta el
principio de 2004. Por otro lado había iniciado mi carrera en solitario, lo
cual me llevó tiempo y que dedicara menos atención a SILENT RAGE, además de que
el resto de miembros también formaron sus propios proyectos paralelos. Después
de tocar fuera durante unos años, nos tomamos un descanso y empezamos a
escribir y, como ya he dicho, a desarrollar otros proyectos, pero no
planificamos el hecho de estar fuera durante otros tres años más. Es algo que
ocurre si lo dejas pasar. Afortunadamente volvimos a grabar y a tocar juntos
otra vez.
Escuchando
“Four Letter Word” uno se da cuenta de que la agresividad de “Still Alive” ha
crecido, siendo un disco variado y con algunos temas como “Man Or Machine” que
son muy Heavys ¿consideráis que este sonido es el que más representa a SILENT
RAGE hoy en día? ¿Qué diferencias veis entre “Still Alive” y “Four Letter
Word”?
Somos y siempre seremos una banda de Hard
Rock melódico, pero en este nuevo álbum hemos sido capaces de crecer y al mismo
tiempo mantener intactas nuestras raíces. Hemos conseguido algunos temas
melódicos bastante buenos como “Four Letter Word”, “Close Your Eyes” y “Feel My
Love”, y por otro lado existe una cara más Heavy que intentamos dejar fluir,
como en “Man Or Machine”, “Sinister Man”, “Nobody Knows” y “Trouble”. La
diferencia está fundamentalmente en la producción del sonido. Pienso que el
material es bastante parecido en ambos discos. Son los mismos miembros originales
del grupo escribiendo todo el material. También hay tres voces distintas ahora
como en “Still Alive”, aunque yo me he encargado de la mayoría del trabajo
vocal.
Por
cierto ¿De dónde viene el título del disco, qué significa “Four Letter Word”?
No debe ser tomado con un único significado.
Puede significar que la banda ha sacado su cuarto CD, puede significar “Rage”
(rabia), puede significar “Lust” (lujuria), incluso puede significar “Love”
(amor). Ese es el mensaje, lo que es SILENT RAGE.
La
producción del disco también potencia esa sensación de crudeza, de directo ¿lo
buscabais de antemano? ¿Queríais ofrecer vuestra cara más “salvaje”?
Queríamos ofrecer algo de variedad dentro de
nuestro material y nuestro sonido, como siempre cuando realizamos un nuevo CD. Cuando
trabajas con diferentes productores, estos cambios suelen producirse. Cuando
elegimos un productor determinado con el que trabajar, siempre va a modelar
nuestro sonido dándonos su propia interpretación. En este caso Gilby Clarke
tenía una dirección específica a la que quería llevarnos, y todos trabajos
juntos para alcanzar ese objetivo final. Pienso que es el principal cometido de
crear un sonido conjunto. Dos productores no van a hacer que una banda suene
exactamente como en su último CD. Buscamos estos cambios como una experiencia
enriquecedora y en este nuevo CD escucharás un sonido de directo, nuestra cara
más cruda. Puede ser considerado, como has dicho, “salvaje”, o “poco depurado”
para otros, pero muestra la energía y nos devuelve al verdadero sonido de los
instrumentos, y no los sonidos sobre producidos que hemos usado con
anterioridad. Eso no significa que sea malo, es solamente diferente en esta
ocasión.
¿Pensáis
que los que busquen solo el lado más melódico de SILENT RAGE pueden sentirse
algo confundidos con este disco?
No creo que se vayan a sentir confundidos,
pero siempre habrá algunos que hubiesen querido que este disco sonase
exactamente como “Don´t Touch Me There”, y eso simplemente no iba a ocurrir.
Como he dicho, al trabajar con distintos productores el sonido toma distintas
formas y cambia tremendamente. Pero también hay otros factores que cambian el
sonido como el lugar donde hemos grabado el nuevo disco, los nuevos equipos y
amplificadores, y sin olvidar algunas participaciones especiales, etc.
Hay tanta
variedad en el disco que me pregunto, ¿cada miembro del grupo aportáis vuestros
temas o los componéis entre todos? ¿Qué estilos y grupos os influyen más a cada
uno a la hora de componer para SILENT RAGE?
Cada miembro del grupo viene al estudio con
nuevas ideas para las canciones. Es lo que nos gusta llamar “creador de ideas”.
Entonces entre todos le damos vida y cada uno de nosotros añadimos nuestras
propias partes. Considero que las influencias a la hora de escribir se producen
cuando uno se ve impregnado por el sentimiento y el aroma particular de una
banda que te gusta, pero eso es todo. Nunca estudio el estilo particular de las
letras o los arreglos de otra persona. Personalmente me encantan LED ZEPPELIN,
THE BEATLES, THE STONES, BLACK SABBATH, KISS, WHITESNAKE, Y&T, UFO, BLUE
ÖYSTER CULT, y una gran cantidad de bandas clásicas, muchas para mencionarlas
aquí, pero también me gustan cosas de la generación más actual como STONE
TEMPLE PILOTS, VELVET REVOLVER, NICKLEBACK, PUDDLE OF MUDD y otras
muchas...
¿Fue
Frontiers vuestra primera opción para editar el disco? ¿Pensáis que es la
“gran” discográfica en lo que a Hard Rock se refiere en nuestros días?
¡Era la mejor opción! Pienso que Frontiers es
uno de los mejores sino el mejor sello independiente que se puede encontrar.
Desde luego podrían ser perfectamente considerados en el frente de la carrera
para conseguir el título de la mayor compañía para el Hard Rock Melódico de hoy
en día.
¿Cuál es
vuestro tema favorito de “Four Letter Word”? ¿Cual creéis que tiene todo lo
necesario para ser un hit como “Rebel With A Cause”?
Esa sería sin duda ¡“Four Letter Word”!
Hablando de
“Rebel With A Cause”, en su momento el vídeo del tema fue bien acogido en las
televisiones musicales. Hoy en día, es más raro promocionar un disco de esta
manera y elementos como “youtube” o las e-cards de los sellos son más usados.
¿Renovarse o morir? ¿Está cambiando la forma de promocionar a las bandas? ¿Qué
promoción pensáis que es mejor, la de nuestros días o la que se hacía en los
ochenta?
La promoción actual es inmediata y rápidamente
accesible. YouTube es una gran forma de promocionar a las bandas con sus videos
más recientes o su material en directo. Sin embargo, prefiero el método de la
vieja escuela de los ochenta, porque era más explosivo y excitante, se pasaban
buenos ratos haciendo videos para promocionarse en cadenas como la MTV, especialmente en
HeadBanger´s Ball. Había siempre un sentido de anticipación cuando veías lo que
la banda quería aparentar en su nuevo vídeo, o cómo el single iba a ser
representado por un vídeo.
SILENT
RAGE volvió a resurgir en el 2002, ¿Cómo se os ocurrió volver a reformar al
grupo?¿Teníais ganas de ver cómo respondería el público a SILENT RAGE hoy en
día?
La razón fue simplemente que queríamos
hacerlo. Sentimos que el momento era el adecuado y queríamos no sólo reformar
la banda para tocar otra vez en directo, sino ¡volver para grabar! Fue algo que
surgió mutuamente entre todos porque estuvimos mucho tiempo recibiendo e-mails
preguntándonos dónde estaba SILENT RAGE. Sin embargo, yo estaba trabajando en
una carrera en solitario también, por lo que cuando me dediqué a buscar un
nuevo contrato discográfico para SILENT RAGE las incógnitas se mantuvieron,
pero desde entonces se puede decir que ¡el resto es historia! Sí, quería
compartir nuestra música con una nueva generación, comprobar su reacción y
¡disfrutar con lo que he amado a lo largo de toda mi vida!
¿Estáis
contentos con la respuesta recibida, mantenéis las ganas de vuestros primeros
años?
Estoy muy contento con la respuesta de
nuestros fans y con el lugar que ocupa la banda hoy, ya que siempre ha habido
un cierto halo místico alrededor de SILENT RAGE. ¡Me gusta dedicar mi tiempo e
historia a SILENT RAGE!
Dos
discos editados, uno de ellos, “Don’t Touch me There” con el patrocinio de Gene
Simmons... y de repente el silencio. ¿Por qué dejó de existir SILENT RAGE
cuando aún había mercado para el Hard Rock en los primeros noventa?
La escena musical estaba cambiando muy rápido
y el Rock Melódico y elegante estaba fuera de onda en 1992-1993. El mundo había
descubierto el Grunge y era algo que nosotros no éramos. Trabajamos, intentamos
conseguir otro contrato discográfico, pero muchas bandas fueron afectadas por
la nueva moda. En consecuencia, SILENT RAGE giró hasta 1993 y luego nos tomamos
un largo descanso. Nunca estuvimos oficialmente disueltos porque aún queríamos
permanecer juntos para algún show que pudiera salir, e incluso seguíamos
ensayando de vez en cuando. Además, también permanecimos juntos socialmente
hablando en cumpleaños y vacaciones.
¿Pensáis
que el nombre de SILENT RAGE no llegó más lejos debido a una promoción
deficiente en su momento? ¿Estabais contentos en los ochenta con el trabajo que
realizasteis o pensáis que la carrera de SILENT RAGE podría haber sido más
duradera en los noventa?
No. Recibimos promoción suficiente, teníamos a
uno de los mejores en el mundo del marketing y los negocios musicales
trabajando con nosotros, Gene Simmons, y eso nos permitió tener una salida en
la cabeza, algo con lo que muchas bandas nuevas o con larga trayectoria sueñan.
Estaba muy contento y orgulloso de lo que estábamos consiguiendo con nuestros
dos primeros trabajos en los ochenta, pero sí, me hubiera gustado que la
carrera de SILENT RAGE durase a lo largo de los noventa y más allá. Sin embargo,
lo ocurrido es pasado, y ¡es tiempo de olvidarse de aquello y vivir la
vida!
¿Salisteis
contentos con el trabajo que hizo Gene Simmons o creéis que pudo haber hecho
más por la banda?
Estábamos muy contentos y éramos afortunados por
poder trabajar con Gene. Obtuve muchas oportunidades gracias a conocerle, y
entre nosotros establecimos una relación de negocios, intercambio de cartas y
amistad.
No sé si
os lo han dicho más de una vez, pero siendo de L.A., no sonáis como una típica banda
de allí ¿os gustaba la música que salía en los ochenta de L.A.? ¿Creéis que el
tener un sonido distinto en esa época os benefició para haceros un nombre?
Definitivamente me encanta el sonido de L.A.
en los ochenta. Lo escuchaba y lo apoyaba, pero cuando estuvimos construyendo
nuestro sonido, y más específicamente se puede ver en mis voces y en los coros,
las influencias que teníamos probablemente eran distintas a las de Vince Neil,
Axel Rose o Bret Michaels, por nombrar unos pocos. Pienso que nuestro sonido
fue una característica buena para nosotros porque no era el típico sonido de
L.A., y eso siempre proporciona a una banda una cierta ventaja para no seguir
un camino marcado, sino intentar liderar y defender nuestro propio camino.
¿Qué
momento recordáis con más cariño en los ochenta? ¿Vuestra gira junto a BLACK
SABBATH quizás? ¿Les conocisteis en persona?
Desde luego ese fue uno de mis momentos
favoritos, de los mejores de mi vida junto a la estrecha asociación que
iniciamos con Gene Simmons y con KISS. Sí, fue memorable conocer a BLACK
SABBATH en persona y compartir la velada con ellos abriendo para uno de
nuestros ídolos del Rock y de nuestras mayores influencias. Conocer a Tony
Iommi y ser capaz de verle tocar noche tras noche fue un reto para mí.
Si
tuvierais que seleccionar cinco bandas de la segunda mitad de los ochenta con
cuáles os quedarías. Pueden ser también bandas clásicas que estuvieran en ese
momento en activo.
Serían probablemente WHITESNAKE, BON JOVI,
MÖTLEY CRÜE, SCORPIONS y METALLICA, porque su influencia en la música en
general en ese momento y su en mi propia música fue enorme, lo que hace que les
tenga un enorme respeto, me encantaban estas bandas. De todas formas déjame
darte otras cinco bandas clásicas que son una influencia para mi por el mismo
motivo: ¡¡KISS, BLACK SABBATH, JUDAS PRIEST, ALICE COOPER y AC/DC!!
Volviendo
a SILENT RAGE, ¿pensáis iniciar alguna gira de presentación de “Four Letter
Word” en breve? ¿Tenéis pensado alguna edición en directo en DVD o similar?
Estamos planificando fechas en directo, y
desde luego me encantaría editar un DVD alguna vez en el futuro, aunque no
podría decir cuando aún.
Jesse,
¿tienes planes cercanos para editar algo en solitario otra vez o está “Rebel
Within” aún muy reciente?
Sí, me encanta escribir, es otra forma de
expresión para mí. Quiero grabar canciones que no sean del mismo estilo que
SILENT RAGE, pero también algunas que podrían ser válidas para SILENT RAGE,
pero todo ello lleva otro proceso en el cual entran en juego diferente
colaboraciones y muchas decisiones a tomar en solitario por mi parte.
Sinceramente, es una experiencia enriquecedora.
Muchas
gracias por tu tiempo, si quieres añadir algo para nuestros lectores ¡¡este es
el momento!!
Muchas gracias a RockTotal por esta
entrevista, y a todos aquellos que la lean y les guste SILENT RAGE o yo mismo. Muchas
gracias por vuestro apoyo y espero poder seguir haciendo esto ¡durante mucho
tiempo! Nos vemos en la carretera.