viernes, 8 de junio de 2012

BIRELI LAGRENE - "Standards": Lo sencillo se vuelve sublime

El "enfant terrible" BIRELI LAGRENE siempre ha tenido que convivir (y por qué no decirlo, se ha aprovechado de ello), con ser el "heredero" de DJANGO REINHARDT. De similares orígenes nacionales y étnicos, Lagrene se forjó un pasado por méritos propios que le permitió acompañar a grandes músicos y firmar con multinacionales, mezclando la herencia del pasado con la fusión más acorde a las ventas comerciales. Con el tiempo su sonido maduró, e incluso profundizó en su timbre a lo Django dedicándole discos al maestro y entrando en ese género francés tan particular que es el manouche.

Sin embargo, poco de todo lo citado hay en este disco grabado para la casa Blue Note y cuyo título "standards" dice mucho de su contenido. Aquí, Lagrene, se limita a revisionar temas manidos y conocidos del repertorio jazzista, cogiendo cosas de Django, por supuesto, pero también de Burrell, Kessell, Montgomery, Christian o Pat Martino, vamos, los grandes nombres de las seis cuerdas. Podría parecer que nos encontramos ante un trabajo "mainstream", de música de fondo, como algunos peyorativamente califican el jazz anclado en la tradición y de formas elegantes. Todo lo contrario.

Lagrene expresa en "Standards" todo su arsenal técnico, pero también sentimental. Cada corte es un culto al buen gusto, con un sonido cálido, envolvente y evocador, lejos de los fuegos de artificio de sus obras más producidas, o de la tradición copista de sus discos "tributo". Las composiciones son un mero vehículo para la paz y la inspiración, para ofrecernos a un guitarrista que toca con las manos movido por el corazón. Si alguna vez todo músico de Jazz "debe" grabar temas del repertorio clásico para exponer sus propios sentimientos e influencias, Lagrene lo consigue con matrícula de honor en este disco. Una gozada.

JOHN SCOFIELD - "A Go-Go": Fresco y divertido

De los guitarristas surgidos a finales de los setenta y principios de los ochenta, es curioso, pero tres de ellos tienen orígenes similares (todos ellos comenzaron recibiendo clases o siendo influidos por Mick Goodrick) y han acabado por tener sonidos diametralmente opuestos y totalmente personales: PAT METHENY, BILL FRISELL y el que aquí interesa, JOHN SCOFIELD. Este último fue lanzado a la fama tras su paso por la banda de Miles Davis, como tantos otros músicos que pasaron por su batuta de líder jazzista, y de los tres citados, probablemente sea el más "variado", no como Frisell, en un sentido aventurero, sino más bien como una mezcla entre la comercialidad de Metheny y el eclecticismo de Frisell.

En su discografía uno se encuentra grandes trabajos, pero este "A Go-Go" seguramente sea uno de los más inspirados, además de ser el disco que "descubrió" al mundo a un trío que ha acabado por hacerse con un hueco propio y tener una legión de fans a sus espaldas: MEDESKI, MARTIN & WOOD. Con un sonido Funk sucio y pegadizo, heredero de Booker T. & the M.G.'s, "A Go-Go" contagia su energía y frescura. Los temas son muy continuistas, basados en el groove del trío básico y los solos y efectos de Scofield, compartiendo protagonismo ocasional con la primera M del trío, John Medeski, pero el resultado global es adictivo y generador de muchas y repetidas escuchas.

El sonido también ayuda mucho: orgánico a más no poder, contagia el ritmo y las ganas de moverse con los fraseos sincopados de MM & W y la guitarra sucia y "negra" de Scofield, pero en general es la atmósfera conseguida la que mejor transmite esta sensación. Con posterioridad Scofield volvería a contar con Wood en sus filas e incluso este trío en la secuela "Out Louder" (de cuya gira en directo hace poco se editó un directo), pero esa frescura e inmediatez de "A Go-Go" no volvería a ser conseguida. Sin duda uno de los discos de posesión obligada del guitarrista.

CHRISTY DORAN - FREDY STRUDER - PHIL MINTON - DJANGO BATES - "Play The Music Of Jimi Hendrix": Interesante divertimento

JIMI HENDRIX fue una leyenda y probablemente la mayor influencia en todos los guitarristas nacidos en la década de los cincuenta y que eran unos adolescentes en la época en que Hendrix vivió y, demasiado rápido, murió. Entre ellos se encuentra CHRISTY DORAN y sus compañeros de viaje en este trabajo, FREDY STRUDER a la cabeza, PHIL MINTON por ahí pululando y el "raro, raro" DJANGO BATES haciendo de las suyas. El resultado es un compendio de deconstrucción (que no destrucción) de los temas más conocidos de Hendrix, que sorprende aunque puede llegar a saturar un poco con las escuchas.

El culpable de esta "saturación" es el citado Minton. Sus juegos vocales (ya que cantar, no canta como tal), al más puro estilo Mike Patton, al principio llaman la atención, pero con el tiempo empiezan a ser lo más "complejo" de escuchar de este trabajo. El resto de miembros se reparten entre las disonancias hendrixianas de Doran, los ritmos poderosos de Struder, las líneas de bajo muy funkys de Ali y los devaneos aberrantes de Bates con cualquier cosa.

Como recreación está francamente bien. Si buscas un calco de los temas de Hendrix, será mejor que huyas. Si tienes curiosidad por saber hasta dónde podrían llegar esas composiciones en manos de unos improvisadores natos, seguro que disfrutarás. Aunque un consejo: en pequeñas raciones mejor que todo de golpe. Así la frescura no se pierde.

ETTA JONES - "The Complete 1944-60": Genial cantante heredera de Bessie Smith

ETTA JONES tuvo el privilegio de partir de un Blues profundo y rasgado y evolucionar hacia un mainstream meloso y cargado de alma, sin por ello caer en la comercialidad y las flores de un día de la industria discográfica. Con esta recopilación que forma parte de la lujosa y muy comentada colección del sello francés Le chant du monde, Precious & Rare (cuyos otros volúmenes dedicados, por ejemplo, a ABBEY LINCOLN, NINA SIMONE o SARAH VAUGHAN son también muy interesantes), tendrá un ejemplo de sus primeros años.

Colocando sus dos discos de debut en el primer CD, primero, su obra culminante, "Don't Go To Strangers" de 1960 y después su debut en largo de 1956-57, "The Jones Girl... Etta Sings, Sings, Sings", y sus ep's y singles de los cuarenta (al completo la colección que salió en la serie Classics que va de 1944 a 1947) en el segundo CD, tenemos una visión global y muy jugosa de la evolución de esta cantante desde el Blues a lo Bessie Smith a la elegancia cargada de soul de finales de los cincuenta.

Sólo un pequeño comentario al respecto del primer CD: Le Chant Du Monde ha metido la pata y ha desordenado los cortes referidos a su debut, el citado "The Jones Girl...", de forma que el tracklist impreso no se corresponde con la realidad. Así, los cortes 11 a 21 del primer CD son en realidad:

11.- I Thouhgt About You
12.- Mountain Greenery
13.- You Call It Madness But I Call It Love
14.- Sweethearts On Parade
15.- S'posin'
16.- People Will Say We're In Love
17.- I'm Gonna Lock My Heart And Throw Away The Key
18.- White Cliffs Of Dover
19.- Don't Worry About Me
20.- When I Fall In Love
21.- Since I Fell For You

JOACHIM KÜHN - "Soundtime": Imposible de superar

Hay artistas que alcanzan pronto el cenit creativo. A otros les cuesta. Otros como JOACHIM KÜHN han mantenido siempre un gran nivel, pero de repente dan un "pelotazo" que marcará para siempre su carrera. Esa piedra angular a la que todo el mundo se dirigirá en el futuro para conocer al artista, para empaparse de su máxima inspiración. Es es el caso de "SoundTime", caja grabada entre 2006 y 2010 y que se edita en 2011 como una enciclopedia inabarcable para ir paladeando poco a poco y que es Kühn en estado puro.

Para un pianista de Jazz, si bien que paseándose por multiplicidad de otros géneros a lo largo de su historia, y siendo más conocido por sus inicios junto a su hermano Rolf y sus piezas contextualizadas en el Jazz Rock, llega un momento en el que, cual Keith Jarrett de la vida, hay que enfrentarse sólo al instrumento. Pero donde el citado hace un ejercicio de autocomplacencia con espectadores, Kühn destila sentimiento en cada nota. Cada uno de los volúmenes contenidos en esta caja, que puede ser disfrutada tanto por amantes del Jazz como de la Clásica, agrupados no tanto por fechas como por hilo conductor, refleja la cara tranquila, la tempestuosa, la rítmica, la evocadora... todas las caras del pianista alemán afincado en Ibiza.

Es cierto que Kühn es más golpeador que lirista. Sin llegar a ser CECIL TAYLOR y acercándose a veces a PAUL BLEY, Kühn tiene mucho de alemán en sus venas (más allá de su nacionalidad) y la tormenta nacionalista está más presente que el lirismo romántico. Cada acorde es seguido de un maremágnum de notas, cambiando tonalidades y bases rítmicas hasta un punto maquiavélico, sin por ello olvidarse de destilar imágenes y de envolver al oyente. Imágenes que bien podrían ser expuestas en las bonitas portadas de cada uno de los 6 digipacks blancos contenidos en la caja, dibujos creados por el propio pianista, o que son descritas por los distintos escritores y críticos musicales que confeccionan el libreto dando sus propias impresiones sobre el artista.

Es difícil, por no decir imposible, que Kühn trate de superar esta magna obra. Un compendio musical del que es difícil escapar y al que hay que acceder con paciencia, con la certeza de que tardaremos meses en asimilarlo convenientemente. Es el momento de KÜHN, es el momento de su "sonido".

TROMBONE SHORTY - "Backatown": Eclecticismo por todas partes

Hasta que me hice con "Backatown" no tenía ni idea de quién era TROMBONE SHORTY. Investigando descubrí que este joven con pinta de R.KELLY en versión instrumental era toda una institución en la música de Nueva Orleans, buen conocedor de la tradición afroamericana y defensor de las formas primigenias del Jazz. Sin embargo, al escuchar "Backatown" me quedé a cuadros. Cierto era que la tradición musical de principios del siglo pasado estaba presente en los fraseos de Shorty, tanto trompeta en mano como con el trombón, pero aquí había de todo menos pureza.

El trabajo (al igual que su continuación, el reciente "For True"), es corto, apenas tres cuartos de hora, con temas cortos y muy radiofónicos estructuralmente hablando. Pero el contenido musical es inabarcable. Ya podía haber creado un disco de dos horas que uno creerá estar ante cincuenta bandas distintas: Jazz, Funk, Soul... hasta ¡¡Heavy Metal!!, todo ello acompañado con la propia voz de Shorty cantando textos divertidos y pegadizos en formato R & B.

Se pueden trazar paralelismos, siempre con la variedad en la cabeza: Koby Israelite puede aparecer por la mente, porque ambos parten de una tradición y la convierten en algo distinto atravesando cualquier género sin miedo ni vergüenza (de hecho ambos tienen toques metálicos en sus propuestas). Y por supuesto, "Backatown" nos recordará a Defunkt, probablemente el combo con el que más similitudes pueden darse. En cualquier caso, esto es puro eclecticismo: simplemente música sin compromisos ni etiquetas. Puro "crossover".

AL KENT - VV.AA - "The Best Of Disco Demands": Las raíces del Disco

No cabe duda de que, más allá de su contenido musical, esta caja de 5 CD's que recopila lo mejor de "Disco Demands", proyecto elaborado por el DJ inglés AL KENT, llama la atención por su portada: ya provoque rechazo o atracción, es indudable que llama la atención. Pero si no nos quedamos en la superficie, descubriremos uno de los mejores compendios de la música disco de los setenta, vista desde el subsuelo, alejándose de nombres conocidos, y cuando la palabra "disco" significaba Funk, Soul, R & B, Jazz todo junto, y no experimentos tecnológicos y psicotrópicos.

Al Kent no sólo ejerce de maestro "seleccionador" sino que también introduce su propio toque creativo en forma de edición de temas, bien acortando su extensión, bien cambiando su masterización, bien alargando cierta base rítmica... Todo ello de forma sutil y dejando que la música hable por sí misma, tal y como se concibió hace 40 años. No obstante, también hay un gran número de cortes totalmente puros, expuestos de igual forma a como fueron grabados en su momento.

Desde el punto de vista musical, nadie que tenga sangre en las venas podrá verse defraudado. Los ritmos adictivos, predominantemente Funkys, las secciones de viento al más puro estilo James Brown, las repeticiones pegadizas de estribillos imposibles de olvidar... todos los ingredientes de la evolución de la música negra que se fraguó en los sesenta y culminó en los setenta, están aquí. Lejos estaba aún la auténtica explosión de los ochenta, pero la raíz se encuentra en "Disco Demands". Cierra los ojos, imagina una enorme bola de cristales brillantes girando y déjate llevar.