jueves, 5 de diciembre de 2019

SPAWN OF POSSESSION - "Noctambulant": un disco imprescindible.


SPAWN OF POSSESSION no son nuevos en la escena Death Metal, llevan casi 10 años y desde que su debut apareciera en 2003, muchos nos mantuvimos atentos a los movimientos de esta banda sueca que sin embargo está más apegada a la tradición americana de Death Técnico y brutal, que al típico sonido de su país de origen. Tres años después los suecos vuelven con un segundo disco que supera a "Cabinet" y que supone uno de los mejores lanzamientos de Death Metal de este año. 

Imagina una mezcla entre CRYPTOPSY, NEURAXIS y GORGUTS, pero con una capacidad técnica casi mayor (y ya es decir), y unas melodías brillantes que los une a la tradición más intelectual del Death Metal de DEATH, CYNIC o ATHEIST. Quizás si recuerdas el último disco de NECROPHAGIST, tengas una idea de lo que SPAWN OF POSSESSION ofrecen en "Noctambulant". Es como si mezclas los solos de mil notas de Malmsteen, en un contexto de Death Metal técnico como en Cánada y EE.UU hacen a las mil maravillas. Es imposible no sentirse deslumbrado por la capacidad compositiva y de ejecución de estos chicos, y aunque hayan tardado más de tres años en volver, se les perdona escuchando los resultados.

La producción es esencial en un disco como este, y si "Cabinet" ya gozaba de una producción notable, en "Noctambulant" lo bordan. Todo se oye, y ningún instrumento le roba protagonismo al resto. Los riffs de guitarra tienen la ecualización grave perfecta para poder aumentar la fuerza de los temas. El trabajo de Niklas en el bajo no queda tapado en ningún momento, la ultra gutural voz de Jonas Renvatkar suena más potente que nunca y la capacidad técnica de Dennis tras los parches queda reflejada a la perfección, mostrando todos los polirritmos y cambios imposibles que lleva a cabo. Por poner un pero al sonido, es precisamente la batería la que sale peor parada en el conjunto, porque han preferido la precisión a la potencia, con lo que a veces suena un poco por debajo de volumen de lo que debería. No obstante, esto es rizar mucho el rizo, porque la producción es excelente.


 En lo que a la parte compositiva se refiere, SPAWN OF POSSESSION hace gala de su formación clásica. Haciendo uso tanto de texturas atonales, como otras más tradicionales como ocurre en "Dead And Grotesque", uno de mis cortes preferidos, donde sin embargo las guitarras siguen unos parámetros más clásicos en el desarrollo del tema. No abusan de los riffs de escasas notas superpuestos unos sobre otros, de tal manera que acaban por saturar. Así consiguen sonar técnicos, sin que sea necesario estar muy atento y con el pentagrama en la mano para poder seguir la composición. No obstante, esto es Death Técnico, y es difícil que encuentres una estructura clásica en sentido estricto, los temas se basan en progresiones de distintos riffs, y no en la repetición de unos patrones que puedan hacer el resultado más pegadizo. Pero aún así se agradece que consigan no aburrir, gracias a esta capacidad técnica y su formación musical, pero también a un buen sentido a la hora de componer. Y es que si hay algo por lo que destaca el grupo, es por conseguir que los temas tengan personalidad y no suene todo a lo mismo.

Tras la intro orquestal de "Inception", "Lash By Lash" nos golpea la cara con una cantidad de riffs y melodías tal que será difícil seguir la estructura del tema, sino fuera porque el grupo consigue unir todos los elementos de una forma magistral, sin olvidar que no siempre el que escucha es un músico predispuesto a seguir los tecnicismos. Disonancias, tonalidades imposibles, riffs complejos, tema tras tema nos encontramos con elementos más sorprendentes, y lo mejor de todo sin que las composiciones pierdan su toque propio y no suene todo como una batidora de elementos. Así, "Render My Prey", hace uso de la deconstrucción, coge un riff y divídelo en pedazos que vas intercambiando una y otra vez en la estructura del tema, con lo que la sensación de sorpresa aumenta por momentos, todo ello intercalando notables solos y el vozarrón de Jonas Renvatkar. Esta técnica de descomposición de los elementos, se repite en otros temas, pero sin dejar a un lado contextos más reflexivos, cargados de cambios de ritmo, como en "Eve Of Contempt", donde la sombra de CYNIC, DEATH y demás bandas ilustres aparecerá sobre nuestras cabezas.

"Sour Flow" es quizás uno de los temas más atípicos dentro del conjunto. Una composición oscura, lenta, con predominio del medio tiempo, donde los riffs son disonancias continuas, y los solos son intercambiados una y otra vez, todo ello incluyendo un aire jazzístico que lo acerca, nuevamente, a CYNIC. Algo que volverá a suceder en "In My Own Creed", un tema con un inicio que parece surgido de la improvisación en el estudio, y que acaba convirtiéndose en uno de los más completos del trabajo, con aires clasicistas incluso en muchos de los fraseos de guitarra (no en vano la banda se confiesa seguidora de algunos de los más prestigiosos compositores de música clásica contemporánea). Finalmente, y tras una introducción extraña que vuelve a redundar en la formación clásica del grupo, "Scorched" cierra este segundo trabajo que está llamado a ser el mejor de la banda de momento, de una manera más tradicional, con una estructura más controlada y unos riffs más sencillos, dentro de lo que cabe, pero interpretados a una velocidad desatada.

"Noctambulant" es uno de los discos del año dentro del Death Metal más técnico, no cabe duda. Difícilmente encontrarás una forma tan magistral de aunar técnica y melodía, sin olvidar que los discos se hacen para que los escuche la gente y no se emborrachen de notas otros músicos. Si te gusta CRYPTOPSY, GORGUTS, PSYCROPTIC... "Noctambulant" está llamado a perdurar entre los grandes del género. Imprescindible.

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THE BLACK DAHLIA MURDER - "Nocturnal": los suecos nacidos en Estados Unidos.



Tres discos incluyendo este “Nocturnal” y una historia de casi 8 años de existencia convierten a THE BLACK DAHLIA MURDER en una de las bandas más veteranas en lo que se ha venido a llamar la nueva ola del Metal americano, dentro de cuyas tendencias se podría incluir el Metalcore. Lamentablemente la banda americana ha tenido que sufrir la dichosa etiqueta, cuando lo suyo desde un principio era Death Metal melódico, sí, con voces casi Hardcore, pero con muy pocas cosas en común con el 90% de las bandas del estilo de moda. En cualquier caso, el tercer disco debería de ser el de la confirmación y sin duda lo es, pero creo que con cierto estancamiento que deberían de tratar de solucionar. 

Digo que sin duda es el disco de la confirmación para THE BLACK DAHLIA MURDER porque si lo comparamos con sus dos anteriores lanzamientos, “Nocturnal” madura el estilo de la banda y alcanza el cenit al que se puede llegar con sus planteamientos. Digo también por otra parte que están en un momento de estancamiento porque la maduración del estilo del grupo se basa en matices, detalles que han ido añadiendo, pero que no salen a la luz en primeras escuchas, haciendo que de buenas a primeras el oyente diga: “más de lo mismo”. Aquí sigue AT THE GATES como padres de la inspiración de THE BLACK DAHLIA MURDER, sigue la voz rabiosa y algo cansina con el tiempo de Trevor Strnad, y se mantienen las estructuras sencillas, fáciles de digerir y de corta duración que llenan poco menos de 35 minutos en diez temas. Todo lo que lleva haciendo la banda durante sus ocho años de existencia sigue en “Nocturnal”. Sin embargo, creo que es el mejor disco de la banda. ¿Por qué?, por la sencilla razón de que han conseguido lo que en su debut y en “Miasma” no tenían, que el conjunto suene sólido y sin apenas relleno, e incluso en algunos momentos llegan a conseguir cierta maestría en la factura de las melodías y en los pasajes más épicos, que se echaba de menos en sus anteriores entregas.


No obstante, que “Nocturnal” sea el mejor disco de THE BLACK DAHLIA MURDER no significa que sea un disco sobresaliente. La producción sigue siendo lineal y algo monótona, aunque ayuda a que las melodías se distingan y resalten sin problemas, pero lo peor es la repetición de esquemas a lo largo de los diez temas que componen el disco, lo que genera que el resultado no sea más que agradable de escuchar, pero que no termine dejando el poso suficiente como para que meses después, cuando hayan pasado por tus manos otros muchos discos, vuelvas a recaer en la reproducción de “Nocturnal”. De todas formas, como ya adelantaba antes el grupo ha mejorado mucho en su propuesta: por ejemplo, las voces son mucho más moderadas, no resultan tan pesadas en una primera escucha como anteriormente ocurría, lo cual, en mi caso personal, es todo un logro por parte del grupo, porque lo que siempre me ha echado para atrás de THE BLACK DAHLIA MURDER es que no soportaba el tono de voz de Trevor. 

Por otro lado, y aunque los esquemas de riffs entrecortados y melodías, acompañados de ritmos Thrash-Death, típicos de la escuela sueca de Gotemburgo, se mantienen y son la columna vertebral de todos los temas, hay cortes donde el grupo consigue cierta marca de la casa, gracias a la labor de sus guitarristas, Brian Eschbach y John Kempainen, como desde el tema de apertura, “Everything Wnt Black” se demuestra gracias a unas melodías de corte épico en algunos riffs y sobre todo, unos solos de guitarra muy heavys y muy bien elaborados. También en “I Worship Only What You Bleed”, ambos elementos, epicidad de los riffs y melodía de los solos vuelven a presentarse, en un entorno acelerado, en uno de los temas más dinámicos del trabajo, a la par que de los más cortos (justo dos minutos). Por su parte “Nocturnal” y “Deathmask Divine”, contienen adictivos riffs y solos sobresalientes convirtiéndose en lo poco con que se quede el oyente tras su escucha. No será ya hasta el último corte, “Warborn”, cuando el encorsetamiento de la banda se deje a un lado con un tema más lento, a medio tiempo, que sirve de bálsamo y que cierra el disco de manera atípica para el grupo. Son detalles que se agradecen, pero THE BLACK DAHLIA MURDER sigue siendo demasiado estática en la forma de componer en la mayoría de los temas.

En cualquier caso, lo dicho, “Nocturnal” es un disco notable, el mejor de THE BLACK DAHLIA MURDER y aunque le falte lo necesario para brillar y ser imprescindible, seguramente sea un disco muy disfrutable para todos los que ya conocieran a la banda, o para los que no la hayan escuchado, pero sean amantes del sonido del Death Melódico sueco reelaborado a la americana. Deberían avanzar un paso más, pero hasta que se decidan, “Nocturnal” viene a afianzarles en su posición.

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WESTFALLENPARK - "Westfallenpark": buenos ingredientes para un resultado aún por explotar.


Bienvenidos a Finlandia... estooo, no, bienvenidos a la capital del último país de Europa antes del continente africano. Debo reconocer que antes de recibir esta maqueta mi concepto sobre WESTFALLENPARK era más bien... como decirlo para que no suene hiriente... digamos que deficiente. Los había visto en directo hace bastante tiempo, en un concierto de AUTUMNAL y MAR DE GRISES si mi memoria no falla, y en aquel momento me parecieron del montón, haciendo un par de versiones correctas (creo recordar que una de NIGHTWISH y otra de EVANESCENCE, aunque mi memoria puede fallar y seguramente lo haga) y temas propios que no me llamaron la atención. Los conocía porque un buen amigo mío había estado tocando el bajo con ellos, pero nunca me paré a escucharles seriamente. Ahora, años después cae en mis manos su segunda maqueta compuesta por tres temas, uno de los cuales se repite en versión radiofónica y mi concepción acerca de ellos mejora, si bien debo advertir que es más por los efectismos de su envoltorio, que por el contenido en sí, y espero que nadie se tome a mal esta opinión personal.

Lo cierto es que, tal y como está el panorama musical, WESTFALLENPARK ofrecen una alternativa de calidad, por lo menos en lo que a medio se refiere. Para ser una maqueta de tres temas (y un extra), acudir a los Finnvox y obtener este sonido puede antojarse presuntuoso, pero lo cierto es que lo que contiene esta maqueta es más que digno y puede competir de tú a tú con grupos como los sempiternos NIGHTWISH, EPICA, AFTER FOREVER, THEATRE OF TRAGEDY, SIRENIA y demás grupos con fémina al frente. Los afines al combo madrileño que lean esto dirán que ya estoy tirando de tópicos, bien, les doy la razón, pero lo cierto es que WESTFALLENPARK no aporta nada que no se sepa al género del Dark Metal o el Metal Gótico con voz femenina detrás del micrófono, si bien, y esto hay que resaltarlo, la calidad compositiva es notable y el efectismo sonoro es sobresaliente. Estoy más que harto de escuchar grupos que fracasan estrepitosamente en el apartado de la instrumentación y sin embargo WESTFALLENPARK tienen muy buenas ideas en este aspecto. También estoy harto de escuchar grupos cuyas vocalistas suenan a caricatura y sin embargo, Grace Taylor posee un timbre de voz muy adecuado que asume por sí mismo el protagonismo sin perder puntos en calidad. En definitiva, y aunque insisto que en directo no me convencieron (si bien esto fue hace más de cuatro años y han podido mejorar muchísimo), en estudio demuestran tener calidad y buenas ideas.


Me gustaría que no sonasen tan clónicos, tan finlandeses/suecos... sinceramente, creo que pueden llegar a tener una personalidad más marcada y no tan influida, porque las guitarras tienen un cuerpo alejado de los cánones del género y la propia vocalista parece tener tablas para explotar facetas alejadas de los clichés mil veces oídos antes. Además, a la hora de componer saben explotar una faceta no tan inmediata y radiofónica como en otros grupos, a excepción del tema que aquí se presenta por partida doble, cuyo estribillo e instrumentación está claramente orientado a las ondas hertzianas (me refiero a “Fallen Angels” claro está). Algunos pensarán en ellos como la alternativa a EBONY ARK. Yo creo que WESTFALLENPARK ofrecen un tono más oscuro y elaborado en su instrumentación del que carece la citada banda, aunque los paralelismos son claros, no cabe duda. Particularmente prefiero el tono de voz de Grace Taylor, aunque esto ya entra dentro del resbaladizo terreno de los gustos personales. En cualquier caso, insisto que WESTFALLENPARK tiene detalles que hace de ellos un grupo a tener en cuenta.

¿Cuáles son esos detalles? Dejando a un lado el citado “Fallen Angels” en donde estribillo, melodía, intercambio de solos entre teclados y guitarras... están pensados para dejar mella en el oyente y ser repetidos hasta la saciedad, esta demo demuestra un sentido de la composición bastante maduro, que sabe redondear los temas sin acudir a lo fácil pero al mismo tiempo sin perder el norte y siendo condescendiente con el oyente. Me gusta el hecho de que no abusen del recurso “bella / bestia” a lo THEATRE OF TRAGEDY, y que la voz gutural sea un elemento secundario. También es reseñable todo el trabajo de orquestación y de atmósfera que rodea a los temas (fundamentalmente en “Ocean”, para mi gusto la mejor composición del disco). Finalmente, destacan unas guitarras que saben asumir su papel secundario, sin melodías fáciles, ni cabalgadas innecesarias, manteniendo la pesadumbre de los medios tiempos (fundamental es en este sentido “Scars In The Sand”) y dejando paso a un sonido de conjunto antes que a las individualidades. En definitiva, esta maqueta muestra aun grupo con tablas y experiencia, aunque su sonido sea bastante mimético y haga pensar “en los de siempre”.

Lo mejor es tomarse a este grupo como una alternativa española para la escena escandinava de propuesta similar. Ni busques innovaciones, ni grandes golpes de efecto, simplemente una composición compacta, un detallismo trabajado y unos medios excelentes para tres composiciones que son bastante representativas de lo que pretende ser WESTFALLENPARK. Si quieres ser un wannabe lo mejor es que lo seas con calidad, y los madrileños lo demuestran. Sin quitarme el sueño, un grupo interesante. 

NAPALM DEATH - "Time Waits for No Slave": huyendo de la esclavitud.


Vuelve NAPALM DEATH, regresan los abuelos del Grind, los padres (no materiales, aunque sí por paso del tiempo y méritos propios) del género, los artífices de toda una generación de extremismos, todo un ejemplo de cómo ser una banda de referencia, no estancarse, evolucionar, ir, venir, volver, no desaparecer nunca, y siempre con calidad, con un golpe certero y sin defraudar a nadie. Ni siquiera en los noventa, cuando se convirtieron en unos supervivientes en los convulsos y continuos cambios que se avecinaban, perdieron su amplia base de fans que sabían apreciar una carrera que pasa del Grind más de libro de “Scum” y el maravilloso “F.E.T.O.”, pasando por el Death-Grind de “Harmony Corruption”, las experimentaciones groovies de “Diatribes”, la vuelta a la brutalidad de “Enemy Of The Music Business”… todo un ejemplo, sin duda.

Y la vuelta es a lo grande. Después de uno de sus mejores discos, “Smear Campaign”, recuperando los asaltos minimalistas, aunque sin abandonar las concesiones experimentales que en sus últimos trabajos siempre se daban, “Time Waits For No Slave” es el complemento perfecto. La misma base Grind con algún toque Death, pero en esta ocasión alargando más los temas y volviendo a tener ciertos toques pesados, pegadizos y hasta cierto punto atmosféricos, como en el ya citado “Diatribes”. Digamos que este disco sería como un segundo “Enemy Of The Music Business”, un resumen perfecto de todo lo que ha dado de sí la carrera de Barney y compañía, y con un sonido de guitarras que por momentos suena renovado, pero sin perder ese toque de locura que es indispensable en cada disco del combo. Probablemente estemos ante uno de sus discos más completos, y que más puede ganar nuevos acólitos a su causa, pues “Time Waits For No Slave” suena fresco, directo, variado y sin posible aburrimiento.


El sonido es fundamental, de hecho diría que es lo mejor del disco. La voz de Barney sigue siendo escupida, pero las guitarras y la parte rítmica han ganado en contundencia y limpieza, sin perder el toque correoso de sus viejos tiempos. Sobre todo en los momentos más groovies este sonido hace que NAPALM DEATH gane en contundencia y permite disfrutar de un trabajo de Danny Herrera que está pletórico en todo el disco, tanto en los momentos más veloces como en los más equilibrados. Por poner un ejemplo, el apoteósico final de “De-evolution Ad Nauseum” es probablemente uno de los mejores trabajos de Herrera en su trayectoria con NAPALM DEATH, pero no es el único ejemplo. Mitch Harris también tiene buenos momentos gracias a una variedad de riffs bastante amplia y momentos de lucimiento personal en forma de algún solo o incluso algún pasaje más atmosférico que encaja a la perfección con el estilo brutal de NAPALM DEATH. Es el caso de “Procrastination Of The Empty Vessel”, uno de los temas más experimentales, o de “A No-Sided Argument”, con un buen solo muy Heavy en su estructura. En definitiva, que en el apartado personal el cuarteto está en plena forma y eso se nota en la intensidad de ejecución y en el grado de frescura que logran transmitir.

En el apartado compositivo, el otro punto fuerte del trabajo viene de la mano de un resultado muy condensado y completo que recorre todas las épocas del grupo, no dejando defraudados, me apuesto lo que sea, a ningún seguidor medio de la banda. Desde la gloriosa apertura “”Strong-arm”, en su línea de siempre, el típico tema para no dejar de poguear sin parar, con un acusado ritmo Thrash imposible de quitarse de encima, pasando por “Work To Rule”, un tema lleno de contrastes que es de los más experimentales del trabajo en el terreno de las guitarras, siguiendo con “On The Brink Of Extinction”, a medio tiempo, lleno de <i>groove</i> y que en directo debe ser la bomba (más tarde en “Downbeat Clique” repiten fórmula ralentizando los tempos aún más para aumentar el poder rítmico), continuando con “Feeling Redundant”, a piñón fijo y sin descanso… y todos los que ya había citado en el párrafo precedente. La verdad es que si algo tiene “Time Waits For No Slave” es que cada tema tiene algo que lo diferencia de los demás y lo hace ser merecedor de recuerdo.

NAPALM DEATH sigue sumando goles en su cuenta personal y “Time Waits For No Slave” se convertirá en uno de los más apreciados hoy y en el futuro. Sólo el tiempo lo dirá, pero a día de hoy el cuarteto puede presumir de seguir con la inspiración, las ganas y la intensidad intactas. Un paso más en la carrera de uno de los grandes.

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ILLDISPOSED - "The Prestige": un poco decepcionante.


Algo ha debido de pasar en el seno de ILLDISPOSED en los últimos tiempos. Después de sacar “Burn Me Wicked”, un disco que no a todos gustó, pero que a mi personalmente me pareció muy bueno, aunque era un paso más allá de lo que venían haciendo en toda su carrera, además con la todo poderosa Roadrunner, la banda danesa vuelve y lo hace en el seno de otro sello, AFM, a priori mucho menos potente, pero con un disco que, aunque pretende ser una continuación de “Burn Me Wicked” (y de hecho lo es), no consigue ni la mitad de las buenas formas de aquél y se queda en un quiero y no puedo en el camino de la renovación de sonido al que se ha sometido el grupo.

¿Decepción? Personalmente y desde un punto de vista subjetivo, sí. “Burn Me Wicked”, pese a su renovación y sus formas accesibles, en definitiva, pese a su alejamiento del Death Metal en sentido estricto, era un disco bueno y por momentos muy bueno, que a mi me tuvo enganchado durante bastante tiempo, pero “The Prestige” naufraga por todas partes: naufraga en inspiración, naufraga en capacidad compositiva (muchos temas parecen repetición de sí mismos) y sólo consigue mostrar a una banda con ciertos atisbos de genialidad a la hora de crear atmósferas hasta cierto punto pegadizas, pero sin la excitación necesaria como para que uno tenga ganas de desmelenarse aunque sea solo un poco ante alguno de los temas del disco. Demasiado medio tiempo groovie y demasiada melodía clónica a mi modo de ver, hacen que “The Prestige” al final se vuelva aburrido, y eso que su duración no sobrepasa ni los cuarenta minutos.

¿Se salva algo de la quema? Por supuesto que sí, trasladándome hacia un lado algo más objetivo, “The Prestige” no es un disco totalmente malo, goza de una excelente producción, Bo Summer mantiene su voz inhumana y los riffs melódicos a veces gozan de buena factura y de tintes hasta cierto punto épicos. Es decir, aunque el disco no despegue en ningún momento y se centre demasiado en sonar adaptado a las nuevas tendencias, algún destello de calidad sigue habiendo, no en vano estamos hablando de una banda con un bagaje amplísimo a sus espaldas y en algo se tiene que notar (no todo el mundo lleva en activo más de quince años pariendo un disco más o menos cada dos años), pero uno se queda con la sensación, por muchas veces que escuche el trabajo, de que aquí hay mucho talento desaprovechado. A lo mejor “The Prestige” estaba pensado para conseguir una mayor repercusión que “Burn Me Wicked”, pero el cambio de sello y el silencio aparente entorno a la banda desde su anterior disco (espero que me equivoque), van a hacer que “The Prestige” pase sin pena ni gloria incluso para los que hayan seguido a la banda con cierta regularidad.


¿Qué se encuentra uno en “The Prestige”? Un Death Metal renovado, centrado en la melodía y en la pesadez rítmica, donde no se pasa en casi ningún momento del medio tiempo, pero con un estatismo de ideas demasiado palpable lo que hace que al tercer o cuarto corte uno ya no espere ser sorprendido por nada más. A veces pueden recordar a unos AMON AMARTH adaptados a terrenos más pesados y actuales, otras veces (la mayoría de ellas) a los injustamente olvidados DISBELIEF, grupo que también combina el medio tiempo groovie y deathmetalero con la melodía y el toque accesible, pero con una inspiración de la que carece ILLDISPOSED en este disco. Temas que parecen calcados en estructura y duración (todos, absolutamente todos están alrededor de los tres minutos y medio) y con poco espacio para la experimentación, donde lo mejor son las melodías que de vez en cuando consiguen extraer de las seis cuerdas, como en “The Tension” o la machacante “Weak Is Your God”. También está bastante bien “A Song Of Myself”, pese a su inicio demasiado pétreo y deslucido, gracias a la buena labor de Hansen y Hellboss. Pero, en general, todo suena demasiado forzado y como si estuviéramos ante un disco de relleno.

En definitiva, “The Prestige” no es un disco pésimo y olvidable no, tiene momentos de cierta lucidez y en general si no eres muy exigente con lo que te puede ofrecer ILLDISPOSED, y te gusta el Death Metal rítmico y no ausente de melodía, puede gustarte, pero se me podrían ocurrir unas cuantas decenas de grupos y discos más interesantes, sin cambiar de estilo, antes que “The Prestige”. Esperemos que después de los cambios de discográfica y viendo que la fórmula no va demasiado bien, retomen su camino original, hasta entonces este disco muestra a unos ILLDISPOSED en horas bajas y con la inspiración guardada en algún sitio, pero no en los surcos de este trabajo. 

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DISCIPLINE - "Old Pride, New Glory": homenajeando a los clásicos.


Comentar un disco de versiones nunca es fácil, y más si la selección de canciones se mueve por géneros dispares como ocurre en este último trabajo de los holandeses DISCIPLINE, toda una declaración de intenciones desde su título, “Old Pride, New Glory”. El quinteto de Eindhoven es uno de los nombres mejor establecidos en la escena del Hardcore más callejero y punkarra, y después de más de quince años de historia y un gran número de grabaciones a sus espaldas, han decidido recopilar todas las versiones que han hecho a lo largo de su historia y grabar otra docena de ellas y ofrecer así su particular visión de los héroes a los que deben sus influencias, héroes que van desde el Punk y el Oi, hasta el Metal, el Hardcore de Nueva York y alguna que otra sorpresa de Rock en sentido estricto. Dos discos que recogen treinta versiones en casi hora y media de música y que servirá para descubrir a grupos, deleitarse con algunos temas muy conseguidos y en general pasar el rato de grata manera, aunque tampoco sean muy arriesgados en su forma de afrontar las versiones.

DISCIPLINE optan por calcar instrumentalmente hablando cada uno de los temas, dejando el punto de personalidad a la agresividad innata de su ejecución y a su propio sonido. Ni los temas de Punk dejan de ser Punk, ni los de Metal dejan de ser Metal, ni los de Hardcore dejan de ser Hardcore, pero a lo largo de las treinta versiones que se recogen en “Old Pride, New Glory” el sonido se mantiene anclado férreamente en la intensidad de la rítmica y la agresividad de la voz. Esto permite comprobar que, efectivamente, los temas escogidos lo han sido porque son influencia directa en el sonido del grupo, porque se adaptan muy bien a la forma de tocar de DISCIPLINE. El punto de genialidad o no, viene dado por el grado de excitación lograda en la ejecución de cada tema. En mi opinión, este doble trabajo está claramente diferenciado. El primer CD, el “nuevo” propiamente dicho, que recoge doce versiones grabadas en este 2008, es el más inspirado. En él han escogido temas conocidos y un gran número de temas “secundarios” y hasta de grupos menores, pero tiene variedad y coherencia al mismo tiempo con el sonido del grupo. Si el lanzamiento se formara sólo por este disco estaría hablando de un trabajo con una puntuación más alta, incluso partiendo de la base de que estamos ante un disco de versiones.

¿Cuál es el problema?, el segundo disco. En él se recopilan dieciocho canciones que salvo excepciones (“One Of The Boys” y “Nice Boys Don´t Play R ´n R”, ambas de ROSE TATTOO y el “When I´m Dacing...” de SLADE) se centran más en el Punk y el Hardcore tradicional, en sus diferentes facetas (más o menos melódico). Esto genera una variedad menor, debido fundamentalmente al hecho de que estos temas eran bonus tracks de discos previos y trabajos menores. Aún así, la versión del “Astro Zombies” de los MISFITS, el “Hang Up Your Boots” de SLAPSHOT y la tarareable “Prison Bound” de SOCIAL DISTORTION configuran, junto a las ya citadas canciones de ROSE TATTOO, un buen menú de versiones. El resto, se dejan escuchar, pero se acaban haciendo algo monótonas. En cualquier caso, si nos quedamos con los doce grandes temas del primer disco y estos cinco del segundo, conformaremos un buen trabajo que divertirá a los aficionados a la música más orgánica y directa, sea cual sea la etiqueta a través de la cual se venda.

Dicho todo esto, es difícil no reaccionar ante los temas del primer CD: “Stand”, de MOTÖRHEAD, siendo sorprendente su elección, y que el propio grupo reconoce que escogieron porque no querían tocar un tema muy trillado, es la escogida para abrir boca con puro Rock And Roll pasado por la batidora de Lemmy. Enlazando directamente con las influencias hardcoretas de DISCIPLINE, cómo no, “Power” de AGNOSTIC FRONT y “Don´t Forget The Struggle” de WARZONE son brutales, al igual que, dentro de su carácter más Crossover, la versión del “Show You No Mercy” de CRO MAGS. En el lado más Punk y Oi, “I Wanna Live” de los RAMONES, quizás no siendo un tema muy representativo de la carrera del grupo seminal, es una de las más atractivas, dejando en un plano algo más secundario a “My World” de THE CRACK y “One Law For Them” de 4 SKINS, así como el sencillo y adictivo “Delirious” de unos desconocidos para mi HEAVY METAL KIDS. Hasta aquí estaríamos ante las influencias directas de las que bebería DISCIPLINE. El resto lo conforman canciones mucho más conocidas y a priori alejadas del estilo del grupo holandés, pero que como ellos mismos explican, forman parte de su historia: destaca sobremanera la macarra “We´re Not Gonna Take It” de TWISTED SISTER, temazo donde los haya y al que logran dotar de una ingenuidad y fuerza mayor de lo esperado, y también el “Cum On Feel The Noizz” de SLADE, que tanto popularizara en el mundo metálico QUIET RIOT con su versión.

Me dejo para el final la mejor y la peor para mi gusto. Empezando por la segunda, el tema que creo que menos han sabido adaptar a su estilo es el “Rebel Yell” de BILLY IDOL. Quizás sea que la original es muy conocida, pero no logro verle el gancho a la revisión que llevan a cabo DISCIPLINE. En cuanto al mejor tema, dejo el galardón para “Going To The Run” de sus compatriotas GOLDEN EARRING, una especie de balada que han sabido adaptar a la perfección en mi opinión, ganando en intensidad según pasan los minutos. En definitiva, para todos aquellos que quieran escuchar un puñado de temas que abarcan un gran número de sonidos, pero todos facturados de una forma directa y sin florituras, “Old Pride, New Glory” será un lanzamiento entretenido que, quién sabe, a lo mejor consigue ganar nuevos fans para DISCIPLINE. Sin llegar a ser un disco imprescindible, llega más lejos que a la categoría de mera curiosidad.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

miércoles, 4 de diciembre de 2019

KRONOS - "The Hellenic Terror": mostrando la brutalidad de la cultura griega


Hace tiempo que en el Death Metal NILE trató de desmarcarse un poco de la tónica general en lo que a temática se refiere, centrando sus letras en la cultura de Egipto. Años después un grupo en Francia hacía lo propio, pero con otra cultura que también dio que hablar en su momento, la cultura Griega. Este grupo fue KRONOS, cuyo tercer disco, “The Hellenic Terror” me dispongo a comentar.

Si el anterior trabajo, “Colossal Titan Strife” ya llamaba la atención gracias a una producción tremenda y a unas composiciones que conseguían enganchar enseguida, arrastraba un problema: su segunda mitad se hacía un poco pesada, como si hubiesen querido alargar demasiado el trabajo y hubieran tirado de relleno. Afortunadamente en este tercer disco KRONOS ha conseguido alcanzar un nivel muy alto, haciendo que nada le sobre ni le falte al disco, puliendo las estructuras un poco más, aumentando la dosis de contundencia y de brutalidad y, en definitiva, convirtiendo a “The Hellenic Terror” en un lanzamiento a tener muy en cuenta dentro del mundo del Death Metal.

La música de KRONOS sigue teniendo una fuerte influencia del Death americano, en especial de SUFFOCATION y algo de DEICIDE, pero sobre todo, el punto de referencia fundamental de la banda no está al otro lado del charco, proviene de los primeros discos de los polacos DECAPITATED. Así pues estamos ante una pieza de Brutal Death a partes iguales entre Europa y EE.UU, con un descomunal sonido, como ya demostraran en su anterior trabajo, y como también demostraran en directo cuando los pudimos ver en España hace un tiempo. El artwork corre por cuenta de Phlegeton, que se está convirtiendo en el ilustrador oficial de los lanzamientos de Xtreem Music, y es totalmente acorde con la música de la banda, reflejo de las violentas historias mitológicas que describen, tirando de los anuarios de historia Helena.


La base fundamental de todas las composiciones está en unas estructuras que dentro de su tecnicismo tiran de elementos clásicos, como son los riffs cambiantes y pegadizos y los cambios de ritmo, de medios tiempos groovies a asaltos de blast beats. Nuevamente las guitarras llevan el peso de todas las composiciones, tanto en el aspecto rítmico como sobre todo en el de los solos, que aportan el toque de melodía y virtuosismo, aunque esta vez más moderados que en su anterior entrega. La producción permite distinguir todos los instrumentos y hasta el bajo, un tapado habitual en este tipo de productos, tiene su papel. Finalmente, los intercambios de dos voces entre la profunda voz de Kristof y la chillona voz de Tom, con ese toque tan DEICIDE de este tipo de grupos, acaban por redondear todos los elementos que tiene que tener un buen disco de Death Metal.

Como ya pasó en su anterior trabajo, el corte elegido de apertura es de los más brutos de todo el álbum. Así, “The Road To Salvation” pone toda la carne en el asador, con constantes cambios de ritmo y sobre todo una velocidad de vértigo, vehículo de lucimiento para su técnico y poderoso batería, Mike. “Bringers Of Disorder” se desmarca un poco de la influencia ya citada de la banda, y se torna en un medio tiempo muy efectivo, gracias a unos riffs de guitarra muy trabajados y a unos solos muy melódicos, toque que ya estaba presente en su anterior trabajo, pero que esta vez logra encajar a la perfección en los temas del grupo. Se han abandonado un poco los ritmillos de inspiración Thrash que tenían algunos temas de su anterior disco en favor de una mayor brutalidad en los elementos, aún así hay espacio para una gran variedad como demuestra la experimental “Suffocate The Ignorant” con unas extrañas guitarras y el uso de anecdóticos samplers. Lo mejor no obstante, sin desmerecer el resto del disco que no baja el nivel en todo el tiempo que dura, son las dos partes de “Petrifying Beauty”, la primera de ellas, “Divine Vengeance” tiene el mejor riff de todo el disco, se queda a la primera y recuerda mucho a SUFFOCATION, la segunda parte, “The Murderous Reflection” también tiene un trabajo de guitarras descomunal, pero sobre todo lo que llama la atención son sus constantes cambios de ritmo, con parte a medio tiempo rompecuellos incluida.

Tema tras tema, a “The Hellenic Terror” demuestra ser un gran disco. No le pongo una nota más alta porque estoy seguro que pueden dar aún más de sí en posteriores entregas, así que me lo reservo. Pero en cualquier caso, estamos ante un disco indispensable para cualquier aficionado al Death Metal brutal pero que no deje a un lado la melodía en forma de buenos solos. Además del punto de originalidad que le da la temática de las letras. En definitiva, KRONOS se ha sacado de la manga otro serio candidato a top-ten del 2007. 

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)