sábado, 11 de agosto de 2012

MIGUEL POVEDA - "Artesano": Un punto y seguido a veinte años de carrera


Después de casi veinte años de carrera, MIGUEL POVEDA no tiene nada qué demostrar. Lejos queda ya su primer éxito importante en el Festival de Cante de las Minas de 1993, conquistando desde Cataluña, la patria murciana de su padre y estando cerca de la de su madre manchega; lejos queda ya aquel año 1994 en que Bigas Luna le fichó para su película “La Teta Y La Luna”; y lejos queda ya el año en que debutó discográficamente hablando a través de Nuevos Medios con un magnífico “Viento Del Este”. Desde entonces, el niño se ha hecho hombre y ya lleva a sus espaldas una decena de discos (incluyendo el directo posterior a “Las Coplas Del Querer”), entre la ortodoxia flamenca y el riesgo y la aventura como artista (ahí quedan joyas atemporales como “Desglaç”, cantado en catalán y haciendo honores a su tierra de nacimiento o “Cante i Orquestra”). Ya tenía una estrella en el firmamento con su nombre, pero entonces llegó el espaldarazo definitivo: “Las Coplas Del Querer”. Gracias a una gran labor de promoción y a su magia flamenca reinterpretando Coplas de toda la vida, MIGUEL POVEDA se hizo un habitual en los medios no sólo flamencos, colgando el cartel de no hay entradas en todos sus recitales y levantando pasiones allá donde fuera.

Pero POVEDA no se para. Lejos de relajarse o de acomodarse en las mieles del éxito y repetir fórmula, MIGUEL ha querido volver a sus raíces, sin dejar a un lado todo lo aprendido. Casi veinte años de carrera lo merece y “Artesano” es la joya que lo confirma: un producto de arte, hecho por un auténtico artesano. Un disco que se mueve más hacia la ortodoxia flamenca que hacia la condescendencia hacia el público ajeno, un trabajo que se entronca directamente con “Viento Del Este”, “Zaguán” y “Suena Flamenco” sin la ingenuidad de aquellos. Y además, una colección de homenajes de buen aficionado, porque no hay que olvidar que MIGUEL POVEDA, antes que cantaor es aficionado, amante del arte y del Flamenco, y así lo ha querido reflejar en esta colección de trece cantes variados e interpretados con su pizca de alegría y también de jondura. Y qué mejor que hacer este homenaje al Arte con mayúsculas, que acompañándose de gente como PACO DE LUCÍA, MANOLO SANLÚCAR, ISIDRO MUÑOZ, DIEGO DEL MORAO (imprescindible rendición para su padre, recientemente fallecido, el gran MORAÍTO CHICO), MANUEL PARRILLA, BOLITA, JUAN RAMÓN CARO, su inseparable CHICUELO o RANCAPINO.

Desde el principio queda claro que “Artesano” no es un disco “sólo” de alegrías. Empezar con unos Tientos como los de “Con Ser Tan Sabio” lo demuestra, como si estuviéramos en un auténtico recital en el que hay que templar la voz antes de lanzarse a otros menesteres. Y es que MIGUEL POVEDA ha querido con este disco un auténtico directo en estudio, una ocasión de sentirle como si estuviera sobre un escenario arrancando a jirones nuestras almas de nuestros cuerpos. El siguiente paso son unas Bulerías alegres y pegadizas, “El Alfarero”, sólo superadas por el “single” del disco, elegido de forma acertada, pues qué mejor para hacer vibrar al personal que las Bulerías de Cádiz a lo CHANO LOBATO contenidas en “¡Qué Disparate!” y además con la colaboración de la voz rota de RANCAPINO, riéndose con cierta amargura de la crisis (“Que ni la hambre la vamos a sentir, mire usted que fiesta, mire usted qué crisis tiene este país”) y de nuestro entorno con la alegría que sólo este cante sabe dar. El Fandango no podía faltar (en este caso por Soleá), y ahí tenemos “Te Desafío”, cargada de sentimiento y aroma añejo. Pero no acaba aquí la jondura, porque también hay hueco para “De La Peñarnanda”, una Malagueña junto a MANOLO SANLÚCAR en honor a ENRIQUE MORENTE, o para la Seguirilla de “Hondo Y Sin Soga”, en donde MANUEL PARRILLA se une al sollozo de POVEDA en uno de los momentos más profundos del trabajo. Y para rendir doble homenaje a Las Minas “A Pencho Cros” una minera profunda y trémula junto a JUAN RAMÓN CARO.

Tampoco hay que olvidarse de la cara amable de “Artesano”. Además de las dos Bulerías citadas, POVEDA se despacha a gusto con esa pizca de ternura que tiene su voz en las Alegrías de “Serafino”, o en los Tangos trianeros de “Triana, Puente y Aparte”, con un compás que quita el sentío y se queda grabado a la primera. Hasta las Sevillanas (si bien templadas y a medio tiempo) tienen su hueco en este disco en “Con Luna Y Media”, o las Coplerías de “La Ruiseñora”, para que la gente no se olvide de que MIGUEL POVEDA no se detiene ante nada. Todo este álbum de palos y colaboraciones hacen que “Artesano” sea un punto y seguido en la carrera de MIGUEL POVEDA. Una forma de decir: llevo aquí veinte años y ya tengo bagaje suficiente como para hacer “este disco”, lo que me gustaría escuchar en todo buen recital de Arte, lo que me gustaría ofrecer a mi público, siempre desde el respeto y la humildad y siendo consciente de que me queda mucho camino por recorrer y mucho qué aprender.

MIGUEL está a punto de pasar de los cuarenta, pero su cara aniñada y su ingenuidad aparente nos hacen entrever una carrera aún muy larga. “Artesano” no es más que otro capítulo más en su historia, si bien un capítulo muy importante, un homenaje al arte, a los que le han rodeado y ya no están, a los que le rodean y lo seguirán haciendo y a sí mismo. Viva MIGUEL POVEDA y viva el Flamenco. Viva el ARTE en definitiva.

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