miércoles, 26 de febrero de 2020

MIGRAINE - "Plague": arrasando con todo a su paso.


¡Qué bestialidad! Siento ser tan mortal en esta opinion, pero es lo que se piensa cuando se escucha del tirón “Plague”. Al principio me costó cogerle el ritmo al disco, pero una cosa tuve clara desde que lo puse en el reproductor, MIGRAINE no es precisamente una banda que quiera ser condescendiente con el oyente no acostumbrado al sonido más extremo. Y es que esta banda española (con letras en inglés), proveniente de formaciones como ROTTEN MINDS u ORUJO DE BRUJAS, sabe perfectamente lo que quiere, dar cera por todas partes, con mayor o menor dinamismo según el caso, pero siempre con el objetivo de no dejar títere con cabeza. 

Afortunadamente, y el miedo mayor que tuve al empezar a escuchar el disco era éste, el disco goza de una producción excelente, aunque hay algo que no me termina de convencer en la mezcla final. La rítmica, en especial la batería, suena descomunal, especialmente en las partes más veloces y donde MIGRAINE amaga más de un momento de furia blast-beat, pero si hay un vencedor absoluto por el sonido de los estudios Sadman, es el bajo de Gato. Siempre presente, y lo que es más importante, con mucho que decir pues no es el típico bajista que se limita a estar un paso por detrás de las guitarras repitiendo, adaptadas a su tonalidad, las líneas rítmicas de las seis cuerdas. Pero no todo son flores, como adelantaba al principio de este párrafo. En la mezcla final sufre la voz de Sera, que además tiene el handicap añadido de que es muy “personal”. En mi opinión el volumen al que han aupado las cuerdas vocales del frontman de MIGRAINE hace que acabe por saturar en sucesivas escuchas, aunque incremente el grado de agresividad. A esto hay que añadir que, a priori, puede ser el elemento de MIGRAINE que más escuchas sucesivas precise: una voz rasgada al máximo, que ni es Grind, ni es Hardcore, (a veces puede sonar como si fuera un viejo cabreado y con la voz ya muy cascada), pero que poco a poco, con paciencia, acaba convirtiéndose en el punto de personalidad clave del grupo. 

Dichas las virtudes y los puntos a mejorar de MIGRAINE, ¿qué ofrece musicalmente el grupo? Pues una mezcla de Hardcore acelerado, Grind y groove Metal, que puede ser el cruce perfecto entre unos primigenios S.A. y la etapa media de NAPALM DEATH (“Diatribes” en mente), con algún que otro toque a lo SEPULTURA y SOULFLY. No hay mucho espacio para el lucimiento personal, salvo algún que otro solo secundario, pero en conjunto MIGRAINE suena compacto y bien engrasado, notándose las tablas que atesoran sus componentes. Por un lado, todo es muy extremista y acelerado en algunos momentos, pero por otro lado también estamos ante un disco intenso, denso y pesado en otros momentos, para mí los mejores, dicho sea de paso. Pero en resumen se puede decir que MIGRAINE es, como decía en términos mundanos al principio, bestialidad sonora, repetitiva pero también adictiva. Quizás “Plague” no sea un disco apto para todos los oídos. Quizás la repetición de esquemas puede resultar un poco cargante para los que no estén acostumbrados. Quizás. Pero lo cierto es que el segundo trabajo de esta formación saca a relucir buenas virtudes, y pocos puntos a mejorar.


Nada más empezar, y tras una breve intro “Under Experiment” fuerte. Inicialmente con riffs pesados, contundentes y casi Sludge, para de repente, sin esperarlo acelerarse hasta cotas sobrehumanas y dejarnos con cara de tontos ante lo que acabamos de presenciar. La fiesta no decae y “That Smell” hace otro tanto. A partir de este momento el disco se centra un poco más en el Groove y en el poderío rítmico, destacando como ya indiqué la labor de Gato en el bajo, destacando “His Cross In My Neck” auténtica composición rompecuellos que es puro NAPALM DEATH del “Diatribes”. Pasando el ecuador, un cambio de tercio hace aparecer otro tema me parece muy destacable, “My Puppets Play”, con un ritmo Crust muy rockero y heredero de grupos como DISFEAR o DRILLER KILLER con revoluciones rebajadas, una influencia crustie que no se irá pues “Metal Toys” vuelve a insistir en patrones similares, siendo un tema con una estructura peculiar, que funciona muy bien. Ya para acabar, MIGRAINE se destapa como un grupo adorador también de las melodías pegadizas en “As In My Dreams”, un ejercicio de más de siete minutos, con final “experimental” (invirtiendo la velocidad de la cinta como si ante un rito satánico estuviéramos), en donde las guitarras se tornan más accesibles y melódicas por momentos, pero sin dejar a un lado la contundencia rítmica.

No sé si “Plague” hará que MIGRAINE pase más allá de curiosidad para el público inquieto, pero lo cierto es que esta banda demuestra en su segundo disco que ha bebido de una amplia gama de sonidos y aunque se han centrado en mostrar su lado más extremista, los resultados son bastante buenos. Limando asperezas y perfeccionando lo que ya tienen conseguido, un grupo bastante interesante.

(Crítica publicada también en: http://www.rocktotal.com)

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